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Historia 99232 — capítulo 20

Cerré los ojos con fuerza y de una forma inconsciente la mano derecha se poso en mi vientre.

- Perdóname. - susurre al bebé que estaba creciendo dentro de mi. De pronto se escucho varios susurros y abrí lentamente mis ojos sin entender porque seguía viva. Sin dar más tiempo empezó un duelo entre Harry y Lord Voldemort, el cual no tenía en absoluto asumida la idea de desaparecer de este mundo. Me quede bloqueada y en estado de shock, donde había estado la supuesta Hermione/Ginny, ahora estaba Harry Potter, mirando fijamente a Lord Voldemort, el cual no daba crédito a lo que estaba ocurriendo en ese preciso momento pero seguía peleando. Quise reaccionar pero alguien me lo impidió, una mano oculta tapo mi boca y me arrastro hacia atrás, mezclándome con el resto de mortífagos. Trate de soltarme pero ya no era una sola persona la que me agarraba, si no que eran varias y entre esas personas estaba Theo, cuando logre ver la persona que me había arrastrado hacia el interior de las filas me quede congelada. - ¡Ginny! - fue lo único que pude susurrar, note que el pelo empezaba a crecer y que las gafas de Harry me hacían ver borroso, me zafe de los brazos que me aprisionaban. - ¡No puede ser, no puede ser...! - dije con nerviosismo.

  • Herms, tranquila. - dijo Theo con una pequeña sonrisa.

  • ¿Tranquila? - pregunte. - ¡Te matará por mi culpa! - dije fríamente.

  • No creo que resucite para matarme. - dijo sonriendo cálidamente. 

  • ¡Se supone que Ginny...! - alguien me callo.

  • La pequeña pelirroja a hecho lo que debía hacer. - dijo Malfoy mirándome a los ojos.

  • ¡Me ha traicionado! - escupí.

  • Cuando recuperes la coherencia te darás cuenta de que te ha salvado. - contrario Malfoy.

  • ¡Yo tenía que morir!¿Y si muere Harry? - de pronto sentí un fuerte mareo y empece a caerme, sin embargo nunca llegue a caer porque Theo y Malfoy tuvieron los reflejos a prueba. 

  • ¡Herms! - llamo Theo. - ¿Que te ocurre? - pregunto con preocupación. Espere a que mi mareo bajase y luego me puse delante de ellos, observando lo que estaba ocurriendo en medio del formado circulo. La batalla entre Harry y Voldemort estaba muy reñida, jamás había visto un duelo con tales igualdades. De pronto Voldemort lanzo el famoso Avadra Kedabra y la varita de Harry como si hubiese cogido vida propia creo una linea amarilla bloqueando la luz verde que salía de la varita de Voldemort, la linea amarilla estaba arrastrando el rayo verde y poco a poco Voldemort estaba perdiendo fuerza en la maldición.

  • ¡Hazlo ya Harry! - susurre, pero pasaron varios minutos así hasta que Harry tomo el control del duelo y por fin de su varita salió una luz verde que llego al pecho de Voldemort, el cual sonrió irónicamente para caer pocos segundos después al suelo. Hubo un silencio que parecía eterno, pasaron minutos hasta que alguien reacciono. No pase por alto el detalle de que todos los mortífagos habían quedado con el rostro a descubierto cuando Voldemort cayó muerto, sin embargo lejos de apenarse por la muerte de su amo, muchos dejaron salir una sonrisa de sus labios y la gente empezó a aplaudirle a Harry el cual reacciono y vino corriendo hacia mi.

  • ¡No puedo creer lo que ibas a hacer! - dijo abrazándome. - ¡Menos mal que Ginny fue capaz de hablar, menos mal que nos lo dijo porque no quiero ni pensar que...! - quedo callado y me abrazo con más fuerza. Me sentí completamente segura cuando a nuestro abrazo se juntaron Theo y Malfoy. Pero aquel abrazo no duro mucho porque quede sumida en un completo dolor, que quemaba mi piel en el sitio en el cual estaba la Marca Tenebrosa, pero al parecer no era yo la única que estaba sintiendo ese dolor ya que todos los que la llevaban estaban caídos por el suelo, Malfoy también había caído al suelo, igual que Theo pero a mi me sostuvo Harry el cual nos miraba con evidente preocupación. Fueron minutos de puro dolor y agonía, pero sentí que poco a poco ese dolor iba cesando y cuando deje de sentir el dolor no pude evitar mirar mi Marca, sin embargo me lleve una sorpresa cuando descubrí que no había Marca...

  • ¡Ha desaparecido! - dije mostrandole a Harry, el cual ahora sonreía. 

  • Se a ido para no volver. - me dijo en un susurro, y yo respire con alivio ante tal idea, a pesar de que no estaba del todo convencida de que eso fuese cierto porque con Lord Voldemort nunca se sabía lo que podría pasar pesé a que estaba muerto, sin embargo ya había estado muerto antes y había regresado.

  • ¿Como sabes? - pregunte.

  • Te lo explicaré más tarde. - dijo agarrándome de la cintura y llevándome con él y con Theo. Pero cuando llegue al castillo recordé que Malfoy no había venido con nosotros y eso me hizo preguntarme donde estaba. Harry nos contó a Theo y a mi lo de los Horrocruxes que había aniquilado con la ayuda de Viktor krum y algunos amigos más y yo me sorprendí pues no tenía ni idea de la existencia de tal magia. Estaba cansada y agotada así que después de escuchar todo con atención decidí irme a la cama, a pesar de que el castillo estaba en plena celebración por el actual suceso. Pensé que a lo mejor Malfoy estaba en su Torre así que me dirigí allí, sin embargo nadie respondió a mi llamada.

  • ¿Donde está? - le pregunte al cuadro que vigilaba aquella extraña entrada.

  • ¿Quién? - pregunto mordazmente.

  • Draco Malfoy. - dije. El cuadro no respondió, sin embargo me dejo entrar así que entre en su cuarto para descubrir que no había nada de Malfoy, apenas había ropa de mujer aquella que reconocí porque el me había comprado algunas cosas. Me puse un pijama y me acosté en la cama dejando que el olor guardado a su perfume entre las sabanas me embargase. Estaba a punto de dormirme, pues con el agotamiento no era capaz ni de pensar cuando una lechuza empezó a golpear con su pico una de las ventanas, perezosamente me levante de la cama y abrí la ventana. Cogí la carta que colgaba de su pata y volví a la cama, al reconocer la caligrafía no dude en abrir y leer la carta.

Hermione Granger;

Si ya se que ese no es tu apellido sin embargo para mi siempre serás Granger la ratona de biblioteca. Es irónico este momento en el cual estás leyendo una carta de despedida. Jamás pensé que me alejaría de ti después de descubrir que eres el gran amor de mi vida, que eres lo más importante y hasta lo más especial que he tenido nunca. Ojala hubiese sabido valorarte desde el principio, sin embargo no supe hacerlo y por eso nunca pudimos estar juntos tal y como he soñado muchas veces, pero a pesar de eso he de decir que me alegra haberte conocido, y que sobre todo estoy grato al cielo de haber podido estar contigo en alguna ocasión. No voy a escribir nuestra pequeña y desagradable historia porque tu también te la sabes. Sin embargo ahora que me voy para siempre no puedo dejar de preguntarme, ¿Como sería un futuro juntos? No quiero ni pensarlo porque se que he perdido algo muy grande, quizá lo más grande que halla podido tocar jamás.

Cuando Ginny nos contó tus planes estuve a punto de perder la cabeza, no podía entender lo que sería un mundo sin ti y ahora me doy cuenta de que lo voy a saber. Estoy feliz de que todo haya acabado, me siento bien al descubrir que en mi brazo izquierdo ya no queda restos por los cuales he sido juzgado más de una vez erróneamente. Jamás te voy a olvidar, jamás voy a dejar de soñar con volver a acariciar tu piel, sin embargo me parece que ahora es la ocasión perfecta para dejarte vivir tranquila y para dejar que encuentres tu felicidad. He de decirte que Daphne y el niño murieron, fue una decisión difícil pero la más correcta pues debíamos asegurarnos de que no quedará nada de Él en este mundo. Me he mudado con mis padres y estamos bien lejos, pero al menos tenemos la oportunidad de salir a la calle sin ser juzgados a cada paso que damos. No se que más decirte… Aquí en donde estoy jamás seré encontrado por nadie conocido y eso es reconfortante.

                                                                         Draco Lucius Malfoy Black

Lo que yo no sabía era que después de leer aquella carta mi corazón quedaría más dañado que nunca. Me aferre con más fuerzas a la almohada y llore... Amanecí con mal aspecto pero no me importo, me bañe y me vestí con una de las ropas que Ma... me había comprado. No quería ni recordar su nombre. Baje al gran comedor y me di cuenta de que habían cambiado la directora, pues Minerva Mcgonagall había vuelto a asumir el mando, pero también me di cuenta de que hoy era el último día del año en Hogwarts. Para mi sorpresa había aprobado el año así que había finalizado mis estudios, pensé en que aquellas notas no eran las mías si no que eran un regalo, pues yo sabía que había suspendido algunas asignaturas. Suspire y me levante de la mesa, camine hacia el campo verde y me senté junto al lago. Estaba completamente sola, pues de las serpientes no quedaba ningún conocido salvo Theo.

  • ¿No tienes ganas de festejar? - al parecer Theo se había dado cuenta de que no tenía ánimos para estar en el banquete final.

  • Se han ido. - dije en un susurro tratando de no llorar, se sentó a mi lado y suspiro.

  • Es lo mejor, así podrán iniciar sus vidas lejos de los dedos que los señalan mientras caminan por las calles. - concluyó Theo.

  • A ti también te van a señalar y tu no te has ido. - dije.

  • Aún no me he ido. - susurro, entonces le mire.

  • ¿Que quieres decir? - pregunte.

  • Herms, después de todo ya no puedo quedarme en Londres como todos los demás he de irme para encontrar un sitio tranquilo sin ser señalado. - comento.

  • ¿Y yo? - pregunte.

  • Tienes opción de venir conmigo o de quedarte aquí. - comento. - Que me vaya no significa que no nos volvamos a ver. - dijo.

  • Theo, cuando ayer leí la carta de despedida de Malfoy sentí un gran dolor en el corazón, pero no solo porque se vaya... - dije lentamente. - Si no porque se ha ido mientras que yo estoy esperando un hijo. - susurre, Theo me miro con sorpresa y luego quedo sin expresión.

  • ¿Se lo habías dicho? - pregunto.

  • No. - respondí. 

  • Por dios... - dijo agachando la cabeza y llevándose las manos a la cabeza. - ¿Estás segura de que es hijo suyo? - pregunto.

  • Si... - dije sin dudarlo, pues tenía ese presentimiento tan fuerte de que era de Malfoy...

Desde entonces habían pasado dos meses y yo ya lucía una tripa de casi cinco meses. Aunque Theo se había ido yo había decidido quedarme en la Mansión Nott por un tiempo, los únicos que seguían a mi lado eran Harry y Ginny. Luna había encontrando a una chica a la cual llamaba media naranja con la que se había ido a Bulgaria, pues su novia era búlgara. Cada día me levantaba tratando de ser optimista pesé a la situación en la que estaba. Aunque realmente no me podía quejar, tenía una enorme y bonita Mansión, tenía dinero, tenía a mis dos mejores amigos... pero me faltaba el amor de mi vida. 

- Seelie. - llame a la pequeña elfina, durante este tiempo no había querido saber que sexo era el de mi bebé ni quien era el padre a ciencia cierta, sin embargo ya era hora de saber ciertas cosas. - ¿Quien es el padre de mi bebe? - pregunte, la elfina me miro.

  • Su bebe lleva sangre Nott y Malfoy. - dijo la elfina.

  • ¿Que sexo es? - pregunte, a la elfina le tembló un poco el cuerpecillo.

  • Es una niña y un niño. - dijo dejándome boquiabierta.

  • ¿Son dos bebes? - pregunte.

  • Si señorita. - respondió.

Tenía otro mes más de embarazo sobre mi, mi panza daba miedo. Ginny me había ayudado a elegir las cosas de los bebes, porque siendo dos y encima un niño y una niña... Tenía mucho trabajo por hacer antes de traerlos al mundo.

  • ¿Como los llamarás? - pregunto ella finalmente.

  • Pues... no lo se. - respondí con una nota de dolor en mi voz, pues normalmente los padres suelen discutir eso de los nombres meses antes de que nazcan, sin embargo yo no tenía con quien discutir ese tema estaba yo sola en tal decisión. Mire con tristeza a un punto fijo y acaricié mi panza.

  • ¿Ni siquiera lo has pensado? - insistió.

  • La verdad es que no. - reconocí.

  • ¿Y que tal Scorpius y Belinda? - escuche aquella voz tan familiar y añorada, me gire lentamente y me quede hipnotizaba en sus ojos grisáceos. No venía solo, sus padres también habían venido y Narcissa me miraba con una enorme sonrisa.

  • ¿Belinda? - pregunte bromeando. - Es un nombre bonito pero ya es muy escuchado. - dije sin poder evitar acercarme a él. Su primer movimiento fue acariciar mi panza y cuando me di cuenta unas lágrimas caían por mis mejillas.

  • Cuando Potter nos dijo que debíamos venir, estábamos chocados con la idea hasta que Theo nos contó un poco lo que pasaba. - dijo Narcissa. 

  • De haberlo sabido antes jamás me hubiese alejado. - comento Malfoy, mire a Ginny la cual observaba la escena con mirada triste, quizá por la situación o quizá por la emoción.

  • ¿Os quedareis? - pregunte.

  • ¡Claro que si, alguien tiene que ayudarte! - respondió Narcissa. La situación era un tanto extraña, sin embargo los invite a que tomasen asiento y no lo dudaron, cuando Lucius paso a mi lado se quedo mirándome.

  • ¡No pienso perdonarte! - dijo serio. - ¡Haces que me sienta viejo! - dijo relajando su expresión y sonriendo, algo muy raro en el. Pasamos horas hablando de los dos últimos meses, de pronto sentí aquel hambre devastador. 

- Arwen. - llame al elfo. Pero Narcissa me hablo.

  • ¿Tienes hambre? - pregunto. Asentí con la cabeza. - Pues dile al elfo que me lleve a la cocina porque se lo que hacer de comida. - respondió con una enorme sonrisa, así que le deje hacer lo que quería y pedí al elfo que la acompañase.

  • Respecto a los nombres... Scorpius el niño y Wittney la niña. - dije decidida, Malfoy me miro.

  • ¿Wittney? - repitió con mala cara.

  • Malfoy yo también quiero elegir. - recordé. 

  • ¿Sigues llamándome por mi apellido? - pregunto.

  • Bueno... es la costumbre... Draco. - dije al fin. Él sonrió. No se en que punto de la relación estabamos si es que a esto se le podía llamar relación, pero la verdad es que no quería despertar y darme cuenta de que todo esto era un simple sueño.

  • Wittney es un nombre cutre. - dijo el pasado unos segundos, lo dijo con tal expresión y voz que Lucius y Ginny explotaron a reír y sin poder evitarlo yo también.


Dedicado en especial a :

mari1604

Por otro lado pidiendo mil perdones he de hacer una dedicación más a alguien muy especial que siempre sigue mis Fics y que siempre los comenta. En verdad siento que es una fiel lectora!