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Perdidamente enamorada de Fred Weasley, pero sin embargo...¡Al que gusto es a su gemelo! — capítulo 35

No había nada que hacer, Haru estaba muerto, Lowis se convirtió en un mortífago de ideas erróneas y yo…bueno yo sólo andaba escondida en la casa de Fleur y Bill por el momento hasta que viniera Casper por mí y me llevara a su casa.

Ron me miraba raro, ahora era algo distante, sólo tenía de compañía a Luna que aun estaba muy deprimida diciendo cosas como:

-Draco la está pasando realmente mal…-decía Luna sentada en posición fetal y algo cabizbaja -en verdad me gustaría poder ayudarle, pero por ahora no puedo hacer más que esconderme para no preocuparle…-el viento jugaba con su enmarañado cabello y por el frío del mar estaba toda colorada -¿en verdad sigues pensando que es una mala persona?

-Sabes bien mi respuesta, si él hubiera sido tu amigo no hubiera dejado que estuviéramos encerradas allí -respondí toda seria tomando una roca y tirándola al mar -no entiendo cómo sigues confiando en esa serpiente

-Yo tampoco entendía por qué tú seguías confiando en Fred Weasley -el sonido del mar hizo que ponga mi piel de gallina a pesar- de todo lo que te hizo -susurró mirándome fijamente.

-Luna, no…

El rubor subía por la vergüenza, cómo me atrevía a juzgarle cuando yo misma había cometido los mismos errores; iba a replicar cualquier cosa o quizás iba a disculparme pero una voz familiar pronunció mi nombre, volteé a ver al rubio francés que poseía en esos momentos una mirada dura y nada cálida, Casper había venido por mí.

-Cecilia, vamos a que te despidas -ordenó sin mirarme, lo veía ahora como un adulto, uno muy molesto.

-Luna, me voy -me levanté.

Me apresuré a seguir a Casper, quien no decía ni una sola palabra durante el camino a la casa de Bill y Fleur, parecía molesto, preocupado, el solo hecho de tener que decirle algo ahora me daba mucho miedo. Entramos para que me despida de todos antes de partir, en la sala principal no había nadie; Casper solamente se sentó en uno de los sillones.

-Te esperaré, ve a despedirte -dijo en un tono frío sin mirarme.

-Casper…-sentía un gran muro entre nosotros odiaba eso, quería hablarle, quería contarle lo que sentía ahora, el miedo que tenía, él era la única persona que me quedaba y sabía que me escucharía pero ahora…-¡Perdóname! -junté mis puños y agaché la cabeza conteniendo las lágrimas para no molestarle más -Te he causado muchos problemas, hasta has venido aquí por mí…siempre eres tan atento y yo sólo…¡Te he causado más problemas! ¡Realmente lo siento!

-Cecilia… -pronunció este todo serio -ya es suficiente, párala ya -se notaba molesto o como a punto de explotar, como si estuviera conteniendo sus ganas de gritar o expresarse totalmente.

-¡Mírame Casper! -exigí con palabras temblorosas por las ganas de llorar -No te hagas el indiferente justo ahora, no es justo, no me dejas hablar y…

-Demonios -masculló y se paró bruscamente del asiento -¡Qué yo no soy el justo! ¿Cómo dices esas cosas? -explotó gritando a todo pulmón -Cómo dices esas cosas…nunca he sido indiferente contigo, es sólo que ahora no sé cómo debería reaccionar -apretó sus puños en una posición tensa, como tratando de detenerse -Cecilia no sabes lo preocupado que estuve durante esos días -masculla -No regresaste, llegué a pensar que habías ido a otra parte y habías escapado de mi porque te molestaba estar conmigo

-Casper…eso no es…

-¡¿Yo el indiferente?! Cómo dices esas cosas -sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas que no intentaba ya contener -Si tú has estado tan rara desde que terminaste tu sexto año…ignorando todo lo que hacía, haciéndome sentir como un estorbo para ti ¡Yo que fui el único que te ayudó! -grita mientras toda su rostro estaba bañado en lágrimas pero aun mantenía una mirada molesta -Cecilia tú sabes lo que siento por ti, no sabes cuan asustado estaba si te había pasado algo malo, cómo estarías o si andabas en peligro de muerte, no podía, simplemente no podía -gime y se tapa los ojos con su brazo derecho respirando entrecortadamente por el llanto.

-Perdona -susurré de manera audible -perdona Casper, por haberte herido durante tanto tiempo…

-Cecilia -gimió y se detuvo a verme, avanzó un paso y quiso como extender sus brazos, pero su detuvo al instante mirando al suelo.

-No tienes por qué temer ahora

Me acerqué derramando lágrimas y lo abracé, su cuerpo aun seguía tenso pero  al momento se relajó y me abrazó fuertemente como temiendo que le dejara, él sostuvo mis mejillas de la cara y provocó que le mirara fijamente a esos sus ojos azules que parecían ansiosos.

-Cecilia -susurró ansioso y algo inquieto -¿p-puedo…besarte? -lo dijo en un tono casi suplicante, sin dejar de mirarme a los ojos que le brillaban.

-Sí

Casper sin dudarlo más me besó y besó y besó, soltó mis mejillas y pasó sus manos a mi cintura dándome besitos en el cuellito como queriendo devorarme, como si esa fuera su única oportunidad de hacerlo.

-Cecilia te amo -me susurró en el oído de manera ansiosa y me la mordió jalándola un poco -muérdeme tú también -suplicó casi riendo.

-¿Estás mejor ahora? -le miré y este me sonrió.

-Gracias, por darme esta oportunidad Cecilia -dijo con voz cantora -ahora muérdeme, te encantará

-Casper no -él al escuchar mis palabras cambió totalmente de cara, se puso raro de nuevo como pensando que yo consideraba su comportamiento como uno solamente de lujuria

-No quiero que piénsese que soy un pervertido, es sólo que no puedo contener todo lo que siento por ti…

Antes de pararme a escuchar de nuevo el pesimismo de Casper y sus ganas para menospreciarse me acerqué a él, le rodeé el cuello y le empecé a dar pequeñas mordiditas en el cuello, él emitía risitas o gemidos de satisfacción, después de todo era ya un hombre de 20 a punto de cumplir los 21 la semana que venía ¿Con quién me estaba metiendo?

-Vamos

Me fui con él y regresamos a la casa; Candace me recibió con risas y abrazos calurosos, fui a mi dormitorio y exhausta me quedé dormida, quien sabe hasta cuándo, pero cuando me levanté uno de los galeones que estaba en mi bolso comenzó a brillar y a vibrar como un celular muggle, lo saqué y recordé todo…estábamos siendo convocados para lo del ED, entonces sería obvio que iría Fred.

-¡Cecilia basta! Este no es tu problema -peleaba conmigo misma en voz alta -además es claro que Fred no te quiere, sólo te uso a ti a tu físico y no tan huesudo cuerpo, pero…-me quede con cabeza gacha y pensando en voz alta -es tu primer amor...

Era obvio que si alguien me hubiera escuchado hablando sola se vería raro pero no me importó, iría a la pelea, no lo haría sólo por Fred, sino también porque sus amigos estarían allí…Padma y Luna ¿Por qué las cosas no podían ser como antes?

¿Y qué hay de Casper? Bueno de eso ya se vería, no podía quedarse a ver como pasaba todo, eran sus amigos después de todo, sería duro pero tendría que ir, seguro él lo entendería…¿verdad?