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Perdidamente enamorada de Fred Weasley, pero sin embargo...¡Al que gusto es a su gemelo! — capítulo 34

Haru parecía andar tranquilo con la situación peligrosa en la que estábamos, trataba de sonreír aunque algunas veces pero cuando se quedaba dormido en el frío suelo parecía como si luchara contra algo en sus sueños. Por mi parte yo tenía miedo…me preocupaba por Casper, pensaba en lo desesperado que estaría al saber que desaparecimos…y no podía dejar de pensar en Lowis ¿Por qué lo hizo?

Me asomé a la rejilla que nos encerraba por las escaleras, el lugar era muy frío y con nosotros estaban un duende, el que fabricaba las varitas y Luna. Me alivié al verla bien pero Lowis…¿Por qué?

-Traigo comida para los prisioneros

-¿Lowis?

Dije para mí y me acerqué a las rejillas para ver entre ellas, era Lowis con un traje negro elegante y una capucha que se sacó para que pudiera verle bien.

-Hermano  -se acercó Luna a la rejilla -¿Por qué lo hiciste?

-Ok les diré -dijo en tono misterioso -pero no le digan a nadie ¿ok?, bien es que me puse a pensar mientras Luna no estaba…y me preocupé mucho y bueno…ahora que estoy aquí no tenía ganas de dormir en un lugar frío y oscuro -sonríe -pero luego pensé que ¿Por qué quien-no-debe-ser-nombrado es tan popular y tiene tantos seguidores?

-Lowis no creo que entiendas la situación -comenté algo fastidiada por su actitud infantil.

-Pero entonces por qué no podría suplantarle una persona como yo…es decir: soy guapo, más joven, tengo cabello, estilo, y ¡Tengo nariz! ¿Entienden?

-Parece tener sentido -comentó Luna mirando a las musarañas

-Así que bueno -hizo una cara tierna -déjenme ser que ustedes no entienden lo que es no tener nadie que te quiera o al menos subordinados rueda los ojos como sea les dejo aquí su comida, adiós.

-¡Oye Lowis! ¡¿Qué mierda te pasa?!

Comencé a gritarle para que volviera y nos ayudara pero el rubio se fue dando brinquitos por las escaleras y tuve que darme por vencida; nadie nos iba a ayudar al fin y al cabo ¿Quién entraría a una casa llena de mortífagos?

Haru se sentó recogiendo las piernas y mirando al techo, su blanco cabello estaba todo desordenado y había perdido su brillo, me senté a su costado mientras Luna dormía en el suelo.

-Haru, perdona…si no te hubiera jalado a la casa de Luna no estarías aquí

-No hay problema, no le tengo miedo a este lugar -sonríe y toca mi frente con uno de sus dedos como jugando -ya que despertaré de mi sueño en otro lugar…

No le tomé importancia en ese momento ni me detuve a pensar, sólo me limité a dormir en su hombro y rezar por la tranquilidad de Casper y porque no nos hagan daño, tenía miedo pero la tranquilidad de Haru me calmaba y creo que a todos.

Así estuvimos por un par de días más y en la noche…

-Cecilia nunca saldremos de aquí ¿verdad?

-Claro que sí, alguien de seguro nos rescatará -traté de sonar tranquila -no pienso morir en casa de Malfoy y oye Haru, estás tan tranquilo…¿Qué no tienes miedo?

-Si supieras que si patinas en una pendiente de todas maneras y de todas maneras te vas a caer ¿tendrías miedo? -me le quedé mirando ante su comentario -Yo moriré aquí -suspira -está decidido

-No digas esas cosas, no moriremos aquí

-Esta noche será mi último sueño, Cecilia, pero estoy feliz de poder pasar mis últimas horas a tu lado -toma mis manos -eres mi única amiga de verdad y me has enseñado muchas cosas así que gracias -sonríe tiernamente

-Ahora te vuelves pesimista -pronuncio toda confundida ante sus palabras -Por qué…¿Por qué dices que morirás aquí?

-Porque estuvo decidido desde que nací, las personas como yo no somos de vivir tanto Cecilia -ríe -pero gracias por todo en verdad

-Es una broma ¿verdad? -tono burlón

-Si tienes razón es una broma -asiente con la cabeza algo cabizbajo -sólo una broma.

A la mañana siguiente casi al medio día cuando casi todos seguían durmiendo se escucharon gritos y quejas de Bellatrix Lestrange, yo me desperté de golpe y me asomé a la rejilla para ver un poco aunque no lo lograba del todo, al minuto colagusano trajo a Ron y aun chico raro con cara deformada, cuando le vi este se hizo el loco hasta cuando colagusano se fue

-Cecilia, Luna soy yo Harry pero shh

-Hermione está arriba -decía Ron todo preocupado  y en eso se escucharon los gritos de la castaña justo cuando colagusano nos dejó -¡Hermione! ¡Hermione!

Los gritos de la castaña me ponían la piel de gallina, pero en eso apareció un servidor del castillo, un elfo llamado Dooby quien nos empezaba a ayudar para escapar mientras que se llevaban a Harry y a Ron arriba.

-Dooby volverá por usted y por su amigo de cabello blanco en un cierre y abre de ojos

-Gracias -el elfo se fue y yo me volteé para despertar a Haru -oye Haru, vinieron por nosotros, podemos irnos a casa -le movía para que se despertase -Haru, Haru oye

-Dooby ha vuelto

-Ve llevando a los otros mientras lo despierto -insistí algo preocupada -Haru despierta -mi voz sonada preocupada, no podía ser verdad…en verdad sería posible que…-Haru no juegues así -le tomé de la muñeca, no sentía su pulso, su piel estaba fría, ya nunca más despertaría -Haru -apoyé mi cabeza con la de él derramando algunas lágrimas -perdona, nunca te entendí

-Dooby ha vuelto

-Pero Haru está…-chillé llorando, el elfo tomó mi brazo rápidamente porque un guardia estaba bajando, yo traté de tomar la mano de Haru pero se deshizo convirtiéndose en una luz brillante que traspasó las gruesas paredes desapareciendo junto a mí… -¡HARU!

Bramé con todas mis fuerzas para ir por él, pero el elfo ya me había dejado en una casa extraña con los demás dentro…Haru…