← Amado Enemigo · de
Amado Enemigo — capítulo 5
Capítulo 5
POV Edward.
Hoy toda mi familia se encontraba en la casa de Charlie, era increíble ver como mis hermanos habían quedado enamorados de mis futuras cuñadas, todo se solucionaría si fueran más grandes, para opinión de mis padre ellos aún eran muy Jóvenes, Jasper con 19 y Emmett con 21, no podían estar pensando en matrimonio, aunque estuvieran muy enamorados, por el contrario yo que tenía 24, tenía que casarme, aunque Bella y yo vivíamos solo para hacernos la vida imposible.
Pensar en Bella me arranco una sonrisa del rostro, aun me quemaban mis dedos por el contacto con su aterciopelada piel, trate de ocultar mi expresión, mi madre era muy perceptiva, seguro se daba cuenta de que algo había ocurrido con Bella.
Esta noche era otra excusa para pelear, hoy se fijaba la fecha de la boda, una boda que por el bien de nuestra salud mental se haría muy sencilla, intima, sería muy difícil e incómodo fingir por horas interminables lo enamorados que estábamos y lo felices que éramos, Por lo menos nos iban a sacar ese peso de encima pensé con ironía.
Fuimos a un restaurant, mis padres y Charlie discutieron todo sobre la boda, para mi sorpresa Bella se encontraba muy callada, aceptaba todo lo que le decía mi madre. La boda era dentro de un mes, la idea aparte de salvar la empresa de Charlie es que yo le ayudara a él en lo relacionado con el negocio y sacarlo de ese bache financiero en el que se había metido. Yo había estudiado Administración Financiera por lo que estaba más que deseoso en aplicar todo lo que había aprendido. Por lo que entre más pronto mejor, iba vivir en la casa de Charlie como lo venía haciendo todos los fines de semana del compromiso, solo que esta vez no dormiría solo, Bella dormiría conmigo, para guardar las apariencias, no vaya a ser que los empleados de la casa digan algo y arruinen todo el plan, pero todo era hasta que la empresa saliera a flote, por lo que una posible luna de miel después de la boda quedo descartada, aunque esto último no sabía si lamentarlo o agradecerlo, no después de lo que había pasado con Bella esa tarde.
No sabía que me había pasado con ella, pero desde ayer se había despertado mi deseo por ella, no es que antes me pareciera fea o algo así, simplemente trataba de mantener mis sentimientos al margen, pero hoy no los pude controlar, la necesitaba y no sabía cómo rayos le iba a hacer para dormir con ella sin arrojármele encima. La simple imagen mental hizo que mi entrepierna comenzara a despertar, trate de pensar en otra cosa.
Pronto dieron las 12 y nos retiramos del restaurant, la plática cuando llegamos a la casa de Charlie fue si debíamos regresar a mi casa o no.
—Ya es demasiado tarde para que vayan en carretera—dijo Charlie—aquí podemos acomodarnos.
—Carlisle y Esme podrían quedarse en la habitación de Edward—dijo Alice— Emmett y Jasper pueden quedarse en la habitación de Rosalie y Rosalie se puede quedar conmigo—dijo satisfecha Alice por su acomodo.
—Ven—dijo Charlie—todo resuelto—los mire perplejos. Todos comenzaron a ir a sus habitaciones, yo guie a mis padres a la mía.
—¿Tu dónde vas a dormir hijo? —me dijo mi papa mientras miraba mi cuarto observando cada detalle, nunca lo había traído.
—No lo sé—confesé—voy a preguntarle a Alice donde se supone que dormiría yo.
Camine por el pasillo hasta la habitación de Alice, toque su puerta. Salió Alice que me miraba confusa.
—¿Qué paso Edward? —pregunto.
—¿Dónde se supone que voy a dormir yo? —le pregunte. Sus ojos se abrieron como platos.
—Cierto—exclamo divertida—no pensé en ti—rodee los ojos.
—Duerme en la habitación de Bella—dijo como si fuera lo más natural.
—¿Estás loca? —le dije—Charlie me mataría si se entera— le dije.
—Prácticamente están casados—me dijo—además no te hagas Eddy, yo sé perfectamente que algo paso entre ustedes hoy en la tarde, tus sabanas revueltas los demuestran.
—No pasó nada—dije furioso.
—Buenas noches Edward—dijo mientras me cerraba la puerta en la cara.
Camine enojado hacia la habitación de Rosalie. Ya se encontraban acostados ahí Emmett y Jasper. Jasper se encontraba en el suelo arriba de unas cobijas que servían como colchón, mientras que Emmett se encontraba en la cama individual de Rosalie.
—¿Todavía hay lugar para uno?—les pregunte.
—No te dijeron donde dormirías tu—me pregunto Jasper.
—Sí, pero no pienso dormir con Bella—los dos sonrieron.
—Lo siento Edward, pero aquí no duermes— dijo empujándome Emmett sacándome del cuarto.
Mas enojado camine hacia el cuarto de mis padres, toque y entre.
—¿No tienes donde dormir querido? —pregunto mi madre mientras me acostaba perezosamente en el suelo.
—No, me ha dicho Alice que duerma con Bella, pero no pienso hacerlo.
—¿Por qué no? —pregunto claramente divertido mi padre mientras se acomodaba junto a mi madre en la cama.
—¿Te imaginas la reacción de Charlie si se entera? —dije, mi padre rio, y se levantó de la cama y de un solo movimiento jalo mi almohada haciendo que mi cabeza rebotara contra el piso.
—¡Oye! —Le grite— ¿Qué te sucede papa? Me dolió—camino hacia la puerta y arrojo mi almohada, lo mire perplejo.
—Anda, fuera de aquí—dijo—Charlie no dirá nada, después de todo, prácticamente están casados.
Me levante claramente enojado.
—Gracias por su generosidad—le dije realmente molesto mientras salía de la habitación, cogí mi almohada de un tirón y me dirigí a la habitación de Bella.
Toque la puerta débilmente debido a los nervios, sabía que Bella no aceptaría que estuviera en su habitación, pero no me habían dejado otra opción. Después de unos segundos decidí entrar.
No sé qué hubiera preferido más, descubrir la verdad como lo hacía ahora, o quedarme ignorante como hasta ahora.
Tal vez si hubiera seguido en la mentira, en la estupidez de pensar que tal vez Bella sentía algo por mí, tal vez hubiera seguido como el idiota que soy y acabaría confesando mi amor por este, que hasta hoy, había pensado que era un ángel.
Tal vez no me hubiera importado seguir con esta mentira, no me hubiera importado seguir en mi cuento de hadas donde a pesar de todo Bella y yo nos amábamos, no me hubiera importado con tal de no sentir el dolor que sentía en este instante.
Pero los hubieras no existen y en este momento me encontraba en la habitación de Bella, con el corazón hecho trizas y con la furia quemándome las entrañas.
¡¿Qué diablos hace Jacob aquí?
Bella me miraba con aquellos ojos chocolatosos asustados. Me di cuenta de que no solo había pensado ese reclamo sino que lo había dicho en voz alta.
— ¿Y tú quién diablos te crees como para entrar así a su cuarto?—Jacob me miro con furia mientras sostenía más fuerte a Bella por la cintura.
Los había encontrado de esa manera, Jacob sostenía a Bella mientras ella se encontraba abrazada a él con su cara escondida en su pecho.
—¡Es mi prometida!—Le grite—¡va ser mi esposa! ¡¿Necesitas más razones? —me acerque a él quitando a Bella a mi paso y golpeándolo en la cara.
—¡Edward! —Bella me grito apenas vio como Jacob caía al suelo.
Rápidamente Jacob se levantó del suelo, la sangre escurría por su nariz.
—El hecho de que la obliguen a casarse contigo no la hace tuya. —dijo Jacob en tono burlón mientras con el dorso de su mano limpiaba la sangre que salía de su nariz.
Podía sentir como se calentaba la sangre de mis venas, lo quería matar y lo iba hacer.
—Edward por favor basta—la mano de Bella se posó en mi hombro, mientras su voz suplicante se escuchaba atrás de mí. Solo moví el hombro para que me soltara y me adelante agarrando a Jacob de las solapas de la camisa.
—Escúchame muy bien perro—le grite—ella es mía, no me importa lo que pienses.
—Suéltame—se quejó. Lo solté pero aventándolo contra la ventana. Su cuerpo choco contra el marco de la ventana para después caer al suelo. Me acerque a él preso de la rabia que me consumía.
Me faltaban solo unos pasos para llegar a él cuando de un salto se levantó y me soltó un golpe en la cara que me hizo caer al suelo.
—¡Jacob! —Gritó Bella acercándose a él— Ya lárgate de aquí—le grito mientras le propinaba varios golpes en su pecho, pero no le hacían nada, Jacob solo me miraba esperando el siguiente golpe. Y se lo daría.
Me levante y fui directamente hacia él, él solo estiro su mano derecha alejando a Bella de su lado. Nuestras miradas se encontraron y avance decidido.
A penas llegue estire mi pie y de una patada lo hice caer al suelo, lo tome de las solapas de la camisa y sin siquiera pensarlo lo empuje por la ventana dejando la mitad de su cuerpo en el aire mientras yo sostenía sus pies sin dejarlo caer.
—¡Ya basta Edward! —Grito Bella a mi lado desesperada, las lágrimas caían a borbotones por su rostro. Su rostro me distrajo lo suficiente para que Jacob tomara ventaja.
En un rápido movimiento se levantó tomándome del cuello de mi playera. Ahora si lo soltaba caería con él.
—Suéltalo Jacob—los gritos de Bella se escuchaban muy en el fondo, ninguno de los dos hacia caso de sus suplicas.
Solté la mano derecha de sus piernas y le propine un golpe en la cara que hizo que me soltara y colgara por la ventana de Bella solamente de su pie izquierdo, lo solté más para que quedara más expuesto.
Bella soltó un grito. Jacob solo se levantaba con el puro impulso de su abdomen y me gritaba que lo soltara. Sonreí y fue lo que hice.
La casa de Bella no era tan alta, y nos encontrábamos en el segundo piso, sabía que si lo soltaba no le pasaría nada más que una fractura del brazo o del pie.
Bella dio un grito ahogado al ver que solté a Jacob.
Pero en la caída dio un giro cayendo de pie y sin ningún rasguño el desgraciado.
—Me las vas a pagar Cullen—me grito—bájate, si eres tan hombrecito, bájate.
Bella dio un suspiro al ver que no se había hecho daño. Y sin pensarlo dos veces comencé a sacar mi cuerpo por la ventana. Bella jalo de mi brazo.
—No, Edward no—me dijo con los borbotones de lágrimas en las mejillas— ya basta por favor.
Mire hacia donde estaba Jacob, era jaloneado por Sam y Seth llevándolo a la camioneta, mientras les gritaba que lo soltaran.
—¡Ya cálmate Edward! —Me grito Seth—¡Ya fue suficiente! —Conocía muy bien a todos los amigos de Bella, y con todos me llevaba bien, Mike, Eric, Tayler, Sam y Seth, pero con el único que no congenie desde un principio fue con Jacob. Con Seth era con el mejor me llevaba, lo apreciaba más que a mis propios amigos, es más, creo que era el único que le había contado mis sentimientos hacia Bella. Pero aunque él también era amigo de Jacob, sabía perfectamente que podía confiar en él.
—¡Eres hombre muerto si te le vuelves acercar perro sarnoso! —le grite.
—¡No te tengo miedo sanguijuela! —me grito mientras Sam lo aventaba bruscamente a la camioneta y cerraban las puertas para inmediatamente arrancar la camioneta y marcharse.
Cerré la ventana con más fuerza de la necesaria. Y comencé a caminar hacia la salida, tome mi almohada que había dejado en el suelo y me disponía abrir la puerta cuando los reclamos de Bella hicieron que me paralizara en mi lugar.
— ¡¿Qué diablos te sucede Edward? ¡Casi lo matas! —me gritó.
Me volteé, la mire a los ojos mientras sentía que la sangre me hervía de puro coraje, todavía la encontraba a la una de la madrugada con Jacob en su habitación y todavía me reclamaba que casi lo mataba.
— ¿No crees que el de los reclamos debería ser yo? —mi voz salió calmada, seria, Bella me miraba completamente asustada. Deje caer nuevamente mi almohada y me senté en la silla que estaba frente a su escritorio. Con la mano le señale a Bella la cama para que se sentara. Ella se sentó.
— ¿Qué hacía Jacob en tu cuarto a la 1 de la madrugada? —le pregunte calmado.
—Nada que te interese—me dijo completamente enojada. —más bien ¿tú que hacías en mi cuarto a la una de la mañana?
Respire hondamente tratando de calmarme. Me levante y esta vez me dirigí a la puerta con decisión de no volver a discutir con Bella.
— ¿así sin más te vas a ir? —me pregunto. Volteé sin tolerarlo más, la sangre me hervía de coraje, donde estaba mi corazón ahora solo se encontraba vacío, mi cabeza ya no razonaba, solo se reproducía una y otra vez la escena de Bella y Jacob abrazados.
— ¿Quieres arreglar esto? —le grite mientras la hacía retroceder hasta que se volvió a sentar en la cama—pues vamos hablarlo.
—Dime—le grite— ¿todas las noches es lo mismo? —Le grite—desde cuando me tomaste como tú imbécil, haciéndome creer que eras mi prometida mientras en las noches te veías con este cabrón—su rostro se desfiguro de puro coraje, se levantó y me iba dar una cachetada, pero le bloqueé la mano. Ya estaba harto de que me golpeara.
—Eso a ti no te importa—me grito—no estoy contigo por gusto.
—Es lo que menos me importa—le grite— ¿crees que yo si quiero estar contigo? Pues estas muy equivocada, pero por lo menos yo estoy haciendo las cosas de la manera correcta.
— ¿Y cuál es la manera correcta según tú? —me grito.
— ¿Crees que yo no quiero estar con alguien más? Estoy enamorado Bella, y sin embargo renuncie a ella por ti—le mentí descaradamente—yo no sé qué diablos sea lo que sientas por Jacob, y no me interesa, pero lo importante es que estás conmigo, y yo contigo Bella.
—Nadie te obliga estar conmigo—me grito—vete con tu novia.
—Tu eres mi novia Bella—le grite—acaso que no entiendes, tenemos que sacrificar cosas, estoy contigo, tu eres la única, te tengo respeto y lo único que te exijo es lo mismo, ser el único y que me respetes. Si esta relación no funciona, los que van a pagar las consecuencias son nuestros padres, no tenemos alternativa.
—Lárgate—me grito. Desesperado la tome de los hombros haciendo que me mirara a los ojos.
—Solo te digo una cosa Bella, no quiero volver a ver a Jacob cerca de ti—la amenace.
—Si no que—me miro desafiante.
—Lo mato—concluí. Bella me miro asustada, la solté volví a coger mi almohada y me fui a dormir a la sala.
Me recosté en el sillón más grande, respire hondamente y deje que las lágrimas comenzaran a salir por mis ojos. Me dolía, me dolía horrible saber que era lo que había sucedido este tiempo a mis espaldas.
¿Tanto lo amaba? ese pensamiento se reproducía en mi cabeza una y otra vez, añadiendo más dolor del que pensé que sería capaz de soportar.
La cabeza me daba vueltas, en mi mente se estaba abriendo la posibilidad de terminar con este compromiso que me estaba matando, talvez debería dejar a Bella que fuera Feliz, irme, largarme lejos.
Pero sabia que si me iba, la sombra de Bella me perseguiría por todo lo que me quedaba de vida. No podía seguir negándolo más tiempo. Bella se había quedado en mi corazón como un tatuaje en la piel. Y ahora que veía que le pertenecía a otro hombre, que su corazón estaba con otro hombre, me había quedado completamente vacío.
El dejar de existir talvez seria la solución más sensata, así acabaría con este dolor que me consumía el alma y le dejaba el camino libre a Jacob.
Pero le ocasionaría un tremendo dolor a Esme, y eso era lo último que quería.
No se por cuanto tiempo estuve pensando, pero cuando prendieron la luz de la sala, dejando ver a Carlisle y Esme listos para partir no había dormido ni un solo minuto. Podía sentir como mis ojos ardían, las lágrimas habían cesado ya, pero sentía mis ojos tan pesados, que parecía que no hubiera dormido en una semana.
—Hijo—grito Esme—pero que te hiciste en la mejilla—toco suavemente produciéndome un dolor.
—Me caí de las escaleras—le mentí. Carlisle me lanzo una mirada diciéndome que a él no podía mentirle.
—ah, si escuche un par de ruidos anoche—dijo acariciándome el rostro— ¿así que fuiste tu?
—Si
— ¿te lastimaste mucho? —me pregunto.
—no mucho en realidad
—Ve a tomar una ducha hijo, en media hora nos vamos—me dijo amorosamente. Me levante mientras sentía que mi cabeza pesaba más de lo normal. Me sentí vacío, un cuerpo que camina tan mecánicamente, un zombi.
Pues ha empezado el drama...¿Qué les parecio el capitulo? ¿Me dejan un comentario?