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Lemmon parade: Ron and Hermione's love stories — capítulo 8
Hermione estaba preparando todo para aquella noche. Era su segundo aniversario de boda y no iba a desperdiciar la oportunidad. Estaba preparando en un plato varias frutas cortadas, para jugar con Ron cuando llegase. Estaría por llegar, no podía tardar mucho más. Ella se moría de ganas por pasar un tiempo con Ron, ya que en las últimas semanas, todo había sido trabajo para ambos, y en su primer aniversario, lo habían 'celebrado eufóricamente'. Pero Hermione, aunque no se lo había confesado al pelirrojo, se desahogaba siempre que podía... pensando en Weasley. Ella suponía que Ron también hacía lo mismo, pero ninguno de los dos lo confesaba.
Había dado mil vueltas a qué se pondría y finalmente, decidió ir por lo práctico: sujetador y tanga negros a juego. Qué mejor? Aunque estaba medio tapada por el mandil que se había puesto, pero que Ron se encargaría de arrancar. Estaba cortando las últimas piezas, cuando escuchó la puerta abrirse. Sonrió malévolamente.
-Que empiece el juego... Uy, sueno como el muñeco de Saw...
-Cariño, ya estoy en casa...
-Ronnie... oh, Ron...
Más que un llamado, parecía un gemido buscado. Ron, que estaba colgando su chaqueta en el perchero, como todo ser humano con sangre en las venas, y más concretamente, siendo un hombre, corrió a ver lo que ocurría y agradecía no haber nacido sordo. Hermione se apoyó contra la encimera de la mesa, con una pose de lo más provocativa, apoyando ambas manos en la mesa y cruzando las piernas ligeramente. Sonreía satisfecha, y aún más, al ver entrar a Ron, que aunque en realidad se había preocupado por el 'gemido-balbuceo' de su chica, dejó su preocupación en el cajón donde había dejado sus ganas de estudiar años atrás. El muchacho, boquiabierto con la visión, tardó unos segundos en limpiarse la baba y reaccionar. Hermione, al ver eso, dio unos pasos, agarrándolo por la corbata, empezando a darle pequeños besos por su cuello, subiendo a su boca. El chico dejó sus manos en los hombros, aún confuso.
-Hermy... qué... qué pasa?
-Mmmm... Ronnie... no recuerdas que hoy... es nuestro aniversario?
-Claro que sí pero... Mmmm... esto es provocar en altos niveles
-Es la idea, Ronnie...
-Hermione, esto es alto voltaje, lo sabías?
-Ahá... recuerdas el año pasado? Mmmm...
La castaña continuaba su tarea, mientras Ron se dejaba llevar. No era raro que Hermione llevase la iniciativa cuando querían hacer el amor, pero nunca se había empecinado tanto ni tan pronto: simplemente, surgía después de varias horas de toqueteos. Pero esa sorpresa sí que había sido buena. Fue bajando sus manos, mientras besaba a su mujer, hasta llegar al trasero. La chica sonrió, enredando sus manos en el cabello de su marido. Ron le arrancó el mandil para poder verla por completo. La vista no era menos que un lujo. Besó de nuevo el rostro de la chica, bajando por su cuello.
-Qué te parece si jugamos un poco, Ron?
-He dicho ya que me encantan tus ideas...?
-Lo sé... y hoy te encantará aún más
La castaña se separó, dándole un toque en la nariz. Ron sonrió, deshaciéndose de la corbata, y subiendo a la habitación. Hermione, satisfecha con el resultado, cogió el plato y subió con él al dormitorio. Allí, el pelirrojo se estaba sacando... bueno, arrancando como podía sus pantalones, que empezaban a estorbar enormemente. Sentados en la cama, tumbados apoyándose en sus codos, los dos sonreían jugando con las frutas. Ron cerraba los ojos, mientras Hermione rozaba cada pieza por sus labios, para que adivinase.
-Mmmm... y qué ganamos con esto?
-Por cada fruta que aciertes...
-Un premio...
-Y qué premio quiere el señor Weasley?
-Tú ya sabes qué premio quiero...
-Ahá... puedo verlo desde aquí...
Ambos miraron a la entrepierna del pelirrojo, que parecía estar montando una tienda de campaña. Se rieron, y continuaron jugando. Después de cada fruta, siempre había un beso, pero después de varios minutos, dejaron el plato, y se dedicaron exclusivamente a ellos. Los chicos se estaban encendiendo, y la ropa, obviamente, iba sobrando de manera desmesurada. Hermione se puso sobre Ron, ante la sonrisa de este. Empezaba a notar los estímulos de su cuerpo, reaccionando ante las caricias del pelirrojo, estando tumbada sobre él completamente. Ambos notaron la erección de Ron, que iba en aumento, más y más.
El chico, abarcaba con sus manos todo el cuerpo de la castaña, haciéndola estremecer con sus caricias. Consiguió desabrochar el sujetador, sonriendo y recibiendo un beso de la chica.
-No es tan difícil como lo pintan
-Anda... está hablando el señor Playboy que todo lo sabe
Ambos se rieron con el comentario de la chica. Hermione podía sentir, además del deseo incandescente, el profundo cariño y el amor infinito que sentía por Ron. El pelirrojo estaba en la misma situación y con los mismos pensamientos, pero la testosterona y la bilirrubina fueron mayores. Dulcemente, abrazó a Hermione, pegándola a su cuerpo, dándole la vuelta suavemente, y quedando ahora sobre ella. Le sacó el tanga, lentamente, bajando por sus pechos y su abdomen. Besaba su piel, que se tensaba.
-Ron! Jajaja me haces cosquillas! Jajaja
El chico sonrió, cariñoso con Hermione, subió de nuevo, dándole un beso en esos labios que le dedicaban las palabras más hermosas, los que habían aceptado hacía ya dos años ser su esposa y la parte más importante de su vida. Ron empezó a besar otra vez el cuello de Hermione, ese con el que soñaba desde hacía días, que necesitaba urgentemente. Movía sin darse cuenta sus caderas, en busca de un roce contra la piel de la chica, con algunos jadeos de ambos. Ron recordaba las veces que había tenido que desahogarse en el baño, pensando en Hermione. Pero ya no era necesario. Todo lo que había soñado lo tenía allí. Aunque ni por fortuna le contaría a su mujer lo necesitado que andaba. Hermione rodeó su cuello con sus manos, tan suaves y dulces.
-Ron, ocurre algo?
-Eh? No... porqué?
-Porque te has parado...
En efecto, las ideas y quebraderos de cabeza del señor Weasley le habían frenado por completo, el roce y el vaivén se había detenido totalmente. El pobre se avergonzó de lo que su hermano George alguna vez le había advertido. 'Pequeño Ronnie, lo vas a sufrir y tendrás que aguantarte. Falta de hombría... o en otra palabras, gatillazo jajaja'
-Hey, hey! Ron... ya sé lo que estás pensado y no. No te preocupes...
-Hermione... George ya me lo advirtió...
-Empezaremos de nuevo, si? Déjame a mi...
El pelirrojo asintió, y ella, con una sonrisa, se entregó de nuevo a sus besos. Ahora, el pelirrojo se concentró en ella, en Hermione, la mujer que podía encenderlo de tal manera que podría tirar muros... Sonrió, al ver que Hermione intentaba quedar sobre él de nuevo. Lentamente lo consiguió, para disfrute de ambos. Acariciando los pectorales del chico, fue bajando, para toparse con los bóxers del pelirrojo.
-Crees que conseguiré manejar esta tienda de campaña?
-No sé... podrías intentarlo
-Es lo que tenía en mente, Ronnie...
Hermione fue deslizando los bóxers a lo largo de las piernas de su marido. Ella se reía contemplando la cara del pelirrojo, el cual esperaba que la castaña le hiciera un 'regalito'.
-Mmmm... acaso esperas algo más, Ro-Ro?
-Dijiste que desmontarías la 'tienda de campaña'...
-Y eso hice...
-Yo me refería a que... 'bajases el mástil'...
-No me digas...
Con sorna, Hermione subió de nuevo hasta quedar a la altura de Ron, mirándole a los ojos. Ron estaba medio confuso, sin saber qué haría su mujercita.
-Te esperabas... algo... así?
Mordiéndose el labio, bajó una de sus manos hasta la entrepierna de Ron. Rodeó con su mano el miembro de Ron, el cual ahora que se había subido completamente, se empeñaba en no bajar. Escapó un sonoro gemido de los labios del pelirrojo, el cual había mantenido sus ojos cerrados, y los abrió de golpe mirando a Hermione, que aún mordía su labio. Ron bajó su cabeza, al notar que Hermione continuaba su trabajo, arriba y abajo. En un impulso, al sentir que en breves no tardaría en venirse al quinto cielo, separó la mano de Hermione, se puso de nuevo sobre ella, y subió las manos de Hermione a la altura de su cabeza, entrelazando sus dedos. Ella estaba sorprendida, pensando en si no le había gustado.
-Ron, no te...
-Shhh... ahora me toca a mí
Besó a Hermione, con mucha pasión. Ella soltó sus manos de las del pelirrojo, sujetado su rostro. Las manos de Ron bajaron a los muslos de la chica, sujetándolos y abriéndolos, para colocarse entre ellas. Su mujer jadeaba, notaba como el calor y la humedad aumentaban en su intimidad. Ron esperó unos segundos, hasta llevar su mano al centro volcánico de Hermione, y comprobar que allí podría deslizarse hasta patinar medio kilómetro. Miró a la chica, con cierta lujuria.
-Dios mío, Hermione... como estás...
-Oh, Ron... Dios... deja de hacer preguntas estúpidas y entra ya!
Ron iba a responder alguna grosería sorprendente, pero la castaña no le dio tiempo, atorando su boca con la del chico, blandiéndose en una batalla por el control del otro. Ron sujetó de nuevo a Hermione por las piernas, con fuerza. La movió hasta encontrar la comodidad entre sus piernas de seda. Ella movía sus caderas, esperando a entrar en contacto con Ron por completo. Él, con ayuda de su mano, colocó su palpitante miembro en la entrada de Hermione. Su mano volvió a su lugar, y comenzó a moverse intensamente. Hermione gritaba el nombre del pelirrojo, enredando sus dedos en el cabello de Ron. Muchos gemidos y jadeos, tras las sonrisas de los chicos, que se besaban pasionalmente.
Ron continuó con su vaivén, separándose del cuerpo de Hermione, apoyándose en sus manos. Contemplaba a Hermione, que apretaba las sábanas con sus manos, sonriendo y disfrutando visiblemente. Abrió los ojos, y miró al chico.
-Ron... te amo...
-Yo... yo también
Les faltaba el aire, pero no les importaba. Ron se acercó a Hermione, besándola en la frente, y luego en los labios. Hermione no quería separarse de él, nunca, él era su vida, y lo más importante de ella misma. Notaba el fervor del momento, la excitación de ambos: lo estaban disfrutando, se estaban amando, se querían, no había duda. No podía evitar gritar el nombre de Ron, y él gritaba el de ella. Sin duda, quién les diría cuando había empezado la noche, que todo rodaría tan bien. Hermione sentía que llegaría al orgasmo en cuestión de segundos, Ron se estaba aguantando desde hacía unos minutos y aumentaba su velocidad hasta un ritmo insospechado para ambos, pero agradable. Un grito final culminó, tanto el vaivén como la felicidad de ambos. Ron se exasperó unos segundos, recuperando el aire, y quedando totalmente apoyado sobre Hermione. Ella acarició el cabello del chico, notando cómo su pecho subía y bajaba exageradamente, recuperando también el poco oxígeno que quedaba en su habitación.
-Hermy... te... te acuerdas?
-De que... Ronnie?
-De... de nuestra primera vez... jaja
-Cállate... fue... poco menos... que desastrosa...
-Jajaja
Ron se dio la vuelta, mirando al techo. Estiró los brazos, en donde Hermione se apoyó amorosamente, escuchando a Ron reírse. Ambos respiraron profundamente, llenando sus pulmones y calmando sus respiraciones.
-Estabas tan nerviosa...
-Lo sé... que esperabas?
-Pero no fue tan mal!
-Habla por ti...
-Bueno... solo te asustaste
-Vamos! Estás de broma? Me preocupé incluso de mis propias reacciones...
-Jajaja lo sé... pero, oye, ahora eres la mejor
-Supongo que dices eso porque no tienes más donde comparar
-Y seguirá siendo así... gatita
-Gatita? Jajaja
-Entonces? Tú eres mi gatita...
-Lo que tú digas... gatito...
Con un toque de broma, besó una vez más a Ron, sin dejar de sonreír. Se abrazó de nuevo a su pelirrojo, apoyando su cabeza en el pecho de Ron, haciendo círculos con la punta de su dedo índice. Ron revolvía el pelo de la chica, mirándola.
-Entonces... para cuando el siguiente?
-El siguiente? Déjame recuperar el aire, Ron! Jajaja
-Está bien, está bien... pero que conste, que no pienso aguantar de nuevo varias semanas sin tenerte entre mis brazos...
-Ni yo...
-Y para la próxima... podríamos... intentar ir a por... un pelirrojo?
-Ron!
-Está bien, una pelirroja! Jajaja
-Buenas noches Ron...
-Feliz aniversario, Hermy
-Y más que feliz!