← Percy Jackson, Annabeth Chase… Y ahora que? · de
Percy Jackson, Annabeth Chase… Y ahora que? — capítulo 7
Annabeth me tomó de la mano, como siempre. Ella también se había dado cuenta… algo raro… algo diferente…
Entramos en la cabaña de la diosa, nada parecía haber cambiado.
-¿Lo sientes?- me preguntó -Esa sensación de… de que… no sé qué-
-Sí- contesté un poco más serio de lo que hubiera deseado.
-Percy- me llamó Nico.
Me volteé para verlo, él también lo sabía.
-Algo pasa- dijo mirando alrededor, al parecer nadie más se daba cuenta.
-Vamos a fuera- sugerí.
En el cielo también había algo diferente, las estrellas brillaban, la luna resplandecía reflejada en el mar a donde nos dirigíamos para hablar, las olas rompían en la arena con suavidad, la brisa era suave como una caricia.
Todo parecía estar bien.
Sentí la brisa marina envolviéndome.
-Nico- dije mirándolo. -Qué es exactamente lo que sientes-
-No lo sé- contestó mirándome fijamente.
-Nosotros tampoco estamos seguros-
Miré a Annabeth en busca de respuesta, en sus ojos se veía cómo es que pensaba y pensaba, pero no dijo nada. -Será mejor que nos vallamos, mañana tenemos que regresar a la escuela, es lunes-
Con esas últimas palabras mi burbuja se reventó… mañana había escuela… ye… No le discutí, la acompañe a su cabaña, Nico había tomado el rumbo contrario hacia donde estaba su calaveria cabaña de obsidiana.
-Nos vemos mañana temprano, sesos de alga- seguido rodeó mi cuello con sus brazos, yo hice lo respectivo con las mías y nos dimos un beso de buenas noches.
Llegue a mi cabaña, era acogedora, con olor a mar, pero era solitaria, nunca había tenido un compañero de cuarto además de Tyson, que solo estuvo un tiempo. Entonces recordé como Annabeth y yo nos habíamos vuelto uno en esta misma cabaña, y con esos pensamientos me quede dormido.
…
Estaba en un lugar oscuro, el aire era húmedo y pesado, entonces escuche una voz.
-¿Te encuentras bien?- la voz era suave como un susurro.
-Yo… ¿Qué paso?- dijo otra voz, esta vez mas áspera y profunda.
-Estábamos caminando y te desmayaste- contestó la primera.
-No lo entiendo Hebe, no lo recuerdo-
-Eros, que dices- dijo la diosa preocupada -Salimos a dar una vuelta como siempre y cuando pasábamos por Central Park te desplomaste- explicó.
-Yo estaba yendo a recogerte- contestó Eros -No tengo recuerdos del después-
De repente recuperé el sentido de la visión y observé como dos cuerpos, uno recostado en una gran cama blanca con doseles dorados y el otro sentado a un lado, tomando las manos del que supuse sería su amado. Entonces esta figura que supuse sería Hebe se desplomó quedando en un profundo sueño
-¡Hebe, Hebe!- llamó Eros, pero Hebe no contestó.
…
Me desperté de golpe, no era una pesadilla, pero tampoco era un sueño normal, me fije en la hora: seis y media. Era temprano para mi gusto, pero si teníamos que ir hasta Nueva York lo mejor sería que comenzara a alistarme, además no estaría bien hacer esperar a Annabeth, entonces la visión regreso a mi mente, los dos dioses desmayándose, uno después del otro, eso no era normal, ¿Estará reaccionado con lo que sentimos?... no lo sé, pero eso será una preocupación para después, ahora debía apresurarme para no hacer esperar a mi dama.
Siete y cuarto, perfecto, salí y me dirigí a la entrada donde argos nos esperaba.
-Hola- saludé. El hizo una seña con su mano, nunca decía nada, siempre he supuesto porque tiene un ojo en la lengua al igual que en todo su cuerpo.
Annabeth llegó un segundo más tarde -Buenos días Saludó a argos- a mi claro, me dio un beso.
Subimos al carro nos acomodamos en los asientos traseros.
-bueno, nunca me dijiste eso de la lista- casi me acusó
-em… si, me había olvidado- dije encogiéndome de hombros -Quirón me envió una lista con los nombre de algunos semidioses que estaba en la zona por si los reconocía, también mencionó que habían puesto más Sátiros por toda la ciudad, los dioses mantienen su palabra, pero no es que nos pongan las cosas muy fáciles- comente y me aventuré a sonreírle. -La verdad es que no intentaba ocultarte nada, solo me olvidé, no creí que… bueno, disculpa te lo voy a contar a la siguiente apenas suceda algo- dije guiñándole un ojo
Llegamos bastante rápido a mi casa, supongo que el que alguien con cien ojos maneje lo hace más sencillo.
Nos cambiamos apresuradamente en 20 minutos ya estábamos listos para partir, la academia Groode, la escuela donde trabaja Paul, claro que él había pedido permiso por esos días, iba a acompañar a mi madre a su exposición. Era miércoles, genial, me tocaba biología con Annabeth.
Ella quería sentarse adelante, ser la primera, pero eso de la dislexia y el déficit de atención lo ponía difícil así que nos sentamos en la parte de atrás.
-En que se diferencia la mitosis de la meiosis- iba diciendo el profesor para comenzar la clase, pero en mi cerebro era bla, bla blablá bla bla. Al aparecer Annabeth si tenía alguna idea, porque garabateaba en su cuaderno con una letra ininteligible.
- la mitosis tiene 2n a diferencia de la meiosis que solo tiene una n- y en mi mente seguía bla, bla, bla-
-profase metafase anafase y telofase son las etapas de la mitosis- y en ese momento mi cerebro se terminó de desconectar, comencé a jugar con un lapicero lanzándolo al aire y atrapándolo, lo giraba en mi mano como una baqueta (los palitos de la batería), movía mi pierna, mi zapato hacia un poco de ruido al chocar con el suelo en repetidas ocasiones.
-Sesos de alga- me llamo Annabeth dándome un codazo para que me tranquilice.
-es que me aburro- dije con un dejo de voz.
-ya! y yo, pero contrólate- me reprendió, entonces vi que ella hacia que sus dedos chocaran con la carpeta en un ritmo acelerado.
Me encogí de hombros y comencé a dibujar en mi cuaderno. -Voy a reprobar…- me preocupé.
-Porque no intentas escribir en griego-
-qué?- y ella me mostro su cuaderno, por eso a simple vista todo parecía un garabato, ni me había fijado en los símbolos.
Le sonreí y asentí, eso me mantenía ocupado, hacer el esfuerzo extra para traducir lo que el profesor decía a griego antiguo mantenía mi mente ocupada, escribir me daba algo para hacer, y así pude controlarme, por un rato, luego me comencé a mover nuevamente.
-Percy lo estás haciendo nuevamente-
-lo siento- entonces Annabeth me tomo de la mano y comenzó a juguetear con mis dedos mientras escribía con la otra mano.
Así la clase resultó más sencilla, ella me mantenía ocupado.
Solo faltan tres clases más… por suerte una era educación física, seguro que ahí saco un 10 (para nosotros equivaldría a un 20)
Las otras dos clases de teoría fueron aburrida, por suerte pude tomar algunos apuntes con la técnica de Annabeth.
-al fin!- exclamé cuando terminó la segunda clase, la de historia. Me cambie a ropa de deporte.
-es ente semestre tendrán que elegir un deporte, de lo contrario llevaran gimnasia. Se oyeron varios murmullos el entrenador los ingnoro y saco un una lista. -Pueden elegir, básquet, vóley, futbol, lucha, esgrima, tenis lacross o atletismo- cuando dijo esgrima mire a Annabeth, definitivamente íbamos a sacar un 10 en esta asignatura
-Muy bien inscríbanse aquí, y vallan a las áreas asignadas-
-esto va a ser pan comido- le dije a Annabeth
-no te sobre expongas, además estas espadas son diferentes-
-siguen siendo espadas- la molesté, pero tome en cuenta su consejo, es decir, casi fui un dios con la espada. No me arrepiento de mi decisión, pero a veces pienso que pudo haber pasado.
Llegamos al salón donde se impartiría la "clase" de esgrima, el lugar era grande, con un techo alto e iluminado.
-Buenas Tardes. Soy el Señor Argent y seré su maestro.-chasqueó, fastidiado-Muy pocos serán los que alcancen un nivel decente en el arte de lucha con espadas, pero, para aquellos que lo logren, una nueva gama de posibilidades se abrirá ante ustedes- cuando el Sr. Argent terminó todos aplaudieron, algunos más que otros, yo solo le sonreí a Annabeth, pensando que hubiera sido de nosotros si no supiéramos utilizar la espada.
-Ustedes dos- nos llamó el profesor - ¿Les da risa lo que dije? Creo que serían los indicados para una pequeña demostración- terminó de decir con un dejo de recelo, pero a la vez también de diversión. Ahora todos vallan a cambiarse- ordenó -los trajes están en ese armario, los cascos en aquel, y las espadas en ese último-
-Percy- llamo Annabeth - por favor- dijo señalando el cierre de la espalda. Ella lo ayudó a terminar de ponerse el traje y prontamente estuvieron listos.
-Este no es un deporte para débiles, asi que los que no se sientan agusto retírense ahora que es su oportunidad- rugió… a él definitivamente no lo querían de bebe
-Puede que se sientan incomodos por el peso y la falta de movilidad, pero ya se acostumbraran- indicó al ver como caía una de las chicas después de un par de pasos. - y si no, ya saben- indico con su pulgar la puerta del salón.
-Es que nunca se ha puesto una armadura griega- bromeo Annabeth dedicándome una sonrisa
-Ahora, el ataque básico es este- indicó haciendo una estocada -Ven, la espada recta, el brazo extendido, la pierna que sale es la misma que el brazo, la otra un poco doblada- iba explicando mientras Percy se divertía tomando la espada de un extremo jalándola y luego soltándola. -En serio, ¿Se puede pelear de verdad con esto?- le preguntó a Annabeth.
-Definitivamente los ataques van a ser más débiles, pero supongo que algo de daño harán-
-Bueno ahora, la demostración, ¿Quiénes eran?- recorrió con la vista los rostros de los alumnos. -Sí, ustedes dos- nos llamó con la mano.
Avanzamos y el Sr. Argent nos mostró como era la manera correcta de saludar. La espada levantada al nivel de su rostro y luego bajarla rápidamente hasta casi el nivel de sus piernas. -si lo hacen mal, los expulsaré- advirtió.
Si antes no me caía bien, ahora lo detestaba.
-Bueno, bien como bien, no creo que puedan, con que lo hagan decentemente será suficiente- dijo decepcionado, como si no hubiera visto un buen combate en años. -chicos, presten atención a como "no" se debe usar una espada.
Tuve unas ganas irresistibles destapar a Riptide y mostrarle lo que es una buena espada.
-Percy, con todo- dijo Annabeth a mi oído, entendí que la restricción que antes había impuesto se levantó y sonreí de oreja a oreja. -Vamos a callarlo- le susurré antes de caminar a donde me indicaba el profesor. Annabeth hacía lo propio y nos sonreímos mutuamente. Esto va a esta bueno.
El profesor se alejó un par de pasos -Listos- -saluden- hicimos el ademan que nos indicó -Comiencen-
Annabeth se lanzó en una, levante la espada instintivamente, es raro pelear con estos mondadientespensé, defendiéndome, y ver como la espada se doblaba un poco. Annabeth me ataco nuevamente, esta vez yo no al pecho, sino de lado, me defendí, estire el brazo para golpear su hombro, ella lo esquivó dando una vuelta, intentó atacarme al nivel de la cintura, eso ya lo esperaba, es su estilo, me defendí, una estocada, la paro fácilmente, pero estos palos de brocheta se doblaban y vibraban cada vez que chocaban con fuerza, intente golpearla con un lado de la espada a nivel del antebrazo ella me bloqueo e intentó desarmarme, si hubieran sido espadas de verdad seguro que perdía la espada, o al menos oscilaría en mi mano, pero con esto… la espada solo vibró mas de lo normal, nos separamos, avanzamos un par de pasos analizando nuestros movimientos como había enseñado Quirón, ataque directo al pecho, Annabeth se salvó con las justas, intentó esquivar el golpe pero a último momento levanto la espada y lo intercepto, entonces aprovecho que me había desestabilizado un poco y atacó a nivel de mis pies para que me callera, salté y la espada paso como si estuviéramos jugando soga, entonces hice una finta, ataque apuntando al pecho, pero a unos 30 centímetros, justo lo necesario para que se defienda y lo hizo, levanto la espada para bloquear, no terminé el movimiento sino que desvié el golpe hacia sus caderas, ella me esquivo con una acrobacia, la había visto hacerla varias veces, en el campo de batalla normal uno no hace eso, es decir, que pasa si justo donde caes te espera otro monstruo o golpeas a otro héroe, pero aquí, teníamos libro movilidad, los alumnos se habían movido hasta esta arrinconados en las parece, sonreí al ver sus caras, algunas de susto, estupefacción, asombro, benevolencia, fanatismo, maniacas. Busque al profesor, estaba justo delante de un grupo de chicas, al parecer no podía ni cerrar la boca, sus ojos pasaban de mirar a Annabeth a mi desorbitados y asustados… no sabe con quién se metió, pensé, y una brisa de aire rozo mi brazo, si no fuera por TDHA seguro que ahí terminaba todo, pero con las justas esquive el golpe, -no te distraigas-, dijo Annabeth y juraría que sonreía tras del casco que parecía un mosquitero, -solo te daba ventaja- contesté lanzándome para atacar, la punta de mi "espada" choco cerca de la empuñadura cuando Annabeth intentó esquivarme, si hubiera sido Riptide seguro que ahí terminaba todo, pero esta coas simplemente parecía de juguete, Annabeth me atacó directo a la cara, eso no lo esperaba, me defendí, ataque, las espada chocaban estridentemente, nos movíamos tanto que ya ambos sudábamos bajo ese traje acolchonado, definitivamente es más cómodo que las armaduras griegas, pero no resistiría una pelea de verdad. Ataque, una, y otra y otra vez, no le daba chance a Annabeth a contraatacar, la estaba acorralando, entonces ella hizo algo arriesgado, en lugar de defenderse se agacho para esquivar el golpe, y comenzó a atacar, la cosa se había puesto buena, casi me golpea en las piernas pero baje la hoja de la espada y me cubrí, intenté golpearla pero ella era rápida, me esquivo, retrocedí u par de pasos, entonces escuche un gritito, nos habíamos movido hasta donde estaba un grupo de chicos, entre ellos uno de los más grandes es el que había soltado el sonido, me reí, y seguí atacando a Annabeth. Esto podía tener para rato, ella siempre ha sido muy buena, y con estas espadas ninguno de los dos podíamos demostrar las verdaderas habilidades
-ES SUFICIENTE!- dijo el profesor, al parecer ya había reaccionado
-y?- dijo Annabeth sacándose el casco acomodándose un mechón rubio detrás de la oreja, nos va a expulsar?-
El Sr. Argent apretó los labios, frunció el ceño y entornó los ojos, pero no dijo nada, como si lo sopesara. -Todos tomen una espada, vamos a practicar los movimientos básicos- *al parecer, no nos va a expulsar.*Se dio la vuelta y siguió diciendo - fórmense en tres líneas, separados por dos metros del otro, vamos que esperan!- dijo la última parte con el tono algo más áspero de lo usual
Mientras todos se amontonaban para estar adelante, aproveche para tomar la mano de Annabeth e ir a ubicarnos en la tercera fila, lo más alejado posible del profesor.
-Buena partida sesos de alga- me dijo cuándo llegábamos al extremo superior izquierdo del salón. -Tu tampoco estuviste mal- le dije antes de robarle un beso y alejarme de un salto para que su espada no me alcance. Sabía que no le gustaba que la bese en público… pero pelear me ponía a mil!
-Cobarde- río negando con la cabeza. Creo que ya se ha resignado.
-Guapa- le dije y me reí un poco más fuerte.
Mientras tanto el profesor indicaba como era la posición correcta de agarrar la espada, apoyar el peso del cuerpo, transferirlo de una pierna a otra…etc, todo eso ya lo sabíamos… y no precisamente por las clases.
Creo que no paso ni 15 minutos antes de que nos mandaran a dejar el equipo.
-No ha ido tan mal- dijo mirándonos con el ceño fruncido -Todos a las duchas- indicó
-no estuvo del todo aburrida la clase- bromee
-nop, no del todo- rio y me empujo con la mano.
-Te veo acá en 20- le dije cuando ya aviamos llegado a la puerta de los vestidores.
-ok- me respondió y esta vez ella me robo u beso, pestañee un par de veces, no me lo esperaba, pero podría acostumbrarme.
HOLAA!!, Eserpo que les guste este cápirulo tanto como a mí me gustó escribirlo
un agradecimiento especial a mi amiga Julia que hizo el favor de revisarlo antes de que lo publicara, veran que ahora es mas fácil de leer xD