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Historia 100272 — capítulo 11

-¡Pero tengo que entrenar!- gritó Kathleen en forma de protesta.

Era una mañana calurosa, en la que el cielo no estaba totalmente despejado, sino que había algunas pocas nubes viajando por el cielo impulsadas por el viento que provenía del norte. En el numero 12 de Grimmauld Place, una pequeña pero ferviente discusión se había desatado en cuanto Sirius Black, quien se encontraba desayunando tranquilamente junto a su ahijado, vio entrar en el recinto a su hija ataviada con el uniforme de quidditch.

-No Kathleen Alanis, hace dos días que saliste del hospital y no estás en condiciones de realizar esfuerzos y mucho menos de entrenar- replico Sirius- Hoy te quedas acá y no se habla más. 

-Pero…-quiso refutar, pero ya no la iba a escuchar- ¡Harry!- llamo al muchacho, el cual se sobresalto y la miro con interrogación- ¡Decile algo!

-No, Kathleen, Sirius tiene razón- convino el ojiverde- No es bueno que entrenes en tu estado.

-¿Qué estado? Si estoy bien.- dijo girando sobre sí misma para demostrarles lo que decía.

-Kathleen, por última vez te lo digo- anuncio Sirius verdaderamente serio- No vas a salir a entrenar. Ahora sentate a desayunar.

Kathy, totalmente enfurruñada corrió su silla arrastrándola por el suelo y se tiro literalmente sobre ella con los brazos cruzados en señal de indignación y el seño fruncido. El desayuno, del cual Kathleen no probo bocado a modo de protesta, transcurrió en un tenso silencio hasta llegado el momento en que su padre tenía que marchar hacia el Ministerio. Sirius se levanto silenciosamente le palmeo el hombro a Harry a modo de saludo y le dio, o mejor dicho intento dar, un beso en la mejilla a su hija, pero esta lo esquivo todavía enojada. El solo la ignoro y se despidió con un "Hasta el mediodía".

-Dobby- hablo al aire Kathleen cuando se hubo ido su padre. Con un fuerte crack el elfo domestico apareció en la cocina.

-¿Llamo señorita Kathleen Black?- pregunto haciendo una amplia reverencia hasta tocar el suelo con la punta de la nariz y luego reiterar el mismo movimiento para con Harry.

-Sí. ¿Me podrías hacer el desayuno?- pidió amablemente con una expresión totalmente diferente a la que tenía cuando Sirius estaba presente.  

-Por supuesto, cualquier deseo de un amigo del señor Harry Potter, es una orden para Dobby.- y dicho esto se puso a preparar los alimentos.

-Y no creas que con vos está todo bien, Potter.- anuncio señalando a Harry algo molesta.

-¿Y yo que hice ahora?- pregunto extrañado.

-Me traicionaste- le recrimino resentida.- Te pusiste de su lado en vez del mío.

-Vamos Kathy, no seas obstinada- intento hacerla entrar en razón- Sirius tenía razón.

-Igual, se supone que sos mi amigo- le reprocho.

-Sí, y porque soy tu amigo busco lo mejor para vos.

-Ahg, si no estuviera enojada con vos, te abrazaría.- se quejo todavía algo enfurruñada. El chico lo único que hizo fue rascarse la coronilla confundido "¿Quién entiende a las mujeres?", pensó.

Mientras Kathleen se dedicaba a desayunar acompañada por Harry quien muy abochornado escuchaba los elogios del elfo domestico para con su persona, una gran lechuza imperial de plumaje negro con matices plateados ingreso a la cocina proveniente del piso superior y se poso a un lado de la adolescente, totalmente erguida y con la pata que llevaba la correspondencia, estirada al frente.

-Gracias Koichi- dijo con el humor renovado y una sonrisa radiante.- Puedes esperar en mi habitación.- cuando termino de decir eso, la lechuza emprendió vuelo y desapareció por donde había llegado.

Harry quien estaba perplejo tras observar el episodio que acababa de ocurrir, observo como la chica, aun con su sonrisa pintada, desdoblaba un manojo de pergaminos de buena calidad y comenzaba a leer tranquilamente. Solo cuando termino, se animo a dirigirle la palabra.

-¿Quien te envía eso?- pregunto curioso.

-Un chico.- contesto cantarinamente, Harry la miro enarcando una ceja- ¿Qué? No te creas que sos mi único amigo.-  dicho esto, se levanto carta en mano y salió de la cocina, dejando a un suspicaz Harry y a un adulador elfo que ni se había inmutado de lo acontecido y seguía halagando al mago.

Para cuando Sirius volvió a casa a Kathleen ya se le había pasado totalmente el enojo, es mas se la veía muy feliz, lo cual lo extraño a sobremanera, siendo que cuando se había marchado ni lo había saludado y ahora se le acercaba sonriendo y le abrazada. Miro a Harry de soslayo y vio que este se encogía de hombros. En fin, ya sabía que las mujeres eran complicadas y los adolescentes aun más, así que todo eso combinado daban un resultado que él no podía ni quería imaginar, así que solo se conformo con seguirle la corriente.

-¿Los Weasley's?- pregunto Kathy desconcertada. -¿Quiénes son?

-Es una familia muy amiga mía y por sobretodo de Harry- contesto Sirius- Asi que ve a vestirte bien, que en una hora nos vamos a la madriguera.- anuncio.

-¿A dónde?- inquirió aun mas desconcertada a lo que Harry rio.

-A su casa, Kathy, al fin te voy a presentar a mis mejores amigos.- exclamo entusiasmado y agrego- Ahora apurate y anda a cambiarte.

Tras estar bajo la ducha alrededor de 20 minutos, Kathleen salió del baño envuelta en una toalla con el cabello aun chorreando algunas que otras gotas, llego a su habitación y busco en su armario que ponerse. Al cabo de media hora bajo al salón en donde la esperaban Harry y Sirius, vestida con un jean azul, una remera vestidito roja y zapatillas converse de un rojo gastado. Tenía los mechones de su cabello recogidos para atrás con hebillas y rulos bien formados cayendo por su espalda como una cascada. Además, estaba levemente maquillada, solo un poco de delineador y ritmel y traía aros colgantes en forma de estrella.

En lo que pareció un abrir y cerrar de ojos se encontraba en una pequeña sala de estar con mullidos sillones de distintos tamaños y colores al igual que los almohadones que había sobre ellos, se podían observar tapates rústicos y cuadros con distintos personajes, todo iluminado por la cálida luz de las velas que había esparcidas por todos lados. Frente a ella había una mujer bajita y robusta, de cabello ondulado color rojo que les sonreía amablemente.

-Harry querido- abrazo al muchacho- Sirius ¿Cómo has estado?- saludo a su padre con un beso en la mejilla y por último se fijo en ella- y vos debes ser Kathleen ¿no?- dijo acercándose a la chica.

-Sí, Señora Weasley, un placer conocerla- esbozo una sonrisa cordial y se sorprendió cuando la mujer la abrazo con cariño.

-El placer es mío, cariño.- se quedo mirando a todos- ¿Pero que hacen parados? Siéntense, siéntense- dijo haciendo un ademan con la mano y señalando los sillones.- Arthur, aun no ha llegado, al igual que los gemelos pero Ron, Hermione y Ginny están arriba, si quieren ir a saludarlos…- propuso mirando a los más jóvenes.

-Sí, señora Weasley- se apresuro a decir Harry a la vez que se levantaba.-Vamos, Kathy.

Kathleen imito a Harry y lo siguió hasta la cocina, alcanzando a escuchar como la señora Weasley le comentaba a Sirius lo encantadora que era su hija. Subieron por una zigzagueante escalera en la que en cada tramo se veían puertas que daban a diferentes habitaciones. A medida que iban subiendo cada vez se escuchaba más claro como un grupo de personas charlaba animadamente. Llegando al final de la escalera, se podía visualizar una puerta de madera cuya pintura estaba cuarteada y que sobre su superficie había un cartel que decía "Habitación de Ron". Pero Harry no se detuvo allí, sino que siguió de largo entrando en la habitación. Kathleen se quedo en la puerta algo retraída mientras observaba como Harry saludaba y… ¿besaba? a una chica pelirroja de pelo lacio, y luego dirigirse a un chico alto, también pelirrojo y una chica de pelo enmarañado color castaño claro.

Harry, percatándose que Kathleen aun seguía en la puerta, se volteo y la insto a entrar en la habitación.

-Chicos, les presento a Kathleen…- la presento, pero se vio interrumpido.

-…Black, la hija de Sirius- concluyo Hermione por ella en un tono sabihondo.

-Exacto, Kathy, este es Ron Weasley- añadió señalando a un muchacho alto, pelirrojo de ojos azules con un aire distriado.

-Oh, un gusto conocerte al fin Ron, Harry me hablo de vos, y ya tenemos algo en común. Ron la miro extrañado.- Que no aguantamos al idiota de Victor Krum.- explico como si fuera lo mas razonable.

-Victor Krum no es un idiota- salto Hermione defendiendolo. - Es un chico muy dulce y amable cuando se lo propone.

-El es solo un maldito machista racista.-  refuto Kathleen recordando a su enemigo.

-Ya chicas, - medio Harry- ya fue. Kathy, esta es Hermione.

-Me supuse.- dijo con autosuficiencia estrechando su mano con Hermione.- Espero que nuestras opiniones no se interpongan entre nosotras.- agrego tratando de sonreír.

-Y ella es Ginny, mi novia- finalizo Harry de presentar a todos.

-¿Cómo no me vas a decir que tenias novia Potter?- pregunto bromeando,  fingiendo ofensa- Seguis juntando puntos.- Harry solo se rio.

-¿Qué tal Kathleen?- se acerco Ginny sonriendo y la saludo con un beso en la mejilla.

-Muy bien Ginny, un gusto conocerte.- respondió sonriendo sincera.

Al rato, los cinco adolescentes bajaron a la cocina para ayudar con los preparativos de la cena. Allí se encontraron con dos jóvenes idénticos un poco mayores que ellos, también pelirrojos, que vestían túnicas color magenta, lo cual desentonaba terriblemente con el color de su cabello. Sirius que se encontraban charlando con ellos, hizo señas a Kathy para que se acercara y abrazándola por la cintura la presento.

-Chicos, déjenme presentarles a Kathleen mi…- anuncio pero uno de ellos lo interrumpió.

-¿No es un poco joven para ser tu novia?- pregunto divertido uno de ellos.

-Que picaron Sirius- exclamo el otro riendo y guiñándole un ojo.

-Fred, George…- les llamó la atención Sirius- Kathleen no es mi novia, es mi hija.- aclaro.

A todo esto Kathy, no sabía si reírse o esconderse de la vergüenza. Y los gemelos al escuchar eso, se sorprendieron y a la vez se sonrojaron debido a la gran metida de pata.

-Hola Kathleen, somos Fred y George Weasley…- se presento Fred a sí mismo y a su hermano.

-¿Fred y George Weasley?- pregunto pasmada la chica- ¿De sortilegios Weasley?- los chicos asintieron algo desconcertados-¡Soy Kathy Black!- anuncio la chica sonriendo.

-¿Kathy Black?- pregunto el gemelo de la derecha con sorpresa en la mirada.

-Un gusto conocerte al fin en persona.- exclamo sonriente Fred.

-¿Los conoces?- pregunto Harry metiéndose en la conversación.

-Es nuestra mejor clienta de Bulgaria.- aclaro George.

-¿Sos clienta de ellos?- cuestiono Sirius extrañado.

-Sí. ¿De dónde pensaste que saque el polvo peruano de oscuridad instantánea para tirar en la oficina del director?- le pregunto riendo.- Ya que tanto le gustaban las artes oscuras, un poco de oscuridad no le iba a molestar…- explico mirando a los gemelos.- Aunque no me di cuenta de que los cuadros me delatarían jajaja- concluyo riendo.

Luego del episodio con los gemelos, llego el señor Weasley, quien estaba muy ansioso de conocer a la famosa hija de Sirius, y se entretuvo mucho interrogando a la muchacha acerca del uso de la videocasetera y el walk-man. La cena transcurrió como de costumbre muy ruidosa y alegre. A Kathleen le agrado mucho la familia Weasley y Hermione; había conocido a sus proveedores de chascos, a los que admiraba; a los mejores amigos de Harry y su novia, quien le pareció una chica muy simpática; y el resto del clan. Al final, Sirius, Harry y Kathy volvieron a Grimmauld Place, no sin antes prometer que volverían pronto. 

-Aun no puedo creer que Sirius tenga una hija- admitió Ron, mas tarde echándose en su cama.

-Sí, es algo muy repentino- concordó Hermione sentándose en el alfeizar de la ventana- Igual, algo en ella no me cierra- agrego con el seño fruncido.

-Bah, vos lo decís porque llamo a Vicki "idiota"- despotrico Ron- a mi me pareció una chica muy simpática.

-¿Simpática? Es una cínica- anuncio.- ¿No escuchaste como se jactaba de romper las reglas en su antigua escuela? Y encima alardeaba de lo "inteligente" que es.- exclamo escandalizada.

  • Hermione- dijo Ginny entrando en la habitación- ¿Qué esperas? Es hija de Sirius Black, bromista por naturaleza poseedor de un ego más grande que Hogwarts. Es obvio que heredo eso de él, igual no creo que sea una chica mala, me pareció muy agradable. ___________________________________________________________________________Bueno, este capitulo me salio mas largo de lo que esperaba... Pero no se acostumbren demasiado jaja.Espero les halla gustado ;)Besos, comenten xD