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Historia 97168 — capítulo 4
Cuarto capítulo: ¡EN HOGWARTS!
Este capítulo va para: Flor-LupinSparrow y sweet_writer, que se toman la molestia de comentar en todos los capítulos.
Lily Evans.
Lily se levantó ese día, nerviosa. Por fin, 1 de septiembre, ese día iba a Hogwarts por primera vez, ese día era el que había estado soñando. Recordó la visita al Callejón Diagon.
Flash back...
Estaban todos en la cocina, desayunando, y sonó el timbre.
-Ya voy yo.-dijo Lily servicial. Fue a la puerta y abrió, ante ella se encontraba un hombre bastante alto, con una barba plateada muy larga y una túnica color magenta. Lily lo interrogó con la mirada, pero el hombre sólo sonrió.
-¿Puedo pasar?
-... Sí.-declaró Lily después de pensárselo un rato.
-Eso es muy sabio Lillian, desconfiar en lo desconocido... Sí... Sin embargo, puedes fiarte de mi.-Lily pensó que el hombre estaba un poco loco, pero lo siguió hasta la cocina.- Señores Evans, me gustaría hablar con ustedes, si fuera posible.
-Sí,claro.- Daphne, la madre de Lily, se levantó decidida. Su marido, Michael, la siguió. Se sentaron en el sofá del salón, Lily y Petunia se quedaron en la puerta, cohibidas, hasta que el viejo señor les hizo una seña para que se sentaran, Lily lo hizo a su lado, ya que no cabían todos en un sofá.
-Me llamo Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore. Soy director de Hogwarts.
-Hogwarts es un colegio de Magia y Hechicería.-Lily abrió los ojos desmesuradamente. Así que era verdad, todo lo que le había contado Severus.
-Si no me equivoco, tú eres Lillian Daphne Evans.
-Sí, señor.-dijo Lily asombrada porque Dumbledore supiera su nombre.
-Lily, seguro que alguna vez has hecho algo que no quisiste hacer.
-Sí, señor. Un amigo me lo explicó, sé que soy una bruja.
-¡Una bruja!¡Eso no es normal!-gritó Petunia. Lily se limitó a mirarla dolida.
-Así que lo sabes todo sobre Hogwarts...
-Bueno, todo no señor, no sé qué día empieza, ni donde tendré que comprar las cosas.
-¡Ah, sí! El curso empieza el uno de Septiembre, y las cosas, están en el callejón Diagón.
-No... no sé como llegar allí señor...
-Las indicaciones las recibirán tus padres.- Dumbledore miró a los Evans, y vio sus ojos, que irradiaban felicidad y orgullo.
Lily recordaba también cuando fueron al Callejón Diagón, había comprado sus túnicas, plumas, tinteros, Petunia estaba celosa, por supuesto, pero nunca lo admitiría. Y también recordó cuando compró su lechuza, Witheolw. Blanca como la nieve con pequeños ojos dorados.
Fin del Flash Back...
Y ahora estaba ahí, con Whiteolw en mano, y preparada para empezar su nueva vida. Cogió una pequeña caja que tenía desde que se había puesto a coleccionar pequeñas cosas y se fue en coche.
Remus Lupin.
Remus ese día estaba que no cabía en sí de felicidad. Lo habían admitido, en Hogwarts, nada más y nada menos que dónde él más deseaba. Se preguntó si acabaría hartándose de que lo discriminaran, de no tener amigos, pero nada podía ser peor que aquello, donde vivía aparatado de la magia. Cogió su lechuza, Wolfair. Se dirigió abajo, donde sabía que sus padres estaban esperándolo.
-Ya sabes, hijo, lo único que tienes que hacer es decirle a Dumbledore que te lleve a la casa una vez al mes, dile a tus compañeros que vienes a verme.
-Sí, mamá.
…
Lily y su familia se encontraban en el anden 9 y ¾, y Snape estaba a su lado, ligeramente encorvado, junto a una mujer delgada, pálida y con una mirada amarga, que le recordaba mucho a él. Snape miraba a la familia de Lily a una escasa distancia. Las dos niñas estaban un tanto alejadas de sus padres. Lily parecía estar discutiendo con su hermana.
-
¡…lo siento mucho, Tuney, lo siento! Escucha - tomó la mano de su hermana, y la sostuvo, a pesar de que Petunia trataba de soltarse - Tal vez cuando llegue (¡Escucha, Tuney!) Tal vez cuando llegue, podré ir a hablar con el profesor Dumbledore y convencerlo para que cambie de opinión.
-
¡Yo… no… quiero… ir! - dijo Petunia, forcejeando por quitar su mano de entre las de su hermana - ¿Crees que quiero ir a un estúpido castillo a aprender a ser una… una…?
Sus ojos claros recorrieron la plataforma, sobre los gatos maullando en los brazos de sus dueños, sobre las lechuzas ululando y aleteándose unas a otras en sus jaulas, sobre los estudiantes, algunos ya vestidos con sus largas túnicas negras, cargando sus baúles al interior del tren escarlata o saludándose felices unos a otros después de un verano sin verse, y sintió celos.
- ¿…crees que quiero ser un… un… fenómeno, un bicho raro, una ANORMAL?
Los ojos de Lily se llenaron de lágrimas mientras Petunia conseguía recuperar su mano.
-
No soy una anormal - dijo Lily - Es horrible que digas eso.
-
Ahí es a donde vas - dijo Petunia, ardientemente - A una escuela especial para bichos. Tú y ese Snape… raros, eso es lo que sois. Es bueno que te separen de la gente normal. Es por nuestra propia seguridad.
Lily miró a sus padres, quienes miraban la plataforma con un aire de dicha total, disfrutando la escena. Luego volvió a mirar a su hermana, y su voz se volvió baja y fría.
-No pensabas que era una escuela para fenómenos cuando le escribiste al director rogándole que te aceptara.
Petunia se puso escarlata
-¿Rogandole? ¡Yo no le rogué!
-Vi su respuesta. Fue muy amable.
-¡No debiste haberlo leído…! - susurró Petunia - Era algo privado… ¿Cómo pudiste? Lily se delató a sí misma al mirar hacia donde se encontraba Snape. Petunia jadeó.
-
¡Ese chico la encontró! ¡Tú y ese niño habéis estado espiando en mi habitación!
-
No… no espiando - ahora era Lily quien estaba a la defensiva - ¡Severus vio el sobre, y no podía creer que un no mago fuera capaz de contactar con Hogwarts, eso es todo! Dice que debe haber magos trabajando encubiertos en el servicio postal y que ellos se encargan de…
-
¡Aparentemente los magos meten las narices en todas partes! - dijo Petunia, ahora tan pálida como antes sonrojada - ¡Bicho anormal! - le espetó a su hermana, encaminándose luego hacia sus padres. Lily se quedó ahí, triste y después subió al tren y se metió en el primer compartimiento que vió, dejando su equipaje guardado.
Un chico moreno recorría el andén, intentando dejar a sus padres atrás, y a su hermano Regulus. Pero tropezó con alguien y el baúl dió una vuelta de campana, y se abrió completamente, derramando algunas de sus cosas. Otro chico se le acercó y ayudo a recogerlo.
-Ven, te ayudaré a subirlo al tren.- los dos chicos se encaminaron a un compartimiento donde uno de ellos tenía el baúl. Allí había una chica pelirroja, pegada al cristal, pero ellos no repararon en la niña.
-Me llamo Sirius.-dijo ofreciendo su mano el chico al que se le había caído el baúl. Sirius era moreno, con el pelo ondulado y un poco más abajo de las orejas, y unos ojos grises impresionantes. -Yo James.-dijo el otro. Era delgado, con ojos avellanas escondidos tras unas gafas redondas y el pelo negro y alborotado, sobre todo en la coronilla.-¿Eres... como se diría... de origen mago?
-Sí.-articuló Sirius con desprecio. James lo notó.
-¿No te gusta?
-No. La gente te juzga por todo, y si eres sangre limpia, se creen que te crees superguay.
-Ya, es un asco. ¿Quieres probar esto?-dijo James sacando algo del bolsillo.
-¿Bombas fétidas?
-Ajá...- se vieron interrumpidos por un chico que acababa de entrar, pero no le dirigieron la mirada, siguieron hablando.
Snape recorría el corredor del Expreso de Hogwarts mientras este atravesaba el país. Ya se había puesto su túnica de la escuela, seguramente había aprovechado la primera oportunidad que había tenido para deshacerse de su extraña ropa muggle. Al fin se detuvo, fuera de un compartimiento en el cual unos chicos muy ruidosos conversaban.
Encogida en un asiento de la esquina, junto a la ventana, estaba Lily, con su cara apretada contra el cristal de la ventana.
Snape abrió la puerta del compartimiento y se sentó frente a Lily. Ella lo miró y luego volvió la vista hacia la ventana. Había estado llorando.
-
No quiero hablar contigo - dijo con la voz contraída.
-
¿Por qué no?
-
Tuney m-me odia. Por ver la carta que Dumbledore le envió.
-
¿Y qué?
Lily le lanzó una mirada de profundo desprecio.
-
¡Pues que es mi hermana!
-
Ella es sólo una… - Snape se contuvo rápidamente, pero Lily, demasiado ocupada en secarse las lágrimas sin que nadie se diera cuenta, no lo escuchó.
-
¡Pero nosotros nos vamos! - dijo él, sin poder contener la emoción en su voz - ¡Este es el gran momento! ¡Nos vamos a Hogwarts!
Ella asintió, restregándose los ojos, pero muy a su pesar, sonrió ligeramente.
-
Más te vale estar en Slytherin - dijo Snape, envalentonado por el hecho de que se hubiese alegrado un poco.
-
¿Slytherin?
Uno de los chicos con los que compartían el vagón, que no había demostrado el menor interés en Lily o Snape hasta ese momento, miró a su alrededor al escuchar esa palabra. Era un chico delgado, con ojos avellana y gafas redondas, con el cabello negro igual que Snape, pero mucho más alborotado, dándole un aspecto mucho más atractivo. Tenía con ese aire indefinido de haber sido querido, incluso adorado, y que a Snape tanta falta le hacía. Era James.
-¿Quién quiere estar en Slytherin? Creo que mejor me voy, ¿te vienes? - preguntó James al chico tendido en los asientos de enfrente, era un chico con el pelo negro y rizado, y unos preciosos ojos grises (baba fuera). Sirius no sonreía.
-Toda mi familia ha estado en Slytherin - dijo.
-Rayos - dijo James - Y a mí que me parecías buen chico.
Sirius sonrió.
-Tal vez rompa la tradición. ¿A dónde te irías, si tuvieras que elegir?
James levantó una espada invisible.
-¡Gryffindor, donde habitan los valientes de corazón! Igual que mi padre.- Snape hizo un ruidito de disgusto. James se giró hacia él.
-¿Tienes algún problema con eso?
-No - dijo Snape, aunque el desprecio en su voz daba a entender otra cosa-Si prefieres ser un musculoso a un cerebrito...
-¿A dónde esperas ir, viendo que no eres ninguna de las dos cosas? - interrumpió Sirius.
James se echó a reír. Lily se puso de pie, un tanto sonrojada, mirando a James y a Sirius con desagrado.
-
Vamos, Severus, busquemos otro compartimiento.
-
Uuuuhhhhh…
James y Sirius imitaron su voz arrogante. James trató de empujar a Snape mientras pasaba.
-¡Te veo luego, Quejicus! - gritó Sirius, poniéndole la zancadilla a Snape. Este se levantó despacio y salió cerrando la puerta del compartimento de un portazo.
-¿¡Quejicus!?-preguntó James cuando Sirius volvió a su sitió.-¡Jo, que bueno, no se me habría ocurrido!-Sirius sonrió arrogantemente, contento de que lo alabaran.-Espero de verdad, Sirius, que estés en Gryffindor. No conozco a nadie más. Aunque, para que mentir, tengo un encanto natural.- Sirius rió por la cara de James.
-¡El carro!- ambos salieron para comprar golosinas, y volvieron al rato para dejar todo lo que habían comprado, pero había un chico dentro, un chico llorando, que en cuanto reparó en la presencia de estos de secó las lágrimas con un movimiento casi inadvertible.
-Hola.-dijo con timidez. E hizo un amago de levantarse, pero James lo agarró de la túnica.
-¡Eh! No queda más sitio, quédate aquí, nosotros no te hemos echado.-el chico sonrió ligeramente.
-Me llamo Remus Lupin.-el chico era delgado, tal vez demasiado, pálido de piel, con el pelo castaño claro, ojos miel y una pequeña cicatriz de una raja profunda que le atravesaba la nariz de lado a lado..
-Yo soy James y el es Sirius. ¿Quieres?- le ofreció una rana de chocolate, y Remus, sin pensarlo siquiera un poco, la cogió.
-Gracias.
-¡No hay de que, hombre!
-¡Eh, James, mira cuál me ha tocado!
-¿A ver?
Es el cromo 78. Joscelind Wadcock 1911 - presente Cazadora del equipo de quidditch: Puddlemere Union.
-¡Eh, el Puddlemere es mi equipo favorito!-dijeron James y Remus al mismo tiempo.
-¡El mío también! Aunque... creo que si se enfrentaran los dos, estaría de parte de las Holeyhead Harpies.-dijo Sirius.
-Mirad el que me ha tocado a mi.- dijo James. 34. Bowman Wright Encantador Metálico 14921 - 1560 La madre era una bruja, y el padre era un Muggle. Es famoso por combinar magia, ciencia y los deportes creando la Snitch dorada, que mejoró enormemente el juego de Quidditch.
-¡Adoro a este tío!-dijo emocionado.- Me encantan las snitchs, aunque soy mejor de cazador.
-Yo de golpeador.-dijo Sirius.-¿Y tú, Remus?
-No se me da muy bien el quidditch, aunque me encanta, supongo que jugaría de guardián. -¡Me encanta este cromo!-dijo Sirius.
- Leopoldina Smethwyck 1829 - 1910 Primera bruja británica en arbitrar un encuentro de Quidditch.
-¿Por qué te gusta tanto?-preguntó James.
-Es una tía, y le gusta el quidditch, ¿qué más se puede pedir?-James y Remus emezaron a reírse de la ocurriencia de Sirius.
-Mira.-dijo Sirius señalando un cromo.-Gracias a esta sé a que sabe la caca.-dijo Sirius señalándo un nuevo cromo.
- Bertie Bott Inventor 1935 - presente Creó las grageas Bertie Botts de todos los sabores por error. Su objetivo original era crear caramelos sabrosos de alimento. ¡Y por casualidad incluyó un par de calcetines sucios en su experimento!
-¡Eh! Yo tengo una escoba de este tío!-dijo James emocionado. Leyó el cromo en voz alta.
- Devlin Whitehorn Inventor 1945 - presente Fundador de la empresa de escobas de competición Nimbus en 1967. Ayudó a diseñar escobas Nimbus, que revolucionaron el juego de Quidditch. Es un aviador experto, y admirador del Quidditch que disfruta mirando o jugando siempre que puede los partidos.
-¿Una Nimbus?-se extrañó Sirius.-¡Son carísimas!
-Soy de la familia de los Potter, digamos que a mis padres nunca les faltó el oro.
-Yo soy Black, a mi también me va bien en asuntos de oro, tengo mi propia cuenta en Gringotts, aunque supongo que mis padres me deseredarán en cuanto se den cuenta de que odio sus ideas.
-Es lo más raro que he oído, un Black dejando de lado sus tradiciones, ¿en tu familia no se aprueba el incesto?
-Sí, de hecho mi prima va a casarse dentro de poco con un familiar lejano.
-¿¡Oye, que es esa chapa!?- preguntó Sirius señalándo algo que James llevaba en el baúl y que se había caído con el traqueteo del tren.
-¡Ah! Es una chapa del Q.U.A.B.B.L.E.
-¿Qué es el Q.U.A.B.B.L.E?
- El Q.U.A.B.B.L.E. significa Quidditch Unión para la Administración y Mejora de la Liga británica y sus Esfuerzos.- Remus, James y Sirius siguieron el trayecto de hablando de todo y de nada, de cosas cruciales y cosas sin importancia. De pronto el tren se paró.
-¡Ya hemos llegado!-dijo Remus con emoción. Los otros dos miraron el enorme castillo que se cernía sobre ellos. Salieron del tren y dejaron sus cosas para que se las llevaran.
Entonces oyeron un lloriqueo a sus espaldas. Dos chicos de quinto curso estaban pegando a uno de primero. Sirius, James y un poco más atrás Remus, se acercaron. El chico lloraba en el suelo con verdadero pavor.
-¡Eh, déjadlo en paz!-gritó Sirius. Este y James se acercaron corriendo y embistieron a uno de los chicos por detrás.
-¡Desmaius!-gritó Sirius cogiendo su varita. Uno de los chicos, gordo y bajo, pero fuerte como un orangután, recibió el rayo de Sirius. Quedó desmayado en el momento.
-¡James, las bombas!- gritó Remus. James metió la mano en el bolsillo y tiró las bombas fétidas al chico alto y rubio, este se fue corriendo, dejando al niño en el suelo, y entre toses, logró decir:
-Me las pagaréis, ¡se las pagaréis al Gran Lucius Malfoy!- Remus ayudó a levantarse al chico que yacía en el suelo. Era gordito, rubio y con la punta de la nariz ligeramente subida hacia arriba, haciendo que pareciera un cochinillo. Tenía las paletas más grandes de lo normal. No tenía ni punto de comparación con James y Sirius, ellos eran mucho más atractivos.
-Me llamo Peter Pettigrew.
-Encantado Peter, nosotros somos James, Sirius y yo, Remus.
-¿Dónde aprendiste ese hechizo?-preguntó James a Sirius.
-Mi padre practica de vez en cuando hechizos, dice que para no olvidarse, y bueno... yo lo escuché... y digamos que en cuanto compré la varita practique el hechizo con mi hermano...
-¿Prácticastes los hechizos en casa con la varita?
-No idiota, los practiqué en el andén.
-¡¡Los de primer año!!¡¡VOSOTROS DOS!!-gritó un hombre gigantesco, era barbudo y como cinco veces de alto de un hombre y tres veces de ancho. James y Sirius vió que los señalaba a ellos, y pudieron comprobar que Peter y Remus ya habían subido a las barcas.-¡¡VENGA, TENEMOS QUE IRNOS!!-James y Sirius echaron a correr y se subieron en la misma barca de Remus y Peter.
-Hola, me llamo James.-dijo este cuando llegó al lado del hombre grande. Este frunció en entrecejo, pero al final extendió una mano y se la dio.
-¿Eres el hijo de Charlus, cierto?
-Sí, el mismo. Tú debes de ser Hagrid, mi padre me habló de ti, decía que eres el mejor guardabosques que Hogwarts ha tenido nunca.-y puso una sonrisa de lado. A lo lejos, pudo escuchar un ''tanta confiancita, es un pelota'', se volvió y vio a la chica pelirroja que había visto en el tren, al lado de Quejicus. Después James se volvió para sentarse bien.
-James, quita, que no veo.-dijo molesto Sirius.
-No me puedo mover, este barco es de tres personas, y vamos cuatro, cállate, nadie cabe bien.
-¿Ah, no?-James se volvió y pudo observar a Sirius sentado en la parte de atrás el sólo, tumbado cuan largo era, mientras que los otros tres iban apretujados en la parte de delante.
-¡Quita de ahí, Sirius!
-No, quita tú.
-Cállate.
-Cállate tú.
-Sirius me estás cabreando.
-James me estás cabreando tú.-sin previo aviso, James se tiró sobre Sirius, y empezaron a pelearse a carcajadas mientras se revolcaban en la barca.
-¡Cuidado!-avisó Remus. Demasiado tarde, James y Sirius se habían caído al agua.
-¡Socorro!¡Remus!¡Ayuda!-gritaba Sirius desde el agua.-¡Help!
-No tengo gel, pero si quieres tengo champú.-replicó James.
-Es penoso.
-¿Más que tú?- y James se dirigió a Sirius e intentó ahogarlo.
-¡VOSOTROS DOS! Subid ahora mismo a las barcas.- Hagrid se veía enfadado, sin embargo, estaba conteniendo la sonrisa. James y Sirius se subieron a la barca, pero justo cuando el primero estaba a punto de montar, Sirius le dio un empujón y volvió a caer al agua, maldiciendo por lo bajo, James volvió a subir a la barca, y expulsó en la cara de Sirius el agua que tenía en la boca.
-Si serás...
Al poco de subirse James, llegaron a Hogwarts, en el vestíbulo, la profesora McGonagall los estaba esperando.
-Llegáis con retraso, Hagrid.
-Profesora, ellos dos se tiraron al agua.-MacGonagall miró a James y Sirius tiritando de frío y con una sacudida de varita dejó sus ropas secas.
- Bien. Ahora entraréis en el Gran Comedor, donde se os hará una prueba de selección para entrar en vuestra casa, a saber, Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Mientras estéis aquí, vuestra casa será como vuestra familia, cada logro hará que vuestra casa gane puntos, así como vuestros fallos harán que los pierdan.-hubo unos segundos de silencio, luego, y añadió:-ya podéis entrar.-la siguieron hasta el final del Comedor, donde estaban los profesores, pero delante, había un taburete con un sombrero raído y sucio, parecía antiguo, muy antiguo.-Esperad aquí, ahora, cuando diga vuestro nombre, os levantáis y váis hacia el taburete.
Entonces puso un taburete, que hizo aparecer de la nada y encima de él puso el trapo que era el sombrero seleccionador. (Pondré poco de la selección)
-Acropch, Mendler.-una chica baja y con las ropas raídas se sentó en el taburete, lentamente, la profesora MacGonagall le puso el sombrero y este anunció que la chica sería una nueva Ravenclaw.
-Black, Sirius.-Sirius se levantó nervioso y fue a colocarse en el taburete, seguidamente, la profesora le puso el sombrero...
-¡Gryffindor!
-¡Bien!-el gritó de Sirius se oyó entre los aplausos, pero a él no le importó, estaba en Gryffindor, la casa que más le gustaba, y lo más probable es que cayese con su nuevo amigo.
- ¡Crabbe, Vicent!-un chico gordo y con la cara rosada fue a parar a Slytherin.
-¡Evans, Lily!-la chica pelirroja que James y Sirius habían visto en el tren, se sentó en el taburete con las manos temblorosas, cerró fuertemente los ojos y el sombrero gritó:
-¡Gryffindor!-Lily miró a Snape con tristeza, pero luego muy sonriente se sentó en la mesa de los Gryffindor entre aplausos, justo enfrente de Sirius.
-Hola, soy Sirius.-esta, obviamente le recordaba del tren, así que hizo caso omiso de Sirius y siguió mirando la selección.
- ¡Greenford, Alice!- una chica bajita, delgada y con el rostro redondo fue a para a: -¡Gryffindor!
-¡Lupin, Remus!-Sirius rezó para que ese chico que al principio parecía extraño fuera a parar a Gryffindor, y así fue. Remus fue a sentarse junto a Sirius con una cara que irradiaba felicidad, con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡MacDonald, Mary!- Lily la reconoció, esa chica se había sentado con ella en la barca, y con Sev.
-¡Gryffindor!-la siguente chica, una tal Susan March, se sentó también en Gryffinfor junto a Mary.
-¡Pettigrew, Peter!- Peter se acercó al escalón, pero tropezó con él, se levantó lo más deprisa que pudo y se acercó a la profesora. Momentos después estaba sentado junto a Remus.
-¡Potter, James!-Sirius, Remus y Peter cruzaron los dedos, James se acercó al taburete, al poco de rozar la cabeza del chico, el sombrero gritó:
-¡Gryffindor!
-¡BIEN!-gritó eufórico Sirius cuando James se sentó junto a Peter.
- ¡Snape, Severus!
-¡Slytherin!
A continuación el profesor Dumbledore puso sobre él el himno y se pusieron a cantar el himno de Hogwarts:
Hogwarts, Hogwarts, Hogwarts, enséñanos algo, por favor. Aunque seamos viejos y calvos o jóvenes con rodillas sucias, nuestras mentes pueden ser llenadas con algunas materias interesantes. Porque ahora están vacías y llenas de aire, pulgas muertas y un poco de pelusa. Así que enséñanos cosas que valga la pena saber, haz que recordemos lo que olvidamos, hazlo lo mejor que puedas, nosotros haremos el resto, y aprenderemos hasta que nuestros cerebros se consuman.
Después de llenarse el estómago de los mejores festines, los cuatro chicos fueron a su habitación, repartieron así las camas: Pegando a una pared, Sirius, al lado James, después Remus y en la otra pared Peter. Y allí y así durmieron perfectamente toda la noche.
-¡JAMES, SIRIUS!
Fin del cuarto capítulo. Hola! Gracias! Volví! Hoy quiero recomendar: Volví de Pekenyita
Quiero agradecer a: Flor-LupinSparrow sweet_writer Anto-Black Jess_Lovegood Por comentar. Y a: Ale_malfoy666Anto-BlackarcoirishappyDanaSzdary evansexpecto patronumfer potter lupinFlor-LupinSparrowIsabel-Cullen-PotterJess_Lovegoodjhon potter evansLunaTonkssmicole_wesleyPequelandiaPriciBlackPrincesaMestiza31RosieWGsweet_writer Por poner en favoritos. Y a todos los ''lectores fantasma''. Canción del día: http://www.youtube.com/watch?v=0714IbwC3HA&feature=related