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Entre Llamas — capítulo 18

Draco Malfoy estaba muy cansado y sin embargo debía enfrascarse en una entrevista con su esposa... aquella mujer fría y calculadora que en un papel guardado sabe Dios en qué cajón del escritorio, decía que era legalmente su esposa. Debía ir a su departamento en Londres y explicarle respecto de la gravedad de su hijo. Narcisa le dijo que durante la tarde le envió una lechuza a Astoria, pero aún así ésta no llegó al hospital.

Se apareció, como de costumbre, en la sala del pent - house de Astoria. Aquel lugar era en extremo lujoso, ya no tenía en cuenta cuánto dinero de la familia estaba invertido allí. Pero bueno, todo fuera por estar lejos de esa mujer, con la cual hacía años no tenía contacto, ni menos compartía su alcoba. Menos, al enterarse de que ella mantenía diversas relaciones esporádicas, con el muggle que se le cruzara por su camino. Sin embargo, más de una vez dudó que sólo fueran muggles, siempre creyó que existían también magos en su lista. Pero Astoria era astuta y nunca le pudo encontrar un error en sus andanzas.

Escuchó una risotada desde la cocina, que estaba a un costado de la sala. Esa risa de varón, le era muy familiar. Giró y vioa Astoria con su una bata de seda en tono verde brillante, con un lazo en su cintura y descalza. Su cabello desordenado y detrás de ella un hombre,con sólo su bóxer puesto y trayendo un par de copas llenas con algún licor. Al verlo, el hombre palideció y enmudeció. Aquel hombre era Lucius Malfoy, su padre.

-¡Draco! Qué... ¿Qué haces acá?- Le preguntó Lucius.

-Es esa pregunta te la debo hacer yo a ti, ¿no?- Le respondió Draco con la cara llena de asco. Sentía una nauseas horribles en el estómago... su mujer... más bien su "su ex mujer" con su padre... pero... ¿Desde cuándo?

-Hijo yo... mira...

-Draco... no es lo que te imaginas... tu padre me vino a ver ... y

-Lo que te haya venido a ver mi padre, no es asunto mío.- Draco giró su vista hacia la mesa y vio un pergamino sin abrir.- Veo que no has leído la lechuza que te envió Narcisa.

-No es que...

-Has estado ocupada... - Y miró a su padre. Negando con su cabeza.

-Draco, yo te puedo explicar... mira con tu madre... yo...

-Padre... que tú te revuelques con Astoria, me importa la nada misma!!! entre esta señora y yo, sólo nos une Scorpius... La que me preocupa es mi madre... ella, a pesar de todo lo que ha ocurrido, te ama... y ya ves...tú, revolcándote con ésta... Me imagino que has usado protección ¿no?Astoria se mete con el que tenga en frente.

-¡No te permito que me...!

-¡Tú no me digas nada, asquerosa mujerzuela! Preocúpate mejor de tu hijo. Scorpius está grave en el hospital. Debemos trasladarlo a un hospital muggle para hacerle un tratamiento.

-¿A un hospital muggle? ¡Ni lo sueñes...! Es mi hijo y yo también decido por él.

-Tiene cáncer Astoria. Sabes, que en nuestro mundo las posibilidades son nulas.- Astoria palideció y Lucius dejó las copas en la mesa.

-¿Cómo sabes que es cáncer?- Preguntó Lucius.

-Contigo padre, no tengo nada que hablar. Astoria, si tienes un poco de decencia, mañana preséntate en el Hospital San George de Londres... debemos hacernos unos análisis.

-Análisis de qué...

-Preséntate mañana. Se trata de la vida de nuestro hijo.... Ah... y antes que se me olvide... Padre, habla a uno de tus abogados para tramitar desde ya, mi divorcio con esta señora. - Dicho esto y sin mirar a ninguno de los de los dos, se desapareció nuevamente.

Aquella misma noche, Michael, que se encontraba en el salón de su mansión, recibió una lechuza de Ginny Weasley, que al leerla quedó atónito:

"Michael, debemos unir nuestras medicinas y salvar una vida. Necesito hablar contigo, es urgente. Dime si puedo ir a tu casa esta misma noche. Saludos, Ginevra Weasley"

Michael se apresuró en responder la lechuza, pero no la envió volando, sabía que se demoraría más, así que con un movimiento de su varita hizo que esta desapareciera y se apareciera en donde estuviera su destinataria.

¿Qué ocurriría para que aquella medimaga buscara su ayuda? Era muy difícil que un medimago pidiera ayuda a un médico muggle. Bueno, se podría justificar esta solicitud, ya que Ginevra sabía su origen mágico, quizá por eso... sus pensamientos fueron interrumpidos, pues una figura esbelta, de delantal blanco y de cabello como el fuego aparecía en la chimenea de la casa de Michael.

-¡Qué buen hechizo ese de la lechuza...! Claro que la "avecita", se me apareció en la cabeza! Casi me caigo de cu... de la silla con el susto.- Michael rió, sabía perfectamente que su colega iba a largar un garabato, pero se contuvo.

-Buenas noches,señorita Weasley.

-Dime Ginny...

-Pues tú dirás qué ocurre. Asiento. Deseas un té o un café...

-No, Michael, gracias.- Ginny se sentó junto a Michael en el sillón más grande. Michael estaba impactado con aquellos ojos brillantes y aquella cabellera roja. Era una mujer bellísima, ¿Estaría casada?

-Se trata del hijo de Draco Malfoy.

-¿Scorpius? ¿Qué tiene el niño?- Michael se preocupó. No era que tuviera un lazo o un contacto constante con el niño, pero era su sobrino, por lo tanto igual le preocupaba.

-Le he detectado un neuroblastoma.

-Un cáncer del tejido nervioso... Eso es grave... ustedes no lo pueden tratar ¿no?

-No. Lo podemos atenuar... pero hacerlos desaparecer, imposible... He pensado en ti. Muy bruja seré... pero me mantengo al día con temas relativos a ciencia muggle... ustedes han avanzado mucho en temas neurológicos...

-Draco y Astoria ¿saben cómo es el proceso?

-No, no se los he explicado.

-¿Tú lo conoces?

-¿Lo de la punción lumbar...? Sólo lo he leído...

-Bueno, para ellos que son magos 100% pensarán que estamos en la prehistoria, pero es la única forma de obtener las células madres a partir de su médula ósea. Espero que uno de ellos sea compatible...

-Scorpius tiene una hermana... ella también podría ser donante.

-Aniie... pero habría que encontrarla primero.- Dijo triste, recordando a Hermione.

-Aniie ya está con su madre.- Michael la miró sin comprender.

Y Ginny le explicó a Michael todo lo sucedido desde cómo Molly encontró a la niña en Las Tres Escobas debido a la intervención de Albus y Ronald Junior y cómo ella logró reunir a Hermione y su hija, gracias a una visita que Draco le hizo en el hospital.

-Así que Draco está con Hermione ahora.

-No sé si ahora... pero me imagino que han de tener planes de estar juntos...

Michael se puso de pie y una angustia enorme invadió su corazón.Él, que podía tener a la mujer que quisiera, con su cargo y estatus, tenía que justo fijarse en una de sus pacientes, y más encima, aquella que tenía un pasado con su primo: El arrogante, engreído, autosuficiente y malcriado, Draco Malfoy.

-Lamento mucho que te hayas fijado en mi amiga, pero ella siempre ha amado a Draco... en el colegio ella sufrió mucho porque tenía que mantenerlo en secreto...

-Ginevra... no te desgastes... me sé la historia... Lo que me preocupa que Draco vuelva a reírse de ella...

-Bueno, Hermione es mayorcita, no es la niña colegiala que cayó rendida a los pies de Draco, sabe perfectamente qué terreno está pisando.... pero si te fijas, yo no vine a hablar de mi amiga...

-Perdona... creo que el "disperso" soy yo.- Esbozó una leve sonrisa que a Ginny le encantó.

-Ginevra... mañana temprano realiza el traslado del niño al hospital. Y comenzaremos de inmediato con los exámenes de compatibilidad.

-Gracias. Sabía que nos ayudarías.

-Es mi deber, soy médico.... Y Scorpius es mi sobrino...

-De nuevo, gracias.

-Con una condición.

-¡Ya sabía yo que lo Malfoy lo llevabas en la sangre...! ¿Qué condición?

-Que estés a mi lado durante el proceso. Entre ambas medicinas podremos salvarle la vida al niño.

-Cuenta con ello. Desde mañana tendrás que compartir tu despacho...

-No te preocupes por eso, diré que eres su doctora de cabecera y que estarás con él, el tiempo que sea necesario.- Ginny sonrió y avanzó hasta la chimenea.

-¿Te vas?

-Es tarde y quiero ir a ver a mi hijo.

-¡Oh...! Eres casada.- ¿Porqué le molestó el saber el estado civil de la medimaga? Acaba de estar pensando en Hermione y ahora le molestaba que Ginny estuviera casada? "-¡Dios, quién me entiende!-" pensó.

-Divorciada.-Le aclaró.- Tengo un hijo de siete años y hace cinco que estoy divorciada.- Dijo tranquila.

-Oh... bueno... Entonces ¿Por qué no me acompañas a cenar y luego te vas a ver a tu hijo? Siempre ceno solo, ¿Qué dices?- Ginny sonrió.

A eso de la una de la mañana Hermione aún se encontraba despierta, esperaba a que Draco llegara, dijo que la iría a ver en la tarde, pero no había aparecido. Estaba nerviosa, ya que después de tanto tiempo volvía a tenerlo. Durante la tarde conversó con su madre y le contó todo lo ocurrido,y por supuesto lo de su reconciliación con él. Le dijo que a pesar de que él estaba casado, ella lo seguía amando y que si él estaba dispuesto a luchar para vivir con ella, ella también daría la pelea. Lo amaba, lo amó siempre y no estaba dispuesta a perderlo por segunda vez.

Aniie estaba acostada con su abuela ambas conversaron largo rato y cuando Hermione fue a buscar la niña, ésta se encontraba durmiendo abrazada a Jane, así que sigilosamente salió de la habitación. Su hija era un verdadero ángel, que al enterarse de que su padre tenía otra familia no preguntó más. Entendió bien en qué situación se encontraba ella y su madre. Mal que mal, todo ese tiempo que estuvo alejada de su madre la hizo madurar a la fuerza. Si ya antes de la separación con Hermione, producto del accidente, era una niña avanzada para su edad, más lo era ahora. Entendía que su padre se había casado y que su madre sufrió por ello. Lo bueno era que ahora existía la posibilidad de vivir todos juntos, incluyendo a su hermano.

Ahora Hermione, miraba por la ventana de la sala de su casa. Una luna llena hermosa irradiaba una luz que iluminaba todo el jardín de su casa. Mientras la miraba le parecía escuchar algunas voces que retumbaban en su cerebro. ¡Cómo fue posible haber estado más de años postrada en una cama de un hospital sin saber nada del mundo! Su hija, su pequeña viviendo con Rosmerta... que la quería, pero la quería de un modo tan mezquino que su niña tuvo vivir prácticamente en un encierro. Gracias a Albus y Ronald, su pequeña había ido a parar donde los Weasley... ya se imaginaba al nuevo trío dorado de Gryffindor: Albus, Ronald y Aniie... Rió mientras contemplaba el resplandor de la luna... una luna bella, translúcida que invitaba a la quietud.

-Mi hija va ser Slytherin al igual que su hermano.- Draco acababa de aparecer por la chimenea y ella no lo había escuchado. Estaba a su lado y quién sabe desde qué rato, ya que fue capaz hasta de leerle sus pensamientos.

-¡Oh Draco, pensé que no vendrías...!- Y lo abrazó de inmediato.

-Te dije, que no las iba a dejar jamás solas.- Y besó los labios de su amada.-Te amo, Hermione.

-Yo siempre te he amado.

-No siempre... antes me odiabas.- Decía recordando sus años en Hogwarts.

-¡Tú te empeñabas en que te odiara!

-Ven amor... debemos hablar... ha ocurrido algo...

Tomó a Hermione de la mano, sentándose frente a la chimenea y le explicó lo ocurrido con su hijo, lo explicado por Ginny, las posibilidades que habían y lo peor, qué sucedió cuando se le ocurrió aparecerse por el pent-house de Astoria.

-¡Eso es horrible, Draco! ¡Con tu padre!

-Eso no es lo que me preocupa... me da lo mismo con quien esté... es mi madre... yo sé que ella lo ama.

-¿Se lo vas a decir a Narcisa?

-No. Le exigiré a mi padre que él lo haga... Ahora, si él no quiere hacerlo... bueno... tendrá que apoyarme en muchas decisiones que yo tome...- Dijo con una triste sonrisa en sus labios.

-Ahora me preocupa tu hijo... Draco y si tú y Astoria no son compatibles... ¿Qué harás? ¿Buscar donantes...? Eso llevará mucho tiempo.- Draco la quedó mirando un par de segundos y sin hablar hizo que el nombre de Aniie sonara en la mente de Hermione.

-Sí, Aniie... tienes razón... pero ese examen de punción lumbar... ¿Te han hablado de él? Es horrible... tendría que hablar con Aniie... Ella es buena del alma, sé que jamás dirá que no... pero debemos saber su opinión.

-Sí... pero primero esperemos a que estén los resultados de Astoria y míos... ¿Sí?

-Como quieras...Draco, yo debo hablarte de mi falso matrimonio con Michael... entre él y yo nunca ha ocurrido nada...

-¿Crees que no me di cuenta, amor? Si mi primo quería planificar una venganza en contra de todos los que nos portamos mal con él por creerlo muggle, se equivocó al utilizarte... yo puedo entender que tú te quisieras vengar conmigo por lo mal que me porté... pero a él no lo justifico por utilizarte...

-Draco, él no me utilizó... fue una especie de sociedad... espero que no te enojes...

-No amor... jamás me enojaría contigo... pero tranquila... ese tema lo veré con Michael en algún momento. Pero ahora, pequeña, me debo ir... mañana quiero salir temprano al hospital... me quedaría contigo esta noche...

-Draco, ya te dije...yo no me voy a convertir en tu amante..

-Lo siento, Hermione, pero ya eres mi amante. No te dejaré.... ni siquiera mientras me divorcio.

-¡Draco!.

-Te amo, mi amante exquisita...- La besó suavemente y se metió en la chimenea. Desapareció.