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Lo que el tiempo puede hacer por las relaciones — capítulo 6

Capitulo 6.

La llegada del invierno.

El tiempo había volado, y pese a eso, nunca había suficiente para terminar todo los deberes y arreglos del castillo.

Flitwick les había dado un "Excelente" por el trabajo, que les había salido mejor de lo que esperaban, tanto el trabajo como los hechizos. Aunque por prestarle tanta atención a Encantamientos, no se acordaron del próximo examen de Pociones, los chicos tuvieron que ingeniárselas para ver que hacían, pues no se permitía el uso de libros, y el resultado… no salió muy bien.

Hermione estuvo molesta por eso durante días, se dispuso a anotar todo lo que tenía pendiente en una agenda mágica que le avisaba dos días antes de las próximas evaluaciones. No se iba a permitir obtener nuevamente un resultado "Aceptable".

Draco por su parte no se preocupo tanto por eso, no es como si le importara obtener un "Excelente" en todas las evaluaciones.

La relación entre los muchachos se había vuelto más cercana. Aunque el trabajo había terminado. Después de su maravillosa presentación Flitwick había insistido en emparejarlos en todos los ejercicios y próximos trabajos. Además de tener que terminar la torre de Astronomía. Por lo que los chicos pasaban mucho más tiempo, juntos.

A Hermione, quien en un principio esto le parecía una molestia, ahora no tenía ningún problema.

Se había acostumbrado tanto a la compañía de Draco, que ahora se sentía medio desorientada cuando no veía esta mata de pelo rubio cerca de ella.

El chico había mejorado bastante, había recuperado peso y color. Y el esfuerzo que ponía en el trabajo en la torre, le había dado musculo y fuerza física.

Ahora se veía fuerte y saludable. Y a reconocimiento de Hermione, aunque ella nunca llegaría de decirlo en voz alta, mucho más guapo.

Los chicos ahora se sentaban juntos en clase de Encantamientos y Pociones. Y se veían casi seguido entre clase y clase. Claro comían en sus respectivas mesas, y no se hablaban delante de los demás.

Para los otros Gryffindors, el hecho de que ellos estuvieran juntos en clase, era por culpa de los profesores. Y ahora la "pobre" Hermione tenía que soportar al "indeseable" de Malfoy.

Eso a la castaña le causaba risa. Pero no decía nada.

El mes de septiembre había quedado atrás, y ahora se hallaban a pocas semanas de Noviembre.

Los últimos días se la habían pasado en la torre. Cada receso, o después de clase, lo chicos se encontraban allí.

La pared norte y el balcón habían sido reconstruidos. Lo único que faltaba era el tejado.

En sí, eso era lo más difícil, pues ambos debían tener una excelente concentración para evitar que algún ladrillo les callera encima.

Se la pasaban en silencio haciendo levitar cada parte a su exacta posición y luego los pegaban con magia. Después de terminar cuando ya no tenían el peligro de que nada les cayera encima, era cuando, de vez en cuando, solían hablar de temas sin sentido.

Hermione le gasto a Draco miles de bromas, después de que este la llevara a su dormitorio en brazos. Cosa que se entero por medio de un pajarito, llamado Kreacher. Fue el único al que le podía preguntar, pues de haberlo hecho a alguien más resultaría demasiado sospechoso.

Sea como fuere, el chico le prometió que la próxima vez que se quedara dormida, así fuera en el bosque prohibido, la dejaría allí. A lo que Hermione respondió riéndose a carcajadas.

Draco anduvo malhumorado por eso un tiempo, pero después se le paso, cuando Hermione le dio otro barra del chocolate, al cual, se estaba volviendo adicto.

Los chicos se llevaban mejor de lo que nunca pensaron que se llevarían.

Aunque ellos seguían diciendo que era una simple relación de sana cortesía.

Con respecto a los demás, Ginny aun no hablaba con Hermione. Y esta, cuando estaba en la sala común se la pasaba con Deán, o Neville, cuando este no andaba con Luna.

A Hermione le había sorprendido la repentina relación entre los muchachos. Pero de igual manera les felicito por ella.

La única vez que Ginny se había detenido a hablar con ella, fue para recordarle la visita que haría Harry a Hogsmeade dentro de mes. Hermione le pregunto a Ginny si de verdad estaba bien que ella fuera con los dos. Pero la pelirroja le dijo que no había problema si solo era un rato. Al parecer el puente estaría listo para entonces.

Además de eso no pasaba nada. Y como Hermione se la pasaba la mayoría de los recesos o en la torre o en la biblioteca, no era como si tuviera una estrecha relación con los otros Gryffindors.

El encanto que tenían todos los demás por ver a la mejor amiga del Chico que Vivió, ya había pasado, por lo que la castaña podía caminar por los pasillos sin que todo el mundo la anduviera señalando. Algunas veces, uno que otro alumno de primero la miraba sorprendido, pero de allí a algo más, nada.

Para Draco había pasado casi lo mismo, ya por lo menos habían pasado al segundo tramo, en que los demás creían que era un desperdicio de su precioso tiempo el lanzarle miradas, ahora, simplemente lo ignoraban. Cosa que el rubio prefería.

Ese día había sido muy complicado. Los profesores les habían mandado miles de deberes y trabajos. Por no mencionar que tenían los próximos exámenes encima y que McGonagall quería que se dieran prisa con las reparaciones.

Para el final de la mañana Draco tenía un terrible dolor de cabeza y estaba un poco malhumorado. Hermione estaba igual, había anotado todo lo pendiente en su agenda y ahora está la volvía loca porque le avisaba de próximos exámenes cada cinco minutos. Al final se había cansado y había tirado el molesto cuaderno en el fondo de su baúl.

Se encontraban en la torre, como siempre, intentando adelantar el trabajo. Y al mismo tiempo cansarse con el esfuerzo físico.

No se decían nada. Solo se concentraban al máximo en lo que hacían. Ya casi tenían el tejado listo, solo faltaba un trozo en el lado este. Y sería mejor que terminaran antes de que las lluvias se volvieran nieve. Y todo el lugar se inundara.

Cuando ya habían avanzado un poco, y no quedaban más que sellar los ladrillos, Hermione saco un tema.

. -¿Cómo te ha ido con los de Slytherin? -pregunto.

Draco se encogió de hombros.

. -Me ignoran en la mayoría de los casos. Pero lo prefiero así. -Draco le dio una de esas sonrisas petulantes, que solo de daba a ella. -En general, tengo el dormitorio para mi solito.

Hermione se rio.

. -Te debe encantar eso.

. -O si, es muy bueno. -dijo el chico. -¿Y tú? ¿Siguen los de Gryffindor pensando que voy a corromper o torturar a su querida Mione, deberían llevarme ante el Wizengamot de una vez? -se burlo Draco. Hermione se volvió a reír.

. -No seas así, Malfoy. -le reprendió, pero con una sonrisa. -Pensé que lo preferirías así.

. -Oh, sí. Por supuesto. -Le aseguro el muchacho- mejor así que con todos los Gryffindors encima de mí.

Hermione embozo una sonrisa.

Se pregunto cómo seria si en realidad eso pasara. ¿Qué pasaría si todos se enteraran de que Malfoy y Granger ahora llevaban una relación de sana cordialidad? Que hasta se podría decir que eran casi amigos.

Espera ¿Amigos? ¿Malfoy y ella? Nunca pensó que eso sería posible.

Hermione miro a Malfoy, preguntándose si ese era el nombre que le podrían poner a su relación. Una relación de amigos.

Repaso lo que habían hecho hasta ahora. Lo del chocolate, hasta las discusiones por su alimentación, el trabajo al que se dedicaron toda una tarde y noche, lo que paso en las cocinas, y las ultimas bromas que se habían hecho el uno al otro. Todo indicaba que eran amigos. Porque todas esas cosas las hacían los amigos ¿no?

Pero ellos dos ¿Amigos? ¿Qué diría Malfoy si ella le preguntara eso? ¿Arruinaría eso lo que llevaban? ¿Se atrevería ella a preguntarle?

Pero esa fue suficiente distracción, para que Hermione perdiera conciencia de lo que hacía.

Un ladrillo se desprendió del techo justo encima de ella, y estuvo a punto de caerle en la cabeza.

En un segundo Hermione se hallaba a punto de ser golpeada. Al siguiente, se hallaba en el piso con Draco encima de ella.

El rubio se había dado cuenta justo a tiempo para quitar a la castaña del camino, pero no fue lo suficientemente rápido para evitarlo él. El ladrillo le pego en la cabeza, justo cuando él se había interpuesto encima de Hermione.

La fuerza de este impacto en su cabeza con un golpe que sonó de manera escalofriante.

Se desmayo justo en el momento en que Hermione, le tomaba la cabeza gritando su nombre.

Lo último que vio, fue sus ojos castaños.

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Hermione no podía creer lo que había acabado de pasar.

¡Draco la había salvado! ¡Se había interpuesto entre ella y el ladrillo!

Se intento incorporar, pero el cuerpo del rubio era pesado.

. -Venga, Draco. -dijo, moviéndolo un poco para poder sentarse ella.

Malfoy estaba sangrando, una gruesa línea de sangre le caía desde la cabeza manchándole la cara. Estaba inconsciente, y era pesado. ¡¿Cómo haría para llevarlo a la enfermería?!

. -¡hay no, hay no! ¡Draco, Draco! -gritaba la chica desesperada por ver que hacía. -¡Hay no, por favor! Venga Draco, abre los ojos, ¡Abre los ojos! ¿Qué hago? ¿Que hago?

La castaña miraba a todos lados, pero estaban solos. La noche había caído. ¡Y estaban en una de las torres más altas y desoladas de todo el castillo!

. -¡Hay, Draco, Draco! -Hermione no sabía qué hacer. -¿Qué hago? ¿Cómo avisarles a los demás? Y de repente lo recordó.

Una imagen vaga de hace mucho, el patronus de un Lince de donde salía la voz de Kingsley avisándoles de que los Mortifagos iban en camino.

Tenía que actuar rápido.

. -¡Expecto Patronum! -grito, pero lo que salió de su varita fue solo un leve resplandor, estaba tan asustada y preocupada por Draco, que los únicos pensamientos que tenía en la cabeza no servían para el encantamiento. -¡Oh, vamos, Hermione, vamos! ¡Piensa, piensa! -se gritaba llorando. Pero ninguno se le venía a la cabeza, todo en lo que pensaba era en Draco herido y en Ron besándose con aquella arpía. - ¡No! -grito la castaña, intentando pensar algo que sirviera. Las lágrimas corrían por sus mejillas, mientras ella gemía de desesperación. -¡Un recuerdo feliz, por favor! ¡Un recuerdo, feliz! -y de repente se acordó, miro la cara de Draco desmayado.

El recuerdo más feliz que se tenía en ese momento, era cuando había visto a Draco sonreír. Esa cálida sonrisa que el rubio embozo cuando ella le dio su chocolate. Se veía tan lindo en ese momento.

La chica trato de nuevo con ese solo pensamiento en su cabeza, grito.

. -¡EXPECTO PATRONUM! -y una bella y brillante nutria apareció flotando. La castaña hablo de prisa esperando que funcionara. -¡Draco esta lastimado por favor ayúdennos estamos en la torre de Astronomía! -grito a la nutria. -¡Llévale el mensaje a McGonagall o cualquier profesor que veas! ¡Ve! -ordeno, y la nutria salió por el balcón yendo a las ventanas del castillo.

Pero Hermione no podía esperar a que la Nutria tuviera éxito. Corrió a Draco, y examino su herida, no era profunda, pero seguramente había causado una contusión, y no quería pensar que algo peor. Emanaba mucha sangre, tenía que cortar la hemorragia cuanto antes.

Sin pensarlo, se quito la capa y la puso con cuidado debajo de la cabeza del rubio, luego se rasgo la camisa y con el trozo le envolvió la cabeza, cortando momentáneamente la hemorragia. Pero la sangre se esparcía rápido y ya había empezado a manchar el blanco trozo rasgado.

Hermione se desespero, lloraba a lagrimones. Tenía que sacarlo de allí de prisa.

Ya no tenía tiempo de esperar. Usando más el instinto que la razón, tomo con mucho cuidado a Draco, y se lo monto en la espalda. El peso del chico sobre su débil cuerpo era demoledor. Pero no podía darse el lujo de ser débil en ese momento. Draco la había salido en su defensa en un momento de peligro, ella tenía que hacer lo mismo.

Con un enorme esfuerzo, bajo dando tumbos por la escalera de la torre.

Tenía que llegar. Ya había salido de la torre y pasaba por los pasillos desiertos, tratando de llegar a la enfermería.

. -"¡Maldita sea, Draco está perdiendo sangre y aquí no hay nadie que me ayude!"-pensó molesta y angustiada. - ¡Por favor, alguien que me ayude! -grito. Pero nadie salió a ayudarla. . - ¡Oh, no! ¡Draco, tranquilo, te llevare a la enfermería! ¡Vas a estar bien! ¿me oyes? ¡Vas a estar bien! -le decía la castaña, llorando.

Pero su paso se volvió más y más lento, el peso de Draco era mucho. Y ella no podría resistir mucho más.

Sus piernas temblaban, sudaba. No aguantaría. ¡No! ¡Ella tenía que llevarlo a la enfermería! ¡Ella tenía! ¡Ella tenía…!

Hermione no resistió mucho más, sus piernas flaquearon y cayó al piso con todo el peso de Draco encima de ella. Se golpeo la cabeza, y las rodillas. Ignoro el dolor. Trato de quitarse de encima a Draco. El rubio ya estaba perdiendo color. ¡Tenía que darse prisa!

. -¡Ayuda! -grito. -¡Por favor! -solio le salió un susurro.

Gimió de dolor, tenía las piernas entumecidas, tomo a Draco por los hombros e hizo su último esfuerzo por arrastrar su cuerpo.

Cruzo varios pasillos más hasta que vislumbro su salvación.

Luna y Neville acababan de aparecer por una esquina.

. -¡Luna, Neville! -les grito, y los dos interpelados asustados por el repentino susto voltearon la vista hacia ella. -¡Ayúdenme!

Los dos fueron corriendo hacia ella cuando vieron a Draco.

. -¿¡Pero, Hermione, que paso!? -grito Neville, mientras veía a Draco desmayado y sangrante.

. -¡No hay tiempo para eso ahorita! ¡Ayúdenme a llevarlo a la enfermería! -les grito la castaña.

Neville uso la fuerza que solo ese chico podría haber usado para tomar a Malfoy en brazos y levantarlo en vilo. Luego los tres chicos echaron a correr a la enfermería.

. -¡Por las barbas de Merlin! ¡¿Qué paso aquí?! -grito Madam Pomfrey cuando vio a los jóvenes entrar.

. -¡Madam Pomfrey por favor ayude a Draco, un ladrillo le cayó encima cuando intento salvarme! -grito Hermione desesperada.

La anciana maga, se acerco a ella en un gesto consolador.

. -Tranquila, mi niña. ¡Déjenlo en la cama! -grito a Neville, y este depósito el cuerpo de Malfoy en la camilla más cerca. Madam Pomfrey comenzó a asistirlo de inmediato. Hermione se sentó en otra camilla al lado de Malfoy y echo a llorar.

¡Todo había sido su culpa, si no hubiese estado pensando en puras tonterías no habría pasado esto! Se repetía una y otra vez.

Luna la consoló, dándole palmaditas en la espalda.

Luego de que Madam Pomfrey terminara ordeno salir a todos. Pero Hermione discutió asegurando de que ella no iría a ninguna parte hasta que Draco recuperara la conciencia.

Al ver la decisión de la chica y sus heridas, Madam Pomfrey desistió, y en cambio, se dedico a tratarla.

Neville y Luna se fueron.

Draco estuvo inconsciente toda la noche. Hermione no se separo de él en ningún momento. Le estuvo sosteniendo la mano. Acariciándole la cabeza mientras le aseguraba que todo iba a estar bien. Que ella estaba allí. Que había sido muy valiente, y que le daba las gracias por todo.

Hermione se quedo dormida, pasadas las doce.

Cuando abrió los ojos un rubio la observaba, con una mirada cálida y unos espectaculares ojos claros.

. -¡Draco! -grito la castaña lanzándose en un abrazo al rubio.

Draco se sorprendió por esta reacción de la chica. Pero no la separo, por el contrario, puso una mano en la espalda de la muchacha correspondiéndole al abrazo.

. -¡Oh Dios mío, me alegro que estés bien! -gritaba la castaña con lagrimas de alegría.

. -¡Auch, eso duele, Granger! -se quejo. La chica se separo de inmediato de él.

. -Lo siento. -se disculpo rápidamente a lo que Draco rio.

. -Estas hecha un desastre, Granger. -dijo mirándola con un dejo de preocupación.

Y era cierto, la chica estaba con una falda sucia, y una camiseta rasgada que le dejaba a la vista parte de su abdomen, su cabello era un desastre y tenía manchas de la sangre de Draco en el hombro, cuello y espalda.

La castaña le resto importancia a eso. Y se volvio a acercar al rubio tomando su mano.

. -¡Estaba tan preocupada por ti! ¡No tienes idea del miedo que tenia de que te hubiese pasado algo peor! -Hermione empezó a llorar, Draco entendió lo frágil que se sentía la castaña en esos momentos, y acaricio la mejilla de la chica con la mano, secándole las lagrimas.

. -Ya está bien, Hermione. Ya estoy bien. -le aseguro, a lo que la chica no se pudo resistir y se lanzo a sus brazos de nuevo. Draco no la aparto, se sentía bien con la castañita cerca de él.

Le correspondió el abrazo.

. -Muchas gracias Draco, me has salvado. -la chica se aparto un poco para mirarlo a los ojos, se veía una clara culpabilidad en esos ojos castaños. Draco se dio cuenta de que la castaña se reprendía a si mima. -¡Fue mi culpa! ¡No se en que estaba pensando! ¡Te juro que si pudiera regresar el tiempo! ¡Hay, Draco, lo siento tanto! -se disculpaba la chica llorando.

. -¡Shh, Hermione no digas eso! -la consoló el rubio, dándole un abrazo, y luego apartándola para mirarla a los ojos. -¡No te eches la culpa por esto! ¡Lo hice para salvarte y me alegro de haberlo hecho! ¡Así que… tranquila! -le urgió el rubio, preocupado. Mirándola tiernamente.

. -Gracias. -susurro Hermione, cerca de la cara de Draco.

. -Tranquila. -le respondió el rubio.

Los jóvenes se iban acercando, parecía que en ese momento no existía más que ellos. Solo esos ojos. Estaban a escasos centímetros cuando Madam Pomfrey los interrumpió.

. -Ejem. -carraspeo, los chicos se separaron. Madam Pomfrey, estaba detrás de ellos mirándolos con aprensión. Tenía una botella en las manos. -Ya va siendo hora de que te vayas a clase, Granger. El señor Malfoy se quedara aquí por un tiempo. -dijo con voz clara, Madam Pomfrey, mientras colocaba la poción en la mesa al lado de la camilla, y miraba a Hermione, esperando que esta se fuera.

La castaña se sonrojo, pero miro a Draco, quien también la miraba a ella.

. -Vendré a verte más tarde, lo prometo. -le aseguro.

. -Sí, más vale que lo hagas. -dijo el rubio con una sonrisa petulante. La favorita de Hermione.

Ella se inclino hacia la frente de Draco, y beso al chico allí momentáneamente.

Después de dirigirle una sonrisa. Soltó su mano. Draco la vio partir, mientras un leve rubor una sonrisa cálida, se extendía por su rostro.

. -Te esperare, Hermione. -susurro.

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No es por nada, pero ame este capitulo.

Lamento la tardanza, pero creo que valio la pena la espera.

¡Gracias por leer!