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Historia 9756 — capítulo 9

Una pequeña Venganza

-Severus, Severus…-un chico de Slytherin sacudía a Snape ya que aparentemente se había quedado dormido en el ventanal

-¿qué…?-preguntó Snape somnoliento

-te quedaste dormido en el ventanal (N/a no lo había dicho ya? #)

-si?...-Snape tomó su cabeza entre sus manos como para recuperarse y de pronto saltó-Antonin no me ha llegado ninguna lechuza?!-el chico rascó su cabeza como recordando pero sólo movió su cabeza negando. Severus sintió como si el mundo se le viniera encima, creyó que algo le había pasado, que no habría sobrevivido a los golpes de su abuelo, suspiró entre cortadamente dando aires de angustia

-¿te encuentras bien? Estás más pálido de lo normal-declaró el chico que parecía un poco preocupado por su compañero

-si si estoy bien no …pasa nada-Severus se levantó pesadamente, se cambió y salió de sus habitaciones para ir a la sala común parecía Zombi, ya que parecía caminar sin rumbo.

-Buenos días-Samantha le había saludado desde el sillón en donde se encontraba, sin embargo esta no recibió respuesta alguna-Hola! Buenos días-habló de nuevo alzando más la voz sin embargo parecía no tener efecto en la mente de Severus-aja si Hola buenos días dedo dormiste bien!...si muy bien y tu?...a! fantástico y oye que tal tu castigo?...aa perfecto me encantan los castigos….-.la chica había empezado a hablar sola con su dedo, claro aún refiriéndose a Severus

-¿a que?...a Hola Sam no te había visto-la joven giró sus ojos poniéndolos en blanco, mientras su amigo se sentaba a un lado de ella

-y a ti que te pasa? Tan mal estuvo el castigo de anoche?-preguntó la chica mirándole un poco preocupada, parecía que su amigo navegara fuera del colegio

-e?...no no…todo bien...

-de acuerdo-contestó la chica dando un bufido-oye por cierto aún no me explicaste bien como estuvo la cosa

-ahora no tengo ganas de hablar-gruñó Snape sobando su Sien, ya que le dolía la cabeza

-Cómo quieras-gruño la chica exasperada, unos minutos la pasaron en total silencio ya que eran los únicos en la sala común, siendo fin de semana los alumnos preferían levantarse más tarde-ehm ya se que no quieres que ni te moleste ni una mosca ¿verdad?, pero ve….toma, esto llegó para ti anoche cuando estabas castigado-la chica tomó de la mesita de a lado un saco verde y un sobre el cual Severus al verlo lo reconoció enseguida

-¡¿ANOCHE?!-gritó-¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE ANTES?

-no me lo preguntaste-Samantha le brindó el saco y sobre y Severus rápidamente se los arrebató abriendo presuroso el sobre-de nada ya sabes cuando quieras-dijo la chica indignada por la falta de educación de su amigo.

-Señor Snape, ¿cómo ha estabo? Le ha ibo dien?-Snape con tan sólo leer medio renglón se sintió relajado, definitivamente era Misty quien le escribía, su mala letra y el cambio de b por d era algo muy típico de ella-Misty supo que tuvo prodlemas en la escuela, Misty espera que se porte mejor y se bebique más a estubiar que anbar pintanbo el cadello a sus profesores, jeje Misty rió un poco por su travesura al enterarse…pero hay que ser más responsadle mi señor, su aduelo se enfabó un poco…pero no se preocupe todo está dien por acá, le manbo como siempre unas golosinas, para usteb y sus amiguitos…cuíbese y no se beje influenciar por las malas compañías.

Con amor Misty-

Al terminar Severus derramó unas lágrimas silenciosas, agradeciendo al cielo que estuviera bien, claro no mencionaba si le había pegado su abuelo, pero claro ella nunca le platicaría de eso en la carta , de hecho pareciera que cuando la escribió estaba tranquila, sin embargo a Severus le constaba que detrás de aquella cálida carta había dolor, tal ves herida o como pudo logró escribirle para que no se preocupara, pensando en eso Severus se sintió culpable y se juró a sí mismo que nunca más buscaría problemas en la escuela, ya que sus problemas no sólo le acarrearían dolor a él, si no a su amiga…y madre, y eso era algo que no iba a tolerar, sin embargo también juró que buscaría la forma de vengarse de la manera más sigilosa contra los 4 chiflados.

-Severus…estás…bien?...malas noticias?-preguntó Samantha preocupada

-al contrario todo está bien-Severus se limpió las lágrimas poniendo cara seria hacia su amiga -¿qué tan buena sera haciendo bromas?-se preguntó Snape

-¿qué?

-¿Tu y Malfoy siempre se hacen bromas pesadas cierto?

-¿pesadas?, yo más bien diría que son ligeras

-¿y nunca les han castigado por eso?-Samantha le miraba dudosa

-mmm a él no, a mi sólo un día…de hecho el primer día recuerdas?-Severus asintió y esta rió recordando-según sé nunca lo han atrapado en una de sus movidas, es muy astuto el maldito-Severus se rascó la barbilla como si estuviera formando un plan cuidadosamente-siempre me lanza una broma cuando nadie está presente, y cuando no lo está manda a alguno de sus amigos, para que así no le echen la culpa, aún así no ha hecho nada que yo no pueda combatir-se dijo orgullosa-pero por si las dudas siempre investigo más hechizos, así siempre tendré con que defenderme-Severus hizo una media sonrisa y Samantha arqueó la ceja tratando de descifrar lo que su amigo pensaba-¿Qué tienes en mente?

-¿Por qué lo preguntas?

-conozco esa sonrisa algo te traes entre manos-este sonrió de nuevo y pronto se dispuso a hablar

-¿Dime, estarías dispuesta a ayudarme aplicando esos conocimientos con ciertos Gryffindors?

-¿Pretendes que yo te ayude a realizar tu venganza en contra de esos Gryffindors y así yo arriesgue mi pellejo por el tuyo?-Severus asintió y esta sonrió diciendo-Está bien…eres muy persuasivo-ambos rieron e inmediatamente se dirigieron a la biblioteca para planear una venganza sigilosa.

-Dónde demonios habían estado? Les he buscado por todas partes, ni siquiera acudieron al desayuno-preguntó Lily enfadada, mirando a los lados como si estuviera escapando de alguien

-Hemos estado aquí no nos hemos movido-respondió Samantha mientras guardaba un pergamino en su mochila, Severus y Samantha decidieron que lo mejor era dejar fuera del asunto a Lily, ya que a ella no le gustaban ese tipo de… juegos.

-¿En la Biblioteca, el fin de semana?-ambos asintieron-chicos está bien que quieran progresar en los estudios, pero no es sano pasársela encerrados...-

-Lily!!, ¿Dónde te habías metido? aún no termino con mi encuesta!

-o no-dijo Lily forzando una sonrisa, giró sobre sus talones saludando al chico pelirrojo que le llamaba-Arthur! Lo siento…es que…tenía prisa..y estaba ehm...buscando a mis amigos …para…ehm…salir a jugar junto a la laguna

-Vamos Lily sólo faltan otras ciento cincuenta preguntas sobre el uso de los objetos Muggles

-¿y porque estás haciendo eso?-preguntó Samantha arqueando una ceja

-o por cierto te los presento, ella es Samantha Yang

-Hola-saludó el chico-ya la conocía…al menos de vista, la bisnieta de Dumbeldore cierto?

-ehm si

-y este es Severus Snape ambos van en primer año sólo que están en Slytherin

-Hola…y él es?....-preguntó Snape mirando al pelirrojo con desconfianza

-Arthur Weasley, va en séptimo año y es de mi casa

-ejem…creo que pregunte que…-inició Samantha pero fue interrumpida por el inquieto pelirrojo

-cierto, es que estoy haciendo una encuesta Muggle a todos los hijos de Muggles, sobre los utensilios Muggles para mi clase de Estudio de los Muggles.

-oh…bien entiendo-dijo Samantha compartiendo miradas con Snape como si estuvieran tratando con un maniático

-bien Lily, nos quedamos en la pregunta 146 creo no?-Lily afirmó con su cabeza de manera cansada, ambos tomaron asiento para seguir con su encuesta

-¿Si fueras una herramienta Muggle cual serías?¿porque? ¿y cual sería tu utilidad?

-¿esa fue de una sólo pregunta?-preguntó Snape a lo que Arthur asintió orgullosamente

-yo la formulé

-No me digas-dijo Samantha levantándose de su lugar-Lily…ehm…estaremos en la laguna, búscanos para cuando termines la ..ejem..encuesta-Lily les miraba suplicante, no quería estar sola bajo el interrogatorio de ese chico, sin embargo tuvieron que hacer caso omiso ya que debían poner en práctica su plan.

-Nos vemos al rato Lily-se despidió Snape con pesar, le costó mucho irse de ahí dejando a Lily con ese lunático.

-Bien…¿por dónde empezamos?-preguntó Snape y Samantha sacó su pergamino

-mmm bien primero iremos a la oficina de la profesora Mcgonagall,¿seguro que ocuparán de nuevo las cubetas?

-si eso nos dio a entender la profesora, creo limpiaremos ahora los pasillos

-¡perfecto!, espera entonces antes pasaremos a la sala común tendré que recoger unos materiales-dijo con una sonrisa maliciosa, encaminándose a la sala común.

Minutos más tarde se veían saliendo de la oficina de Mcgonagall

-Recuerda tomar la de la derecha-le recordó la chica mientras se encaminaban hacia fuera

-Esta bien lo recordare…-dijo Snape molesto-con razón el desgraciado no hacia ningún esfuerzo para limpiar, a su cepillo le agregó una poción quita manchas al instante, por eso llegó tarde, la estaba elaborando …o más bien robando con los otros idiotas

-tranquilo, ahora les toca a ellos-Sam rió de nuevo maliciosamente mirando hacia un árbol en el cual se encontraban sus 4 blancos-en unas horas sabrán lo que es bueno

-a veces me das miedo Sam-dijo Snape mirando de reojo a su amiga

-Gracias-dijo la chica sentándose a orillas del lago-lo que más me gusta de este hechizo es que sólo lo tenemos que hacer una vez, de ahí se desata una cadena sin que tengamos que hacer nada más.

-crees que averigüen que fuimos nosotros?-perguntó Snape preocupado

-No creo, al menos no los profesores, tal ves nuestras víctimas sospechen, y quieran vengarse así que vete preparando-Snape hizo una mueca mirando preocupado hacia el lago

-¿pero si nos cacharan los profesores crees que nos correrían del colegio?

-naaa, dudo que seamos los primeros que hagamos esto-acotó Sam –he sabido de otros que han hecho peores cosas en el colegio, y si esos otros sobrevivieron y se graduaron también nosotros…¿no crees?-Severus alzó los hombros mirando receloso a los Gryffindors que se estaban trepando a los árboles, después giró su vista hacia el lago para ver su reflejo, se preguntaba cuando se quitaría ese color ya estaba más oscuro pero aún era algo rojizo, según la Profesora Mcgonagall sus cabellos se tornarían a su color original en 24 horas, así que lo único que le quedaba era esperar.

-Señor Snape me alegro que haya llegado de nuevo temprano, si sigues a ese paso tal ves retire unos días de su castigo-felicitó la profesora Mcgonagall a Snape con mejor humor, su cabello de nuevo era negro.

-Gracias Profesora-agradeció Severus con orgullo

-Tome una cubeta y salga a limpiar el pasillo, ayer un chico dejó caer una poción dejándole piso carbonizado -Severus obedeció tomando la cubeta derecha, para sí mismo rió esperando ver la expresión de Potter

-uhm…profesora por cierto…no es que sea de mi incumbencia…pero…creo que es mi deber decirle lo que escuché por ahí-dijo Severus fingiendo timidez

-¿qué pasa?-preguntó la profesora Mcgonagall fijando su mirada en el chico

-es que…hace unos minutos escuché que Potter comentaba a unos de sus amigos, que se iba a fingir enfermo para rehuir al castigo-la profesora Mcgonagall le miró seriamente-claro sólo puede que sean alardes-reiteró Snape-pero creo que era necesario que usted lo supiera…no sería justo que la engañaran

-Bien Severus gracias por la información

-¡profesora por favor! no le diga a nadie que yo se lo dije, si alguien más se entera que hablo de estas cosas con usted…-rogó Snape poniendo cara de perrito lloroso, conmoviendo a la Profesora

-No te preocupes, esto sólo quedará entre nosotros-al parecer la profesora se sentía conmovida de que uno de sus alumnos confiara en ella de tal manera

-Gracias-Severus dio media vuelta para cumplir con su castigo riendo para sus adentros-bien Potter veamos como te salvas de esta

-Profesora! Disculpe la tardanza!

-Señor Potter! De nuevo tarde?, voy a creer que lo está haciendo a propósito-reprendió la Profesora al Chico que de nuevo se notaba agitado por haber corrido-5 puntos menos a su casa-James hizo una mueca sin rezongar, tomó su cubetita que le correspondía y la profesora le indicó que le fregara el piso del salón, Severus hacía lo posible para ver lo que pasaba haciendo como que tallaba cada ves más cerca del salón.

-P-profesora….-llamó James con voz temblorosa a Mcgonagall que estaba leyendo una revista-mis manos

-¿qué sucede?-la profesora Mcgonagall dirigió su mirada hacia el chico y pudo ver como sus manos se llenaban de Verrugas y Ronchas, poco a poco todo su cuerpo se fue cundiendo de estas mismas dejando salir unas extrañas manchas infectadas con pus, provocando comezón en el chico-O dios mío! Que hizo?

-nada! sólo empecé a limpiar y esto me empezó a salir!

-¿esta es una broma señor Potter? ¿o acaso lo hace para escaparse del castigo?

-Noo! Créame!! No se que me pasa!-vociferó el chico desesperado por la comezón que le causaba las ronchas, Severus reía quedamente haciéndose hacia atrás cuando escuchó los pasos de la profesora y el chico que se avecinaban, después de salir otros alumnos pasaron casualmente por ahí mirando el espectáculo.

-Bien Señor Potter lo llevaré a la enfermería, pero no crea que se escapará de su castigo, de hecho por todo esto tendrá una semana más.

-¿Por qué?!-preguntó el chico asombrado-¡si yo no lo provoqué¡

-algo me dice señor Potter que no me está diciendo la verdad…-poco a poco las voces se oían más lejos, James replicando y la profesora reprendiendo, una Huffelpuff siguió sigilosamente a la profesora para así enterarse del chisme los demás le siguieron de cerca alejándose del lugar donde Severus se encontraba, ya sabiendo que se encontraba sólo soltó una sonora carcajada dejando caer unas lágrimas por tanto reír, después de haberse calmado entró al salón de Mcgonagall sacando su varita para deshacer las trampas que los utensilios de Potter tenían.

Al día siguiente toda la escuela se había enterado del infortunio del chico y sus amigos ya que cuando estos supieron de lo sucedido fueron a visitarlo a la enfermería quedando tan mal como su amigo, ya que la trampa que habían hecho los Slytherin fue a base de unos polvos verrugosos con la combinación de esencia de pus que llenaban de protuberancias asquerosas al que los tocara, en este caso el cepillo y cubeta fueron el medio perfecto para que esto pasara, activando el otro hechizo que la cubeta tenía, el cual afectaría sólo a los seres queridos y cercanos de la víctima semejando un tipo de epidemia o virus, dejando a Snape por el momento satisfecho ya que los efectos pasarían en una semana, sólo lamentaba el infortunio de los que fueran allegados a estos 4, por suerte sólo menos de 10 alumnos estarían en la enfermería para su recuperación, por suerte nadie supo quienes habían iniciado todo eso. Por otro lado Lily se molestó con Severus y Samantha por haberla abandonado, durante unos días no les dirigió la palabra, a Snape esto le deprimió un poco pero sabía que esa situación sería pasajera así que no se preocupó mucho.

Fin de Flash Back

-…y así dio comienzo mi guerra secreta con los merodeadores-pensó Snape aún fingiendo leer su libro-vaya que la venganza es muy dulce, pero por desgracia es una cadena sin fin.

-Ehm…disculpe profesor-llamó Harry al parecer ya llevaba tiempo tratando de que el profesor fijara su atención en él, Snape al escucharlo bajó rápidamente su libro y frente a él estaba Ron y Harry mirándose de reojo

-¿qué quieren?-preguntó Snape de manera altanera-¿no deberían estar haciendo sus deberes?

-Es lo que hemos tratado de decirle desde hace rato Profesor, ya hemos terminado-contestó Ron nervioso, Snape frunció el cejo y miró el reloj

-¿Tanto tiempo ha pasado?-se preguntó Snape-Bien entonces retírense los veré mañana a la misma hora-ordenó el profesor de manera cortante, claro los chicos obedecieron rápidamente, se notaban un poco confundidos tal ves se preguntaban que era lo que estaría leyendo Snape para que lo distrajera de manera absorbente.

Ya estando sólo Severus se levantó pesadamente de su asiento para guardar su libro, no se sentía muy cansado así que decidió dar un paseo por los pasillos, al dar vuelta en una esquina escuchó unos gritos de unos alumnos y a parte unas carcajadas de un personaje muy peculiar

-Peeves-dijo Snape apresurándose al lugar del escándalo, al llegar se topó con una pareja de tercer año los cuales estaban abrazados, en un rincón oscuro cubriéndose la cabeza ya que el Pottergeist les estaba arrojando globos de agua muy fría-¡¿qué demonios pasa aquí?!-Vociferó Snape y el Pottergeist inmediatamente paró su ataque.

-ey chicos! Tienen problemas!! Jajaj-el ente empezó a reír de manera esquizofrénica mientras giraba alrededor de los chicos cuando estos se hubieron levantado nerviosamente.

-¿qué hacen a estas horas en los pasillos…o más bien en los rincones?-Severus se imaginaba que es lo que estarían haciendo ya que ambos se veían un poco sonrojados, pero prefería oír su versión, a la mejor se equivocaba.

-no-nosotros estábamos ehm…-comenzó el chico mirando a su novia ambos estaban rojos de la vergüenza, Peeves reía a lo que Snape le pidió de la manera más brusca que se largara y que no dijera de esto a nadie o si no se iba a arrepentir, el Pottergeist de mala gana se alejó del lugar mientras la joven seguía balbuceando.

-obviamente no son buenos para mentir, por suerte y al parecer no llegaron muy lejos-pensó Snape moviendo su cabeza ligeramente de manera desaprobatoria-Ustedes dos vengan, los llevaré con la enfermera Pomfrey para que les hable mejor del asunto.-Snape definitivamente no tenía planeado hablar con ellos sobre prevenciones ni nada de eso

-¿pa-ppara que?-preguntó el chico nervioso

-creo que ella les podría aclarar dudas y orientarlos mejor-dijo Snape cortante guiándolos a la enfermería.

-no le dirán de esto a nuestros padres ¿o si?-chilló la joven aterrorizada

  • eso no me corresponde, cuando Dumbeldore vuelva ya veremos-se limitó a contestar Snape, pensando lo precoces que eran los chicos hoy en día. Cuando hubieron llegado a la enfermería Snape le explico a Poppy sobre la situación esta aceptó dejando entrar a los chicos los cuales casi lloraban, tal ves pensaban que la escuela entera se enteraría al día siguiente o que los correrían del colegio.

Habiendo terminado su deber decidió irse dejando el asunto en las manos de la enfermera, en casos como esos Snape prefería hacer caso omiso. Sin embargo esos chicos le hicieron recordar sus tiempos de noviazgos.