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Historia 99232 — capítulo 2
Después de mi primera noche en los brazos de Wood descubrí que también se podían aprender cosas importantes e interesantes en la cama, solo era necesario tener al profesor adecuado. Cuando salímos de la Sala de los Menesteres nos encontramos con Nott apoyado en una pared, impresionante la paciencia que tenía Nott para esperar durante tres horas. Wood se despidió de mi con dos besos al ver que yo debía hablar con la serpiente.
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¿Acaso no soy bueno? - pregunto con rabia y ofensa en la mirada.
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Yo no he dicho nada de eso. - me limite a responder mirandolo a los ojos.
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¿Entonces porque me dejas por otro? - pregunto.
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En primer lugar yo no te he dejado porque no hay nada que dejar, y en segundo lugar nunca te dije que sería tu compañera de la noche hasta el final Nott, mira nuestras noches estubieron bien y fueron buenas pero tú estás empezando a dejar florecer sentimientos hacia mi, y eso es precisamente lo que no quiero, asi que es mejor que dejemos de vernos Nott. - hable con tranquilidad. Me miro con malas pulgas y se fue a grandes zancadas, se había enfadado. Justo cuando pensé en que ya no había problema lo vi regresar. Suspire.
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¿Es mejor que yo en la cama? - quiso saber, la verdad tube que reirme.
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¿Importa eso? - pregunte tratando de no seguir riendome.
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Quizá a ti no, pero a mi si. - dijo más nervioso y rabioso.
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Los dos sois buenos, pero cada uno de una forma distinta Nott, que hallamos tenido nuestras noches juntos no significa que te use para comparar. - respondí divertida ante su expresión. Pero la diversión paro cuando vi dolor en la mirada de Nott, y en ese momento me di cuenta de que ya había pasado, sin querer había permitido que Nott empezase a quererme como algo más que una compañera de la noche, suspire y me aleje de él, en este momento lo mejor sería mostrar frialdad y dureza con él, sería lo mejor para que él dejase de verme como lo que me estaba viendo, preferia su odio antes que su amor.
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Me gustas. - dijo en apenas un susurro.
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Nott, de haber querido enamorarme o querer a un chico, tú hubieses sido el último a quién hubiese buscado, te lo dije desde el primer momento, sexo y nada más. - hable con seguridad y mucha frialdad, lo que me provocó mal estar, quizá estaba siendo demasiado dura con él, pero era la verdad de haber buscado a alguien para enamorarme jamás lo hubiese buscado a él, y desde el principio le había dicho que lo unico que me interesaba era el sexo. Me miro, definitivamente estaba dolido.
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Qué diga que me gustes no significa que te ame estúpida Sangre Sucia. - espeto antes de salir casi corriendo de alli, me quede pasmada mirando por donde se había ido. Al final olvide lo sucedido y di el primer paso, me asuste cuando escuche palmas, era de una sola persona asi que me gire y para mi desgracia me tope con la serpiente más repugnante que podía existir sobre la faz de la tierra.
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¿Necesitas algo Malfoy? - pregunte con ironía.
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Ahora que lo dices, no me vendrían mal tus servicios. - respondió con frialdad, lo que no supo fue que sus palabras no habían llegado a ningún rincón doloroso.
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Lo siento Malfoy, no colaboro en obras de caridad. - espete.
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¿Caridad? - pregunto indignado.
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Ofrecerte mis servicios sería una obra de caridad, pues satisfacer sin ser satisfacida recibe tal nombre, aunque solo pongo el ejemplo de la caridad en este tipo de sucesos. - respondí dispuesta a irme, pero al parecer yo si le había ofendido, me agarro del brazo con fuerza.
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¿Satisfacer sin ser satisfacida? - pregunto sonriendo de una forma extraña. - ¿Qué te hace pensar eso? - pregunto.
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Tu apellido. - respondí. Se acerco más a mi y yo reí con ironía dibujada en mi rostro.
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Ya veo... - quedo callado unos segundos. - Quizá no sea hoy o mañana, pero algún día te tendré entre mis sabanas Granger. - dijo soltandome. - Y ese día veremos quién sale insatisecho. - acabo.
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Insinuas... - me quede callada unos segundos, entonces abrí los ojos con un poco de sorpresa, al parecer el muy idiota hablaba enserio. - ¿Sexo contigo Malfoy? - pregunte casi riendo, aquello sonaba ridículo para alguien como yo.
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Tengo todo lo que buscas Granger, y al parecer tú también tienes lo que busco.- resumió apoyandose en la pared de forma casual.
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¿Y que es lo que buscamos? - pregunte situandome frente a él, manteniendo las distancias.
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Tú y yo queremos lo mismo, en tu caso un compañero de la noche y en el mio una compañera de la noche, los dos buscamos placer ser tener nada que nos comprometa. - comento. Me reí.
-
Bueno Malfoy, te aconsejo a que te busques a otra compañera de la noche, porque yo no quiero tener nada, absolutamente nada que ver contigo. - respondí. Se acerco peligrosamente a mi tomandome de la cintura y sonriendo de esa forma extraña.
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Yo ya tengo a mi compañera de la noche y esa eres tú. - espeto con frialdad, me agarraba con tanta fuerza que me hacia daño en la cintura. - Olvidate de Wood, yo soy mucho mejor que eso. - espeto soltandome repentinamente.
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No eres mi dueño Malfoy, y pienso acostarme con quién me de la gana. - espeté.
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Bueno, pues si tú no le dices a Wood que se aleje de ti se lo tendré que decir yo, recuerda Granger que en este colegio todos me temen y todos hacen lo que yo quiero, cuando yo quiero y porque yo lo quiero, asi que no me saques de mis casillas. - espeto. - Te esperare mañana en las escaleras que bajan hacia las mazmorras a las diez y cuarto, yo que tú no faltaría. - dijo como último. Lo vi desaparecer a grandes zancadas, Malfoy estaba loco si esque creía que yo lo iría a obedecer, pues yo era de las pocas que no le temía. Camine hacia mi Sala Común, alli me encontre a Harry sentado junto a Neville y Wood, hablaban de Quidditch como no, asi que decidi pasar de largo y subir a mi cuarto. Ginny estaba sentada sobre su cama, al parecer me estaba esperando. Desde el incidente con Nott no le había vuelto a hablar, pero ella tampoco lo había intentado.
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Hermione, lamento mi comportamiento. - escuche. La mire a los ojos. - Es que aunque no lo creas me sigue doliendo y a veces confundo las cosas no lo puedo evitar. - comento.
-
Ginny, no pasa nada yo se que te cuesta más que a mi, tú llevabas todo una vida con él, pero yo no puedo quedarme parada en el tiempo llorandolo más, porque por mucho que he llorado él no ha regresado a mi lado ni lo hará. - comente. Después de hablar un poco más con Ginny me meti en la cama, llorando hasta que pude conciliar el sueño. A la mañana siguiente mientras desayunabamos llegaron las lechuzas, por lo normal yo no esperaba ninguna para mi y me extraño cuando una hermosa lechuza se paro frente a mi. Le quite la notita que traía y bajo la atenta mirada de Harry y Ginny al otro lado de la mesa la abrí.
''Recuerda, a las diez y cuarto nos veremos en las escaleras que bajan a las Mazmorras. D.M.''
Bufé. Pero no iba a dejar que Malfoy alterase mi estado de animo, asi que guarde la nota en mi tunica y deje que la lechuza se marchase de allí.
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¿De quién es? - pregunto Harry interesado.
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Un admirador al que ignoro. - respondí secamente. Durante el desayuno me di cuenta de que Harry estaba más ausente de lo normal, algo lo tenía completamente centrado. Ginny también parecía estar ausente, quizá habían discutido o quizá no querían hablar en ese momento. Lo que me extraño fue ver que ambos estubieron asi durante todo el día. Apenas hablaban entres ellos y apenas me hablaban a mi. Después de la cena decidí irme a la cama, hoy no tenía humor para estar con Wood y mucho menos para toparme con Malfoy. Asi que con paso ligero me dirigí a las escaleras que me ayudarían a llegar a mi destino. Cuando llegue a la Sala Común subí rapidamente a mi cuarto y después de bañarme y ponerme el pijama empecé a leer, en ese momento una lechuza paró frente a mi ventana, mire la hora, eran más de las once asi que pude imaginarme de quién era esa lechuza.
'' Querida Hermione;
Jamás me perdonaré el irme y dejarte aquí. Pero es necesario que yo haga solo este viaje, tengo que encontrar a Lord Voldemort y ya he dejado pasar demasiado el tiempo, las cosas se ponen cada vez peor y yo soy el unico que puede parar esto, o al menos intentarlo. No quiero llevarte conmigo porque lo último que le prometi a Ronald Weasley fue que te protegería y que jamás te pondría en peligro, y haberte dejado venir conmigo sería romper esa promesa que tanto quiero mantener. Ginny estará contigo, ya que a pesar de que lo hable con ella tampoco la deje venir conmigo, es mejor que esteís en Hogwarts, porque aunque no lo parezca todavía es el lugar más seguro en este Mundo Mágico tan despreciable. No me enviés lechuzas, no quiero que me localizes de ninguna manera ni quiero que pases malos dias por mi, estudia y haz tu vida, cuando menos te lo esperes estaré de vuelta. Deje junto a tu diário el mapa merodeador, asi tendrás privacidad en todo lo que hagas. Anoche pude comprobar que estubiste unos diez minutos o algo asi con Malfoy, espero que él no sea lo que buscas. Ten mucho cuidado.
Harry Potter.''
Lo unico que pude hacer fue quedarme en completo Shock.
- GINNEBRA! - grite a todo pulmón, al abrír la puerta todos los que estaban en la Sala Común me miraron, ella no estaba asi que cogí el Mapa Merodeador y salí hecha una furia por el retrato de la Dama Gorda, olvidando por completo el pijama que llevaba puesto.
(Pijama: )