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Mi estrella — capítulo 10
— ¿Qué? —preguntó Bella, observando la expresión de Sirius.
— Es la flor que… Te regalé. —dijo él sonriendo
— Wow… Esto es extraño, pero… —agregó Bella, sin saber muy bien qué decir, y observando la flor. Y era cierto; todo aquello era extraño, pero nada, absolutamente nada podría describir la emoción que cada vez crecía más y más en su pecho, por lo tanto, no tenia palabras para explicar lo que sentía.
— Si, lo se. No se qué magia extraña es esta, aunque, indudablemente es…
— Hermosa —continuó la castaña, interrumpiendo a Sirius.
— Iba a decir interesante, pero eso también — terminó él. Bella, que aun miraba la flor, volteó su rostro hasta toparse con la sonrisa del ojigris. Ante esto, ambos se carcajearon, para luego callar.
Luego de todo esto… ¿Qué harían? ¿Qué sucedería con Bella? ¿Y el Mundo Mágico? No podían quedarse allí, mirándose mutuamente y riendo como si nada.
—Bien… —comenzó la castaña, con la duda de qué decir —Emm… ¿quieres comer algo?
— ¿Comer? ¿Qué hora es? —preguntó extrañado
— Son las… Ocho y media —respondió ella, consultando su reloj
— ¡¿Qué?! ¡Demonios, lo olvidé!
— ¿Qué? ¿Qué Olvidaste? —cuestionó Bella, preocupada al presenciar el nervioso caminar de Canuto— Black, tranquilízate.
— No puedo, los chicos… ¡Los chicos! Deben estar preocupados por mi, no hablé con ellos desde esta mañana, y se suponía que nos encontraríamos al medio día.
Bella abrió los ojos de par en par. Imaginado que, en esos tiempos y en el Mundo Mágico, que alguien no avisara que esta entero y se encuentra bien era algo por lo que preocuparse.
— Bueno, tranquilízate, si te pones así no lograras nada. ¡Ya, Black! —Ante la exclamación de Bella, Sirius detuvo su andar.
— Tienes razón… —dijo él, sin estar del todo convencido.
— Ahora, solo ve a buscarlos y listo.
— No, no es tan simple… —agregó él, tomando un tono serio— Uno no puede andar a estar horas solo, todo el mundo debe estar en su casa, es peligroso. Aun así, estando en la seguridad de un hogar tranquilamente tiran la puerta abajo. —Siguió con su mirada ensombrecida.— Y… no podría dejarte sola, estarías desprotegida, si alguien se enterara… —y calló, imaginando lo terrible de la situación si alguien externo a ellos se enteraba.
— Bien —Bella suspiró sobrecogida. Esa "situación", complicada, y un tanto incomoda, le provocaba un poco de cólera. Y como para no, se sentía impotente al no poder hacer nada. Interiormente hacia una cuenta mental del cien al uno, para relajarse.
El semblante de la joven no pasó por alto para Sirius. Le hubiera preguntado si se encontraba bien, pero algo le decía que demoraría en lograr convencerla para hablar, por lo tanto rápidamente cerró las ventas, las cortinas y trabó la puerta; con un veloz movimiento, tomó su varita y hechizó el lugar silenciándolo. Se dispuso a conjurar su patronus. Ante él se presentó un patronus sin forma definida, Sirius le comunicó a su guardián el mensaje para James Potter: "James, estoy bien, estuve todo el día en el mundo muggle. Tengo algo importante que contarte, es largo y complicado.—Su tono expresaba seriedad— No vallas a querer hacer ninguna locura… sin mí.—Agregó gracioso— Y… lamento no haberme comunicado antes. Mañana estaré allí"
Bella abrió sus ojos con gran sorpresa al ver el patronus de Sirius, y detuvo su cuenta al instante. Mientras que Sirius hablaba ella observaba el escudo con admiración, su piel se erizó al escuchar el nombre James, y no pudo evitar que sus ojos se humedecieran de emoción.
Pero había algo que no le cerraba… ¿No se supone que su patronus es un Perro? En los libros nunca se supo pero… si el patronus de James era un ciervo, como él cuando se convertía, el de Sirius debía de ser un perro… Pero su escudo no tenia forma alguna…
Cuando Sirius terminó, el patronus se fue, y el ojigris volteó a ver a Bella que tenía su mirada fija en el lugar por donde se había ido aquel espectro.
— ¿Bella? ¿Estás bien? —Suavemente apoyó su mano en el hombro de la joven, ésta reaccionó al instante.
— ¡Wow! ¡Sirius! ¿Ese es tu patronus? Creía que era un perro, pero… ¡es genial! Como me gustaría hacer uno — Él Tampoco sabía porqué su patronus tenía esa forma; sólo había visto un perro la primera vez que lo conjuró pero luego no tuvo otra forma que esa. El ojigris observaba con una sonrisa la emoción de aquella chica. Le gustaba, le gustaba mucho. Y en este instante estaba presenciando uno de esos momentos en los que Bella se veía como toda una niña, a pesar de que el tema era algo serio. Le sorprendía cómo se podía tomar las cosas así, cómo podía sonreír ante todo, emocionarse por cosas pequeñas y ser tan… especial. Ella era encantadora. Y era ella misma sin importar lo que pase. El ojigris suspiró.
— Si, lo se… Soy genial —agregó él con arrogancia, ya más tranquilo. Bella lo miró con suficiencia.
— Dije tu patronus, no tú.
—Sabes que soy genial, no lo puedes negar —seguía el con una seductora sonrisa, y caminado hacia Bella, que daba pasos hacia atrás.
— ¿Estamos hablando de que Sirius "Canuto" Black es genial? —decía fingiendo sorpresa en su tono— Es imposible negarlo. —finalizó, cuando su espalda estaba pegada en la pared y el ojigris a centímetros de ella, observándola con esa mirada traviesa tan conocida. A Bella se le aceleraba el corazón desbocadamente, sin poder evitarlo. Ninguno de los dos cortaba su contacto visual. Sirius acarició la mejilla de la joven, provocando un leve rubor en su piel aperlada, sintiendo el calor y la suavidad. Posó su mano en la cintura de ella, atrayéndola más a su cuerpo. Bella dejó escapar un leve suspiro de sus labios, y el ojigris sonrió aun mas como respuesta. La castaña cerro sus ojos, mientras el acariciaba la piel con su nariz, respirando su aroma. Bella colocó sus manos en el pecho del joven, sintiendo lo rígido y fuerte que éste era. El pelinegro continuaba acariciando el rostro de Bella, pero ahora con sus labios; por sus mejillas, su frente, su nariz, su mentón, hasta llegar a la comisura de sus labios, en donde se detuvo. Se alejó de ella y la observó, Bella abrió sus ojos sonriéndole, para que luego ambos volvieran a cerrarlos y unieran sus labios con ternura. Sirius se deleitaba con la suavidad de los labios de Bella, disfrutando cada movimiento sutil. Sus labios se movían con gracia y esplendor, intentando transmitir todo lo que sentían. Se separaron una vez mas en busca de aire, para luego continuar. El beso acrecentaba de tono a cada momento. Ninguno de los dos se detenía, continuaban en esa fluida y hermosa danza. Hasta que "algo" usurpó la habitación. Sus labios se separaron con un poco de violencia provocando un sonido. Sirius volteó en busca de ese "algo" encontrándose con el patronus de su amigo James.
"¡Por un demonio, Sirius! Nos tenías preocupados. Ha sucedido algo, las cosas cambiaron en este corto tiempo, cambiaron mucho, y no para mejor —el tono de James era preocupado— la Orden**hace todo lo que puede pero es mucho el trabajo que hay. Ha habido muchos asesinatos. Y, según Dumbledore, están buscando algo, no se sabe qué, pero no debe llegar a sus manos por nada del mundo. Sea donde sea que estés, no salgas, resguárdate lo más que puedas, y apenas salga el sol, ven. Y, Sirius, ten cuidado. Al parecer… es el mundo muggle el destino de búsqueda."
Luego de esto, el espectro se disolvió. El silencio que habitaba en la habitación erizaría los cabellos de cualquiera. Sirius se volvió y observó a Bella, que lo miraba a los ojos. El pelinegro temía que lo que buscaran, sea ella. Pero no entendía… era muggle, una muggle muy especial, pero muggle al fin ¿qué podrían querer de ella? Solo él conocía que ella sabía gran e importante parte de la Historia del Mundo Mágico, tanto pasada como futura.
Hola a todaas!! :D
Llegue alfin con el capitulo xD Quiero decir algo importante... Nalle, no te tomes a mal lo de muggle, la cosa recien empieza xP
Espero que les guste :D La historia dio un giro muy importante que no pensaba realmente en hacer, pero gracias a Nalle ahora la cosa va a ser mas emocionante
Muchas gracias por leer!! Dejen sus comentarios!!
Besotes y suerte! :)