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Cuando todo cobra sentido — capítulo 29
Al tercer dia de pasarme las noches llorando y compadeciéndome salí a la calle, a que me diera un poco el aire...Para refrescarme. Tenía miedo de poder encontrarme con Damon, Stefan, Caroline...o Elena!! A cada cual peor. Pero si iba con cuidado nada podría suceder ¿no?
Pues estaba equivocada. Nada mas doblar la esquina que daba a la calle donde estaba la casa de mis hermanos, les vi. Estaban ahí, en la acera, haciendo no-se-qué, ahora que me habían visto no podía dar la vuelta asi que avancé lo más rapido que pude sin mirarles e ignorándoles. Pero ellos no hiceron lo mismo y Damon me cerró el paso.
_¿A donde vas tan de prisa, eh?
No contesté, ni si quiera le miré. Era lo mejor.
_¿ever? ¿hola?- Stefan intentaba que le mirara, o que reaccionara al menos. Pues estaba quieta y con la vista perdida...Ya nada era igual entre los tres...
_Oh, anda mira, Stefan, Ever se quedó muda.
_Damon...
_¡¡¿que?!!
Yo seguía igual de enfadada con los brazos cruzados contra el pecho cuando pasaron unos minutos y Damon se hartó tanto que me cogió a sus hombros y me llevó hacia la casa. Yo gritaba y pataleaba para que me soltara y me dejara en paz. Tenía miedo. Quería que me soltara.
_¡¡Damon!! suéltame de una vez!!!
_Ahahaha
_STEFAN!!! Dile algo!!! Damon!!! sueltame!!!
Y cuando estábamos cerca del sofá (menos mal) le asesté la mas fuerte de las patadas y el me soltó de golpe en el sofá. Rápidamente se limpió las manchas que le había hecho con el zapato y Stefan y el se sentaron a ambos lados de mi. Sujetandome por los hombros y rodillas. Era imposible escaparme de aquella casa tan grande teniendo a dos hombres musculosos que tenian casi 200 años y poderes sobrenaturales...Genial. Si. Menudo paseo...