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Perdidamente enamorada de Fred Weasley, pero sin embargo...¡Al que gusto es a su gemelo! — capítulo 22

Pov Fred.

Maldito francés, como te detesto siempre metiendo las narices en donde no lo llaman ¿Qué no se puede ir de regreso a Francia y dejar al mundo en paz? Jdvgbgjbngjbngjbgjk, lo odio. Tengo ganas de patear cosas o quizás explote un inodoro como antes sí, eso no es una mala idea. Pero primero iré a ver si ya está George libre, y bien sip, allí está en la sala común.

-Freddie -me saluda sonriente y me invita a sentar -¿Cómo te fue? Me pareció que te fuiste con Lía ¿te portaste bien? -mi hermano sonaba demasiado relajado.

-No quiero hablar de eso -dije con irritación -el francés se la llevó

-Y debo suponer que estás celoso

-No digas tonterías -dije sin mirarlo -además ¿Tú no deberías ser el celoso? Pensé que te gustaba…

-Era antes de que esté con Angelina -dijo con un tono de voz muy tranquilo -es decir, yo quiero mucho a Lía pero está más que claro que ella sólo me ve como un hermano -emitió una risita.

-Estás tomando esto muy a la ligera George -dije por lo debajo -pensé que te importaba más Lía…

-No es lo que quiero decir

Mi hermano con una expresión sería me cortó la palabra y seguido suspiró.

-Ella me gusta eso nunca cambiará, sin embargo no puedo seguir luchando por algo imposible, y Angelina fue mi primer amor, eso tampoco se puede olvidar…pero Fred

-Dime

-A ti sí que te gusta ¿verdad?

Me dejó sin habla, mis mejillas me ardían un poco pero tenía que mantener mi buena expresión.

-Sí claro -tono sarcástico -cómo crees que me va a gustar una ratona como ella hump

-Entonces si te gusta

-¡Te estoy diciendo que no! -traté de explicarme pero el desesperarme hacía que este me preguntara más y me sacara de mis casillas.

-En verdad seguimos siendo los mismos -vaciló George y suspiró -ya van a ser las vacaciones de Navidad, mañana nos vamos a la madriguera -sonrió -ya quiero contarle las nuevas a mamá

POV CECILIA:

En unas horas podré volver a casa finalmente para descansar del colegio unos días, ahora mismo me encuentro en un tipo de pijamada con Casper y su hermana, ya que luego de Navidad ella volvería a Francia y quería pasar la noche conmigo porque sería la última, todo parecía muy tranquilo pero sin embargo empezamos a escuchar mucho movimiento en los pasillos, me dio curiosidad debo admitirlo pues sentí cositas en la piel.

-Yo iré a ver -dijo Candace poniéndose un abrigo blanco.

-¿Y por qué yo no? -preguntó Casper.

-Porque harías demasiado escándalo

-Ok -se rindió.

Cuando regresó tenía una expresión seria, por ello le preguntamos pues ella no tenía muchas intenciones de decirlo.

-¿Y…?

-No es nada importante Cecilia, sólo es un problema familiar, no es nuestro asunto

-¿Familiar…? -Casper se puso pensativo -podría ser un problema de las zanahorias

Candace puso cara de irritación y se acercó de manera amenazante a su hermano que tenía una expresión de ganador pues había notoriamente descubierto la incógnita.

-La familia de Ron ¿está bien? -pregunté preocupada.

-¡Casper! -le gritó tomándolo de los hombros

-¿eh?

-¿¡Ves!? ¡Acabas de preocupar a la pobre Cecilia! ¡Si lo sabías tenías que quedarte callado! -lo empezó a zarandear.

-Me mareo…¡Suelta!

Así fue como ellos empezaron con sus pleitos, yo me quedé pensativa y me fui a sentar a un sillón ¿Qué habría pasado? ¿Todos estarían bien…?

-Cecilia -me llamó Candace algo más tranquila -mi hermano te tiene que decir algo

-…

-Lo siento -dijo fastidiado -aunque no sé por qué debería disculparme -masculló por lo debajo creyendo que nadie lo escuchaba.

-Bueno creo que debería ir recogiendo mis cosas -comentó Candace -en un par de horas ya amanecerá

Ella tenía razón…en unas horas ya era de mañana y todos los alumnos estaban abordando el tren para regresar a sus respectivos hogares; como yo era prefecta junto con mi hermano mayor fuimos a un compartimiento especial, pero sin embargo cuando estaba subiendo el tren vi una expresión rara en el rostro del chico Potter junto con su amigo Ron, conversaban muy serios, intenté leer sus labios pero lo único que capté fue algo que me heló la sangre..."Voldemort está tratando de controlar tu mente Harry…no le dejes…".

¿Qué había sido eso? ¿Por qué hablaban del innombrable?

Todo aquello me hacía pensar mucho, demasiado en verdad, y la cosa me sorprendía pues nunca en las reuniones del ED habíamos escuchado sobre que ustedes-saben-quien estaba relacionado con la mente de Harry o algo así.

Sin embargo he de olvidarlo si quiero pasar una linda Navidad.

Llegué a mi casa y dejé mi maleta arriba en mi habitación ¿Les digo donde vivo? Pues en una casa cualquiera ¿Se acuerdan que les dije que era mitad muggle? Si no se acordaban ahora lo saben; vivo en un vecindario muggle, en una de las más grandes ciudades de Inglaterra. Tengo vecinos, claro está, y la mayoría son mayores que ya están trabajando, la menoría son niños pequeños, y por último los viejecillos que se sientan a que les dé la brisa de la mañana.

Cuando llegó el día de Navidad tuvimos un intercambio de regalos y a la hora de la cena empezamos a conversar.

-Cecilia, querida ¿Cómo vas en tus notas? -preguntó mi madre

-Pero amor, para qué preguntas si tú sabes que mi hija es una persona muy inteligente -dijo mi padre con orgullo

-Sólo digo, nada más, pues no quiero ver ninguna nota menor que la máxima, ya que mi querida será una medimaga estoy segura

-Ojalá…-comentó mi hermano sin mirarme

-Pero si no es así, también podría trabajar en el consultorio ortopédico conmigo

-Ella no es un muggle como tu querido -le recordó mi madre en un tono de voz que mostraba irritación.

Tocaron el timbre, y mi pequeña vecina de 6 años junto con sus padres entraron para ofrecernos un pastel de Navidad, fue muy amable de su parte, la pequeña se acercó corriendo y me abrazó, luego un rato esa familia se quedó a conversar con nosotros. La niña llamada Angela fue a mi habitación a jugar con algunos de mis rompecabezas y en una de esas se quedó en silencio sin decir nada, simplemente se acercó a mí y me enseñó una foto que había encontrado debajo de mi cama…ups…eran esas fotos que se movían y era de cierto pelirrojo por el que moría hace un tiempo.

-Se mueve -dijo la niña atontada

-Es la nueva tecnología que trajeron de Francia jeje -dije algo nerviosa

-¿Quién es? ¿Cómo se llama?

-Pues se llama Fred, y estudia en el mismo internado que yo

-Es muy lindo -está emitió una risita -lía, tienes un príncipe muy lindo de novio

-No es mi novio -dije ruborizada -y no es cómo crees

-¿Por qué? -pensó -pero aquí otra imagen en donde parece que lo eran -sacó otra foto en donde salíamos juntos el año pasado de debajo de mi mesa (rayos! Debería guardar mejor mis cosas)

-Eso fue hace mucho tiempo -dije tratando de no sonar afectada.

-¿Y por qué ya no? ¿Acaso no lo quieres?

-Sólo somos amigos.

-Amigos…

Angela se sentó en mi cama y sus grandes ojos cafés empezaron a brillar y a llenarse de lágrimas, ella gimió y dejó caer la imagen al suelo.

-Mi mami dice que también son sólo amigos -gimió y yo me acerqué tratando de calmarla pues empezó a llorar -Pero a mí no me gusta eso, yo extraño mucho a mi papi, quiero que vuelva -gimió y continuó llorando.

-Verdad que eso te pasó…

Me callé por un momento…me había olvidado que el señor que acompañaba a la mamá de Angela no era su padre…él sólo era el enamorado de su mamá.

Los padres de Angela se habían divorciado ya hace medio año y todo porque su madre lo había dejado de querer cuando conoció al señor que la acompañaba en el trabajo; el padre de Angela también estaba destrozado, pero su madreno quería que él la tuviera cerca…ella quería formar una nueva vida con su enamorado y su pequeña hija.

Sin embargo la niña aun siendo pequeña entendía todo y extrañaba a su papá, no le gustaba el enamorado de su mamá…ella quería que fuera como antes.

-Michael sólo me da regalos y es porque es un señor de plata-continuó - me da juguetes, pelotas y muñecas, pero la verdad es que él no me quiere, sólo lo hace para que mi mamá lo vea y le dé recompensas,

-Angela

-A él sólo le gusta tocar a mi mamá -gimió -ya no pasó ni siquiera mucho tiempo con ella porque siempre se encierran en la habitación grande toda la noche.

-Tranquila -la abracé y esta me correspondió -las niñas lindas no lloran

-No deben ser sólo amigos -me cortó y me miró fijamente -las personas no deben dejar de quererse, y yo sé que a ti te gusta mucho

-Angela…

-Lo leí aquí -me mostró mi diario que tenía en tercer año…ok…definitivamente debo guardar bien mis cosas.

-Eso no lo decido yo -comenté mientras limpiaba sus lágrimas.

-Extraño a mi papi -dijo esta con voz queda

-Seguro que envía un regalo por Navidad -la animé -además estoy segura de que algún día se verán y jugarán muchos juegos.

-Sí -dijo esta sonriente.

Tocaron a mi puerta, era la mamá Angela junto a su enamorado, la niña salió y agarró fuertemente la mano de su madre, seguido se fueron caminando por el pasillo en dirección a la puerta principal para irse, el señor que la acompañaba me miró y me sonrió con unos perfectos dientes blancos, yo formulé una media sonrisa.

-Cecilia Green, tu madre dice que tus notas son estupendas y muy brillantes -dijo sonriente -te felicito, y esto no se lo digo a todo el mundo pero creo que podría darte un trabajo asegurado en mi empresa para cuando termines tu escuela -me guiñó el ojo -ganarías bien, además aun eres joven, podrías incluso llegar a ser mi secretaria personal ¿En qué escuela decías que estudiabas?

-Su oferta es tentativa pero desde ahora creo que debo negarme -le dije mirándole fijamente con mis potentes ojos celestes.

-Aun te faltan un par de años, entiendo que necesitas tiempo para pensarlo…

-Lo lamento mucho pero debo negarme -repetí y este me agarró de ambos hombros.

-Haré como que no escuché eso y como dije antes piénsalo bien, pues una chica como tú -me miró de reojo -merece tener todas las puertas abiertas.

-¡Michael! -le llamó la madre de Angela desde la puerta de afuera.

-¡Voy amor! -me soltó y arreglándose la corbata se despidió -hasta otra oportunidad Cecilia -se volteó y comenzó a caminar a la puerta principal -Olivia…Green.

Miedo sentí al ver su maliciosa sonrisa en sus labios, en mi mente se formó rápidamente un concepto sobre él, pero ya había pasado, no me volvería a topar con él, lo evitaría.

Sin embargo cuando regresé a dormir en mi almohada estaba la foto de Fred, y yo recordé las palabras de Angela y lo que yo había dicho…

Para nada, sin embargo…no puedo evitar dejar de pensar en cómo era…antes de conocer su verdadera personalidad...