Se Me Olvida Olvidarte — capítulo 15
El lunes y el Martes estuve despistada, ausente y pensativa. Estudié para el examen de Inglés que tenía el Miércoles, no podía concentrarme.
El miércoles tocaba Gimnasia antes del recreo así que me iría hasta después del recreo, hasta las 12:00. Cogí mi mochila y salté la valla del instituto. ¿A donde voy? estaba confusa, no sabía qué hacer ni donde ir. El examen ya lo había echo.
Vale. Después de andar pensativa por la acera, pensé en dirigirme al acantilado de rocas que hay al final de la playa. Allí arriba podía respirar tranquila, sentir como el agua de las olas al romper contra la roca salpicaban mi cara; Pensar y estar sola, sin nadie alrededor. Había cogido mi portátil porque tenía informática a ultima hora...
Llegué cuando el sol estaba alzándose en el horizonte (cuando yo salgo de casa todavía es de noche, normal, no hay nadie despierto a esas horas, solo los tontos que vamos a clase).
Me senté cerca, donde terminaba el acantilado, me gustaba mirar el mar al horizonte y hacia abajo. No hacía frío, raro, por lo que dejé mi chaqueta a un lado junto con la mochila, y saqué el portátil, de Apple, por si alguien tenía alguna duda.
Me conecté al Tuenti y al Facebook. No había nadie conectado, solo los que no habían ido a clase o estaban en ella pero con el móvil encendido.
Me puse a cotillear rápidamente, y a leer libros que tenía yo metidos ahi.
Pasó el tiempo, las horas, los minutos, y yo seguía tan enfrascada en el ordenador que no me di cuenta de que alguien estaba cerca. Se acercó a mi, por la espalda, me tapó la boca con el brazo de modo que no pude gritar, solo mover los brazos que me inmovilizó al instante en que yo le asesté un puñetazo. El portátil se cayó de mis piernas entrecruzadas, al igual que mi móvil, que salió disparado del bolsillo derecho.
¿Quien era? ¿que quería de mi? si yo mucho no tenía... y no era para nada, ni peligrosa ni popular, sino todo lo contrario.