← Una de Piratas · de
Una de Piratas — capítulo 1
Hanuky se levantó a regañadientes del mullido sofá para ir a por más palomitas. Sus padres habían salido a cenar, y lo que más le gustaba en esas ocasiones, cuando la idea de salir a la calle le daba pereza o estaba demasiado cansada, era adueñarse del salón con su amiga Ana, pedir una pizza por teléfono y hacer palomitas para degustarlas viendo una película que disfrutasen las dos.
Esa noche la elegida era la primera parte de la saga Piratas del Caribe. Johnny Depp parecía nacido para interpretar a Jack Sparrow y era tan atractivo...
Hanuky regresó al salón y le pidió a Ana que le contase lo que se había perdido, a pesar de que había visto tantas veces la película que habría sido capaz de recitar de memoria los diálogos del guión.
-A Elisabeth le apretaba tanto el vestido que no podía respirar, y se ha caído de ahí.-señaló con el dedo la pantalla.
-Ahora es cuando Jack se tira al agua y le salva la vida.
Las chicas permanecieron atentas al televisor hasta que no pudieron vencer el cansancio o impedir que sus párpados se cerrasen pesada e inexorablemente y cayeron en los brazos de Morfeo.
Hanuky notó una agobiante sensación de asfixia y abrió los ojos agitadamente, aunque lo único que pudo ver fue el oscuro fondo del océano. El agua estaba fría y era muy densa, y su cuerpo le pesaba demasiado, siendo incapaz de moverse o salir a la superficie. Cuando pensó que había llegado su fin y nada podría salvarla, unos potentes brazos la agarraron de la cintura y la sacaron de aquel infierno acuoso. Respiró el oxígeno del aire con avidez, como si pudiese acabarse de un momento a otro, mientras el hombre que la sujetaba se encaramaba a la cubierta de un barco que parecía haber salido de la nada y la ayudaba a pasar al otro lado.
Cayó al suelo de madera con un estrépito. La cabeza le daba vueltas y se sentía muy cansada. A su alrededor, formando un círculo había un pequeño grupo de personas. El corazón se le aceleró al ver a su amiga Ana, que se agachó para abrazarla. Sin embargo, no tenía el mismo aspecto. Vestía un traje antiguo, de esos que salían en las películas inspiradas en el siglo dieciocho, de encaje y en tonos melocotón.
-¿Qué es todo esto?
-No lo sé muy bien, Hanuky. Creía que estábamos soñando y nos encontrábamos en Analandia, pero...
-No es momento de hacer bromas. ¡He estado a punto de ahogarme, esto no es un sueño!
Dos hombres se apartaron para dejar paso a otro cuyas ropas chorreaban agua. Hanuky se quedó sin aliento. Lo reconocería en cualquier parte por su look estrafalario y sus originales andares.
-¡Jack Sparrow!
We were both young when I first saw you,
I close my eyes, and the flash back starts.
I'm standing there. On a balcony of summer air.
I see the lights,
See the party the ball gowns.
I see you make your way through the crowd,
You say hello
Little did I know...
El interpelado la miró directamente a los ojos, y un instante después su vista se desvió un poco más abajo. Típico de aquel canalla.
-Capitán Jack Sparrow, si no os importa.
Hanuky se puso de pie.
-¿Habéis intentado quitaros la vida?.-le preguntó acercándose mucho a ella.
-¿Estás loco? ¡yo no he intentado nada! ¡he aparecido aquí por arte de magia!
Jack enarcó una ceja.
-Por arte de magia...claro.-le dio la espalda y se dirigió a su tripulación.-Creo que la dama es aficionada al ron, señores...
Una desagradable carcajada inundó el ambiente.
-¿Qué vamos a hacer con ellas, Jack?.-preguntó William Turner, que sujetaba con delicadeza a Ana de un brazo.
-Sólo nos retrasarían.
Al oír esas palabras Hanuky desenvainó la espada de uno de los piratas que tenía alrededor y la empuñó con fuerza. Pesaba más de lo que había imaginado, pero no se rendiría tan fácilmente.
-Atrévete a tocarnos y no dudaré en matarte.
Jack rió.
-Veamos...somos más de quince piratas contra dos damiselas en apuros. ¿Quién creéis que ganaría?
-¿Quieres averiguarlo?
-Me gusta vuestro coraje.-la recorrió con la mirada.
-Y lo que no es mi coraje también.
Los labios del capitán se curvaron en una sonrisa.
-Podéis quedaros.
La noche llegó rápidamente. El cielo se tiñó de añil oscuro en un abrir y cerrar de ojos. El barco navegaba sobre las aguas en calma de una forma serena y relajante. En la cena Hanuky había observado cómo Will y Ana hablaban constantemente, con risas simpáticas y miradas cómplices. Ahora la cubierta estaba prácticamente desierta, casi todos los tripulantes descansaban ya en sus respectivos camarotes. Todos menos uno. Mientras ella se perdía en la inmensidad del cielo y el brillo plateado de las estrellas, Jack la sorprendió por detrás, lo que hizo que la joven se sobresaltase.
So I sneak out to the garden to see you
We keep quite because we're dead if they know
So close your eyes, Escape this town for a little while
Cause you were Romeo, I was a scarlet letter
And my daddy said stay away from Juliet
But you were everything to me
I was begging you please don't go, and I said...
-Me has asustado.
-Eso pretendía.
Se hizo el silencio, momento en el que el único sonido que se oía era el de las olas del mar chocando contra el casco de madera del barco.
-¿A dónde nos dirigimos, Jack?
-Eso depende.-la miró penetrantemente.-Depende de si me vais a dar el colgante o no.
-¿Qué colgante?.-Hanuky no sabía de qué estaba hablando.
-El que lleváis oculto en vuestro corsé.
-Yo no...
-Con vuestro permiso.
Jack le apartó unos cuantos mechones oscuros que le caían a ambos lados del rostro y aflojó un poco los cordones del corsé de la joven con una agilidad impresionante. Acto seguido, le pidió que lo comprobara por sí misma. Hanuky agarró el extremo de una cadena dorada y tiró. Ahí estaba. Un colgante del mismo color, con el dibujo de una calavera pirata. Igual que en la película.
-¿De dónde lo habéis sacado?.-el capitán entrecerró los ojos.
-Te prometo que no sabía nada de esto.
-Sois muy misteriosa.
-Y tú un traidor. Sólo dejaste que me quedase porque sabías que tenía el colgante. Lo viste a través del vestido cuando estaba empapada, ¿no es cierto?
Jack sonrió con picardía.
-No sólo por eso. Veréis, Elisabeth Swan, la hija del gobernador llevaba exactamente el mismo colgante que vos lleváis ahora. Ese oro azteca está maldito. La maldición cuenta que...
-La conozco.
Jack se quedó perplejo.
-...de acuerdo. El caso es que el de Elisabeth era supuestamente el último de los que faltaban para romper la maldición que convertía a la tripulación del capitán Barbossa en perros sarnosos del infierno. Por eso Barbossa se la ha llevado. Y ahora me encuentro con que al parecer, hay otro más...lo que quiere decir que uno de ellos es falso.
-¿Qué tengo que ver yo con todo esto?
-Necesito que seduzcáis a Barbossa y robéis el otro colgante para descubrir cuál es el verdadero y cuál no. Con un poco de suerte recuperaremos a Elisabeth y Barbossa recibirá su merecido. Luego podréis volver a casa y recuperar vuestra vida de antes. Saldré de ella y no volveréis a verme jamás.
Hanuky no estaba segura de esa última parte del plan: quizá ella no quería olvidarse de Jack para siempre.
Romeo take me somewhere we can be alone
I'll be waiting all theres left to do is run
You'll be the prince, I'll be the princess
Its a love story baby, just say yes.