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Lo que el tiempo puede hacer por las relaciones — capítulo 5

Capitulo 5

Trabajando en pareja.

Hermione se hallaba en la biblioteca, como cosa rara, buscando varios libros que le ayudaran con el trabajo para el profesor Flitwick, concertó allí con Malfoy, pero el chico no había llegado. Hermione no sabía que iba a hacer con ese chico.

Por lo menos, ya lo veía comer a las horas, y aunque en pocas cantidades, por lo menos lo necesario para mantenerse estable. Había estado contemplando las mejoras que presentaba el chico los últimos días.

Ya se le veía más color en la piel, y brillo en los ojos y el cabello. Su aspecto desgarbado se había fortalecido. Y aunque no mostraba todavía su antiguo aspecto petulante. Aun así, tenia presencia. Presencia que siempre había tenido. Pero que hasta ahora no se había dado a apreciar.

Draco volvía a ser Draco. Bueno no en su totalidad, pero algo es algo.

La castaña puso en una mesa de la esquina en la que naturalmente se sentaba, unos cinco libros. Y empezó a leer uno de ellos, mientras tomaba apuntes en el pergamino que tenia al lado.

Llevaba un tiempo en ello. Cuando una voz petulante carraspeo.

. -Estoy aquí, Granger. -aviso Malfoy mientras se sentaba.

Al parecer el escaso instante en que se habían llamado por sus nombres había pasado, ahora se seguían llamando por su apellido.

. -Me doy cuenta, Malfoy. -dijo la chica sin levantar la vista del pergamino. -con veinticinco minutos de retraso. -le dijo poco después.

Malfoy bufo.

. -No seas mandona, Granger. -le dijo, Hermione sonrió, no era la primera persona que le había dicho eso. -¿Qué hago? -pregunto.

La chica empujo hacia él la pila de libros.

. -Venga, Granger. No pensaras que me voy a leer todo esto. -le dijo.

. -Por supuesto que no, Malfoy. -le dijo la chica poniendo los ojos en blanco. -aunque tampoco sería tan difícil. -murmuro para sí.

Malfoy entrecerró los ojos con burla.

. -Traga libros. -murmuro. Hermione volteo los ojos.

. -Huron. -susurro ella por su parte.

Draco se rio, ante el patético contraataque de Hermione.

Hermione, por primera vez desde que él había llegado, levanto la mirada hacia él.

. -¿Qué? -pregunto Malfoy al ver la cara anonadada de la chica.

. -No, nada. -se apresuro a decir la castaña. Pero embozo una sonrisa.

"Se rio. Por primera vez en tanto tiempo se ha reído." -pensó con alegría.

Draco sabía que estaba pensando la chica y volteo la mirada un poco avergonzado. A él también le impresionaba la clase de cambios que había presentado desde que hablo con la chica.

Al parecer últimamente todo se lo debía a la Granger.

"Patético" -pensó con sarcasmo el rubio.

. -Y bien, ¿Solo lo leo? -pregunto abriendo el primer libro.

Hermione puso los ojos en blanco. Hay que ver que este chico es imposible.

Deslizo hacia el otro pedazo de pergamino.

Draco lo tomo.

. -Escribe allí todo lo relacionado con nuestro tema, luego juntaremos los borradores para escribir el real. -explico la chica, copiando otros apuntes.

. -Ah… -Malfoy saco la pluma del bolso y empezó a leer. Luego se acordó de que él no sabía nada del tema. -¿Cuál es nuestro tema? -pregunto.

La mano de Hermione fue más rápida que el propio reflejo del chico.

Le pego en la cabeza con el cuadernillo en el que había escrito todo lo necesario acerca del trabajo, antes de que este pudiera detenerlo.

. -¡Oye ¿qué te pasa?! -se quejo el rubio.

. -¡Presta más atención! -le reprendió la castaña, luego le lanzo el cuadernillo encima del libro. -¡Ten, instrúyete! -y empezó a leer otra vez.

Draco la miro con cara de pocos amigos, pero tomo el libro y empezó a leer.

Su tema era: El origen de los encantamientos. Tenían que ser dos pergaminos de, mínimo, treinta centímetros cada uno. Con claras especificaciones de cómo, cuando y donde sucedieron los hechos. Se tenían que enumerar los pasos para realizar los hechizos. Y se debían presentar mínimo tres encantamientos ante la clase el día de entrega.

Draco no podía dar crédito a lo que leía.

. -¿¡Pero qué demo…?! -empezó con un tono de voz nada apropiado para una biblioteca.

. -¡Señor Malfoy, cállese! -le reprendió la señora Pice.

Hermione lo miro con el ceño fruncido. Draco ignoro eso.

. -¿Cómo pretende Flitwick que le demos todo esto listo para mañana? -pregunto en un susurro.

. - ¡Por eso te dije que llegaras temprano! -le regaño Hermione.

. -¡Venga Granger, aunque hubiéramos empezado anoche no lo tendríamos listo para mañana!

. -Pues debimos haberlo empezado ayer en la tarde. Así no tendríamos que estar en esto hoy. -aclaro Hermione.

. -Por si no te acuerdas, ayer en la tarde, ¡estábamos arreglando la torre de astronomía! -defendió Draco, molesto por las ansias de la castaña de echarle la culpa.

. -Bien, tienes razón. -acepto la castaña, derrotada. -pero McGonagall dijo que hoy no tendríamos que ir, por el trabajo. Así que tendremos que pasar la tarde en esto. -aviso.

Draco bufo.

. -Debes estar bromeando, Granger. -dijo molesto. Pero empezó a buscar y redactar todo cuanto los chicos encontraban.

Al final de la tarde. Ya los borradores estaban listos. Pero faltaba copiar el verdadero trabajo, y lo que era peor, ensayar los encantamientos.

Duraron dos horas más, transcribiendo todo lo que, Hermione, pensó que sería útil.

Draco y ella se la pasaron discutiendo entre lo que sí y que no debían poner. Dado que el chico no quería copiar tanto, y los "resúmenes" de la chica les sacaron ¡cuatro pergaminos!

Al final el rubio gano, se sacaron todas aquellas cosas que no eran específicamente del tema. Pero aun así seguían siendo dos pergaminos y medio que copiar.

Las manos de los chicos eran algo impresionante que observar. Se movían como alma que lleva el diablo rasgando el papel. Un poco más rápido, y la fricción pudo haber prendido en llamas el pergamino.

Para cuando terminaron, era cerca de media noche. Dejaron el trabajo de lado. Y empezaron a ensayar los encantamientos.

Las primeras veces, los resultados fueron deplorables. Tanto así, que tendrían que pasar otras horas, reparando cada mesa que habían roto, o cada libro desgarrado.

Pero el esfuerzo valió la pena. Dos horas más tarde, los resultados de los encantamientos eran un éxito.

Más, cansados y con un dolor de cabeza de miedo, aun tenían que limpiar y ordenar todo en la biblioteca.

Les tomo otra hora tener todo listo.

Fue por fin que a las tres y cuarto de la madrugada que los jóvenes salieron de la biblioteca.

Draco se prometió a si mismo nunca volver allí. Y Hermione estuvo a punto de hacer lo mismo. Pero Mione, es Mione.

Hambrientos, agotados y con sueño. Los chicos se dirigieron a las cocinas por algo de comer.

Kreacher, el elfo de Harry, se levanto cuando los dos entraron. Y, aunque Hermione le dijo que volviera a dormir, insistió en darles de comer.

Les preparo unos sándwiches a los chicos mientras ellos se sentaron en la mesa de roble.

Draco sostuvo su cabeza en su mano mientras miraba como Hermione recostaba la suya en sus brazos encima de la mesa.

. -Nunca… mas voy a volver a hacer eso, Granger. -aviso, mientras sentía como le latían las sienes.

Hermione soltó una risa cansina.

. -Pues te las veras muy difícil, Malfoy. -dijo con una sonrisita. -nada en esta vida se consigue sin esfuerzo. Aprende eso.

Malfoy soltó una risa burlona.

. -Nunca antes tenía que hacerlo. -le dijo en voz baja, que repentinamente se volvió melancólica.

Hermione lo miro. El rubio embozo una sonrisa curva. Hermione se quedo sin aliento, muy hurón y todo, pero hasta ella tenía que admitir, que era un hurón muy apuesto. En especial cuando sonreía de esa manera.

Se quedaron en silencio unos momentos.

. - ¿Y bien? -pregunto para distraerla. -¿Cuál es la historia entre tu, San Potter y la comadreja Weasley?

La chica alzo la cabeza. Y respiro profundo. Clavo la vista en la mesa, sin poder mirar como Malfoy esperaba.

. -¿Por qué te importa? -pregunto.

Malfoy se encogió de hombros y se cruzo de brazos.

. -¿Por qué te importaba yo a ti? -contraataco él.

Hermione bufo.

. -Touche. -Draco espero. -Ah… ¿Qué te puedo decir? -lo miro. -Soy maternal, ¿bueno? -admitió sonrojada

Draco la miro unos momentos y soltó una risotada.

. -¿Es enserio? -pregunto después, mirándola con burla.

. -¿Qué? -pregunto Hermione a la defensiva, pero Draco seguía riéndose. -Oh, por favor. Me vas a decir que no has presentado mejora desde que lo hago. -ataco la chica.

Draco la miro aun sonriendo.

. -Si… gracias a esto. -extendió la mitad del chocolate que le quedaba. -¿Qué te puedo decir? Me gusta.

Hermione negó.

. -Dirás gracias a mí. -aclaro.

. -El chocolate es el que me alimenta. -defendió Draco.

. -Pero el chocolate te lo di yo. -ataco la castaña oliendo a victoria.

. -Eso… fue simple causa por evento. -disuadió el rubio, sin dar una mano a torcer.

. - ¿Estas admitiendo que yo tuve algo que ver? -Hermione no retrocedía, estaba disfrutando de lo lindo.

. -Nunca dije eso. -aclaro el chico.

. -Pero lo insinuaste. -contraataco la castaña.

Sin darse cuenta durante su debate se iban acercando.

. -No puedes saberlo. -le dijo el rubio, observando los ojos de la castaña, él también disfrutaba del debate.

. -Aja, pero tú sí. -el chico negó con una sonrisa. -sabes muy bien, que, internamente. Tú me das la razón. Sabes que fui yo la que te ayudo, a salir de ese estado. -dijo la castaña, sonriendo, viendo lo claro que se veían los ojos de Malfoy.

. -Eso… será algo que jamás admitiré. -declaro el rubio.

La castaña se rio. El rubio miro como volvía a poner su cabeza en sus brazos. Él volvió a su antigua posición.

La castaña lo hacia reír. Lo devolvía a su antigua personalidad. Ella era la única que lo veía sonreír. Únicamente con ella, Draco se comportaba así, para todos los demás, era el mismo que Hermione había visto en el tren. Indiferente, serio, vacio. Pero con ella, con ella se sentía, como no había podido sentirse en mucho tiempo.

Ella era, en sí, su mejor medicina. Aun mejor que el propio chocolate. Pero Draco aun no admitía eso ni siquiera a sí mismo.

Se sonrieron mutuamente.

Después, Kreacher les trajo los sándwiches, que devoraron hasta la última migaja y se tomaron un vaso completo de leche tibia; mientras Malfoy se limpiaba la boca con una servilleta y suspiraba, Hermione se quedo dormida.

Draco miro a su inconsciente compañera.

. -"Dormida y callada, se ve más bonita" -pensó con aplomo, pero casi inmediatamente desecho ese pensamiento.

Iba a despertarla para que se fuera a su dormitorio, mas no pudo hacerlo, se veía tan agotada, que lo consideraba un crimen.

Suspirante tomo a la chica entre brazos y la alzo en vilo.

. -Hey, tu. -llamo a Kreacher.

. -¿Si, señor?

. -¿Sabes la contraseña de la torre de Gryffindor? -pregunto.

Kreacher se mostro indeciso.

. -No se le debe decir a nadie que no sea de Gryffindor. -señalo el elfo.

. -No es para mí. -le dijo Malfoy con impaciencia. -es para ella. -señalo a la chica que tenía en sus brazos.

Kreacher lo miro unos momentos más antes de susurrar:

. -El elegido. Esa es la contraseña.

Malfoy bufo y salió de las cocinas rumbo a la torre de Gryffindor con la castaña en brazos.

. -Típico de Gryffidor. -se dijo para sí.

Llego a la torre, donde despertó a la Señora Gorda, para después decirle la contraseña.

. -Tú no eres de Gryffindor, chico. -le dijo una muy malhumorada Señora Gorda por haberla despertado.

. -¿Es que nadie ve a la chica? -dijo molesto. -Vengo a dejarla. Esta dormida.

La Señora Gorda lo miro no muy convencida, pero abrió la puerta.

. -Si no sales de prisa, gritare. -aviso.

. -sí, sí, sí. Ya cállate. -murmuro Malfoy entrando en la desierta Sala Común.

Dejo a la castaña, con sumo cuidado de no despertarla en una butaca cerca del, ya extinto, fuego.

Hermione se veía cansada. Pero a la vez, muy delicada.

Malfoy alcanzo atrapar un mechón castaño que se iba a depositar en su rostro, y con cuidado, lo deslizo detrás de su oreja.

Sonrió de medio lado, mientras miraba a la castaña dormir.

. -Así que tú también te puedes ver linda, Granger. -susurro con sarcasmo, mirando la boca entreabierta de la chica. -Buenas noches, Hermione.

Y se fue.

A la mañana siguiente. Hermione no tenía ni idea de cómo había llegado allí, pero tenía un leve presentimiento, de que aquel rubio, tendría algo que ver.

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Se que es un poco corto. Es que quise hacerlo especificamente en el trabajo de Flitwick.

Considero que este es el capitulo mas Dramione que he hecho, espero les guste.