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Mi estrella — capítulo 9
Corrió tomando a Bella de la mano hacia unos árboles cercanos. De entre las hojas caían aun unas cuantas gotas de lluvia, y cada uno apoyo su espalda contra árboles enfrentados. Tenían su respiración agitada, llenando de vapor el aire entre ellos. Sus corazones iban a mil por hora, y no exactamente por la carrera que dieron. Sin mencionar que continuamente se miraban a los ojos.
Bella no entendía por qué Sirius tenia esa pequeña sonrisa en su rostro. Y el ojigris pensaba en cómo convencer a los demás de que Bella no dañaría a nadie, y así no tener que borrarle la memoria; podría hablar con el profesor Dumbledore, el seguro sabría algo de esa extraña relación, y se percataría de la inocencia de la joven. Estaba completamente decidido, y no la dejaría ir de nuevo.
Pero la castaña no leía exactamente eso en su sonrisa. Lo único que tenía ganas de hacer era correr muy lejos para sacar el dolor en su interior. Ya no importaba nada; Sirius no le permitiría tener conocimiento de su mundo, ya que era entendible que podía ser muy peligroso para todos; y los libros… estaban perdidos, y sin posibilidad de hallarlos en el mundo muggle. La castaña no podía dejar de pensar en esto, y su angustia se hacia aun mayor, no lo soportaba.
Sin haberlo previsto, Bella se derrumbo ahí mismo, frente al ojigris. Sus incontenibles ganas de llorar pesaban en sus ojos y no lo soportó más: Lloró. Lloró como nunca lo hizo en su vida, en frente de nadie y por nada. Lloró con ganas, con pena. Dolía solo de escuchar sus suaves sollozos. Deslizó su espalda por el árbol hasta quedar sentada sobre las raíces secas de este. Abrazando sus rodillas y cubriendo su rostro, era observada por Canuto, que estaba pasmado. Se acercó hasta ella, y acarició su cabello intentando calmarla; no sabia qué decir, ni qué hacer, se sentía desesperado por acabar con su pesar. Y, en parte, él sabía que era por la idea de borrarle la memoria.
En un momento, los sollozos de Bella se silenciaron, y Sirius susurro en su oído:
—Bella, por favor, no llores; todo va a estar bien… —Ella negó con su cabeza sin mostrar su rostro. —Si, ya verás que…
—No. —Susurró
—Pero…
—No. —repitió firme. Se reincorporó de golpe, sorprendiendo a Sirius, que se incorporó con ella. Sus ojos, mejillas y nariz estaban enrojecidos y se notaban los caminos recorridos por las lágrimas. — ¡No, Sirius! No me digas que todo esta bien. Ya nada estará bien. Si no te hubiera conocido nada de esto estaría pasando. Y no te culpo, se que es por una buena causa… pero… —continuó con voz débil y con lagrimas en sus ojos— me duele; solo hazlo y ya. Por favor, terminemos con esto ahora.
—Pero, Bella, yo… —comenzó Sirius, interrumpido por la castaña.
—Basta, Sirius…
—No, cariño, tú no entiendes… Yo…
— ¡Nada! ¡Entiendo perfectamente! ¡Si sigo viva o recordando, todo el mundo mágico se iría al carajo! Lo se, ¿esta bien? ¡Lo se! ¡Soy un estorbo! — vociferaba ella, con enojo.
—No eres un estorbo—agregó Sirius serio, empezando a cansarse.
— ¡SI, si lo soy! ¡Soy un estorbo! Soy un maldit… —ella se detuvo de golpe sin poder continuar por ese beso tan esperado; él la había besado… Sirius acorraló a Bella entre el árbol y su pecho, tomo su rostro entre sus manos y la besó, acallándola. Fue un beso mágico, derepente las nubes se dispersaron, descubriendo la maravillosa tarde con el sol radiante sobre ellos. Fue un beso largo, dulce, pasional, y con mucho amor. Lentamente, Sirius bajó sus manos hasta la cintura de ella, elevándola solo un poco y atrayéndola más a él. Bella se encontraba de puntillas, y apoyó sus manos en el pecho del muchacho sintiendo su corazón acelerado.
Era el mismísimo cielo en la tierra, la eternidad en un segundo, el amor en todo su esplendor encarnado en un beso.
Luego de un tiempo se separaron por falta de aire. Bella estaba sorprendida, anonadada, felizmente conmovida. Y Sirius que con su sonrisa iluminaba su rostro. Es increíble lo que se siente cuando se está enamorado, pero es aún más increíble cuando es tu primera vez enamorado.
— ¿Qué… fue…?— intentó pronunciar Bella sin mucho sentido ya que sabía qué había sido eso, pero no sabía bien por qué.
—Ángel, no me dejaste hablar… La verdad es que… no tengo intenciones en desmemorizarte, no quiero hacerlo. —Sonrió de costado (N/a: marca registrada de Canuto x)) y continuó— va a sonar ilógico pero hace años que… estoy enamorado de una chica que solo la veía en sueños. No sabia quien era, nunca la había visto fuera de un sueño y no sabia si algún día la encontraría. Cuando salí de Hogwarts no se que sucedió pero no la volví a soñar mas. Y había algo peculiar en ti que no se qué era, me resultabas conocida en algún punto… Y es porque… Eres tú, tú eres la que soñaba cada noche, de la que siempre estuve enamorado, eres… mi ángel.
— ¿Tu ángel?— pregunto ella con un rubor en sus mejillas.
—Así te solía llamar…
— ¿Pero cómo…?— Bella parecía sumamente confundida.
—Estoy enamorado de ti… Al fin te encontré. —enunció con una sonrisa y mirando fijo los ojos de ella, acercándosele.
Aunque Bella aún no reaccionaba.
—Yo… —musitó dudosa alejando la mirada, ruborizándose aun más.
—Se que esto es una locura, si recién esta mañana nos conocimos por primera vez, y estas en todo tu derecho de… no sentir lo mismo, pero no te puedo negar lo que siento —terminó con el seño fruncido, un poco decaído pero sin querer demostrarlo gracias a su típico orgullo merodeador.
Bella tomó aire como si se armase de valor y habló seria:
—Si, me parece una locura. Y si, es cierto, estoy en todo mi derecho de no sentir lo mismo. Antes eras un personaje y ahora eres real… pero eres el mismo tonto que siempre quise. —terminó mordiéndose el labio para contener una enorme sonrisa. Sirius alzó su mirada, observándola con un semblante mas alegre.
— ¿Eso quiere decir que…?
— ¿Qué te deseo, que me tienes loca, que ese beso fue el mejor de toda mi existencia? Si, eso quiere decir que si. — agregó con una risita. Sirius, en su incontenible emocion, la abrazó por la cintura alzándola y depositando un beso en sus labios, mientras Bella envolvía sus brazos en el cuello del ojigris.
En eso estaban cuando Sirius recordó algo.
— ¿Nunca me viste en sueños?
—No… —ante esta respuesta Sirius enmudeció. —Lo que si recuerdo… es una noche en la que hablaba con… —ella se detuvo — ¿sabes? No importa.
— ¿Qué? No, dime, te escucho.
—No, mejor no.
—Dime, preciosa.
—No
— ¿Qué es?—incitó el ojigris con poca paciencia e intrigado.
—Que yo… siempre hablaba con… una estrella. —Se detuvo observando la expresión de los ojos grises que no cambiaron, y con eso continuo — todo lo que me sucedía lo hablaba con esa estrella que siempre se aparecía en el cielo. Y una noche me quede dormida mirando el cielo. Sucedió algo muy extraño que no se cómo explicar pero… el viento me trajo una flor, luego me quede dormida justo allí sobre el césped y, a la mañana siguiente, desperté en mi habitación con la misma flor en la mesita de luz. — Para ese entonces la mirada de Canuto se concentraba en Bella intentando conectar los sucesos. —Y lo mas extraño de todo es que la flor continua fresca y viva como en el primer momento, y con el mismo aroma. Siempre me extrañó mucho esto, pero no quise indagar mucho. Esto nunca se lo comente a nadie, ni siquiera a mis amigas. — Sirius mantenía la mirada en los ojos marrones de la joven y sin murmurar ni una sola palabra. — ¿Sirius? ¿Escuchaste algo de lo que dije? —pregunto Bella, incomoda por la fija mirada de él.
—Si… ¿Cuál era la estrella? ¿Sabes su nombre?
—Si… la estrella se llama Sirio o… Sirius. — Y ahí encajó todo… o por lo menos algo.
— ¿Dónde tienes la flor?
—En mi apartamento, ¿por?
— ¿Te gustaría mostrármela?
—Si… si, claro— respondió ella dudosa, la verdad era que no quería volver a su departamento. Sus libros y películas ya no estarían, y temía que la flor tampoco este; porque, de forma inconciente, la relacionaba con el mundo mágico.
—Si no quieres no… Mira que no te haré nada. — a esto ultimo le agregó un poco de picardía. Bella rodó sus ojos, y sonriendo musitó:
—Tonto…
—Así que piensas que soy un tonto ¿eh? —Y con velocidad atrapó a Bella que intentaba huir —vamos a ver si después de esto soy un tonto—decía mientra Bella gritaba y reía por las cosquillas.
— ¡No! Sirius, detén-te por-favor.
Y continuaron hasta caer uno encima del otro sobre el césped aun húmedo. Mientras se reían Bella intentó reincorporarse, pero Sirius evitó aquello al tomarla de la cintura y atraerla nuevamente sobre él, con una sonrisa picara. La castaña se acerco hasta su rostro besándolo nuevamente, era algo adictivo pero se sentía correcto, y sano.
Ya de camino al departamento de Bella, ambos caminaban por las calles, ahora soleadas, de Londres. La gente que pasaba a su alrededor parecía mas alegre y entusiasmada de lo normal, todos estaban sin abrigos, con un suéter en el brazo, y caminando ligero gracias al templado clima. Al parecer la salida del sol alegro a muchos.
—Sirius.
— ¿Si, cariño?
— ¿Cómo es eso de que no tienes intenciones de desmemorizarme?
—Oh, claro. ¿Por qué desearía hacerte eso? Voy a hablar con Dumbledore, para ver si nos puede ayudar. — a Bella se le iluminaron los ojos al escuchar el apellido de su director favorito, para luego encogerse de hombros frente a la situación en que se lo nombraba. Sirius observó cómo cambió la mirada de su ángel al escuchar el nombre de su profesor, y eso le dio un estrujo al corazón.
— ¿Y si no puede ayudarnos?— pregunto ahora con mayor preocupación.
—Y si no puede ayudarnos… no lo se—dijo con un dejo de tristeza. —cuando llegue el momento veremos, mientras tanto no te preocupes, ¿si?—depositó un beso en la coronilla de Bella mientras ella asentía.
Al llegar al edificio subieron en ascensor hasta el piso 15. La joven lo guió hasta una puerta, entraron a un corredor donde al final de este había unas escaleras, subieron, llegaron hasta una única puerta, que la castaña abrió, y entraron. El departamento era acogedor y un poco pequeño. Al entrar se veía una biblioteca justo al lado de una puerta vidriada doble con una cortina blanca que salía al balcón, al otro lado de la biblioteca había un sillón de estilo antiguo y romántico, y de ésta colgaban unas luces de tonos blanco, crudo y canela que prendía cada vez que leía por la noche.
No muy lejos de allí se encontraba un escritorio de madera blanco, con cuadernillos, libros, revistas, hojas y lapiceras un poco desordenados. Luego había un sofá con pufs alrededor de un color canela claro y en el medio una mesita ratonera de vidrio que contenía apoyado un computador portátil verde. La cocina estaba justo en frente a todo lo anterior, con una mesa desayunadora que separaba los ambientes dejando especio para pasar con libertad.
—Bien… aquí es. -habló Bella. —perdón el desorden.
—Es lindo… me gusta. —decía Sirius observando el living/comedor/cocina con una sonrisa y admiración.
—Sip… me es cómodo. Y por aquí esta mi alcoba— agrego señalando en dirección a tres puertas cerradas pero diferentes entre si.
— ¿Cuál de las tres…?
— ¡Ah! Si, eso. Este es un pequeño armario— decía señalando a la primera— este es el baño— dijo en dirección a la segunda puerta— y esta es… Mi alcoba—mientras abría la tercera puerta.
Era sencilla, una cama de una plaza y media con tonos violetas, a cada lado de esta se encontraban mesitas de luz sin ninguna lámpara, la cabecera de la cama era de hierro blanco y tenia luces navideñas del mismo color, al frente de la cama habitaba una cómoda sobre la cual reposaba una TV y justo en un espacio debajo, un DVD. Cortinas blancas y la misma puerta vidriada para salir al balcón. En la cabecera de la cama, la pared en un punto se inclinaba perpendicularmente con una ventana que daba al cielo.
Sirius se quedo observando la pequeña ventana sobre la cama, y Bella lo notó.
—Amo esa ventana, todas las noches observo el cielo, y también a la mañana apenas sale el sol… aunque eso suele despertarme mas temprano de lo normal— agregó Bella con una sonrisa, Black soltó una suave risa.
—Es un lugar… muy especial.
—Si, aquí es donde siempre me siento tranquila. Ven a ver la terraza.
Se dirigieron a la doble puerta vidriada, donde Bella la abrió de par en par permitiendo que una fresca brisa entrara en todo el ambiente. Al salir, Sirius observó todo Londres en su esplendor. Desde allí se veía gran parte de la ciudad todavía en movimiento a pesar de que el sol estaba cayendo.
—Wow… —alcanzó a susurrar el ojigris con sorpresa en su mirada. Ambos se quedaron allí mirando el horizonte por donde se veían nubes con un tono rosado mientras el sol desaparecía.
Del otro lado del cielo se asomaba la luna difuminándose en el cielo azulado claro. Una pequeña estrella comenzó a brillar no muy lejos de ella, justo en el momento en que Bella volteaba.
—Hay una creencia muggle que dice que si le pides un deseo a la primera estrella que salga en el cielo, te lo cumple…
—Y… ¿te cumplió alguno?
—Si, muchos.
—Bien, pidamos un deseo, entonces. — concluyó Black.
Ambos miraron a la estrella expresando su deseo en el silencio de su mente.
—Listo. —dijo Sirius. —Pedí…
— ¡No!—lo detuvo Bella— no lo digas, sino no se cumplirá.
— ¿Ni siquiera a ti?
—Ni siquiera a mí
—Bien— agregó el ojigris encogiéndose de hombros.
—Ahora… ¿quieres que te muestre la flor?
— ¡Oh, claro!
—Se supone que debe se esta aquí…— concluyó insegura; entro en su habitación y se acercó, con alivio en un pequeño suspiro, a una mesita de luz donde había un pequeño florero que contenía una única flor. Sirius se le iluminó la cara al verla.
—Si…—musitó él sonriendo con ojos brillantes.
Hola!!! Tanto tiempo, no? miiiil perdones! no tenia tiempo de escribir y concentrarme, ni siquiera de leer fics :/
Espero de todo corazon q les guste el capitulo :) principalmente a vos Nalle, ami personalmente me gustó :D y es el mas largo q hice! Bien... me registre en Pottermore!!! y soy de Gryffindor!! aunque creia q iba a ser de Hufflepuff, jeje; ustedes? se registraron? les gusta? cual es su nombre de usuario?? asi nos hacemos de amigos, el mio es UnicornioLlave6615 :D
Tengo una noticia... estoy casi segura de que el proximo capi es el ultimo.. q les parece? Demore mucho, si u.u y ya esta llegando a su fin… perdon :(
bueno, los voy dejando, comenten si les gusto :)) van a recibir una linda respuesta mia
(a propósito, esta es la flor que me olvidé de poner en el capitulo 3 del recuerdo de la noche de verano)
besotes enormes y suerte!!!
Si la foto no se ve -->link http://i1132.photobucket.com/albums/m577/lovelovesong/estrellaflor.jpg