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Historia 97168 — capítulo 5
Quinto Capítulo: El primer día, el primer castigo.
-¡JAMES!¡SIRIUS!-Remus gritaba tratando de despertar a sus compañeros de habitación, pero ellos seguían durmiendo como melones.-¿Cómo era el hechizo?¡Aguamenti!-un chorro de agua salió de la varita de Remus, y este utilizó el hechizo que había leído hasta que James y Sirius se despertaron.-¡Queda media hora para las clases!Peter ya se ha ido, yo me he quedado tratando de despertaros. Vestíos rápido.-James y Sirius advirtieron que Remus estaba más pálido que el día anterior.
-Vamos, rápido.- Sirius y James se vistieron rápidamente y fueron a clase sin desayunar, Remus les había cogido los horarios. Los miraron.
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A primera hora les tocaba Encantamientos. El profesor era un tal Fliwitch. Se tiraron toda la hora estudiando los objetivos del curso.
Después se dirigieron a Defensa Contra las Artes Oscuras. O también llamada DCAO. Los profesores se tiraron todo el día hablando de los objetivos del curso, así que las clases resultaban muy aburridas, al menos hasta la última hora, Historia de la Magia. Sirius y James llegaron un poco tarde, pero con el jaleo que tenían los alumnos, no se les vio tanto. De pronto, un fantasma salió de la pared y algunas niñas se pusieron a gritar.
-Todas las niñas son unas quejicas.
-Hablando de quejicas, allí está el supremo mayor.-dijo James señalándo a Snape, que estaba unas mesas más allá.
-¿Crees que si le tiramos un trozo de pergamino al fantasma se enterará?
-Sirius, no creo que sea una buena idea.
-Déjalo, Remus, será divertido.
-Bien, coged un trozo. Una, dos...-James miraba a Sirius con una sonrisa maliciosa en el rostro, mientras que Remus lo miraba con un poco de reproche y la bola de pergamino en la mano.-¡Tres!
Las grandes bolas de pergamino, más grandes que el puño de un bebé, volaron hasta la cabeza del profesor, que hablaba tranquilamente. Este pareció no darse cuenta, al menos hasta que se dio la vuelta y todos vieron como una bola de papel enorme iba directo a su ojo.
-¿¡¡¡Quién ha sido!!!?-preguntó en el momento que veía a Sirius y a James preparados para tirar otra vez.-¡Potter, Black!¡Castigados esta tarde! ¡Fuera de mi clase!-Sirius y James salieron corriendo, con cara seria, y una vez en el pasillo empezaron a reírse.
-¡¡¡Jajaja!!! ¿Has... has visto la cara del viejo?-decía Sirius mientras se cogía la barriga.
-Ha sido genial... ¡Jajaja! An... anda, vamos a la torre antes de que nos castiguen de nuevo. Sirius y James fueron a la torre de Gryffindor y se sentaron cada uno en uno de los sofás que estaban más cerca de la chimenea.
-Ahora vengo, espera.-dijo James mientras subía corriendo a su cuarto. Cuando volvió, venía lleno de chucherías.
-¡Wow!¿Y todo eso?
-Mi madre lo echó en el equipaje por si tenía hambre, y mírame.
-¿Eres hijo único?
-Sí, ¿y tú?
-'o 'amie' 'eo... un hermano. Se llama Regulus.
-Hablas de él como si...
-Tenemos diferentes propósitos en la vida.
-¿Cuáles son los tuyos?
-Tener mucho dinero y muchos amigos y 'amigas'.
-Veo que lo tienes claro.
-S...
-¿Por qué habéis hecho eso, si sabíais que se iba a volver?-decía Remus, que venía acompañado de los demás Gryffindor, que ya habían terminado las clases.
-Me aburría tanto...-dijo Sirius mirando la chimenea.-Aunque creo que no más que ahora... ¿Nos vamos?
-Por si no lo sabes, tenéis el castigo dentro de una hora.
-¡Una hora! Remus... eso, es muuucho tiempo.
-Pues haced lo que queráis, pero yo que vosotros haría los deberes.
-¿Los deberes? Remus, es el primer día, ni siquiera han mandado deberes.
-Bueno, pues... podemos estudiar. Necesitamos... estudiar...
-Tú lo que necesitas es relajarte un poco, amigo.-Sirius lo cogió por la mano mientras James cogió las chucherías, dejando allí las basuras, y se fueron a los jardines.
-¿A qué estamos hoy?-preguntó Sirius.
-A jueves dos de septiembre.
-Guau Remus, ¿sí que estás al día eh?
-Sí...
Esa tarde, James y Sirius salieron de la sala común para encontrarse con su castigo. Aunque, claro, llegaron tarde.
-Llegáis tarde.-dijo un hombre horrible cuando llegaron al vestíbulo.-Soy Argus Flich. Filch era viejo, una poco calvo y con barba desaliñada de color marrón. Llevaba una bata vieja y raída, y llevaba colgada del brazo una gata negra, por lo que James había oído, era la Señora Norris.
Los llevó a una sala llena de trofeos, donde solo había una silla.
-Tenéis que limpiar cada una de estas estanterías. Os podéis ir dentro de una hora. Yo me tengo que ir, pero si os vais antes, creédme, lo sabré.
Filch salió de la sala, dejando a Sirius y James de pie. En cuanto cerró la puerta, tras murmurar algo varita en mano y lo oyeron alejarse, James y Sirius se acercaron a la puerta e intentaron abrirla. En ese momento, una descarga eléctrica recorrió a los chicos de pies a cabeza.
-¡Mierda!
Filch volvió sobre sus pasos.
-¡He dicho que no saliérais!¡He dicho UNA hora!¿¡¡CREÉIS QUE PODÉIS ENTRAR EN HOGWARTS ROMPIENDO LAS NORMAS!!?
James y Sirius se miraron con una ceja alzada, y de nuevo miraron a Filch. Sirius abrió su boca y dijo:
-¿Hay que responder sinceramente a esta pregunta?
Filch abrió los ojos y frunció al ceño.
-¡A mi no me responde nadie así! ¿Oyes?, ¡NADIE! Así que ya puede callarse, señor...
-Moran.
-Señor Moran, ¡enviaré una carta a sus padres!
Sirius puso cara de falso arrepentimiento, pero Filch no se dejó vencer.
-¡Sigan aquí!
En cuanto se volvió a ir, James y Sirius corrieron hacia la misma dirección, como si se hubieran leído el pensamiento. Llegaron a la silla, James se sentó antes, pero Sirius se le echó encima sin dudarlo.
-¡Quita Sirius!
-¡Quita tú!
Al final, los dos buscaron una forma civilizada de sentarse. James se levantó cuando quedaban aún quince minutos de castigo.
-¿Qué haces?-preguntó Sirius con tono de estar dudando de la salud mental de su amigo.-La puerta, por si no lo has notado, da calambres.
-Si lo he notado, listo. Pero la última vez se fue sin echarle ningún encantamiento. Entonces acercó la mano lentamente, y cuando lo tocó, obviamente no pasó nada. Puso la mano sobre el pomo, mientras Sirius se quedaba perplejo mirándolo, giró el pomo suavemente mientras el otro balbuceaba y abrió la puerta y salió corriendo.
-¿Como ha..? ¡James!
Pero James ya iba por la esquina del pasillo.
-Que cabrón.-murmuró antes de correr para alcanzar a su amigo. Minutos después, ambos estaban en la Sala Común.
-Por fin...
Vieron a Remus en un sillón junto al fuego, fueron a sentarse con él cuando se levantó.
-¡Remus! ¿que haces?
Fin del Quinto Capítulo.
Hola de nuevo! Perdón, me tardé más de lo que había prometido... n_n
¿Qué por qué subí el capítulo hoy? Fácil, hoy cumplo 1 AÑO EN POTTERFICS!!!!!!!
A algunos les parecerá una chorrada, pero yo amo esta página y me hace ilusión cumplir un año. (Me siento más vieja...!!!) xD
Quiero a gradecer a los que comentaron.
Y a todos los que me pusieron en favoritos. MIL GRACIAS!
También quiero agradecer a los ''lectores fantasma''. Solo digo que me den un aviso de vez en cuando. Canción del día: http://www.youtube.com/watch?v=Jebr7wZkhZs
Por último, me gustaría recomendarles un sitio: http://www.potterfics.com/historias/97168/capítulo-5/comentarios
¿Saben qué? Se ha descubierto una innovadora forma de hacer feliz a la gente. Cada persona tiene su modo. Para hacer feliz a su escritora incansable, yo, sólo tienen que pinchar ahí abajo, donde pone ''Comenta este capítulo'' y dejar su opinión sobre lo que han leído por aquí. Y GRATIS!
Si estoy feliz, termino rápido y escribo. Si no, me pongo enferma y me ausento por largos años... xD No, vale, es broma, pero comentad! Acepto todo tipo de críticas.
Bss, Clara.