← Toy Story 4 · de
Toy Story 4 — capítulo 4
El timbre de Sunny Side sonó, y un minuto después, muchos niños entraron alegres deseosos de aprender a contar.
Woody y los demás juguetes estaban en una repisa, observando a los pequeños aprendices.
Ninguno de ellos miraba a los juguetes, solo un niño de ojos verdes claros y cabello castaño.
El vaquero tenía la mirada justo en se pequeño, y si no fuera porque él les devolvía la mirada, hubiera quedado impresionado.
El niño le sonrió, y volteó para tomar atención a la clase de sumas y restas.
Cuando el timbre de recreo sonó, y todos los niños salieron corriendo, Woody se dirigió a sus amigos.
-¿Vieron a ese pequeño?
-¿Cuál, Woody?- preguntó Jessie.
-Uno que estaba justo en frente de mí- explicó- Esos ojos verdes y ese cabello me hacen recordar a…Andy- el nombre de su antiguo dueño lo dijo en un susurró que todos oyeron.
-¿Andy?
-¿No estarás alucinando?
-¡Les digo que no! Conocí a Andy cuando él tenía tres o cuatro años, y les juro que ese niño es igualito a él…
Ham y el Señor Papa lo miraban incrédulamente, como siempre lo habían hecho. Sin embargo, Rex estaba emocionado.
-¿Tenemos un mini- Andy en Sunny Side?
-Creo que sí, Rex- respondió Woody, igual de emocionado- Creo que mi deseo se cumplió…
-¿Deseo? ¿Cuál deseo?
-El de volver a ver a Andy…
-Pero, no sabemos si ese niño tiene algo que ver con él, Woody- dijo la Señora Papa.
Aunque la mayoría de sus compañeros no le creían, él sabía en lo más profundo que aquel niños estaba unido a Andy de alguno u otra forma.
-Sólo hay una manera de averiguarlo- afirmó.
Así que, cuando los niños se alistaban para ir a sus hogares, Woody se despidió de sus amigos, y se metió en la mochila del aquel niño.
Todos miraban expectantes desde la repisa. Estaban preocupados, pero sabían que eso no iba a detener a Woody. Después de todo, Andy había sido muy especial para él, y si tenía una oportunidad de verlo, no la perdería.