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"Te amo Lily" "Pero no debes Malfoy" — capítulo 9

"The weadding"

"En mis labios queda la marca de nuestro pecado"

Por Lily Luna Potter:

[Escuchar: http://www.youtube.com/watch?v=aj4YsQZIOpY ]

Los altos tacos resonaban por el piso aunque hacia todo lo posible por que no lo hicieran, me quite el pelo de la cara, evitando que se pegara a esta debido a que permanecía empapada de lágrimas. Debía admitir que todo había sido una mala idea, muy mala, pero no pude resistirme. Aunque sonara masoquista necesitaba verlo para creer, necesitaba ver como el amor de mi vida se casaba con otra, aunque me partiera el corazón.

Y así había sido, me puse un bello vestido negro ajustado, unos tacones bien altos y me maquillé mucho, y con ayuda de Paz pude entrar a la fiesta, aunque claro bajo la capa de invisibilidad que en ese momento me había quitado por ser una completa molestia.

La boda había transcurrido, al parecer, tal cual lo planeado y nadie parecía haberse percatado de mi presencia.

Las imágenes de lo sucedido recorrían mi mente una tras otra, sin dejarme respirar, como una lenta tortura. Zara con su vestido blanco entrando a la iglesia, el "Si" de él, ese beso…

Todas las cosas que una vez soñé viviría y que en ese momento estaba viendo desde afuera, desde el lugar que ella siempre quiso estuviera.

Debía admitir que esa guerra entre nosotras, esa guerra que siempre estuvo latente y siempre llevé ventaja yo…esa misma guerra la había ganado ella, yo había perdido y ya no había vuelta.

Pero había algo que ella no había ganado, algo que ella deseaba con todo su corazón pero que nunca tendría: El amor de Scorpius.

Porque si había algo de lo que estaba segura  era de eso, de que pasara lo que pasara nuestro amor iba  a ser eterno, de que pasara lo que pasara él me iba  amar para siempre y por siempre, como yo lo haría.

La cabeza parecía pesarme toneladas, los pies me ardían, los ojos me picaban, sentía las lágrimas recorrer mis mejillas, todo se veía lejano como si ya nada pudiera llegar a mi.

Quería dejarme caer, quería tirar todo por la borda, mandar a todos a la mierda…pero sabía que esa no era una opción, no para mí al menos.

Miré mis pies dentro de los zapatos de tacón, sonreí maquiavélicamente e hice algo que hacia mucho no hacía, corrí, solo corrí con todas mis fuerzas dejando que ese dolor punzante recorriera mi cuerpo una vez más.

Y de pronto…algo interrumpió mi paso, un cuerpo fuerte y fornido, un cuerpo que yo conocía demasiado bien.

-Perdón-Murmuró con voz fría, antinatural, una voz que nunca le había oído. Se apartó apenas, restregando sus ojos que denotaban había estado llorando.

Se volteó, aún sin mirarme. Cerré los ojos y me mordí el labio inferior, sabía que a pesar de lo que digiera el hecho de estar allí también tenía otro significado para mí.

<<El último beso siempre es mio>>, le había dicho una vez, y pensaba mantener mi promesa.

-Me debes algo-Dije, aún con los ojos cerrados, pude sentir el chirriante sonido de sus zapatos girando sobre el pavimento y aunque no lo vi pude imaginar la cara que puso, como una perfecta sorpresa se formaba en su rostro.

-Lily-Susurró, su voz había cambiado, ya no era fría sino todo lo contrario, era dulce y con un deje de añoranza.

Abrí los ojos de a poco, sintiendo sus pasos apresurados.

Y allí estaba, con ese traje que lo hacía aún más guapo, la cara enrojecida y empapada en lágrimas. Sus ojos, sus ojos grises se posaron en los míos y esa mágica conexión se forjo una vez más…esa conexión que era irrompible.

Se frenó justo enfrente de mí, con las manos a los lados y una pequeña sonrisa bailando en sus labios, sus ojos brillaban emocionados, con ese brillo que yo amaba.

Tomé aire y di un paso, luego otro.

Frete a frente, así no hallábamos, como tantas otras veces…pero esta era de alguna manera diferente.

-Me debes un beso, Scorpius-Dije, con una sonrisa jugando en mis labios una sonrisa que luchaba por salir sincera…por obviar el dolor por unos momentos.

El rubio sonrió, aunque esa alegría no le llegó a lo ojos, esos ojos que ya no brillaban…eso ojos que ya casi no se parecían a los que yo amaba.

Me acerqué más hasta que nuestros cuerpos casi se rozaban, bajé la vista hasta sus manos y de a una las coloqué en mi cintura, con cuidado, sin destruir ese momento mágico…ese momento nuestro.

Respiré lentamente, inhalando el aroma de su perfume, ese aroma que era mi perdición.

Levanté las manos y las coloqué por detrás de su cuello, jugueteando con los mechones de cabellos rubios entre mis dedos. Sonreí apenas y cerré los ojos al tiempo que él hacía lo mismo. Nos acercamos con tranquilidad, como en un vuelo lento, sin romper esa frágil burbuja que nos envolvía.

Nuestros labios se rozaron apenas, saboreándose con lentitud, disfrutando ese roce entre ellos. De a poco fuimos intensificando el beso, dejándonos llevar por lo que sentíamos.

Las frías lágrimas rodaban por nuestros rostros aún unidos, esas lágrimas que nos traían a esa terrible realidad de la que nos habíamos vistos forzados a participar, de esa pesadilla echa realidad.

Tironeé de sus cabellos a la vez que él me apretaba contra su pecho, el beso se volvía salvaje, lleno de pasión.

Nos apegamos más, incapaces de darle final a ese momento, incapaces de poder creer que ese sería el adiós…un adiós definitivo.

-No me dejes-Susurró contra mis labios. Reprimí un llanto, pero las lágrimas corrieron por mi rostro.

-Nunca-Respondí, aún con los ojos cerrados y apegada a su cuerpo-Pase lo que pase siempre voy a estar tu lado-

Soltó un gemido, abrí los ojos y me encontré con los de él aún cerrados.

-Mírame-Pedí, casi suplique; él lo hizo-No llores, todo va a estar bien, estamos juntos-

Me observó detenidamente, sabía que quería llorar, sabía que quería gritar a todo pulmón y eso me rompía el corazón.

-Promete que siempre vas a estar conmigo, promételo Lily-Pidió mirándome con sus grandes ojos grises.

-Lo prometo-Aseguré.

Me acurrucó en su pecho protectoramente, quería llorar pero no lo hice, debía ser fuerte para él.

Nos separamos con lentitud, queriendo detener ese momento en el tiempo.

-No quiero decir adiós-Dijo con un hilo de voz.

Sonreí apenas.

-Los grandes amores nunca dicen adiós, Scorpius-

Me miró fijo y yo le devolvía la mirada, dándole a entender que todo estaba bien.

-Siempre juntos-Formé con la boca antes de girar sobre mi misma y desaparecer de allí.

Abrí los ojos para hallarme con el living de mi casa, tal cual lo recordaba.

Me dejé caer sobre el sillón, las emociones me invadieron en grandes holeadas.

Toda la fortaleza que había mostrado frente a él se caía ante mis ojos, imposibilitada a mantenerse tan solo un segundo más.

-Por siempre, Scorpius-Susurré, colocando mi mano en el corazón mientras una solitaria lágrima recorría mi mejilla hasta perderse en la comisura de mis labios.


Por Scorpius Hyperion Malfoy:

Observe mi figura en el espejo, alto y fornido, los cabellos rubios platinados y los ojos grises, un completo Malfoy…un completo Slytherin.

Cerré los ojos, los recuerdos comenzaron a invadirme, los recuerdos felices…esos que eran lo único que parecía mantenerme en pie en medio de esa tormenta que parecía no tener fin.

-Ya es hora-Susurró una suave voz a mi lado, sentí la fría mano de ella cerrarse sobre la mía con delicadeza, apretándola, transmitiéndome su apoyo.

-No puedo, Rose-Susurré volteándome, podía ver sus ojos levemente enrojecidos, frunció los labios como cada vez que trataba de contener un sollozo, tratando de no llorar.

-Tenes que hacerlo por tu hijo-Dijo, mirándome a los ojos con intensidad.

-No puedo, no puedo solo pensar en perder a Lily, la amo más que a mi propia vida-

Se mordió el labio inferior y cerró los ojos para luego abrirlos ampliamente.

-Scorpius Malfoy-Comenzó con severidad-Se que esto no es fácil, sé que amas a Lily pero sabes que esto lo haces por tu hijo, porque ese bebé tiene derecho a ser feliz, a tener una familia-

Clavé mis ojos en los azules de ella, mirándola con intensidad.

-Ese bebé es la única razón por la que hago esto, es la única razón por la cual estoy dispuesto a perder al amor de mi vida-Confesé, luchando por no llorar, no quería llorar, ya no más.

-Entonces tenes que ser fuerte, por él y por Lily-Sonrió-Porque sé que este no es el final de la historia-

-Ojala no te equivoques, Rose-Murmuré antes de salir por la puerta, dispuesto a enfrentar mi destino, por más que este fuese una mierda.

-No me voy a equivocar-La oí susurrar para sí, un murmullo lejano.

Sonreí, siempre estaría agradecido con ella por ser como es, por ser mi mejor amiga y siempre estar allí para mí.

Gravé una falsa sonrisa en mi rostro y comencé a saludar a gente por doquier, gente que casi no conocía, gente que decía cosas que me resultaban ajenas.

-Scorpius-Llamó una voz a mis espaldas, la primera sonrisa sincera de la noche se formó en mis labios.

A pesar de todo, Albus había ido, a pesar de que estaba en contra de esto y quería asesinarme por haber lastimado a su hermanita él había ido y eso era lo mejor que podría pasarme en le día.

-Así que te dignaste a aparecer, Potter-Murmuré, sonriendo aún más, mi amigo puso los ojos en blanco.

-Me debes una grande, Malfoy-Dijo mi amigo, fulminándome con la mirada aunque una pequeña sonrisa se formó en sus labios.

-Paz-Dije a modo de saludo, mirando a la morocha que solo se limitó a observarme con una ceja alzada, aunque su expresión denotaba preocupación.

Entendía que ella no me quisiera por lo que le había hecho a Lily, pero no tenía derecho a tratarme así, después de todo…nada había sido mi culpa.

-¿Pasa algo Longbottom?-Pregunté, ácido, sin contener el enojo que tenía.

-Pasa que no me gusta estar acá, no estoy a favor de romperle el corazón a mi mejor amiga-Contestó en el mismo tono, enfureciéndome más aún.

-Como si yo quisiera hacer esto-Agregué, cortante.

Ella me fulminó con la mirada.

-Eso no quita que lo hagas-Me dijo, tajante.

Albus iba a abrir la boca para cortar la discusión, pero esto era entre nosotros.

-No entendes nada-La corté, mirándola a los ojos.

-El que no entiende sos vos, Malfoy-Contestó sin inmutarse por mi tono de voz.

-¡Ya paren!-Nos cortó Albus, la gente comenzaba a mirarnos raro y eso no era buena señal-A todos nos duele que Lily este sufriendo, pero no podemos hacer nada. Paz, él no tiene la culpa de esto y lo sabes muy bien-Ella iba a abrir la boca para contestar pero mi amigo no la dejó-Scorpius, no te la agarres con ella, por más que a veces sea un poco irritante sabes que solo quiere lo mejor para Lily-

Mire a la chica sin expresión alguna, a pesar de todo nunca habíamos sido grandes amigos…pero nunca habíamos discutido.

-¿Amigos?-Pregunté ofreciéndole una mano, ella la aceptó y me dirigió una mirada arrepentida.

Quizás ese sería el comienzo de una amistad.


Y allí estaba, plantado frente al altar, esperando por una mujer que nunca amaría pero con la cual estaba obligado a casarme.

La música comenzó a sonar, clavé mis ojos en el lugar por donde debía aparecer ella tomada del brazo de su padre. Forcé una sonrisa, quizás para algunos parecía nervioso, pero los que me conocían sabían que solo quería desaparecer de la faz de la tierra.

Zara comenzó a avanzar del brazo de su padre, Blaise Zabini, los miré tratando de no fulminarlos con la mirada, manteniéndome serio.

El mago de túnica blanca comenzó con su discurso, al que poco preste atención, solo trataba de evadirme de allí…simplemente pensar en otra cosa…en Lily.

-¿Y tú, Scorpius Malfoy, aceptas a Zara Zabini como tu esposa?-Preguntó de repente, sacándome de mis pensamientos.

Tragué en seco mientras todos me observaban…esa era mi última oportunidad de lanzar todo al demonio.

-Si-Solté casi en un susurró, maldiciéndome por haberlo dicho, y en ese momento comprendí que ya no había vuelta atrás.

Zara se me lanzó a los brazos y tuve que responder el beso, asqueado por lo que hacía.


Como pude me escapé del lugar que se hallaba lleno de gente, gente que me saludaba y felicitaba por el compromiso, gente que decía cosas que no podía comprender…

Comencé a caminar por los largos patios del lugar, dejando que el aire fresco me invadiera…se sentía que todo mi mundo se venía abajo.

Solo quería dejar de existir, pero Rose tenía razón, debía ser fuerte por mi hijo, por él y por el futuro que nos esperaba juntos.

Pero había algo más en mi cabeza, mejor dicho alguien, alguien que siempre iba a estar allí pasara lo que pasara. Lily.

Mi Ly, mi dulce princesa, mi nena, el amor de mi vida.

Todavía no podía creer que la estaba lastimando de esa manera, todavía no comprendía como podía seguir vivo sin tenerla a mi lado.

Ella siempre sería mi gran amor, pasara lo que pasara, yo la iba a amar para siempre.

Mis ojos escocían a causa del llanto, a causa de todas las lágrimas que ya había derramado cuando nadie podía verme.

Con todos esos pensamientos en mente sentí a un cuerpo frágil chocar contra el mío.

-Perdón-Murmuré, volteándome sin presarle atención, tratando de que no me viera la cara.

-Me debes algo-Susurró una dulce voz a mis espaldas, una voz que yo conocía mejor que ninguna otra.

Volteé sin poder creerlo, ella estaba allí, a pesar de todo había ido y su sola presencia podía alegrarme ese día gris.

Nombre del capítulo:"La boda"

¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Bueno, acá me tienen actualizando (:

Debo decir que ponerme a escribir fue una buena manera de olvidarme que mi equipo de fútbol (Peñarol <3) perdió el clásico :S

Lo que me tenía mal... :(

En fin, obviando mi tristeza por haber perdido...

¿Que les pareció el capítulo? ^.^

Este no fue taaaaan tirste, ¿Nop?

Se que a muchos no les gusta Crepúsculo, pero la música iba perfecta... (Igual a mi si me gusta aunque no tanto como HP)

Antes que me olvide les tengo que contar que llevo la mitad del Epílogo escrito ^.^

Simplemente me estaba bañando y las ideas comenzaron a caer, así que me puse a escribir en un cuaderno para no olvidarme las cosas (:

Y me gusta muuuuuuucho como va ^.^

Le agradecería muchísimo si me dejan liiiiiiindos comentarios, ya que mi ánimo no anda muy bien :S

Beeeeesos, los quiere a montonoes

Paz

P.D: Ahora se que leen mis notas ^.^ =D

P.D2: La historia de Albus y Paz esta en progreso, ya esta el prólogo y más de la mitad del primer capítulo ^.^ si quieren en el próximo capítulo les subo un adelanto, pero no puedo subirlo a Potterfics porque tengo muchas historias y sino me atraso con las otras...

P.D3: La ropa de Lily, Paz y Rose