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Historia 98878 — capítulo 13

  • Bueno Clarisa, creo que debería contarte mi historia - susurro Alexander y yo asentí -. Toma asiento .

      Lo obedecí y me senté, él me miró con tristeza, luego bajo su cabeza y suspiro.

  • Nací en Irlanda en el año 1600 a.c., era hijo de una familia adinerada.

  • Guau eres un viejito Alexander - murmuré sorprendida y él sonrió levemente.

  • Yo estaba muy enamorado de la hija de la sirvienta, ella y yo teníamos una relación de noviazgo a escondidas - no sé por qué, pero no pude evitar sentir celos, ya alguien había rozado sus bellos labios.

  • ¿Qué te sucede Clarisa por qué pones esa cara ? - inquirió Alexander.

  • No es nada prosigue - le contesté para animarlo.

  • Ella era mi mundo, la amaba demasiado…

  • Sabes que - chillé interrumpiéndolo -. No me interesa tú pasado, así que mejor no me cuentes tú historia.

  • Clarisa por favor, escúchame - me imploró él, clavándome sus ojos en los míos me dejo aturdida.  

  • Esta bien sigue - murmuré.

  • Un día mis padres, se enteraron de nuestra relación y entonces tuvimos que huir.

  • ¿En ese tiempo eras un vampiro? - pregunté con interés.

  • No aún no lo era.

  • Oh - susurré.

  • Después que huimos de allí, ella y yo nos casamos y al año nos nació un hermoso varón al cuál nombramos Carlos Alexander - al él murmurar eso, puso una cara de agonía.

  • ¿Qué paso luego? - pregunté al ver que él no proseguía con su historia.

  • Un día al llegar del trabajo encontré a - paro de contar la historia y una lágrima de sangre salió de sus ojos  -. Encontré a mi amada esposa y mi hijo muertos.

  • ¡Oh! Qué horrible - chillé, el asintió y mas lágrimas brotaron de su hermoso rostro, me le acerqué y las limpie.

  • Ella sostenía una pequeña nota en la mano, la cuál tome y leí. La maldita nota decía, vuelve a casa hijo, ya que no tienes que hacer nada en ese lugar con esa escoria asquerosa de mujer. Mi furia y ira fueron tan grandes, que jure que me vengaría de ellos.

       Mis vellos se erizaron sentí recorrer por todo mi cuerpo un escalofrío.  Pero a la vez también sentía pena por él, ya que esta vida le hizo una mala jugada.  Alexander acaricio con ternura mi rostro.

  • Este - tartamudeé y el puso su dedo en mi boca para hacerme callar.

  • No he terminado de contarte - murmuró él quitando su dedo -. Un científico del pueblo, había hecho una poción la cual te hacia poderosamente fuerte.  Muchas personas la habían bebido, algunos murieron y otros lograron vivir. Haci que decidí ir, hacia donde ese científico y le pedí su fórmula.  La bebí y como puedes ver la fórmula funciono, me convertí en el monstruo que soy ahora un vampiro sin escrúpulos.  Así que ya no era un ser humano y tenía sed mi primer objetivo fueron mis malditos padres…

  • Okey ya no quiero escuchar más, por favor -grite -. Es muy injusto lo que te paso Alexander, pero no por eso tenías que seguir matando personas inocentes.  Entiendo tú odio, así que espero que de ahora en adelante seas precavido y no mates.

  • Te juro Clarisa por el cariño y amor que e empezado a sentir por ti, que no matare más - susurró él -. Te quiero mi niña hermosa, te agradezco que hayas aparecido en mi miserable vida.  Tú me salvaste de la perdición - dijo él y me abrazo con fuerza y nos comenzamos a besar con locura.  Era maravilloso sentir su boca contra la mía, él me hacia volar.