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Historia 106736 — capítulo 31

ANTES DE EMPEZAR EL CAPÍTULO: ESTAMOS A 5 DE JUNIO. ¿y DE QUIÉN ES EL CUMPLE HOY? SÍIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII. DE NUESTRO HURONCITO. FELICIDADES DRACO, HOY HACES 32 AÑAZOS. JAJAJAJA. (Y MI CUMPLE ES EL DIA 7. TAMBIEN 32 AÑOS. JAJAJAJA)

 Annalyssa corría por el pasillo hacia el aula de pociones. Se había quedado dormida después de haber estado repasando para el examen de Historia de la Magia hasta muy tarde. Y para colmo, su queridísima hermana había decidido no despertarla. Derrapó al fina del pasillo que daba a la entrada de las mazmorras y chocó contra alguien. Cayó de culo y todos sus libros quedaron desparramados por el suelo. Soltando un juramento entre dientes, se arrodilló y comenzó a guardar de nuevo todas sus cosas en la mochila.-Pero mira qué tenemos aquí. Una de las pequeñas traidoras....        Asustada, la niña levantó poco a poco la cabeza para mirar con quién había chocado. Su rostro perdió todo el color que había ganado después de la carrera desde la torre hasta las mazmorras. Ante ella estaban Harry, Ronald y dos chicos de Ravenclawn que no conocía.-Lo siento, pero llego tarde a clase de pociones.       La niña se levantó e intentó pasar por entre los chicos de séptimo. Ron la agarró del cuello de la túnica mientras Harry le quitaba la varita.-Tú te vienes con nosotros -dijo Harry con voz heladora. Annalysa miró a su alrededor, buscando a alguien conocido que pudiese ayudarla, pero no. Para su desgracia, todo el mundo estaba ya en clase. Forcejeó un poco pero nada pudo hacer. Ron era casi tres veces más grande que ella y muchísimo más fuerte. Resignada, dejó todo su cuerpo laxo. Ya que la habían atrapado, que sudase al llevarla. Se convirtió en un peso muerto bastante molesto. La llevaron a un aula vacía que estaba cuatro pasillos más allá de la entrada oculta de la sala de Slytherin. Dejó caer su pañuelo disimuladamente y rezó para que alguien conocido lo encontrase y supiese atar cabos.      Harry selló la puerta con varios encantamientos y luego se volvió para mirarla fijamente. La niña le sostuvo la mirada sin inmutarse. Aquellos ojos verde esmeralda no la provocaban absolutamente nada. Podría estar mirando el vuelo de una mosca y se sentiría igual. Aquello pareció molestar muchísimo al chico, que agitó su varita y la obligó a tomar asiento.-Veamos, pequeña traidora. ¿Qué podemos hacer contigo?-Creo que un par más de cicatrices en esa horrenda cara no quedarían nada mal -Ron paseó la punta de su varita por el rostro de la niña. Annalysa no pudo evitar un escalofrío. ¿Aquellos dos zumbados serían capaces de desfigurarla aún más?-¿Por qué no te metes la varita por donde nunca ha dado el sol? -la voz de la niña tembló un poco, pero mantuvo la expresión valiente e indiferente. Harry agitó la varita de nuevo y un rayo rojo impactó contra el pecho de la niña, que gritó de dolor. Cuando la tortura del crucio cesó, ella se limitó a sonreir de medio lado- Malfoy tiene razón, eres muy poco original, Potter.             Harry se quedó a cuadros. ¿Aquella niña que apenas llegaba al metro y medio le estaba vacilando? Lanzó de nuevo el crucio, pero esta vez muchísimo más fuerte. Annalysa gritó. Gritó como si le estuviesen arrancando el alma. Aquel dolor no se lo deseaba ni a su peor enemigo (que para su desgracia estaba ante ella).-Harry, para que la matas -Ron observaba impasible la tortura. No es que le importase mucho lo que sucediese con la niña. Le resultaba bastante molesta. Pero no quería que su amigo se viese en problemas.-No te preocupes. Podremos culpar a Malfoy si muere. Sabes que el Ministerio está a mi favor. Si...           No pudo continuar la frase. Una explosión inmensa redujo la puerta y parte de la pared a escombros. El aula se llenó de polvo. Los miembros del NED tosían y agitaban los brazos en un intento de aclarar un poco el aire. Annalysa se había caído de la silla tanto por el susto como por lo mal que se encontraba tras los dos crucios. Harry entrecerró los ojos en un intento por ver quién había interrumpido de aquella manera tan escandalosa su sesión de tortura.-Ups! Creo que se me ha ido un poco la mano.       Aquella cadencia al pronunciar las palabras, ese arrastrar de sílabas casi anticuado y aristocrático, les puso sobreaviso. Ron cogió a la niña por el cuello y apuntó a su sien con la varita.-Como des un paso más, Malfoy, la enana muere.-Comadreja, no tienes huevos -Draco entró en el aula. Su imponente figura resaltaba entre la niebla blanquecina. A su lado estaba Theodore y detrás suyo, Neville y Seamus.- Suelta a la pequeña o te juro que te hago trizas y se lo doy a las alimañas del Bosque Prohibido de almuerzo.-Veo que te has traído compañía -Harry fulminó con la mirada a sus compañeros de casa.-No. Sólo me los he encontrado por ahí y decidimos que sería divertido buscarte para joderte un poquito el día. Sin malas intenciones, claro -Draco sonreía, pero la sonrisa no llegaba a sus ojos. Los cuatro NED no pudieron evitar un escalofrío. Aquellos ojos brillaban con una furia contenida. Parecían dos discos de metal bruñido al sol. -Sabes que no te tengo miedo, hurón -Harry agitó su varita y en el rostro de Draco aparecieron tres cortes, de los que empezó a manar sangre. Theo soltó un juramento entre dientes.-Ahora tendrás nuevas cicatrices, Draco.-Cierra la boca, Nott -Malfoy sonrió de medio lado- Tendré que hacer una visitilla a la enfermería luego.-Lo que vas a hacer es sacarte un bono permanente. -Neville también sonreía- Pasas más tiempo ahí que en clase.-¿Crees que nos harían uno de grupo? -Seamus se lo estaba pasando pipa. Los NED les miraban como si se hubiesen vuelto locos. -¿Cómo podeis estar de broma cuando me tienen amenazada de muerte? -Annalysa les fulminó con la mirada. Draco la sonrió con calided (ahí si que llegó la sonrisa a sus ojos).-Tranquila. Ese inepto no podría hacerte daño ni a propósito -Draco levantó la mano izquierda y Ron salió despedido contra una de las paredes. La niña corrió hacia sus salvadores. Cuando estuvo entre los reconfortantes brazos de Theo, se giró y, mirando fijamente a Harry, le sacó la lengua. El niño que vivió sintió cómo la sangre le bullía.-¡NO TE BURLES DE MI, MALDITA TRAIDORA DESFIGURADA! ¡SÓLO LOS MONSTRUOS COMO ESE MORTÍFAGO DE MIERDA PODRÍAN FIJARSE EN OTRO MONSTRUO COMO TÚ! ERES....          No terminó la frase. Theo lanzó un palilingua no verbal y le pegó la lengua al paladar. Secó con la mano las lágrimas que caían por la cara de la niña y le sonrió.-Tranquila. Ese imbécil no podrá molestarte en unos días. Además, no eres ningún monstruo. Eres una niña preciosa que, cuando tenga tres años más, volverá locos a todos los chicos del colegio.-Vaya, gracias -Annalysa se había recuperado ya del susto- Es reconfortante que un abuelo me diga que voy a ser una belleza.        Los dos slytherin y los dos gryffindor rompieron a reir a carcajadas. Aquella niña era única. Salieron del aula olvidando a Ron y Harry, uno inconsciente y el otro maldiciéndolos en silencio.-¿Y la pared? -preguntó Neville.-Que se las arreglen. ¿No son el todopoderoso y maravilloso NED? -Seamus sonreía con maldad.- Me encantaría ver la cara de McGonagall cuando vea el boquete.         Llevaron a la niña hasta la sala común de Gryffindor. Draco se arrodilló para quedar a su altura y, mirándola con ternura, dijo:-Ve al dormitorio de Granger y las otras y duerme allí. Que tu hermana haga lo mismo. Esos cafres son capaces de entrar en el vuestro y atacaros. -La niña le dió un beso en la mejilla, cosa que le pilló por sorpresa- ¿Y ésto?-Por ser mi Caballero Negro.