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Perdidamente enamorada de Fred Weasley, pero sin embargo...¡Al que gusto es a su gemelo! — capítulo 36
Llegué, me transporté a Hogmade, con un solo motivo vengar la muerte de Haru, bueno es que la verdad aun no entendía los motivos pero mi rabia me hacía creer que todo era por culpa de Draco, no era justo.
Caminé y caminé y unos brazos me atraparon tapándome los ojos y la boca para no poder gritar, me quedé inmóvil y me llevaron dentro de una "casita" o bar, no tengo idea ya que era muy oscuro; pateé fuerte al sujeto con mi pierna y me soltó, pero cuando saqué mi varita…
-¡Oh demonios Lía! -se quejaba el sujeto, y me detuve a ver bien ¡Era George! -Y yo que vengo a rescatarte -se hizo el dolido.
-¡George!
Me abalancé sobre él y luego me disculpé por mis malos modales, él se veía bien más adulto y con su uniforme de "Sortilegios Weasley", típico de él.
-Lía ha pasado mucho tiempo -le sacude el cabello -Me enteré que has faltado al colegio y lo que paso en la mansión Malfoy, lo lamento
-Sí, han pasado muchas cosas…
-Fred se pondrá muy alegre de verte, ya vuelvo un rato no te vayas
-¡Espera…!
Fred, Fred…no estaba lista para verle a él, después de lo que pasó…y ahora ella aquí en una difícil situación…
Un pelirrojo llegó a donde ella a empujones de su hermano y los dejaron solos.
-Cecilia
-Fred
Me quedé helada, qué debería decirle, que debería hacer…no estaba segura; Fred parecía en la misma situación que yo, nerviosos…
-Me enteré de lo que pasó en la mansión Malfoy…me tenías preocupado de verdad -dijo él sin mirarme.
-¿Preocupado tú? -bufé -Me abandonaste en el peor momentos ¿recuerdas? -mi tono de voz era uno frío e indiferente, se me había pasado pero aun estaba algo resentida.
-Perdona, yo no quería hacerte daño, pero…mira como están las cosas son complicadas y peligrosas, yo quería que estuvieras a salvo…nunca pensé que nada de eso te sucedería…
-¡Cállate, cállate Fred! -hice pucheros y me le acerqué -¡Ya sucedió y al parecer a ti nunca te importó nada!
-¡Sí me importas y por eso lo hice!
Fred me tomó de y me alzó de las muñecas sin dejarme alguna oportunidad de moverme, traté de resistirme pero su fuerza era más que la mía.
-Lo hice por tu bien, entiéndelo, tu sí me gustas mucho Lía -me apretaba muy fuerte las muñecas, dolía.
-Fred me haces daño -él me soltó y sin pensarlo me abrazó disculpándose miles de veces.
-Los siento Cecilia, lo siento…
Con Casper…
-Humm Cecilia…
Casper Collins, el rubio francés estaba durmiendo plenamente en su habitación abrazando fuertemente su almohada soñando cosas que no mencionaré (oh qué va lo haré)
Sueño de Casper…
-Cecilia te ves hermosa -Casper estaba en una habitación lujosa con una bata blanca y Cecilia se le acercaba con un vestido largo, blanco y una flor blanca que le decoraba el cabello.
-Oh Casper -se ruborizaba y miraba nerviosa a otra parte -No sé si debamos ahora…
-Tranquila princesa -la toma del mentón y mantiene una pose de príncipe - Aprovechemos el momento que puede que mañana no haya otro
-Casper…
Fin del sueño…
-¡Cecilia disfrutemos esto juntos!
Casper se despertó de golpe y notó que sólo había sido un sueño, se arregló y se apresuró para ir al cuarto de Cecilia a verla un rato; cuando entró encontró su cama tendida y todo ordenado, no la encontró; siguió buscando por toda la casa y no la encontraba.
-Candace, ¿Y Cecilia?
-No lo sé, pensé que estaba contigo, no la he visto
-Lo más seguro es que se haya ido -intervino la madre de Casper con un tono serio y fastidiado -Mejor para nosotros, esa niña no me permitía ser
-No puede ser que se haya ido -masculló Casper sin mirar a su joven madre que sacó un cigarrillo y empezó a fumar
-Al parecer todos tus amigos terminan igual, se aburren de tu tonta actitud
-Madre ya basta -dijo Candance tratando de hacer que no hable más -Cecilia quiere a Casper como es, seguro que regresa
-Esa chica es demasiado para el tonto de Casper -bufó su madre y se retiró de la sala.
Casper apretó los puños y su rostro cambió drásticamente a uno preocupado, molesto y frío, como si hubiera cambiado de personalidad con un solo comentario.
-Cuando no hay nadie, madre se siempre hace lo mismo, ama la hipocresía…pero Cecilia…-masculla -Seguro que está en Hogwarts, ¡Debo ir por ella!
-Casper con cuidado -dijo Candance -No vayas a cometer locuras, con lo bien que estabas…
-¡Déjame! -le gritó a su hermana -Seguro se encontrará con el Weasley, pero no dejaré que pase, sabes por qué, porque ella es mía
-Casper tranquilo, no digas esas cosas
-¡Si él le toca un pelo yo le mato!
Casper todo molesto y con una actitud negativa desapareció de la casa para buscar a Cecilia.
Con Cecilia:
Fred me tenía, no me le podía resistir, extrañaba su contacto y esos besos que sólo él podía darme, sin embargo no podía dejarme llevar sólo por aquello, debía hacerme respetar, tenía que.
Fuimos hasta el castillo, al final terminé integrándome con los de la Orden del Fenix, supuestamente Harry Potter estaba en el castillo y lo querían entregar eso no iba a ser bueno, para nada bueno; cuando entré al castillo me encontré con mis amigas que estaban muy asustadas al igual que yo, Voldemort nos amenazaba con guerra a cambio de Potter, pero claro que nadie le hizo caso, todos queríamos a Harry vivo y al otro muerto.
-Bueno Lía, Fred y yo nos iremos por otra parte para cubrir -dijo George -me alcanzas Fred
-Lía -Fred me tomó de las manos y las besó -Sé que debes seguir molesta pero…quiero que sepas que pase lo que pase esta noche, yo si te quiero -me tomó de ambas mejillas acariciándome con suavidad y me dio y un rápido besito, luego me guiñó el ojo y salió corriendo para seguir a su hermano.
-Fred -gemí cuando se fue con los ojos llorosos -idiota…
Mientras con los mortifagos se encontraba Lowis con su capucha para que nadie le reconociera mientras se ponía a pensar en cómo haría para convertirse en el nuevo Voldy y matarle a él de manera discreta, de uno de sus muchos bolsillos sacó una poción de color verdosa y sonrió para sí.
-Humm, me pregunto si esto le funcionará ah…
-Lovegood no intentes nada riesgoso -se acercó Draco -que cometas suicidio por miedo no me parece correcto
-Dame tiempo, no es para lo que piensas ¿sabes? Yo no quiero estar en el bando malo, sólo que desde esta posición creo que puedo proteger a Luna -sonríe de manera adorable -y tu Malfoy ¿Qué no deberías andar en el castillo?
-Sí, lo sé -se rinde -pero no me hables como si fueras mi superior
-Soy más viejo u.u
-¡Cállate!