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Toy Story 4 — capítulo 13
Mikaela vio el anuncio del periódico, donde decía que Sean Davis había sido encontrado. Sonrió ante esto.
Hacía más de una semana que no veía ni sabía nada de su madre. Terminó con su búsqueda de alguna ayuda, para regresar a su casa. Entró por el sótano.
Felizmente, su padre ni sus amigos estaban. Seguramente se habían fugado…
Empujó levemente la puerta de la habitación de su madre.
No había nadie. La cama estaba lisa y hecha, sin ningún desorden.
Buscó alguna señal…algo que le ayudara a comprenderlo. Sólo halló una carta, encima de una mesa pequeña.
La abrió. Sus manos le temblaban.
Querida Mikaela:
Tal vez cuando regreses, ya no esté. Pero quiero que sepas que siempre estaré contigo, para ti, y cuidándote. Quiero que sepas también que estoy muy orgullosa de ti, no solo porque ayudaste a ese niño, sino que también fuiste valiente al enfrentar a tu padre. Eso es algo que yo nunca me atreví a hacer, por miedo. Estoy feliz de que lo hayas logrado tú, cielo.
Mucha gente piensa que el cáncer hace sufrir a la gente. Y es cierto…en lo físico, yo sufría. Pero mi alma brillaba como el sol al saber que te tenía a ti como hija. A pesar de todo, fueron los días más felices de mi vida.
Sé que saldrás adelante, y que cualquier obstáculo que se te presente, lo sabrás controlar y sobrellevar. Me lo has demostrado más de una vez, hijita.
Si sigo dictándole a la persona que escribe esta carta, nunca acabaré.
Debes saber que, en el lugar donde tú ya sabes, existe una pequeña ayuda para ti. Espero que te sirva de mucho.
Te quiero, y siempre lo haré…porque ni la infinidad del cielo puede ser más grande que el amor que te tengo. Te espero arriba.
Hannah**Phillips
Mikaela terminó de leer la carta, y la dobló. Se limpió las lágrimas que bañaban su rostro. Le echó una última mirada a la habitación donde antes, su madre había yacido. Pero ahora ya no estaba. Se había ido más allá de donde ella podría soñar.
-Te amo, mami- susurró, antes de salir.
Ahora ya no tenía por quién estar preocupada. Siempre había estado pendiente de la situación de su madre, pero ahora todo era distinto.
Estaba sola.
Fue al escondite que sólo ella conocía, además de su madre. Era el mismo sótano por el que había entrado. Halló una cajita, con algo de dinero. Podría ser suficiente.
¿A dónde iría, ahora? Pensó en su abuela paterna, pero la sacó de su mente al acordarse de que, seguramente, le llamaría a su padre, y sería su fin.
¡Su tío Sid, claro! Seguro él ya sabía de la muerte de su hermana, y la estaría esperando.
Reunió fuerzas para caminar y caminar, hasta llegar a la casa de su tío.
NOTA* Holaaa! Me tardé mucho en actualizar porque estuve de viaje...pero ahora ya estoy de vuelta, para terminar esta historia. Espero que les haya gustado. Creo que debería decirles que el tío de Mikaela no es nada más y nada menos que Sid, el niño diabólico de Toy Story 1 jajajajaja quise añadirlo a la historia como alguien bueno :) Hay que darle una oportunidad! jejejejeje un enorme beso a todos los lectores. Los quiero! Y miles de gracias <3