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Perdidamente enamorada de Fred Weasley, pero sin embargo...¡Al que gusto es a su gemelo! — capítulo 8

Estaba muy feliz, por fin estoy con la persona que más quiero en el mundo, le amo demasiado y nada me lo hará cambiar de parecer. Siempre le obedezco, no me gusta que se moleste conmigo, por si no quiero algunas veces escaparme de clases con él para estar a solas cerca a la casa de Hagrid, o en el armario del conserje, y hacer ya saben cosas…

Él parece tan satisfecho aunque algunas veces se sobrepasa y yo tengo que detenerle, pero no me importa, yo le amo y haré lo que sea para que seamos felices juntos.

Ahora mismo estaba en la sala común alistando un dulce para él, estaba muy emocionada y nada podía distraerme ahora.

-Qué significa esto -se me acercó Elioth mostrándome uno de mis últimos exámenes.

-No entendía muy bien -dije algo avergonzada -además Fred dice que estudiar demasiado hace mal al cerebro y te quita el lado divertido.

-Hermanita -este se sienta a mi costado -es la primera vez que te sacas una nota tan baja, y no sólo has bajado en ese curso ¿qué te ha pasado? Tú eras la mejor de la clase ¿Por qué lo has hecho?

-Él y yo necesitábamos un tiempo a solas -comenté.

-¿No puedes estar con él después de clases? -dijo algo fastidiado -no puedes dejar del lado tus estudios por un chico, sobre todo uno como él -se puso serio -te prohíbo que te veas con él hasta que subas tu nivel Cecilia -me dijo con dureza.

-No puedes evitar que me vea con él -repliqué -nosotros nos amamos…

-Si te amara como tú dices -dijo en tono burlón -no dejaría que te pasen estas cosas.

-Ya basta, no quiero seguir escuchándote.

Me paré del lugar tomé una canasta y metí el postre adentro mandándole una mirada triunfadora a mi hermano mientras cerraba la puerta. Me iba a reunir con Fred en el jardín para hacer un pequeño picnic…George ya sabía de lo nuestro y no lo tomó muy bien que se digamos, sin embargo tuvo que aceptarlo…entonces el vendría más tarde a nuestro picnic con Fred…para…entenderlo un poco…

-Hola nena -dijo Fred con una voz melosa y seguido me besó -cómo está mi ratoncita de porcelana.

-Bien -respondí con una sonrisa y me senté en el gras junto con él -sabes, creo que no deberíamos saltarnos clases para vernos…-este me miró algo extrañado mientras habría la canasta sacando un pastelillo de chocolate.

-¿Por qué? Acaso no me amas -dijo en tono serio y fastidiado.

-No, no es eso -aclaré rápidamente mientras tomaba su mano -te amo, tú lo sabes más que nadie pero…-suspiré -he bajado mucho en mis notas, y ya casi son los exámenes finales, si sigo así perderé puntaje y no tendré el suficiente para entrar a la academia de medimagos en San Mungo.

-Eres muy joven para pensar en una carrera ¿sabes? -se burló -y además ratoncita -suspiró y me acarició la pierna, yo me ruboricé por el contacto -no necesitas estudiar ya te lo dije, me tienes a mí ¿qué más podrías necesitar?

Yo reí ante su comentario y este me dio un beso apasionado mientras jugaba con mi cabello, nos echamos en el gras y empezamos a "jugar" un poco, claro vigilando que este no se sobrepasara. En eso agarró uno de los postres y me lo como gustosa, este toma el segundo y cuando yo quiero agarrar uno más me detiene.

-Hey, hey

-¿Qué?

-¿No son para mí? -dijo confundido y me miró -si eres mi novia, quiero que te veas bien ¿entiendes? No quiero que mi novia sea… ya sabes -rió.

-¿Estoy gorda? -pronuncié preocupada.

-No, no lo estás -me guiño el ojo y tomó el pastelillo que tenía en la mano comiéndoselo de un bocado -sólo deberías cuidar más tu cuerpo, ya sabes, hacer ejercicio, para cuando te cargue, será más fácil y te verás mejor -continuó comiendo otro más -no debes comer esto, hum delicioso.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.

-¿estoy gorda?

Me miré frente al espejo de la habitación ya con mi pijama puesta y con una mueca de preocupación, me empecé a examinar por todas parte y cada vez mi expresión cambiaba a una peor que la anterior…efectivamente…estaba gorda…esas piernas…soy una piernona.

-¿Padma estoy gorda? -le pregunté preocupada.

-Cecilia ya basta, no estas gorda ¡Estás bien! Sana y saludable -me dijo tratando de calmarme.

-Sólo me lo dices porque eres mi amiga -comenté fastidiada -pero Fred tiene razón ¡Soy una gorda!

-Espera…¡¿Es por eso?! ¿¡Por eso no quisiste comer en el almuerzo ni en la cena!? ¡Vas a morir desnutrida!

-No lo haré -repliqué -sólo quiero cuidarme un poco, además comí una naranja.

-Guau ojalá no engordes con eso -se burló.

-Tienes razón, ni naranja debo comer -me eché a llorar.

-Oye sólo lo dije de broma .-. Pero debes comer, tú estás bien…además haces Quidicht…¡Ajá!

-Qué…

-¡Es una conspiración! ¡Quieren que te desnutras para que pierdas el partido que viene y no ganemos la copa de Quidicht!

-No lo creo Padma -le dije mientras me metía en la cama -Fred me ama -dije de manera soñadora.

-No -se burló -no te ama, él está en un estado de desesperación por tener a alguien ahora que todas las señoritas desaparecieron…¡Es un perro! ¡Sólo te saca provecho!

-Sabes no quiero seguir escuchándote, es tarde, adiós ¿sí?

-¡Cecilia!

A la mañana ya con mi uniforme puesto me fui al comedor y me senté junto a Luna; Padma estaba al costado de esta algo resentida por cómo le hablé ayer, pero no me gustó que hablara así de mi novio. Había tanta variedad de comida: cereal, leche, yogurt y algunos dulces…y más y más.

Casper se me acercó y me puso cereal en el tazón medio divertido mientras este comía un pan.

-Hola peque -dijo divertido -¿no vas a comer?

-No tengo hambre -dije segura.

-Pero es tu favorito ¿o no lo es? -empezó a pensar.

-Sí, pero ahora no tengo hambre, con lo de ayer tengo suficiente -dije amablemente.

-Si con una naranja -comentó Padma rodando los ojos.

-Pero voy a tomar esto -dije sirviéndome jugo de naranja -¿ves? Aquí no hay muchas calorías -dije sonriente.

-Pequeña…-dijo este preocupado con una media sonrisa -tienes que comer además… ¡El desayuno es el alimento más importante del día! -hizo ademanes con las manos tratando de subirme el ánimo.

En eso se acerca mi pelirrojo con su hermano, este me toca el hombro y mira al francés con amenaza; Casper ríe ante eso y me sacude el cabello libremente causando que Fred se moleste un poco. El francés toma una cuchara de cereal y me la tiende cerca a mi boca, yo me reúso.

-¿Puedes dejar a mi chica en paz?

-No tiene tu nombre escrito -le contestó Casper desafiante y con su típica sonrisa -sólo quiero que coma nada más -se burló.

-Si ella no quiere comer, no deberías obligarla a hacerlo -me acaricia mi mejilla -¿entiendes?

-Bien -dijo este riendo pero luego su expresión cambió a seria -pero si algo le pasa, la culpa va a ser toda tuya por apoyarla en un capricho adolecente.

-Casper…

El francés se retiró del comedor, yo iba a ir tras él pero Fred me detuvo y me mandó una dulce mirada. Sin embargo su gemelo parecía tener la misma actitud de Casper, estaba con una expresión preocupada al ver que yo no quería comer. Pasó ya un mes en los que estuve en ese plan. Era Abril; y en clases trataba de concentrarme pero me daba mucho sueño; una tarde iba caminando por los pasillo en camino a la sala común, pues no tenía ganas de almorzar, es más creo que mi estómago se hizo más pequeño y eso es bueno ¿no?

-¡Lía!

Era George quien se me acerca y frustra mis planes de no ir a almorzar…rayos; yo le sonrío y este me mira algo preocupado cuando me ve completamente.

-Iba para el comedor, ¿vamos? -me toma del brazo.

-No -le niego -ahora no tengo hambre.

-No estás comiendo nada -me mira serio -nada, ¡Mírate! Pareces un palillo chino.

-Eso no es cierto -le refuté -además no es suficiente -dije con voz seca -por cierto no le veo nada de malo que quiera cuidar un poco más mi cuerpo.

-No te estás cuidando -se altera un poco -¡Te estás matando! Ven vamos

-Espera George, no…

Este me jala del brazo y me lleva al comedor, me sentó en la mesa de Ravenclaw y este se puso a mi costado a supervisarme, yo le miré algo molesta. El pelirrojo me sirvió patatas, arroz, y una presa de pollo. Yo empecé a sentir cositas al ver tanta comida en mi plato. Le miré suplicante pero este no me hizo caso.

-Come -ordenó.

-A la pequeña va a volver a comer -se acercó Casper emocionado -anda hazlo

Yo cogí los cubiertos y comí un bocado de arroz, seguido algo más, pero sentí que estaba ya muy llena; así que bebí agua y ambos me miraron con desaprobación.

-Listo -dije sonriendo -¿feliz?

-Todo -pronuncio George serio señalando el plato de comida.

-Es demasiado…

-Es una porción normal -me dijo cortante -ahora come.

Volví a tomar el tenedor y me metí más comida en la boca, luego lo pasé con esfuerzo y sentí que algo regresaba por mi garganta, yo solté el cubierto e hice esfuerzos para no regresar lo que acababa de pasar.

-No puedo más, te lo juro -pronuncié suplicante.

-Anda no es…

-Lo lamento -al ver otra vez la comida sentí náuseas y seguido me tapé la boca parándome de golpe del asiento -Voy a vomitar

-¡Lía!

Me salí corriendo directo al baño de niñas, entré en una cabina y seguido metí mi cabeza en la taza, fue horrible…por lo que no daré más detalles.

Tomé una infusión y pensé que así me sentiría mejor, para nada iría a la enfermería o cosa parecida no señor; aj ¡AJ!

Hoy es la última práctica de Quidicht y estoy dando mi mejor esfuerzo, doy todas las últimas fuerzas que tengo en esta cosa y lucho para no caerme de la escoba.

Fred va a recogerme y yo me voy con él y paseamos juntos por el pasillo agarrados de la mano, este en eso me empieza a besar y me agarra de los brazos sosteniéndome fuertemente, y me dolió como me agarró así que tuve que soltarme.

-Me haces daño.

-Ah, de qué hablas, siempre te he tomado así.

-Dios…-mis ojos se desorbitaron y vi marcas de sus manos en mis brazos -debo irme

Salí corriendo jurando que él no vio eso, pero eso nunca me había pasado…Dios ¿qué me está pasando?