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Lo que el tiempo puede hacer por las relaciones — capítulo 9

Capitulo 9.

Conversaciones.

"Nunca te vayas mas de mi lado, Granger, Te quiero"

Esas palabras bailaban en su mente, no había perdido su rubor. Toda la noche dándole vueltas a esas palabras, podía sentir a Draco susurrándole eso al oído.

"Nunca te vayas mas de mi lado, Granger, Te quiero"

Hermione se tapo la cara con la almohada y pego un gritito. No podía sacárselo de la cabeza y lo que era peor, seguramente Draco no se acordaría de nada, pero ella sí. ¿Cómo haría para poder verle la cara? No lo sabía, pero no podía dejarlo solo.

Aunque la emoción de sus palabras calaba en su interior, también un dolor antiguo afloraba en su piel, después de todo así había comenzado un romance pasado.

. -¡No! -se grito a sí misma. -No puedo dejar que Ron se siga entrometiendo en mi vida. -Y era verdad ¿Cuánto más dejaría de que ese estúpido pelirrojo infiel se entrometiera? ¿Cuándo dejaría de comparar a Draco con Ron? ¡Draco no era como él! ¡Draco era… era mucho mejor que él!

Hermione nunca pensó que podría llegar a aceptar eso. A decir eso. Pensó ya no podía negárselo, ni a sí misma, ni a él, ni a nadie más. Draco era mejor hombre de lo que ella pensaba que llegaría a ser. Y a ella le gustaba. Ya no podía negarlo.

Pero seguía sin saber qué hacer. Si en realidad, Malfoy le gustaba o solo estaba confundida. Aun tenía la herida de Ron abierta, aunque ella no quería admitirlo, pero la tenía. Tal vez lo que necesitaba, era que ese rubio la hiciera olvidar. La pregunta era si ella dejaría que lo hiciera.

Al final, con la mente trabajando en un montón de cosas a la vez, salió de su dormitorio. Iría a ver a Draco. Si él recordaba aunque sea algo de lo que hubiese dicho, lo hablarían. Si no, lo dejaría pasar. Esperaría a que el rubio se le declarara de verdad, consciente de lo que decía, y a quien.

Suspiro, ese iba a ser un largo día.

Se encamino a la enfermería con paso lento, tratando de tranquilizarse para poder mostrarle a Draco una sonrisa sincera, pero cada vez que se acordaba de la cara del rubio diciendo esas palabras, su cara se tornaba roja nuevamente.

Iba concentrada en todo ese montón de cosas cuando sintió que chocaba contra alguien.

. -Ouch. -mascullo una voz fémina.

. -Disculpa. -murmuro Hermione, antes de alzar la cabeza. Ginny Weasley se hallaba de pie ante ella. -Oh, hola Ginny. -saludo la castaña.

. -Hola, Mione. -saludo ella un poco ruborizada. -¿Cómo va todo?

. -Bien. -respondió la castaña mecánicamente. -ya sabes, lo de siempre, en la biblioteca. -sonrió.

La pelirroja le correspondió la sonrisa.

. -¿Vas a ver a alguien? -pregunto, señalando el camino a la enfermería. -No me había enterado de que alguien conocido estaba enfermo.

. -¡No! -se apresuro a decir la castaña, asustada de que Ginny quisiera ir con ella. La pelirroja la miro alzando una ceja. -Soy… amm, soy yo. No me siento muy bien esta mañana, ¿sabes? -fingió una carita débil.

. -Ahora que lo dices, tienes razón, tienes la cara roja y ojeras, ¿Tendrás fiebre? -pregunto la pequeña Weasley.

. -Tal vez. -dijo la castaña, contenta de que su mentirilla había funcionado. Claro que Ginny no sabía que su rubor se debía a las palabras de Draco y las ojeras a no haber podido pegar ojo en toda la noche anterior, por la misma razón. -¿Y tú? -cambio de tema. -¿A dónde ibas?

Ginny se sonrojo.

. -Venia de hablar con Luna, e Iba a llevarle una carta a Harry. -le dijo con una sonrisa, mostrándole la carta.

. -Ya veo. -sonrió Hermione, contenta de saber que a los chicos les iba bien. -Me alegro, por ti, Ginny.

. -Gracias. Supongo que ya tienes que irte. -dijo la pelirroja.

. -De hecho, no vemos luego. -se despidió deprisa la castaña.

Y reanudo su camino a la Enfermería, mas cuando llego se quedo estupefacta al ver que Draco no estaba.

Corrió al despacho de Madam Pomfrey.

. -¿Madam Pomfrey, y Draco? -pregunto a la enfermera que está en ese momento leyendo El Profeta. Periódico que ella odiaba.

. -Le di de alta esta mañana, se fue hace un rato.

. -¿Irse? -susurro Hermione y salió del despacho.

¿Por qué Draco no le había dicho? Es más en caso de que no lo hubiese sabido ¿Por qué no la espero?

La castaña se empezó a preguntar a donde podría haber ido el rubio. Y al final solo pudo pensar en un lugar. El lago.

.-.-.-.-.-.-.-

La mañana estaba soleada, aunque obviamente seguía haciendo frio. Después de que lo dieran de alta, no sabía si esperar a la castaña o irse de una vez. Al final las ganas de salir a caminar vencieron, y el rubio se fue, se encontraría con la castaña después, él lo sabía.

Pero en esos momentos quería estar solo. La noche anterior después de toda la pelea con Narcissa y todo lo demás, Hermione se quedo con él, hablando de muchas cosas para distraerlo del tema. Al final el cansancio que le había dado por el esfuerzo de la discusión, lo llevo a los brazos de Morfeo.

Recordaba el sueño que tuvo. Donde una castaña le sonreía cálidamente mientras él se acercaba, y entonces ella empieza a correr, con Draco detrás de ella, él le decía que esperara mientras la chica reía, al final se detuvo enfrente a un lugar que él conocía bastante bien. Era la puerta a la Sala de los Menesteres.

Ella se acerca a él con una sonrisa.

. -Nunca te vayas más de mi lado, Granger. -dijo atrayéndola a su cuerpo. Mientras la chica sonreía pícaramente. -Te quiero. -susurro él.

. -Lo sé. -y Draco la beso.

Era el sueño más loco, raro y por increíble que pareciera pacifico que había tenido en mucho tiempo. Su sueño favorito. El más bello de todos.

¿Cuándo había empezado a sentir eso por Granger? ¿Desde que se preocupo tanto por él cuando salió lastimado? ¿Desde la noche en que la cargo en brazos a la sala común? ¿Cuándo cambio tanto su actitud al estar frente a ella? Él no era así.

Paso de una etapa petulante y altanera a una depresiva y patética (según él) de la que él no pensó que llegaría a salir nunca, y de repente, paso de nuevo a una etapa de sonrisas sinceras y bromas con la castaña. Tratándola como su amiga, su igual.

¿Cómo es que había cambiado tanto? No lo sabía. Pero le gustaba. A él le gustaba, en especial al ver a Hermione tan valiente desafiando a su madre para ayudarlo a él. Estuvo todo el tiempo del lado de él, ni siquiera lo dudo. Una chica como, Granger. Era una chica especial.

¿Cómo pudo ser tan ciego como para no darse cuenta de ello antes? Ahora se reprendía a sí mismo por todas las veces en que él la hizo llorar, esos días de antaño, en el que él tan tonto y cegado ofendía y maltrataba a una chica tan linda y especial. Ya no podía ni creérselo. Solo sabía, que no lo llegaría a hacer nunca más.

Siguió mirando la superficie brillante del lago congelado sintiéndose, por primera vez en mucho tiempo, en paz consigo mismo.

Solo una cosa podría hacer ese momento perfecto, y esa cosa, hacia crujir el césped detrás de él.

. -¡Draco! -exclamo Hermione con alivio. El hecho la cabeza hacia atrás para mirarla.

. -Hola, Granger. -saludo con una sonrisa.

. -¡Me has asustado! ¿Por qué no me esperaste en la enfermería? -pregunto con voz maternal mientras se sentaba en la nieve al lado de él.

Draco se rio ante eso. "Que linda podía llegar a ser Granger," pensó.

. -Tranquila, Hermione. Iba a hacerlo, pero es que el día estaba tan perfecto que no me resistí a dar un paseo.

La castaña lo miro durante unos instantes buscando como reprenderlo. Pero simplemente no podía.

Draco se veía bien, para ser alguien que acababa de salir de la enfermería luego de tres semanas en cama, se veía francamente bien.

Llevaba puesta la chaqueta que ella le había regalado, y el pelo despeinado, se veía tan despreocupado y casual que ella no pudo resistirse al encanto que él desbordaba en ese momento.

. -Está bien. -se rindió. -pero eso no quita el hecho de que me hayas asustado. -le aviso.

Draco se rio una vez más. Se acerco a ella y deposito un beso en su mejilla. Cuando se separo, y vio la cara roja de Hermione no pudo evitar estallar en carcajadas.

La castaña le pego una bola de nieve en la nuca.

. -¡Auch! -se quejo el chico entre risas mientras se despeinaba aun más el cabello rubio sacudiéndose la nieve. -¿Y eso?

. -¿Cómo que "y eso"? -le reprendió la castaña haciendo un puchero. -¡Te estabas riendo de mi!

Draco se rio nuevamente.

. -Lo…Lo siento. -le dijo al ver la cara de enojo de la chica. -Es que de pronto pusiste una cara muy graciosa. -le confesó con una sonrisa burlona, la castaña hizo un puchero. -lo siento. -le dijo entonces más serio. -Graciosa, pero muy tierna. -admitió colocando un mechón castaño de la chica detrás de la oreja.

Hermione se sonrojo nuevamente, preguntándose si el recordaba lo que le había dicho. Pero no se atrevía a formular esa pregunta en voz alta

. -¿Por qué fue el beso? -pregunto entonces.

Draco sonrió, un poco sonrojado también.

. -Compensación por haberte asustado. -le dijo. Hermione se rio ante eso.

Echo la cabeza hacia atrás dejando que los rayos del sol, que no se había visto en días, con tanto esplendor, le calentaran un poco el cuerpo.

Mas cuando miro hacia atrás vio como algunos estudiantes de sexto y quinto de Ravenclaw los miraban con asombro.

Hecho la cabeza hacia delante de golpe, Draco lo noto.

. -¿Qué pasa? -pregunto a la castaña.

. -¿Aun quieres que nadie sepa que somos… amigos? -se atraganto con la palabra. Draco también noto que tragaba saliva, pues esa no era la palabra que él quería que se usara.

. -Creo que para ambos sería lo mejor. -confeso.

. -Entonces será mejor que busquemos un lugar un poco mas privado. -le dijo, señalando con la cabeza hacia atrás, al grupo de chicos que aun andaban por allí, mirándolos con aprensión.

Draco puso una mirada que daba miedo.

. -Fastidiosos. -murmuro.

. -Tranquilo. -le dijo la castaña.

Después Draco se puso de pie, y le susurro.

. -Espera un rato y sígueme. -le guiño un ojo.

El rubio empezó a caminar hacia el castillo despreocupadamente.

Hasta que no hubo desaparecido tras la primera esquina, Hermione no se puso de pie.

Hizo como que caminaba en otra dirección pero en realidad siguió a Draco. Vio esa cabellera rubia cruzando otro pasillo y ella lo siguió. Así fueron hasta llegar a la torre de Astronomía. Que estaba desolada.

El techo estaba reparado, la torre ya estaba completamente lista. Solo que por estar tan cerca de las vacaciones navideñas, las clases no tenían motivo por el cual reanudarse.

El chico miro el techo.

. -¿Cuándo lo terminaste? -pregunto a la castaña, cuando esta apareció por las escaleras.

. -Mientras dormías en las tardes venia por lo menos una hora, lo termine el miércoles. -dijo la chica con una sonrisa mientras se le acercaba.

. -Espera, miércoles…miércoles… ¿A que día estamos? -pregunto el rubio, sosteniéndose del barandal del balcón.

Hermione rio.

. -A sábado. -informo.

. -¡Wow, sábado! -exclamo, Draco. Viendo el cielo desde el balcón. Muchos días habían pasado y él ni cuenta se había dando.

. -¡Draco no hagas eso! -exclamo la castaña poco después.

. -¿Qué cosa? -pregunto, mirándola.

. -¡Inclinarte tanto en el barandal! -dijo, tomando al rubio de la mano, y atrayéndolo a dentro de la torre.

Draco rio.

. -Sí que eres maternal, Granger. -le dijo. Pero le hizo caso y se apoyo en una pared de la torre. Hermione se sentó justo enfrente de él en la otra pared.

Se quedaron mirando unos instantes, y se sonrieron mutuamente.

Entonces a Draco se le ocurrió sacar un tema de conversación.

. -Cuéntame acerca de ti. -dijo, de repente quería saber.

Hermione abrió los ojos de par en par.

. -Vaya, emm ¿Qué quieres saber? -pregunto poniéndose en guardia, le parecía raro que el rubio quisiera saber algo sobre su vida.

. -No sé, ¿Cómo son tus padres? ¿Tienes hermanos? ¿Dónde vives? Cosas así. -dijo con una sonrisa.

. -¿Por qué te interesa saber? -pregunto ella con interés.

Draco se quedo pensativo unos momentos y luego se encogió de hombros.

. -Supongo que quiero conocerte mejor, además yo te dije algo muy personal ayer así que es tu turno. -dijo con una sonrisa picara pero la chica sabia que eso le traía malos recuerdos.

. -Ok, vale… ¿Por dónde empiezo? Mis padres son dentistas… gente que acomoda los dientes de los muggles, y son muy amables pero sobre-protectores. -Draco se rio. Hermione le conto lo sobre-protectores que podría ser. Con los cuentos de la chica el rubio se reía. -Y tengo una hermanita menor, se llama Jamie, tiene apenas si cuatro meses y hasta ahora es perfectamente normal. -confeso la castaña.

. -¿¡Cuatro meses!? ¿Qué acaso tus padres se pusieron a pensar en otro hijo justamente cuando pasaba todo lo que paso? -pregunto el rubio indignado.

. -¡No, Draco, no lo entiendes, ellos no sabían! -le dijo Hermione.

. -¿Cómo no pudieron haberlo sabido? -pregunto aun indignado el rubio.

. -Escucha… -y la castaña le relato todo lo que ella había hecho para mantener a salvo a sus padres, y después de la guerra lo difícil que fue devolverles la memoria al ver lo felices que se veían con su otra vida. Hermione se sentía un poco incomoda comentándole todo eso. Pero por alguna razón se le hacía fácil hablarle.

Cuando el relato termino Draco estaba completamente impresionado.

. -¿Los hubieses dejado sin memoria, solo porque los viste así? -pregunto en un susurro poco después.

. -No me parecía justo arruinarles lo que ellos creían que era su vida, confundiéndolos otra vez y exponiéndolos a la magia de nuevo. -dijo la chica con lagrimas en los ojos. -Si no hubiese sido porque Jane reconoció en mí su propio rostro, yo no habría tenido el valor. -dijo con voz débil.

Draco no podía decir nada. Solo se acerco a la chica, y le limpio las lágrimas, mirándola con respeto.

. -Eres…tan… valiente. -susurro, después. Tomándola entre sus brazos. -Lamento eso. -le miro de nuevo. -Te respeto, Granger, no muchos hubiésemos tenido esa capacidad.

Hermione se refugió en sus ojos plateados.

. -Gracias. -dijo sonriéndole.

. -¿Puedo…puedo… hacerte otra pregunta? -inquirió el chico.

La castaña lo miro extraña y después dijo:

. -Por supuesto.

Draco vacilo.

. -¿Tan mala es? -pregunto la castaña al notar al rubio incomodo.

. -Algo… ¿Qué paso… contigo y el Weasley? -pregunto.

Hermione lo miro por unos momentos… si era mala, muy mala.

Suspiro, y después tomando un respiro dijo con voz tranquila.

. -Bien, te contare… pero tendrás que tener cuidado con tus comentarios, Malfoy. -advirtió seria la Granger.

Draco asintió solemne.

. -Vale… Lo que paso fue…

-.-.-.-.-.-.-

Sorry, el próximo capítulo les contare TODO lo que paso con el… de Ronald.

Pero por ahora me despido. ¡Muchísimas Gracias a todas las chicas que me comentaron! ¡Me encantaron sus comentarios me dieron muchas ganas de seguir el fic!

¡Gracias por leer!

Bye-Bye.