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Un mortifago no tan diferente a mi. — capítulo 6
:DD este capitulo personalmente me ha encantado, espero a ustedes también. Dudas, quejas, comentarios, tomatazos, etc son bien recibidos :D Mitchell El sonido del plato al romperse hizo dar a Hermione un respingo notorio, a su lado Ron un tanto sonrojado, sus manos aun estaban escurriendo agua y los pedazos del plato estaban a sus pies creando un pequeño desastre en el piso de la cocina
-lo siento, yo lo recojo- dijo el pelirrojo agachándose mientras Hermione le imito recogiendo los pedazos que le quedaban al alcance - no, no espera, te puedes cortar
-Ron tranquilo, que no se te olvide que yo he lavado los platos como un muggle muchas más veces que tu y también he roto platos al igual que lo acabas de hacer- le sonrío tranquilizadora- no se ni porque insistes en hacer las cosas de este modo, desde que recuerdo eres un flojo de primera-
-a decir verdad ni yo mismo lo se- admitió el chico con una sonrisa forzada. En el fondo lo sabía, necesitaba mantenerse ocupado después de lo que Hermione le había dicho, la idea de que estuviera tan engranada con las idas a Azkaban no le agradaban mucho. Semanas habían pasado y ella iba un par de veces a la semana, llegaba tarde y estaba completamente absorta en ese tema, ni siquiera lo había ido a ver jugar; cosa que realmente le ofendía y sobre todo no le contaba de lo que Draco le decía, ella solo argumentaba que ese era el trato que Draco había hecho y eso a él no le agradaba nada. Así pues se propuso a llamar la atención de su castaña haciendo cosas que ella sabia el no intentaría de no ser porque tenían que ver consigo misma- ¿Qué me estabas diciendo?
-te decía que mañana no podre ir a tu entrenamiento, debo quedarme hasta tarde en el ministerio-
-pero Hermione, mañana no hay entrenamiento ¿es que acaso no te acuerdas de que se conmemora mañana?- el reproche en la voz de Ron era palpable y lastimoso- es el recuerdo de…
-Los caídos en la batalla de Hogwarts- concluyo Hermione llevándose una mano al cuello- lo sé, lo siento.
-mi madre espera que vayas, en realidad todos lo esperamos…
-y te dije que iré, tranquilo- la castaña lo miro un momento y suspiro- ahí estaré, no te preocupes.
-Gracias, ya he terminado con esto por hoy-
Tras un movimiento de varita los platos restantes comenzaron a lavarse y acomodarse solos, cosa que provoco una sonrisa en la castaña; la noche paso para ellos entre besos y caricias que calmaron las ansias de ambos, no pasaban todo el tiempo que quisieran juntos, ya fuese por el trabajo o por las cuestiones personales pero aun así los pocos momentos que tenían a solas les gustaba disfrutarlos.
Hermione paseaba su mano lentamente por el dorso desnudo del pelirrojo que dormía plácidamente a su lado, mientras su mente vagaba en los recuerdos de aquella fatídica noche en la que aunque habían ganado muchas cosas se habían perdido, muchas personas habían perecido y otras tantas habían cambiado; Extrañamente se encontró pensando en Draco y en como había sido su vida después de que Voldemort cayera:
—muy bien Draco, repíteme que paso por tu cabeza cuando viste a Voldemort caer- había pedido Hermione en su última reunión en aquella fría celda sin rejas- —fue como recibir un crucio…- Draco usaba expresiones muy literales que Hermione pensaba eran cuestión de costumbre- porque si el caía ¿Qué iba a pasar con nosotros? Pero también me sentí aliviado…sí al final de la noche íbamos a ser juzgados, al menos lo iban a hacer los del bando correcto-
El recuerdo de sus palabras fue como una corriente que recorrió su cuerpo, justo después de que la voz del rubio desapareciera de su mente un segundo recuerdo le inundo: aquel momento en el gran comedor, cuando ya todas las felicitaciones se habían dado y la felicidad había pasado a un segundo plano. Frente a ella Kingsley había señalo a los Malfoy, uno de los pocos mortifagos aun de pie. Y había dicho que era hora de saber qué hacer con ellos; Hoy Hermione comenzaba a preguntarse si habían sido justos con ellos, porque nadie se había detenido ni un momento cuando las acusaciones saltaron, nadie había visto otra cara de la moneda.
De pronto fue como si Hermione se sintiera nerviosa, noto como contenía el aire y lo soltó con un pequeño jadeo cargado de confusión. El cuerpo de Ron se movió en respuesta, girándose para verla y cuando sintió sus manos tomando sus mejillas intento reaccionar lo más normal que pudo
— ¿qué pasa amor? ¿Qué tienes?- su voz aun sonaba adormilada pero sus ojos estaban muy abiertos-
—Nada, lo siento- Hermione se hundió en sus brazos- siento haberte despertado.
—no tienes que sentirlo, tranquila-
—vuelve a dormir ¿sí? Mañana será un día largo- se estiro y dejo un beso sobre sus labios- descansa-
-Lo mismo te digo amor, tienes que dormir- el volvió a acariciar su mejilla- nos vemos por la mañana-
Juntos se acomodaron sobre la cama y cada uno a su momento cayó en un sueño que les permitió descansar. Aunque en sus sueño Hermione no dejaba de ver a Draco, a su familia y de preguntarse como seria pasar al menos una noche en ese infernal lugar que era Azkaban.
—Buenos días Padma-
—Buenos días Hermione- contesto la chica alzando la vista de su periódico matutino- ¿tan temprano tomaras el traslador?
—He tenido que mover la cita de este día a la mañana, hoy es la ceremonia a los caídos y debo ir, los Weasley cuentan conmigo- explico mientras dejaba sus cosas en el escritorio
—entiendo, yo iré con los padres de Collin, mi familia llego a conocerlos muy bien así que queremos saber cómo siguen -
—déjales mis saludos por favor, Collin era un buen muchacho.
—Claro Hermione, y que te vaya bien con el malcriado de Malfoy-
—no le digas así por favor, sea quien sea recuerda que debemos respeto- corrigió la castaña con un leve tono maternal- nos vemos Padma-
—Claro, lo siento- Padma había hablado por cortesía porque por dentro para ella era la forma correcta de expresarse -
Fue lo último que alcanzo a escuchar Hermione cuando todo empezó a dar vuelvas en la habitación; agradecía llevar el cabello recogido y pantalones esta vez. Para cuando sintió el suelo firme ya se había recuperado del mareo que la traslación le causaba pero para su sorpresa la habitación estaba vacía. Se quedo esperando en el centro de la habitación por unos minutos, cuando la puerta finalmente se abrió Draco entro custodiado por dos Magos y un duende de aspecto severo que sostenía lo que parecía una cadena atada a los grilletes del rubio, por un momento Hermione se sintió horrorizada al notar un hilo de sangre correr por las manos del chico, fijo su mirada un poco dando un paso hacia ellos y pudo notar como los grilletes parecían quemar la piel del apresado con algún tipo de poción o hechizo:
— ¿Es que acaso cree que esa es la manera correcta de llevar a sus presos?- espeto reprochante ante un indignado duende, un par de magos indiferentes y un sorprendido Draco Malfoy- ¿llevarlo y traerlo con correa cree que es algo que es permitido? ¿Lastimarlos sin necesidad alguna? Eso es de salvajes
—Es por seguridad de usted y de los guardias- explico en duende con voz fría tirando de la cadena provocando que Draco se encorvara un poco-
—Pero que patraña mas grande, quítele esa cadena ya mismo, es mas quítele ya esos grilletes- ordeno severa y decidida-
—No se me tiene permitido recibir órdenes de inferiores-
—resulta que no soy su inferior, soy una enviada del ministro mismo lo que, por si no lo noto, me pone por encima de usted- Hermione no sabía de dónde había sacado la bravuconería pero la mirada de Draco solo la invito a continuar pues el rubio parecía aturdido y ciertamente agradecido-¡ he dicho que le quite los grilletes!
Maldiciendo por dentro el duende se giro hacia Draco y con un último tirón lo hizo caer de rodillas, tardando más de lo necesario busco la llave y la introdujo en cada una de las cerraduras que mantenían los grilletes prensados a su piel, los dejo caer estrepitosamente y le señalo la silla que siempre ocupada. Sobándose las muñecas sin disimular Draco se dirigió a la silla y puso las manos en los respaldos pero justo cuando el duende pretendía poner los nuevos grilletes que lo apresarían a la silla Hermione lo detuvo.
— ¿pero qué cree que está haciendo? ¿Qué no escucho que no son necesarios!-
—No pretenderá que lo deje asi sin mas ¿o sí?- ahora el duende parecía incrédulo - eso seria arriesgado
—tomare el riesgo, no es como que le preocupe- su altanería llego de la nada- eso es todo, puede…pueden retirarse, llamare a la puerta en cuanto haya terminado de hablar con el señor Malfoy-
El duende farfullo al respecto de su falta de respeto y consciencia mientras salía y cerraba la puerta fuertemente mientras tanto Hermione hundía su mano en el bolso de mano que siempre cargaba, Draco solo la miraba buscando que decir ¿debía agradecer? O ¿era mejor quedarse callado? Al cabo de unos minutos la castaña se acerco a él no muy segura sosteniendo algo entre sus manos.
— ¿me permites curarte? - Preguntó sutilmente mirando las muñecas dañadas de Draco-
—Yo…este, no tienes que molestarte, en unos días estarán bien- dijo Draco arrepintiéndose por dentro-
—insisto, esas heridas se ven mal- Hermione no entendía porque pero sentía la necesidad de hacerlo, tal vez porque en los últimos días que ella había estado viendo a Draco este había sido completamente sincero lo que le había dado mucho material a Hermione para su trabajo-
Sin saber que mas decir Draco extendió sus brazos hacia ella esperando ver la varita de la chica apuntarle pero el contacto de sus manos le sorprendió haciendo dar un ligero respingo; le sorprendió que aun en este lugar su tacto fuera cálido y le pareció percibir un pequeño temblor en estas ¿es que acaso le temía? No, no podía ser porque de ser así no habría pedido que lo liberara, cosa que aun no entendía. La miro cubrir sus heridas con una extraña pomada que guardaba en un frasco color carmesí y después cubrirlas con una venda en el más puro estilo muggle.
—es mejor que este tipo de heridas curen por sí solas, más que nada porque no podemos saber cómo fueron hechas y si la magia responderá bien- explico con una diminuta sonrisa ante la duda de esos grises ojos que de momento no estaban tan opacos-
—G-gracias- dijo con dificultad- por curarme y por lo de los grilletes, no tenias que hacerlo.
—No es nada que se tenga que agradecer- Hermione guardo todo lo que no iba a necesitar, quedándose solo con la vuelva pluma y el pergamino- bien Draco ¿en qué nos quedamos la ultima vez?
—me sorprende que preguntes-
—tómalo como una pregunta estándar Draco- el aludido sonrío ante el dato de que volvía a llamarle por su nombre de pila- hablábamos de la muerte de Dumbledore.
—Sí- al sentirse libre Draco apoyo sus manos sobre la mesa recargándose- el castigo que Voldemort puso a mi familia fue nombrarme a su asesino.
— ¿Castigo por qué?- pregunto con interés -
—Todo mortifago que asistió a la reunión en el cementerio cumplió con un castigo, porque solo asistieron cuando el señor los llamo, nunca lo buscaron- los ojos grises del chico se oscurecieron ante el recuerdo- el infierno comenzó esa noche en que Diggory murió, Voldemort estaba muy molesto tanto por no poder matar a Potter como porque sus mortifagos no hubiesen hecho nada durante esos 14 años, Y después se entero de la muerte de Crouch Jr, ideo un plan para cada familia jodiendola personalmente, en caso de los Malfoy arrastrando a su único hijo, a los Carrow les mato al padre en frente, su único pariente vivo y luego los obligo a deshacerse del cuerpo sin que tuviera sepultura, fue uno por uno pero dejo la corona para mi padre, porque según él lo merecía
— ¿por eso te puso la marca? ¿Para dañar a tu padre?- Hermione aun estaba incrédula-
—fue uno de los motivos, también fue porque mi madre nunca quiso hacerlo y porque necesitaba a mas aliados dentro de Hogwarts…
—Pero ni a Crabbe ni Goyle les dio la marca-
—Ellos estaban a prueba, tenían sus respectivas misiones - Draco calló un momento divagando entre sus recuerdos- ¿alguna vez Potter te dijo lo que paso en la torre de astronomía?
—Solo hablo de Dumbledore y Snape, y de que tú los habías dejado entrar…
—Yo debía matarlo, pero cuando lo vi a los ojos no pude- entonces el chico alzo el rostro hacia ella- no había cometido el error y el ya me había perdonado ¿era eso normal en ese anciano?
—Dumbledore era un hombre sabio y justo, si era normal en el esa cualidad que mencionas- dijo Hermione de pronto tensa al oírle decir anciano- el pudo haberte ayudado-
— ¿así como ayudo a los Potter, a los longbottom? No, no creo que hubiese sido mucha la diferencia- ante la sorpresa de Grenger sonrío de lado y continuo- entre familias de magos todo se sabe, el intento de salvar los padres de Potter y como busco hasta por debajo de las piedras proteger a Neville de la locura de sus padres, cosa que no le funciono bien ¿Qué hubiera hecho por mis padres? ¿Por mi? Nada.
—bien Draco, dejaste claro tu punto…continuemos.
—después de eso yo entre en confinamiento, no me dejaba acercarme a mis padres, hablar con mis…."amigos" creía que le había fallado y aun pensaba en como cobrarse mi fallo - suspiró- el retorno de mi tía Bella le había contentado un poco, siempre tuvieron algo extraño entre ambos, la devoción de esa mujer le hacía feliz a su manera -
Hermione escuchaba atenta todas las palabras de Draco asintiendo en el momento correcto y peguntando lo que debía ser preguntado; él seguía hablando, pasando desde las reuniones de los mortifagos hasta la unión de los carroñeros, licántropos y otras especias a la batalla desde el lado oscuro, le contaba de como Voldemort sabía que ofertar a cada uno con tal de contar con su apoyo u obligarlos a dar el apoyo de todos modos, Draco sabia de infinidad de nombres de caídos por dar la respuesta incorrecta, el mismo tuvo que ir varias veces tras el profesor Slughorn pero el siempre fue muy inteligente. También confesó que tras el inicio del 7mo año, no lo único que él quería era estar en el colegio, pues la salida y entrada de mortifagos lo hacía sentir amenazado.
—y entonces paso, tras meses de búsqueda y falsos Potter entrando a nuestra casa el correcto fue puesto ante mí, siempre era el que debía reconocerlo y odiaba eso- Draco hablaba cada vez más bajo-
—Tú lo reconociste Draco ¿Por qué no decir nada?- esa era una pregunta de prioridad para Hermione- ¿Por qué no acabar con eso?
— ¿con que habría acabado? Con la única función que tenía mi familia, con la oportunidad de encontrar una salida, si Potter caía que sería de los que no estábamos bajo su idea de perfección, y no solo yo, todo aquel que él considerara impuro o estorbo sería asesinado. Miles de vidas habría sido arrebatadas...- se interrumpió por la falta de aire-
— ¿en qué momento te inicio a importar eso Draco?
—cuando apunto a mi madre directo al corazón, cuando puso su varita en mi cuello…por un momento me pregunte si eso era lo que todos sentían al ser perseguidos. Si tenían el mismo miedo y entonces lo supe, la respuesta era. Y me puse en el lugar de los que alguna vez perdieron a alguien por culpa de su linaje de sangre.
—maduraste Draco, eso es algo que puedo ver…- comento distraídamente Hermione y se arrepintió ante la mirada del rubio-
—Creo que podemos seguir mañana- dijo el después de un momento de extraño silencio- tienes una reunión esta tarde ¿no? Si no tengo mal entendido el gemelo Weasley murió en la batalla y hoy se conmemora ese día…
—¡Oh, mierda¡ cierto- la mala palabra le saco una sonrisa a ambos mientras ella tomaba sus cosas- que buena observación Malfoy, gracias…hasta la siguiente vez, limpia esas muñecas-
¿Cómo era posible que él lo hubiese recordado y ella no? Se reprochaba a si misma mientras tomaba el traslador.