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Historia 99232 — capítulo 4
Cuando llegamos a nuestro cuarto me tumbe sobre la cama y respire ondo. No me podía creer lo que estaba pasando en Hogwarts, sencillamente esto no podía ser verdad. Cogí pergamino y pluma, tenía que contarle a Harry como iban las cosas por aqui, tenía que informarlo pero... ¿Y si Malfoy me pedía para leer la carta? Malfoy era sencillamente astuto, o al menos eso había dado a entender. Pero eso era lo de menos, Harry tenía que saber lo que estaba pasando.
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¿A que le das tantas vueltas? - cuando escuche aquella voz no pude evitar un grito, me había asustado y a causa del susto había derramado la tinta en las mantas.
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¿Qué demonios haces tú aqui? - pregunte a la defensiva. Sencillamente esto no podía estar pasando, me sentía acorralada por todos los lados, ojalá no fuese una sangre sucia, ojalá hubiese rechazado entrar en Hogwarts...
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¿Te molesta que venga aquí? - pregunto alzando una ceja.
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La verdad es que si, un poco. - respondí, cogiendo la varita para limpiar la colcha.
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¿Donde están tus amigos? - pregunto, le mire a los ojos.
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Si tu pregunta se refiere a Harry, se ha ido de Hogwarts, Viktor. - respondí tranquilamente. Nuestra relación no había llegado a ninguna parte por sus celos contra Harry, y yo no podía entender como le había preocupado más Harry que Ron. Pero ahora no estaba como para pensar en eso nuevamente, el pasado era pasado.
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¿Y no has ido con él? - pregunto sentandose en mi cama.
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Se marcho sin avisar. - dije alejandome.
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Hermaiony quiero pedirte disculpas, pero que fracasase como novio no significa que vaya a fracasar como amigo. - dijo sonriendo dulcemente.
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Lo se, Viktor. - respondí con un suspiro, entonces me acerque lentamente a él y le abrace.
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Vengo de parte de Harry. - dijo de pronto, le mire con fijeza.
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¿¡Y solo ahora lo dices?! - me puse histerica pero trate de controlarme lo mejor que pude. - ¿Qué pasa?¿Por qué no ha venido él? - me silencio posando su dedo indice en mis labios.
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Estoy junto a él en este inicio de lucha, él no se puede arriesgar a venir hasta aqui, por eso he venido yo, queremos saber como van las cosas por aqui, y como estás tú y Ginny. - respondió tranquilamente.
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¿Las cosas por aqui? - pregunte con ironía, me sente en mi cama y le conte absolutamente todo lo ocurrido en el día de hoy, desde la mañana hasta la hora punta. Se quedo boquiabierto.
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Tranquila, hablare con Harry y pronto volveré a visitarte, aunque dejame decirte que estás haciendo lo mejor que puedes hacer en estos momentos, aguantar y callar, Hermaiony vienen tiempos muy duros por delante, hay que tener cuidado. - dijo a modo de despido, me dió dos besos y me regalo una sonrisa, poco antes de desaparecerse. Me quede estupefacta, en Hogwarts nadie se podía aparecer no desaparecer, ¿como lo había hecho? Estaba sentada en mi cama, pensando.
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¡Herms, Malfoy está hecho una furia! - alarmo Ginny, entonces mire la hora y me di cuenta de que eran las diez y media pasadas, salí corriendo por la puerta y seguí corriendo hasta que me choque con alguien en la entrada de la Torre Gryffindor, no hizo falta mirar para saber contra quién me había chocado, me miro a los ojos y alzo una ceja.
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¡Lo siento me quede dormida! - dije de inmediato, me miro con tanta fijación que por un momento pensé que sus ojos eran mis ojos.
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¿Quién ha estado contigo en el quarto? - pregunto. Me quede muda y blanca como la cal.
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N.nadie. - mentí, tratando de sonar convincente, y al parecer soné bastante convincente, pues desvió la mirada y me tomo de la mano.
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Vamos. - dijo, camine a su paso rápido, aunque por mucho que me esforzase no sabía hacia donde nos dirigiamos, estabamos bajando, ¿acaso me llevaría a Slytherin con él? Descarte esa idea cuando nos empezamos a dirigir por otro camino hacia el lado opuesto, aquello empezaba a dar miedo, era muy oscuro. Lo mejor era preguntar, aunque estaba casi segura de que no me lo diría.
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¿Donde vamos? - pregunte al fin, mi voz sonó como un susurro, algo inesperado en mi.
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A mi Torre. - sin duda una respuesta muy limitada.
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¿Tu torre? - pregunte extrañada, ¿acaso el húron desteñido tenía torre para él solo? No hablo más, cuando llegamos a una puerta él se paro y la abrió, tiro de mi mano y entre con él.
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Sientate. - ordeno, asi que me sente el aquel pequeño sofá a su lado, extrañada y quizá un poco asustada, ¿aquello era su torre? Por un momento me entraron ganas de reir, escuche un siseó y de pronto el sofá se movió, asi que se esfumaron por completo las ganas de reír, el sofá nos había aprisionado con una especie de red, y iba en movimiento apesar de que no se podía ver nada se sentía. Cuando paro de moverse Malfoy se puso de pie y yo lo imite, abrió nuevamente la puerta, solo que ahora no estabamos en las mazmorras, había una bonita Sala de estar al otro lado de la puerta, camine con él y cerre la puerta. La sala de estar era grande para ser de una sola persona, los colores que más resaltaban era el verde, plateado y negro.
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Vaya. - fué lo unico que llegue a decir.
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¿Te gusta? - pregunto con ironía. - No me interesa tú opinión, sientate. - ordeno con frialdad. Me sente y le observe ir de un lado al otro de la sala, se sirvió Wishky, a pesar de que en Hogwarts no se podía consumir alcohol pero claro, al ser el niño mimado eso era lo de menos. Se sento lo más lejos que pudo de mi y me miro directamente a los ojos. - ¿Sabes? Estaba pensando en tu sanción Granger, no quiero ser blando con una sangre sucia que al parecer se cree mejor que yo. - comento.
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¡Malfoy yo no me creo más que nadie, y ya te he dicho me he dormido no lo he hecho queriendo y cuando Ginny vino a decirme que alli estabas mire la hora y baje a todo correr! - hable tan rápido que él pareció haberse perdido en algún momento, su mirada cambio a divertida.
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¡Vaya! - suspiro y después empezo a reirse. - Está bien, si lo dices con tanta credibilidad tendre que dejarlo pasar, pero te advierto Granger, es la última vez que te perdono algo. - dijo señalandome con el dedo. - ¿Qué quieres tomar? Tengo cerveza de mantequilla y Wishky de Fuego, elige. - dijo.
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Pues, cerveza de mantequilla. - dije no muy alto. Se levanto y en un segundo me trajo la bebida.
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Me han hablado muy bien de ti Granger, jamás había tenído tantas ganas de probar a una chica como las que tengo de probarte a ti. - comento sonriendo de medio lado.
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¿Y que es lo que te han dicho de mi? - pregunte extrañada.
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Todo lo que he querido saber, aunque no he pedido detalles que no se te suba a la cabeza. - repuso.
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No entiendo tú interes por mi Malfoy. - susurre, él me miro directamente a los ojos.
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No me interesas tú, me interesa tú cuerpo y su uso Granger. - espeto con frialdad. - No pienses que te quiero ni que siento algo por ti, ya te dije si te busco es porque ambos queremos una persona para lo mismo, además no me parece tan mal, tú disfrutas de mi cuerpo y yo del tuyo, deberías sentirte la mejor sangre sucia del castillo. - prosiguió.
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O la más humillada, según como lo veas. - espete yo, desvió la mirada y empezo a reir. Se sento justo a mi lado y eso me puso un poco nerviosa, aunque no era un nerviosismo fuera de lo normal.
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Granger, no me saques de mis casillas. - advirtió.
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Bueno... ¿Me has traído aqui para hablar o para algo más? - pregunte ya, arta de escucharlo.
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Te he traído aqui para lo que me de la gana, y no tengas prisa porque tenemos toda la noche por delante Granger. - dijo riendo con burla. - De momento me conformo con un baño relajante, espero que sepas dar masajes. - comento.