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Historia 9756 — capítulo 19
Debajo del Sauce
Flash Back
Pasaron 6 meses desde que Severus había llegado a la casa de los Yang; ciertamente había mejorado notablemente, tanto en la Oclumency como en el idioma que le estaba enseñando Li, y por suerte Samantha jamás se enteró de ello.
Severus no tenía problema alguno con decirle pero por alguna razón Li Yang le pedía que no lo hiciera. ¿Cuál sería su propósito? Quien sabe, pero Severus optó por cumplir con su promesa, de todos modos no tenía muchas ganas de verla.
Era extraño, pero así era, ya no sentía lo mismo por ella como antes lo hacía. No sabía por que y eso le dolía, por que aquel sentimiento fue tan fugaz como una estrella en descenso.
Casi todas las noches soñaba lo mismo que había soñado en la carroza, y tal ves eso le provocaba cierto temor al acercarse a su amiga, él sabía que ella nunca le haría daño, pero aún así era mejor prevenir, ¿qué tal si ahora aquella maldición que Severus sentía en él estaría encaminándose ahora a la persona que nunca le había dejado de apoyar?, en varias ocasiones recordaba lo que Lucius le había dicho, sobre el tenebroso y sobre un posible atentado sobre la familia del director, ¿qué era lo que él podría hacer en una situación así?, se sentía en medio de dos tranvías los cuales se estrellarían el uno contra el otro causando destrozos, siendo él el primero en morir en el proceso.
No sabía que hacer, estaba confundido, ni si quiera podía verla como la amiga que pudo tener en algún tiempo no tan remoto, simplemente no la aguantaba y ella se percató de ello así que durante el sexto año Samantha y Severus habían roto el vínculo que les pudo haber unido en un principio y lo mismo pasó con Lily y Sam, ya tenía tiempo que se habían comenzado a distanciar de todas formas, de hecho Sam se había distanciado de casi todos…Sev no sabía por que pero así sucedieron las cosas, todo cambiaba en su vida y también la del mundo mágico:
Era una época muy oscura, las muertes eran tan seguidas como la lluvia en Londres y una de ellas ocurrió en el colegio cuando una noche la profesora Grea ,a finales del quinto año, descubrió, accidentalmente, que el Profesor Rosier era un Mortífago; ella hacía un recorrido en los pasillos, y él estaba hablando con alguien sobre el tenebroso, fue cuestión de tiempo para que se iniciara una pelea entre ambos, pero por desgracia ella cayó gravemente herida cuando le atacaron por la espalda, alguien más había ayudado a Rosier logrando este escapar.
Todo el colegio sabía esto, ya que Dumbeldore les contó a grandes rasgos a la mañana siguiente lo sucedido, al parecer la profesora Grea aún pudo vivir lo suficiente para poder hablar con el director antes de dar su último suspiro.
-…lamento informarles que Evan Rosier escapó-anunció el director con seriedad-y alguien le ayudó, por ello tendré que tomar medidas extremas…- lo primero que hizo fue pedir que se cuidaran y que no confiaran en nadie más que en sus propios amigos. Tuvo que hacer nuevas reglas para que nadie saliera de noche a menos que fuera acompañado de un prefecto o maestro, de no ser así correría el riesgo de ser castigado o peor, expulsado. Claramente Albus estaba muy preocupado.
Después de esa charla comenzó el rumor que el Profesor Rosier reunía discípulos para el Innombrable, especialmente de la casa de Slyterin, por ello las demás casas comenzaron a desconfiar aún más de ellos, provocando un aumento innumerable de peleas y claro Severus se veía inmiscuido la mayor parte de las veces en ellas con sus enemigos favoritos: los merodeadores.
Por esta parte el director ya estaba un poco harto, de por sí que se le notaba agitado y estresado por los asuntos exteriores como para que todavía tener que resolver problemas internos con los estudiantes, como sucedía con Severus y Sirius:
-¡MALDITO SEAS BLACK!¡POR QUÉ NO LE HACES UN FAVOR A TODOS Y TE MUERES!
-lo haría, pero como yo si tengo quien me quiera pues, no se va a poder
-imbécil-Snape se lanzó contra Sirius como un gato enojado, ambos empezaron a golpearse en el piso, de pronto algo los impulsó hacia las paredes quedando colgados como retratos
-Chicos, ¿cuántas veces se los tengo que decir? No quiero que sigan peleando-el Director hizo una milagrosa aparición frente a los sorprendidos alumnos,Severus tenía una sustancia verde y viscosa en todo su cuerpo mientras que a Sirius le salían unas margaritas en sus orejas. -Vengan conmigo ya saben la rutina-. Ambos cayeron pesadamente al suelo mirándose el uno al otro con desdén-y sin peleas por favor.
-Si dejaras de meter tu narizota en los asuntos que no te conciernen no tendría que estar dándole explicaciones al director sobre tus idioteces…-masculló Sirius por lo bajo a modo de que sólo Severus le oyera
-Y si tu dejaras de molestarme cada vez que te pica una pulga…-Sirius dio un respingo mirando de reojo a Severus, este se dio cuenta y miró burlonamente al chico-¿qué? ¿acaso te picó otra?
-Callate Snivellus…-parecía que de nuevo se iban a atacar, pero rápidamente se contuvieron cuando el director se giró a verlos. Estos aparentaron total inocencia a la mirada del mayor.
Después de que el director les hizo pasar y les dio un tremendo monólogo sobre la mejor manera en la que podrían comportarse y sobre las razones en que debían estar más unidos que nunca dadas las circunstancias en el mundo mágico y demás…Severus y Sirius tuvieron que prometerle al director que se comportarían y que dejarían de atacarse.
En realidad Albus no esperaba que lo cumplieran, pero siempre intentaba ser optimista.
Iba a llevarlos a la enfermería cuando un mensaje del exterior le llegó de emergencia e hizo que los chicos tuvieran que ir solos, y les hizo una pequeña amenaza de suspenderlos por un largo tiempo si no cumplían con su promesa.
-Genial, ahora mi reputación se verá manchada cuando me vean caminando con una grasa parlante.
-Creéme Black que a mi no me beneficia en lo más mínimo que me vean contigo, si fuera por mi ya te hubiera …-cortó cuando se dio cuenta que iba a decir la palabra “matado”
-¿Ya me hubieras qué Snivellus? ¿Perseguido como lo has hecho con Lupin los últimos meses?-Snape le dedicó una mirada furiosa pero no le dijo nada, no esperaba que el tema se desviara a las minuciosas escapadas que se daba el chico cuando notaba que los Gryffindors salían por las noches hacia el sauce boxeador-¿No dices nada?¿Ah?, claro como sabes que es verdad lo que digo-dijo haciéndose el importante
-No digas estupideces Black, si lo he llegado a hacer a sido para ver en que tipo de problemas se están metiendo…no se, me hace pensar que quizá estén teniendo reuniones con el tenebroso-dijo Snape casualmente tratando de ver si algo se le escapaba a Sirius
-¡Ja! Eso quisieras ¿no?, que tuviéramos reuniones con él para que luego te hiciéramos formar parte del club-Severus apretó la mandíbula al recibir tan sólo burlas y nada de información-¿de veras quieres saber a donde va Lupin cierto?-Sirius se detuvo mirando a Snape inquisidoramente
-Lo que hagan ustedes me tiene sin cuidado
-entonces…¿Por qué has persistido averiguarlo en todos estos meses?
-Eso no es de tu incumbencia Black-respondió el Slytherin peligrosamente
-¿Sabes? Yo sólo veo una sola solución a todo este problema-Severus le escuchó atento mirando a otra parte aparentando que no le interesaba-y es que finalmente sepas a donde va Lupin esas noches-a Severus hizo una mueca algo indignado pensando que Black estaba cayendo demasiado fácil sin embargo a Sirius le apareció un extraño brillo en la mirada.
-Bien, escucho, quizá me interese…-siguió el Slytherin con indiferencia
-Perfecto…-se cruzó de brazos el Gryffindor triunfante sacudiendo la margarita que tenía en los oidos-mañana en la noche lo sabrás, Remus saldrá como cada mes e irá al sauce boxeador y luego…-le explicó con detalle la manera en que debería tocar las ramas del sauce para que este se hiciera paso y dejara entrar al moreno sin problemas ni ataques de Sauce, Severus escuchaba cada paso tratando de memorizarlo tal y como se lo planteó el Gryffindor, estaba tan obsesionado e interesado en saber lo que hacía Remus en esas noches que no supo leer entre líneas las intenciones de Sirius.
-¿Entendiste? A ver si sólo así nos dejas en paz
-lo mismo digo-Severus echó otra mirada de odio a Sirius y se dedicaron tan sólo a caminar hasta la enfermería para que les quitaran los hechizos que se habían echado encima.
El día pasó y el siguiente le siguió hasta que se puso el sol, el momento en que se enteraría sobre lo que haría Remus a esas horas y en esas fechas estaba ya muy cerca. Por desgracia no se le cruzó por la cabeza que esa noche era Luna llena.
Se escapó de su sala dada las 10 de la noche cuando el prefecto de su casa se habría dormido ya. Bajó escaleras, recorrió pasillos, esquivó profesores y al conserje con gran agilidad, después de todo había aprendido mucho siendo mortífago.
Había llegado al lugar donde que se le había indicado. Las ramas del árbol bailaban por el viento que soplaba fuertemente emitiendo uno que otro silbido, la luna se mantuvo oculta tras de unas nubes haciendo que la noche se viera aún más oscura de lo normal.
Severus se mantenía iluminado con su varita, única guía que tenía para no tropezarse con alguna roca u arbusto.
-Bien, aquí estoy-se dijo tocando al sauce como le indicaron, rápidamente el sauce respondido abriendo un pasadizo debajo de este-¿Quién lo diría? Black me dijo la verdad-sonrió ante el triunfo de haber hecho que Sirius de alguna manera le dijera todo sobre como entrar al sauce, había sido demasiado fácil como para que fuera cierto.
Penetró hasta las profundidades del pasadizo tratando de hallar algo que fuera de importancia, pero lo único que había era soledad y oscuridad, Severus se puso a pensar seriamente que le habían timado. Pero al final del camino descubrió una vieja trampilla presintiendo que lo que fuera que buscara estaría ahí adentro, la abrió sigilosamente entrando hasta lo que parecía una vieja casa la cual se le hizo muy familiar.
-¡Snape!-llamó una voz tras de él, se espantó de pronto al pensar que le habían descubierto, pero para su otra sorpresa encontró que sólo era James Potter quien parecía haber corrido desde una larga distancia, se veía algo agitado.
-¿Potter?¿Qué haces aquí?
-¿Qué hago aquí? ¡Tu eres el que no debería estar aquí!
-Ya veo, como sabes que estoy cerca de descubrir que pasa con tu amigo Lupin vienes a detenerme ¿cierto?
-¡Snape no digas tonterías! ¡tenemos que salir de aquí antes que pase algo!
-¿De qué demonios hablas?-James se veía entre asustado e impaciente alertando un poco a Severus, no sabía si creerle o no. Ante la confusión de Severus James no pudo hacer otra cosa más que jalarle de la manga para sacarle del lugar, pero al parecer Severus optó por dar resistencia.-¡¿Quién demonios te crees para jalarme de esa manera?! Me las vas a…-un crujido de una puerta destrozándose y un gruñido escalofriante provino detrás de Severus en donde se encontraban las escaleras.
-Oh no-musitó James a lo bajo sacando su varita y apuntando al ser que estaba a unos pocos pasos de ellos. James al parecer esperaba una mayor respuesta de Severus cuando este se giró y vió al inmenso animal, pero este se petrificó tan sólo cuando lo hizo.-tenemos que salir de aquí, ¿Snape?...¿Snape me estás escuchando? –el chico asintió levemente-camina lentamente hasta la salida y no hagas movimientos bruscos-este no dijo nada pero empezó a retroceder lentamente sin perder de vista al hombre lobo que le miraba interesado mientras remarcaba sus enormes colmillos. Cuando los chicos ya se veían cerca de escapar el hombre lobo dio un gran brinco hasta donde ellos se encontraban bloqueándoles la salida obligándoles a correr para que no les alcanzara las normes fauces del animal.
-¡Remus!¡Soy yo James! ¡Cálmate!-gritó el chico de gafas en vano, la bestia se veía enfurecida los persiguió hasta otro cuarto el cual lograron trabar antes de que la fiera entrara.
-¿eso….eso era…Remus?-comenzó a decir Severus con voz temblorosa, James pareció derrotado su secreto finalmente había sido expuesto y para su desgracia enfrente de uno de sus enemigos.
-Así es Snape, ese era Lupin-la bestia empezó a embestir la puerta tratando de penetrarla y atrapar a sus presas-por eso lo manteníamos en secreto, ¡Por eso Dumbeldore lo mantenía en secreto!-Snape dio un pequeño respingo al escuchar el nombre del director, si eso era verdad se vería en muchas más dificultades de las que hubiera pensado. De pronto, hubo silencio, había dejado de golpear la puerta.
-¿Se fué?
-No lo creo, debe estar esperando a que salgamos-sacó su varita señalando a la puerta-y no lo vamos a decepcionar-Severus miró con cierto horror la puerta al pensar que en cualquier momento Potter dejaría entrar Remus para dejar que lo comiera a él mientras tomaba la oportunidad para huir.
-¡No abras! ¡nos matará!
-Conozco a Remus mejor que tú Snape, el brincara dentro del cuarto antes de ver si hay alguien enfrente de él. ¡Quédate a un lado de la puerta! A la cuenta de tres cuando abra el saltará y nosotros tomaremos esa oportunidad para huir y encerrarlo ¿entendido?-Snape asintió tratando de aclarar sus ideas, su mente lo traicionaba haciéndole recordar en sus padres, cuando escaparon…cuando les asesinaron.
-¡Una….dos….tres!-la puerta se abrió de golpe y Lupin saltó hacia dentro tal y como lo predijo James. Ambos chicos lograron salir cerrando la puerta tras de ellos. Mientras se acercaban a la salida oyeron con horror como madera vieja crujía, Lupin había logrado derribar la puerta en un ataque de furia. James fue el primero en salir para luego esperar que Snape le alcanzara. En cuanto Snape llegó James cerró la trampilla.
-Espero no derribe esta-dijo James más para si mismo corriendo por el pasillo con Snape pisándole los talones, sentía que la sangre se le congelaba cuando recordó aquella vez que huyó con su madre y Misty observando a su padre cuando toda la jauría se le iba encima.
Tropezó.
-Snape no es momento de…¿Snape?-James quedó mudo tan sólo de ver el estado del Slytherin, parecía mirar al piso, pero en realidad veía a la nada, estaba perdido en sus propios recuerdos, en sus propias pesadillas.-
¡Snivellus el podría escapar en cualquier momento!-James se inclinó sacudiendo al moreno por los hombros para que reaccionara. No entendía lo que le pasaba y eso lo desesperaba. Se espantó cuando Snape comenzó al temblar un poco convulsivo.-esto no esta bien-se repetía James una y otra vez mirando a Snape y el oscuro pasillo que habían dejado atrás aún con el leve rugido de Lupin y su constante golpeteo en la puerta, si seguía así escaparía.
-No puedo dejarlos…-dijo Snape de pronto para confusión de James
-¿a quienes?
-van a comerlos por mi culpa…-Snape acababa de perder toda razón, estaba reviviendo su pasado
-sólo esto me faltaba-masculló Potter levantando a Snape para recargarlo en su cuerpo llevándolo como si estuviera herido-¿Qué demonios estará recordando el grasoso?
-papá…mamá…no me dejen sólo…-James frunció el ceño mientras un ligero escalofrío recorría su espalda
-¿Qué pasó con ellos?-preguntó esperando que realmente no le respondiera, sentía que si lo hacía se sentiría culpable.
-…fue mi culpa, esos hombres lobo los mataron por mi culpa…yo debí morir…no ellos…no ellos…-Snape lloró en silencio llegando casi al final del túnel ya cerca del sauce.
James no dijo nada, por ahora lo más importante era salir de ahí.
-Al fin…-respiró el chico de gafas con alivio cuando se alejó considerablemente del sauce dejándose caer en la frescura del pasto junto con Snape. Este pareció reaccionar de pronto en la caída dando una gran bocanada de aire parándose de golpe en su lugar.
-¿Cómo llegué aquí?-estaba más pálido de lo normal y tenía un frió sudor en todo su rostro
-no fue con magia te lo aseguro-rió James para la mayor confusión de Snape-creo que…te pusiste en estado de shock y bueno te traje antes de que esto pasara a mayores.-James se irguió con una media sonrisa mirándolo con cierta lástima como nunca antes lo había hecho.
-¿Y a ti que demonios te pasa? ¿te entró el remordimiento por intentar asesinarme junto con tu amigo?
-¿de qué hablas? Si yo te salvé
-¿Me salvaste?-rió Snape con ironía-¡seguramente tu y tus amigos planearon todo, pero a ti te entró el remordimiento y por eso viniste a advertirme!
-tu si que eres todo un caso-bufó James tratando de ser razonable-me enteré a donde ibas y viene a buscarte para impedir que Lupin te hiciera daño
-¿Y que pretendes que haga? ¿Que te agradezca de rodillas?
-mira, de ti no espero nada ¿ok?, sólo vayámonos antes que…-James se incorporó mirando en dirección al colegio y con horror vio al director con Sirius y Peter siguiéndoles por los talones dirigirse hasta ellos-demonios, lo que faltaba
-¿Están bien?-preguntó el director con preocupación
-ahm, ¿Por qué no habríamos de estarlo?-preguntó James de forma casual, el director le miró seriamente revisándole al mismo tiempo para verificar que ninguno tuviera algún daño.
-Gracias a Merlín los dos están bien
-¡pero por poco y no!¡Intentaron asesinarme!-señaló Severus con mucho rencor en la voz
-Vengan, hablaremos seriamente en mi oficina-indicó el director muy molesto, Sev quería seguir protestando pero el director le pidió que de nuevo que eso fuera en la oficina.
Ya en ella el director los hizo sentarse mientras él paseaba con los brazos hacia atrás.
-Bien chicos, la cosa será así yo preguntaré y ustedes me contestarán según les pida ¿de acuerdo?, y no quiero que de nuevo desencadenen otra pelea el director los miró severamente y los chicos no hicieron otra cosa que asentir.-James, cuéntame que fue lo que pasó…y no quiero mentiras-James suspiró profundamente mirando de reojo a su amigo que estaba un poco pálido.
-Señor…no puedo…no quiero meter en problemas a nadie.
-Habrá problemas si no me dices lo que pasó en realidad James-James dio un largo suspiro y continuó
-Esta bien, vera…hace algún tiempo nos percatamos que Snape nos estaba siguiendo por lo de… ya sabe, lo que tiene Remus-el director asintió-y hace unas semanas escuché que Sirius comentaba que si no nos dejaba en paz le iba a dar un susto, y hace unas horas Peter me dijo que Sirius lo había logrado, yo no sabía a que se refería entonces me explicó que había enviado a Severus a la casa de los gritos, me dijo que no me preocupara ya que él había encerrado muy bien a Remus así que no escaparía, sólo haría sonidos que espantarían a Snape.
-Si claro, lo que ustedes querían ¡era matarme!
-¡no es verdad!-se defendió Sirius levantándose de su asiento-¡y si lo quieres saber no pensé en realidad que fueras tan estúpido como para caer en mi trampa!
-¡y yo no pensé que serías un maldito asesino!
-¡Basta!-gritó el director acallando a sus alumnos-¡si siguen así los voy a expulsar!
-¿Qué?-preguntó Snape incrédulamente
-¿eso quiere decir que no nos va a…?
-No me tienten chicos, después de todo rompieron más de una regla el día de hoy y tienen un largo antecedente para darme motivos y hacerlo, sin embargo si lo hiciera tendría que dar explicaciones y el único que saldría perjudicado sería Remus, y no me puedo dar el lujo de permitir eso.
-¡El quiso comernos!
-Severus, no puedes juzgar al pobre de Remus de esa manera, el no sabe lo que hace, sólo lo hace por instinto.-Severus quedó callado al saber que sólo gastaría saliva, el director iba a dejar de nuevo que ellos se salieran con la suya.-pero eso si, cada uno de ustedes tendrá su merecido castigo-Peter abrió los ojos asustado como cuando se alumbra a una rata en la noche.
-Pero señor Peter no tuvo nada que ver en esto, a él no lo castigue…-comenzaron a alegar James y Sirius, a Severus ciertamente le daba igual, de todos modos no los iba a expulsar sólo les habría de tocar un castigo como cuando se hace una travesura de menor grado.
-Es injusto-pensaba Snape mirando al director con resentimiento, por que no sólo se cometió un atropello a su persona si no que también le hizo prometer que guardaría el secreto con respecto a Remus y claro, tuvo que cumplir con su palabra…por ahora.