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Lemmon parade: Ron and Hermione's love stories — capítulo 4

-Gallina!

-Cobarde!

-Vamos, puedes hacerlo!

-Basta chicas! No puedo y punto!

               Luna Lovegood y las gemelas Patil miraban a la chica, con desdeño. Desde cuándo Hermione Granger era incapaz de algo? La música retumbaba en el lugar, lleno de gente, y a duras penas se escuchaban sus voces. Tan solo descifraban sus conversaciones mediante el movimiento de labios.

-Hermione, desde cuándo TÚ no eres capaz de ir allí y hablar con un chico?

-Luna! No es un chico cualquiera! Es Weasley!

               Luna bufó, sonriendo. Hacía un tiempo, que a su castaña amiga le pasaban cosas raras con el pelirrojo. Sobre todo, desde que salía en las revistas y en la tele. Luna y las Patil sabían que Hermione había intentado disimular que le gustaba Ron Weasley... pero ahora que él había triunfado, parecía que Hermione era diferente. Ya no disimulaba, o lo hacía muy mal.

-Hermione, dijiste que se lo confesarías!

-Luna, no puedo! Él es Ron Weasley...

-Siempre lo fue, incluso cuando tocaba junto a tu taquilla...

-No así, Luna... no así

               Y es que Hermione llevaba enamorada del chico mucho tiempo, desde que compartían clase, eran vecinos en sus taquillas, y le espiaba cuando él ensayaba a solas con su guitarra. La chica veía a todas las locas adolescentes inmaduras, intentando subir al escenario del pub. La rubia estúpida, Lavender Brown, era la que más gritaba con diferencia. Luna le agradecía a Hermione que no fuera tan estúpida como Brown, a pesar de que compartían gusto por el pelirrojo artista. La castaña odiaba a la rubia, por muchos motivos. Los más importantes: estaba obsesionada con Ron, y siempre le interrumpía en el colegio, cuando Ron ensayaba a solas, y Hermione le espiaba, aunque solía marcharse ya no podía seguir escuchando más que gritos histéricos.

               Esa noche, Luna sonreía misteriosamente. Las gemelas no sabían el porqué, y Hermione directamente no se había dado cuenta, ya que tenía los ojos clavados en el pelirrojo, que aún seguía en el escenario, tocando la guitarra como tantas otras veces. Miraba a Ron, esperando a que viese que ella estaba allí, dándole su apoyo. Y sucedió. El chico cruzó su mirada con los ojos color chocolate, pero enseguida deshizo esa conexión. Volvió al tema de conversación de sus amigas, donde las gemelas instigaban a su rubia de mirada soñadora a que les contase el porqué de su sonrisa.

-Hermy, hoy tengo una sorpresa para ti

-Que es, Luna?

-Te acuerdas de Victor Lupin?

-Tu 'adorado-amigo-y-ojalá-que-sea-algo-más'? Si lo recuerdo jajaja

-Pues... me consiguió un pase para ir con Weasley al backstage!

-Qué dices?? No puede ser!

-Pues créetelo! Y es para ti

-Oh Dios mío... estás hablando enserio?

-Por supuesto, idiota! Toma, vete a aquella puerta del fondo, y muéstrale este pase a quien te lo pida... y podrás ir con Ron

-Aaaw... Luna, eres la mejor amiga que podría desear...!

               Ambas chicas se abrazaron, con Hermione y su corazón saltando de alegría entre sus costillas. Luna sonreía ampliamente. La animó a irse, y se despidió de sus amigas. Caminaba entre la gente, apretujada y con problemas de movilidad. Llevaba en su mano el pase, el cual sujetaba con tanta fuerza que tuvo que controlarse para no romperlo. Estaba acercándose a la puerta, cuando notó un fuerte empujón que la tiró al suelo. Al levantar la mirada de nuevo, vio a una rubia loca dando saltos de alegría, con un pase que segundos antes tenía en su mano. Hermione intentó levantarse rápido y agarrar a la parásita pero no llegó a tiempo. Vio cómo pasaba la puerta, después de que una chica pelirroja mirase su pase y la dejase entrar.

               Hermione fue zanqueando hasta la pelirroja, casi llorando.

-Pase?

-Esa chica... la rubia... me quitó mi pase...

-Estás segura?

-Si!

-Un momento... creo que te conozco...

-Puede ser...

-Del instituto?

-Seguramente...

-Ibas en el curso de mi hermano, no es cierto?

-Sí...

-Yo soy su hermana, Ginny...

               Hermione sonrió débilmente, ya que su principal preocupación era recuperar su pase. Empezó a retroceder, para irse, cuando la pelirroja le pidió que esperase. Habló con otro pelirrojo, seguramente algún otro Weasley, que entró por la puerta. Al cabo de unos minutos, se escucharon los gritos de Lavender, que salía por la puerta, agarrada por ambos brazos, llevándola por el aire por los gemelos Weasley. Ginny cogió su pase, lo comprobó y se lo dio a la castaña.

-Hermione Granger?

-Si! Sí, soy yo!

-Aquí tienes... puedes pasar. Fred, George, llevaos a esta lunática de aquí

               La chica desapareció entre la gente, pero Hermione no se quedó a verlo, ya que entró rápidamente. Empezó a caminar, por aquél pasillo, intentando buscar alguna pista que le dijese donde estaría Ron. Ron... se atrevería a decirle todo? Que le espiaba desde que estaban en el instituto? Que estaba enamorada de él, que soñaba con él y se imaginaba que sus canciones eran para ella? Pero habían pasado casi tres años desde el instituto... se acordaría de ella? No tuvo tiempo a pensárselo más, cuando una puerta se abrió. Allí, de espaldas, esa cabellera pelirroja que reconocería incluso entre sus seis hermanos... Ella se quedó estática, y él, se giró, mirándola a los ojos, sorprendido.

-Hey... hola!

-Ho...hola...

-Eres la chica... eres la chica del pase??

-Ehm... sí...

               El pelirrojo sonrió. Hermione estaba muy nerviosa, pero en realidad, aunque no lo supiese, no tenía por qué estarlo, ya que el pelirrojo estaba aún más que ella.

               Allí estaba la chica, su musa, su inspiración, la chica que había visto correr por el pasillo un día de casualidad, junto a su taquilla miles de veces, a la que no se atrevía a hablar a pesar de enfrentarse a miles de personas en cada concierto. Ella.

-Ehm... quieres... quieres que vayamos a la sala privada del pub?

-Si... claro!

               Él la guió, caminando y pensando en qué hablarían al llegar a la sala. Ella meditaba cómo explicarle lo que le sucedía, y estaba segura, que él la rechazaría, pero al menos sabría que había una chica que lo apreciaba no por ser famoso... sino por ser él simplemente. Abrieron la puerta de la sala, y se sentaron en las sillas de una barra, donde se sirvieron de beber. Ron, después de unos segundos debatiéndose, tomó la iniciativa.

-Vaya, no puedo creer que seas tú la chica del pase...

-Y... y eso?

-Me dijeron... ejem, bueno, mi amigo Victor me pidió un pase especial, para una chica. Se lo di, pensando que se lo daría a... esta... cómo se llamaba? Laura, Linda...?

-Luna?

-Eso! Luna... Luna. Siempre me habla de Luna, pero esta vez no me dijo nada y supuse que sería para ella... ya sabes, como le gusta y eso...

-En serio? Luna también está medio atontada por él... pues... me lo regaló a mí... Luna me lo dio hace un momento, pero una chica me lo quitó, pero tu hermana me ayudó a recuperarlo y... aquí estoy

-Me alegro mucho de que haya sido así...

               Ambos enrojecieron. A Ron le habían salido las palabras desde su más profundo subconsciente, al igual que todas sus canciones. Las que le dedicaba a ella, sin que lo supiese. Sería hora de confesárselo? Y si la chica no quería estar con él? La fama era agobiante, solo había que entrar en el pub y comprobarlo. Y si la chica le hacía creer que le amaba y no era así? Eso era lo de menos. Él solo quería explotar y dar a conocer la fuente de su inspiración.

-Ron... yo quería... quería decirte algo...

-Bien... yo también...

-Oh, pues... empieza tú, por favor...

-No, por favor. Tú dijiste primero...

-Está bien. Verás... esto es muy difícil... no sé si recuerdas que... bueno, compartimos clase varios años, y estabas en la taquilla vecina a la mía...

-Ehm... sí. Lo recuerdo...

-Pues... el caso es que... bueno... yo...

               La chica se estaba declarando? Iba a confesarle en persona a él, lo que Ron sabía desde hacía un tiempo? El 'por qué' de sus canciones?

-...me espiabas mientras ensayaba?

-Si, exact... Qué??

               El corazón de Hermione dejó de latir unos segundos. Y la impresión fue tan fuerte, que tuvo que agarrarse a la mesa. Ron reaccionó, sujetándola fuertemente antes de que se cayese de la silla. Ella, por unos instantes, vio todo nublado, pero cuando su vista se volvió a definir... los ojos azules por los que había suspirado tanto tiempo, estaban mirándola. Ron llevó a la chica a unos pequeños sofás que adornaban la estancia. Ella, aún confundida, y avergonzada, no sabía qué decir. Pero Ron decidió que era hora de confesar.

-Hace tiempo, cuando estábamos en el instituto... nunca encontraba un lugar tranquilo para ensayar. Llevaba mi guitarra, y paseando por el pasillo... un día te vi. Decidí seguirte, pero ibas corriendo, no sé porqué... el caso es... que cuando te perdí de vista, encontré un rincón donde nadie iba... y empecé a ir allí

               Hermione intentaba asumir aquello. Ron Weasley, el cantante, el chico por el que suspiraba... la había seguido? Quería hablar, pero prefirió seguir escuchando.

-Más tarde... me di cuenta de que estabas en la taquilla de al lado... pero pensé que si me pasaba mirando te darías cuenta... y la verdad, sería un poco embarazoso para mi jaja Pero después de un tiempo, me di cuenta que también venías a aquél rincón, y escuchabas mis canciones... intenté escribir canciones con las que te dieses cuenta... que eran para ti... pero siempre aparecía...

-Lavender...

-Sí... la conoces?

-Ella fue la que me quitó el pase...

-Gracias a Ginny que te lo devolvió jaja

               Por unos segundos, solo sonrieron. Respiraban agitadamente, nerviosos, pero la tensión iba desapareciendo. Hermione, ya no se sentía tan vulnerable.

-Entonces... esas... esas canciones, son para mí?

-Todas y cada una de ellas... tan solo quería que lo supieras, y entiendo que no quieras tener nada conmigo pero...

-No! Quiero decir... Si! Es que... soy yo la que estaba enamorada en secreto, la que lleva años intentando ordenar su cabeza y convencerme que no eres para mí... nunca pensé... que tú...

-Lo sé... es tan... raro...

-Y... qué deberíamos hacer?

-No sé... quizás... debería besarte... para... saber si...

               Y así, lentamente se acercaron hasta unir sus labios. Pero no duró mucho. La alarma comenzó a sonar, mientras Ron apagaba el maldito despertador. Se revolvió el pelo, y abrió los ojos lentamente.

-Eso fue raro...

               Se levantó, mirándose al espejo. Sonrió al recordar la castaña que le hacía suspirar. Qué bonito era soñar, no? Aunque...

-...Creo que es una señal