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Historia 9617 — capítulo 6
Capítulo seis: “Una tontería tras otra”
Me levanté de mi asiento, y corriendo llegué a mi cuarto, que por suerte estaba vacío. Me tumbé en mi cama y comencé a llorar como nunca antes había llorado.
Draco siempre me había defendido en todo, siempre me había consolado cuando lo necesitaba, y estaba ahí cuando nadie más estuvo ahí, cuando ni siquiera mis padres estuvieron. ¿Por qué alguien podría ser capaz de hacer algo así?, me juré vengarme de esa persona. Claro que con el tiempo fui descubriendo quien era esa persona, y aún no la perdono.
Al día siguiente, me puse mi vestido negro más hermoso que tenía, y me dirigí a los carruajes, me subí a uno que no estaba vacío, en él estaba Ron (quien debió recibir una carta de mi padre), Ginny, Harry y Hermione, quienes eran amigos de mi hermano, todos se veían muy tristes, pero en ese momento, no me fijé mucho en sus caras, estaba aún muy impresionada con la noticia. El camino se me hizo eterno, y nadie tuvo el valor para dirigirse la palabra.
Al llegar a la puerta de mi mansión, mi madre y mi padre esperaban ahí. Mi madre llorando silenciosamente, y mi padre con cara de asustado. Bajé del carruaje, y lo primero que hice fue lanzarme a los brazos de mi padre, éste me abrazó torpemente, mientras yo lloraba con desesperación en su hombro. Lo noté más tenso de lo normal y más aislado, pero aún así intentó consolarme.
El entierro fue aún más triste, pero de eso no quiero hablar. Más bien de lo que pasó después del entierro….
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Sarah.- escuché que alguien me llamaba, volteé y me encontré con Harry. – Ven, quiero decirte algo. – No tenía ganas de discutir, así que me tragué mi orgullo y lo seguí. No sé cómo es que él conocía mi casa, pero me llevó hacia el pequeño bosque que teníamos en la parte trasera de la mansión.
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Que quieres.- le dije sin ánimos.
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Te quería explicar lo que pasó el otro día. – me dijo rápidamente con la cabeza gacha.
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No me tienes que explicar nada, enserio, no importa.
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Sí, si importa. Fue un error, pero ahora tú y yo podemos…
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No, no, no, no. Tú y yo, nada. Ya pasó, y lo nuestro fue un error. Eso es todo. Adiós.- me marche enojada hasta donde estaba Ron y me acurruque debajo de su hombro. Él me abrazo también, y juntos partimos a la casa.
No sé como fui capaz de soportar los siguientes días, las siguientes semanas, pero lo hice. Ron me protegía de todo, pero aún extrañaba a Harry. No podía ser lo mismo. Simplemente no se podía.
2 semanas habían pasado desde la muerte de mi hermano, y la primavera se aproximaba. Un día, después de el almuerzo, Ron me hizo una pregunta. La respuesta que le di, fue uno de mis muchos errores.
- Sarah. – me dijo. – Tu sabes lo mucho que te quiero, pero ya llevamos mucho tiempo juntos, y creo que es tiempo de dar un paso más. – se arrodilló, y mirándome a los ojos me dijo. – Sarah Malfoy, ¿quieres ser mi esposa?.
Realmente no sé porqué lo hice. Me dieron ganas de hacerle daño a Harry, y simplemente le dije a Ron que por supuesto. Me abrazó con fuerza, mientras yo observaba que Harry nos miraba atónito. Sin dudas nos había escuchado, y por alguna razón, me sentí mejor con eso.