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Historia 9756 — capítulo 8
7.-Castigos y más problemas
-Señor Potter apresúrese con ese caldero!! aún le faltan 30 más-reprendió Snape a Harry al cual se le había designado el trabajo de lavar los calderos mientras que a Ron le había tocado fregar el piso de las mazmorras
-Voy lo más rápido que puedo señor-siseó Harry mientras tallaba con toda su fuerza una plasta verde que no quería ceder.
-pues no parece-respondió Snape mientras leía un libro en su escritorio, se encontraba molesto por haber castigado a esos dos hubiera preferido omitir el castigo pero ni modo su propio orgullo se lo impidió, por eso hacía lo posible por apartar su mirada de Harry leyendo cualquier cosa, el tan sólo verlo hacía que Snape sintiera la necesidad de decirle algo desagradable aunque no lo disfrutara. De vez en cuando lo miraba de reojo para asegurarse que trabajaba y cada cierto tiempo iba a ver al pelirrojo para vigilarlo-y así me la pasaré una semana, bien hecho Snape-se reprendía el Profesor internamente, sentía la necesidad de estar sólo, se levantó y fue a revisar el trabajo del pelirrojo este por cierto se notaba cansado, a Severus esta escena le hubiera parecido un buen momento para empezar a hacer una sutil ofensa, sin embargo no sintió que fuera el momento apropiado, regresó a su antigua posición poniendo un libro enfrente de su rostro, sin embargo ya no leía.
-al menos cumple bien sus castigos hay que admitirlo, eso debió sacarlo de Lily no del pedante de Potter.
flash Back
Desde que entraron a Hogwarts había pasado dos meses, Lily, Severus y Samantha conservaban aún cierta unión, Lucius siempre le decía a Severus que estaba loco por tener ese tipo de amistades, sin embargo de ahí no pasaba a mayores estragos, Samantha y Lucius siempre discutían y se enviaban hechizos de broma ,los demás chicos de su casa se preguntaban cuando Lucius daría su gran golpe ya que consideraban que Lucius sólo enviaba hechizos infantiles , por suerte para Snape a él no lo metían en sus embrollos ya que él tenía sus propios problemas.
Después de las primeras dos semanas de clases algún chistosito, como Snape le decía, le hacía bromas a sus espaldas, le mandaba un tipo de polvo pica pica que no se quitaba a menos que se bañara con heces de lechuza, para suerte de Severus esa broma sólo quedó entre la enfermera y él , otras veces le mandaban dibujos caricaturescos haciendo exageración y burla de su nariz y cabello,….cosas así por el estilo las cuales pensaba él eran niñerías, pero un día en clase de pociones mientras él iba por sus ingredientes alguien debió haberle puesto un cojin de broma invisible en su asiento ya que cuando este se sentó un ruido resonó en todo el salón dejando un aroma a huevo podrido, varios chicos salían del lugar tapándose la nariz mientras otros reían a carcajadas, Severus se había puesto rojo de la vergüenza ya que Lily había sido una de las que habían salido, la Profesora Grea por suerte había descubierto el cojín y lo aclaró en clase, aún así a Snape no se le quitaba lo colorado, varios chicos de su casa ahora le hacían bromas y comentarios sobre lo que pasó en la clase, para su desgracia también lo hacían los 4 chicos de Gryffindor que hacían trompetillas cada vez que él se encontraba cerca, de alguna manera sabía que ellos habían sido sin embargo las pruebas escaseaban, Severus quería vengarse sin embargo aún no sabía como.
El mes de Noviembre se avecinaba y también el fin de semana para los estudiantes, al terminar la última clase de viernes Severus y sus amigas decidieron sacar unos libros para adelantar tarea.
-sólo busquemos estos libros y después vamos a darnos un merecido descanso-propuso Samantha que tenía en su mano una lista
-Pensé que el fin de semana nunca llegaría-se quejaba Lily mientras se dirigía a la biblioteca junto con sus dos amigos
-para mi gusto llegó demasiado pronto-opinó Severus al respecto
-bueno pero es que tú eres casi un experto en estas cosas, para mi todo esto es nuevo y un poco pesado-Severus se coloró un poco por lo que la chica le dijo
-no soy un experto aún…me faltan muchas cosas por aprender
-aún así se ve que practicaste durante este tiempo, estás más familiarizado con el ambiente-Lily quedó un poco pensativa como si analizara algo que no coartaba-oigan-se detuvo la chica y sus amigos hicieron lo mismo-ahora que recuerdo…¿no acaso está prohibido que los menores usen magia?-los chicos afirmaron con la cabeza –entonces ¿cómo es que ustedes ya sabían hacer algunos hechizos?
-Estudiando-respondieron al unísono sus amigos
-si bueno pero a como veo debieron haberlo practicado -Severus no sabía que responder, cómo iba a decirle que lo aprendió más prácticamente por parte de su abuelo, en cierta forma sus hechizos le quedaban bien grabados.
-yo se usar un poco de magia por que pude ponerla en práctica cuando estuve un año en China-dijo Samantha dejando a sus amigos curiosos
-¿allá no lo prohíben?-preguntó Severus con el ceño fruncido
-si lo hacen, pero en el lugar donde viví estaba protegido por un hechizo que los antepasados de mi padre pusieron, así nadie pudo localizar mis prácticas.
-Vaya increíble!-exclamó Lily-entonces por eso estás más adelantada
-pues si es una ventaja
-Por cierto, no te había preguntado…..¿tu padre es asiático?...es que por tu apellido así parece, sin embargo tu no tienes rasgos asiáticos-preguntó Lily mirando a la chica curiosa
-Bueno…es que…lo único que tengo de herencia es el apellido-sus amigos la miraron interrogantes a lo que ella dio un suspiro, aparentemente habían tocado un tema que a ella no le gustaba-Li Yang es mi padrastro, no mi padre….sin embargo yo le digo padre ya que me ha criado desde que era un bebe…de hecho desde que nací-sus amigos quedaron un poco sorprendidos y para aclarar de una vez las dudas la chica siguió con su historia-lo que pasa es que cuando mi padre biológico supo que mi madre estaba embarazada la abandonó, y mi padrastro la apoyó desde que se enteró ya que siempre estuvo enamorado de ella, así que se casaron y me dio su apellido-calló un segundo mirando de nuevo la lista-y bueno será mejor que continuemos si no se nos va a pasar la tarde aquí-ellos estuvieron de acuerdo así que se dirigieron a la biblioteca cambiando el tema, Severus se detuvo en seco al llegar a la biblioteca golpeando su frente con la mano
-Maldición!
-¿qué pasa?-preguntó Lily a Snape que revisaba entre sus cosas
-olvide en el salón un pergamino, tendré que regresar-dijo haciendo una mueca
-Pues ve aquí te esperamos-dijo Lily mientras tomaba la mochila de Snape-te la cuido(N/Aeeeee como que me sono albur..osease doble sentido jje)-Severus se sonrojó afirmando con la cabeza(N/a a caray!)
-Lily tiene razón, mientras nosotras buscaremos los libros
-Gracias, entonces ahora regreso-salió disparado del lugar, a buscar su pergamino, en él venían apuntes de la clase, bien pudo haber pedido los apuntes prestados pero él sólo confiaba en los suyos, al llegar a la entrada del salón se topó con 4 Gryffindors que bien conocía.
-vaya vaya a quien tenemos aquí?-habló James el cual tenía entre sus manos un pergamino con el cual jugueteaba
-¿perdiste algo acaso?-siguió Sirius sonriéndole burlón.
-chicos no empiecen-refunfuñó Remus el cual se notaba cansado, Severus notó que tenía un poco más de cabello que la última vez….que había sido apenas…hace dos días
-Eso es mío-declaró Snape cortante mientras tenía una batalla de miradas con James
-si claro toma-contestó James demasiado amable brindándole el pergamino haciendo que Snape diera un paso atrás desconfiado
-¿Qué le hiciste?
-yo??? Nada!¿que le iba a hacer yo a tu lindo pergamino?-James alzó sus manos de manera inocente, Severus medio cerró los ojos mirándolo sospechoso
-si no lo quieres tendremos que tirarlo-añadió Sirius alzando los hombros, una risilla se escuchaba detrás de ellos y pudo ver que era Peter el cual sólo estaba como espectador, Remus sólo hacia uno que otro gruñido como en forma de desaprobación, James extendió una vez más el pergamino y Severus se lo arrebató miró por unos instantes el papel sin abrirlo, miró de nuevo a los chicos que aparentaban tranquilidad
-¿Por qué lo tenían ustedes?
-Pues pasa que Sirius y yo no pusimos atención durante la clase, Remus no nos quiso prestar sus apuntes y Peter….pues, los suyos no son confiables-Peter se sonrojó un poco mientras Remus movía la cabeza negativamente
-bien pudieron pedírselo prestado a alguien de su casa-siseó Snape sabiendo hacia donde iba el resto de su respuesta
-si es cierto pudimos, pero ya que tu descuidadamente abandonaste tus apuntes decidimos aprovecharlo en lo que regresabas por ellos-agregó Sirius en tono natural
-en cierta forma te hicimos un favor cuidándolos, digo cualquier otro ya se los hubiera quedado o tirado-aseguró James cruzando los brazos para verse más firme
-¿y que esperan?¿que les de las gracias por robar mis apuntes?-gruñó Severus sarcástico a lo que los dos chicos se miraron de reojo y luego rieron
-claro que no que ocurrencias-empezó Sirius mientras Severus les fulminaba con la mirada
-de ti no esperamos nada…en serio-siguió James girándose sobre sus talones-Bien nos vemos Snappy
-Si Snappy ten más cuidado con tus cosas-continuó Sirius imitando a su amigo.Peter los imitó aguantando la risa, -eso definitivamente no era buena señal-pensó Snape el cual posó unos segundo su mirada en Remus que miraba el pergamino disimuladamente moviendo su cabeza de manera desaprobatoria, antes de que se fueran a Severus se le vino a la mente un hechizo que había leído hace tiempo sobre pergaminos explosivos-¡eso es! en cuanto lo abra estallará…claro después de una cuenta regresiva-dedujo Snape haciendo una media sonrisa, pensando darles una cucharada de su propia medicina-ey chicos! Esperen-los 4 giraron sus cabezas hacia él y se preocuparon un poco cuando notaron a Severus sonriente-creo que este no es mi pergamino-dijo Severus de manera Mordaz a los chicos
-O-O!-expresaron los chicos al darse cuenta de las intenciones de su conejillo de indias
-ahí les va!-Severus medio abrió el pergamino activando una cuenta regresiva en este, James lo cachó aventándoselo a Sirius, este lo envió a Remus el cual se lo pasaba de mano en mano para después pasárselo a Peter el cual lo tomó quedándose paralizado, Severus reía desde su lugar mirando la escena que los 4 chiflados realizaban
-¡Aviéntalo Peter!!- gritaron Sirius y Remus lo cuales rápidamente abrieron un salón llamando a James y Peter para que se les uniera, pero Peter estaba tan asustado como para mover un músculo y James no tuvo otra salida más que quitárselo de las manos y arrojarlo a otro lado, sin embargo no contaba que en ese preciso momento la profesora McGonagall estaría saliendo del aula para ver el porque de tanto escándalo
-¿Qué está pasando?-de pronto en sus manos cayó un pergamino dejando perplejos a todos.
Peter al verla huyó rápidamente hacia el lugar donde estaban los otros dos
-O no!! Profesora suelte eso!!-gritaron Severus y James corriendo hacia la profesora para quitárselo
-¿qué pasa que es……
-¡¡¡¡PUUUUUM!!!!!-un gran estallido resonó en el pasillo dejando a una profesora en el suelo tiznada por la explosión junto con otros dos chicos que difícilmente pudo reconocer ya que aparte de tener tizne en su cuerpo también tenían su cabello tan rojo como el color del escudo Gryffindor.
-¡SEÑORES POTTER… Y SNAPE!! 50 PUNTOS MENOS A SUS CASAS!!!!!!Y UN MES DE DETENCIÓN CONMIGO!!!-Gruñó la profesora haciendo retumbar las paredes aún más fuerte que la explosión, esta respiraba dificultosamente ya que hacía todo lo posible para aguantar su ira(y digo toda su ira)Severus y James en los meses de estancia jamás habían visto a la profesora Mcgonagall tan enojada….ni tan pelirroja… su sombrero había caído de su cabeza dejando su cabello revuelto y rojo
-pero profesora yo…..-empezó Snape pero la profesora no le dejó hablar levantándose muy molesta
-No hay nada que explicar señor Snape! Ya he dicho!-Severus calló de mala gana poniéndose de pie junto con James el cual limpiaba el tizne desinteresadamente mientras miraba de reojo al salón donde sus amigos se resguardaban haciendo unas disimuladas señales para que no salieran, a Snape esto le molesto mucho sin embargo no dijo nada ya que la profesora no pareciera entender en esos momentos razones, y menos cuando un grupo de jóvenes se acercó corriendo para ver de donde había venido la explosión, obviamente estos al ver la escena empezaron a reír, poniendo a la profesora Mcgonagall roja de furia y de vergüenza opacando el color de su cabello
-Espero mi abuelo no sepa de esto-pensó Snape preocupado ya que seguro cuando lo volviera a ver le castigaría de la peor manera que se podría imaginar. En ese momento pensó que era lo peor que le pudiera pasar…pero se equivocó, tal ves no iría directamente en contra de Snape pero si en contra de alguien que quería demasiado; una carta llegó esa noche con la firma de su abuelo, Severus hubiera esperado una spowler sin embargo la carta llegó a él de la manera más discreta.
-Severus Snape!
¡¡Eres un estúpido!!, apenas un par de meses en el colegio ¡¿¿¿¿y ya con castigo???!!, tu madre jamás tuvo un reporte en toda su estancia en Hogwarts! tampoco el Joven Malfoy!! Ni siquiera el inepto de tu padre!!no tienes remedio eres basura!!.
Si crees que esto lo pasaré por alto te equivocas!, ¿y sabes? Se me ocurrió darte en donde más te duele!
Cada vez que me lleguen noticias tuyas nada favorables, tu elfa sufrirá las consecuencias…así que ya sabes, cada reporte tuyo irá acortándole la vida
Y si haces caso omiso a mis advertencias ¡no me culpes si llegas un día y no la encuentras!, ¡tú serás el causante de su muerte!¡y tú serás el único culpable!
Por cierto …más te vale deshacerte de esta carta, ya que no quisiera tener que dar explicaciones a terceras personas, ¿entendido?...
-¡¡Maldito!!-gruñó Snape al terminar de leer rompiendo la carta en pequeños pedazos. Se encontraba sólo en un corredor ya que al principio de la carta se le indicó que la leyera cuando estuviera sólo, golpeaba frenéticamente la pared para apaciguar su rabia.
-¿Qué demonios haces?-una voz se oyó detrás de Severus al girar se topó con una joven con insignia de prefecto, la cual le miraba divertida ya que su cabello no había cambiado de color
-o Bellatrix eres tu-suspiró Snape, por un segundo pensó que era la profesora Mcgonagall buscándolo para que acudiera a su castigo
-¿no me digas? ¿soy Bellatrix? Gracias no lo recordaba-dijo la chica haciendo muy notorio su sarcasmo-aún no me respondes-continuó la chica ya que Severus sólo le respondió con un gruñido agachándose para recoger los pedazos de papel
-nada, sólo desquitándome con una estúpida hoja
-¿acaso es por lo de tu castigo?-Severus se levantó iba a decirle que no, pero prefirió corroborar
-Si, por eso
-Bueno haciendo berrinches no te va a quitar el castigo, así que mejor ya ve a reunirte con la arpía esa, ¿sabes? no le gusta que la hagan esperar.
Severus asintió y salió volado hacia el salón donde se le había asignado el castigo, al llegar sólo encontró a una gata roja que supo inmediatamente que era la profesora Mcgonagall
-se puede?-preguntó Severus nervioso no sabía como comportarse en un castigo, pronto la gata se transformó en la profesora Mcgonagall con cara muy severa
-si, pase señor Snape, al menos llegó a tiempo-hizo una pausa caminando hacia un estante en el cual se encontraban dos cepillos grande y largos dentro de dos cubetas, tomó una de ellas y se la entregó a Snape-Usted y su amigo se dedicarán a limpiar por ahora el lugar de la explosión, ya que quedó totalmente negro-Severus torció la boca pero no reclamó ni dijo nada, estaba demasiado angustiado por la suerte de su amiga que tal ves estaría recibiendo la peor golpiza de su vida si no es que su abuelo se hubiera propasado y ella ahora estaría...-no-no se optimista Severus ella estará bien, mandará una carta como todas las noches enviando una rana de chocolate, una gragea…cualquier golosina-Severus apretólos ojos tratando de no imaginar lo peor, sin embargo escenas violentas venían a su mente, veía a la elfa tirada en el suelo cubierta de sangre con los ojos abiertos ya sin respirar, sus ojos se llenaban de lágrimas de impotencia y de culpa, si algo le pasara…
-Ya llegué profesora! Disculpe es que…-James acababa de pasar a su lado entrando al salón como alma que lleva el diablo obviamente se le había hecho muy tarde
-Señor Potter tiene idea de la hora que es?-el chico asintió apenado rascándose la cabeza-y aún asi se atreve llegar tarde a su castigo
-lo siento profesora es que no me di cuenta y…-no pudo continuar ya que la profesora hizo señas para que no continuara moviendo la cabeza negativamente, al parecer la profesora no sentía ganas de discutir ya que seguro seguía muy molesta por lo sucedido.
Severus por su parte se sorprendió de que no los hubiera expulsado o algo así, cosa que agradeció ya que hubiera sido algo fatal para él.
-allá esta su amigo Señor Potter póngase a limpiar y por favor no hablen…sólo trabajen….por cierto 5 puntos menos a Gryffindor por llegar tarde-James alzó los hombros como diciendo “ya que”, y se colocó junto a Snape para empezar a tallar una de las paredes.
-Bien Snape, henos aquí fregando juntos los pasillos…¿no es genial amigo?-James sonrió burlonamente mientras limpiaba, Severus hizo un gruñido tratando de no topar sus miradas-¿Por qué no nos acusaste?-preguntó James curioso por el asunto
-¿Acaso eres ciego, sordo o sufres de algún trastorno que no te deja comprender lo que pasa a tu al rededor?-James le miró de reojo arqueando una ceja por la respuesta tan altanera de su compañero-la profesora estaba demasiado enfadada como para entender razones y bueno ahora creo es demasiado tarde como para dar mi versión-se quedó pensante unos segundos recordando la carta-¡a pero no creas que lo hice por ustedes, porque en lo más mínimo me agradan tú y tus compinches, por esta vez lo paso pero para la próxima no seré tan suave
-¿a vaya entonces ya sabes que habrá una próxima vez?-preguntó James sonriendo socarrón
-espero que no Potter, tal ves tu y tus amigos estén acostumbrados a tener reportes en sus registros, pero yo no-aseveró Snape subiendo un poco la voz llamando la atención de la Profesora Mcgonagall que se encontraba en su escritorio revisando unas tareas
-Señor Snape, está prohibido hablar 2 puntos menos a su casa-Severus bufó y decidió callar
-¿ni uno sólo? Entonces eso afirma mi teoría de que eres el as del aburrimiento-Severus le miró serio pero no dijo nada, en seguida siguió con sus asuntos
-Mientras más rápido termine con esto más rápido me librare de este idiota-pensaba Snape mientras tallaba con todas sus fuerzas-maldita sea esta mancha no se quita-miró de reojo a su compañero y con sorpresa vio como las manchas desaparecían con rapidez de la pared-¿cómo demonios lo hace??. Al terminar esa noche sus quehaceres ambos se dirigieron a sus habitaciones, habían quedando exhaustos…bueno al menos Severus lo estaba ya que James no lo parecía tanto.
Esa noche Severus no pudo dormir debido a que no tenía noticia alguna de Misty haciendo que tuviera pesadillas sobre ella, hasta despierto podía verla, tirada en alguna parte de la mansión llorando y llamándolo pidiéndole ayuda, dando una última bocanada de aire quedando con los ojos bien abiertos ya sin vida, veía a su abuelo junto a ella aún pateando el cuerpo inerte riendo y diciéndole a Snape “tu tuviste la culpa, así como la tuviste cuando murieron tus padres…tu matas a todo lo que amas y tocas”….Aunque era un sueño, esas palabras eran muy reales para Snape ya que había que tenido que lidiar con ellas toda su vida.
Sus ojos se llenaban de lágrimas sin embargo las sostenía.
Al no poder dormir en su cama decidió esperar junto a la ventana la lechuza que debió haber llegado desde hace varias horas, la lechuza que pareciera nunca llegaría…