Se Me Olvida Olvidarte — capítulo 27
Cuando acabó la charla obscena fui al baño para vestirnos en sitios separados, aunque no había nada que esconder...
Al salir el ya estaba recogiendo sus hojas esparcidas por el suelo salvajemente despues de un ataque de fuego y pasión.
_Bueno, creo que me voy, mi padre debe de estar esperándome.
_Si, ejem, es bastante tarde, yo debería de estar con un paciente.
Y se marchó sin decir nada, ¿para qué? las palabras sobraban...
Yo caminé insegura y feliz a recibir a mi padre, que me esperaba en la puerta.
_Hola! cuanto habéis tardado ¿no?
_¿eh? ¿tardado? ¿en qué? si solo me ha revisado
_Si, ya lo se- sonríe- pero no sabía que se tardaba tanto..
Salimos al exterior, hacía frío, mi padre me lo notó por lo que me apretó contra su cuerpo para que entrara en calor un poco y para que no me atropellaran los aturullados coches. Había miles, supongo que la carretera estaría un poco abarrotada...Genial.
Subimos al coche, mi padre sonreía y de vez en cuando me miraba. Yo evitaba mirarle. Me daba vergueza. Lo que había pasado hace quince minutos en esa habitación del hospital no tenía remedio, ni precio, debería seguir viviendo con ello el resto de mi vida, o hasta que se me olvidara. Pero lo mas duro sería mentir a mi padre. Pero no, ahora no podía mentirle, estaría enfadadísmo conmigo y me volvería a abandonar...y si hacía eso no podría volver con Ana, tendría que ir al centro de acogida :$ ni de broma...NO! nunca. Debía mantenerlo en secreto hasta que volviera ha hablar con Carlos.
Llegamos a casa, fui directa a mi habitación y me cambié de ropa, y con la mejor de mis sonrisas volví al comedor, mi padre me llamaba:
_¿cenamos algo?
Asentí
_¿te apetece cocinar? porque lo que es a mi no. Estoy molido. ¿Pedimos pizza?
Sonreí _si, mejor. ¿De que la quieres?
_¿cuatro quesos, verdad?
Sonreí, todavía se acordaba. Llamé por teléfono y pedí la pizza, me dijeron que tardaría 20 minutos. Ok, que se le va a hacer...
Cuando colgué el telefono mi padre me agarró imprevistamente de la cintura por detrás y después de pelearnos cariñosamente me empujó al sofá y me aplastó contra los cojines.
La pizza llegó. Mi padre abrió la puerta y pagó mientras yo me peinaba. Agg, ¡¡¡que pelos!!!
Cenamos viendo una pelicula que echaban en la televisión. Crepúsculo creo que se llama. Es muy famosa, pero a mi no me va mucho. Prefiero mis libros :)