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Entre Llamas — capítulo 19
Al otro día Draco se levantó muy temprano, aún sentía un poco de sueño, en la noche fue poco lo que puedo dormir, daba vueltas y vueltas en la cama. Su pequeño Scorpius dependía, ahora de la medicina muggle, de aquellos que tanto odió en su niñez y adolescencia. Sabía que el camino a recorrer sería largo y de final incierto, pero la esperanza jamás debía decaer. Confiaría plenamente en aquella medicina invasiva que afectaría a su hijo. Pero él estaría a su lado, jamás lo abandonaría.
Fue poco lo que logró desayunar y antes de las ocho de la mañana estaba en la entrada del Hospital Saint George de Londres. Estaba un poco confundido, no sabía por dónde entrar, veía que gente iba y venía, así que animó a preguntarle a una enfermera dónde podía ver si su hijo o si éste ya había sido o ingresado a ese centro hospitalario. La mujer, de muy buena manera, le dio las indicaciones y éste se dirigió de inmediato a la recepción.
Mientras hablaba con la persona encargada, vio que Michael entraba conversado con otro médico.En otra situación se le hubiera abalanzado y le habría dado un par de buenos puñetazos, por haber utilizado a Hermione, pero esta era otra situación, la vida de su hijo dependía de ese hombre.
-Draco, has llegado temprano.- Le dijo Michael en tono afable, pero serio.
-Se trata de mi hijo. ¿Dónde lo tienen?
-Tranquilo, está con Ginevra Weasley.
-¿Ginevra? ¡Oh Ginny...! Bien... ¿Y cómo está?
-Estable. En esto momentos duerme.- Le respondió Ginny que en ese instante venía llegando al lugar, lucía como toda una doctora muggle, un delantal blanco abotonado adelante y una plaquita de metal que decía: Dra. Ginevra Weasley, Bristol Central Hospital.- Es la única forma que pueda estar acá es haciéndome pasar por una doctora muggle.- Dijo al darse cuenta que Draco leía su identificación.
En ese momento ingresaba al lugar, Astoria Greengrass acompañada de su hermana Dafne y de Narcisa Malfoy, las dos primeras mirando con cara de asco el lugar, incluso Astoria se cubría el rostro con un pañuelo. Acción que Michael no le pasó desapercibida.
-Este hospital es aséptico...¿Sabes qué significa eso, no? En un momento más tú y Draco tendrán que pasar por una sesión de limpieza.... así que no hagas tus numeritos de asco acá delante de toda esta gente, ni de nosotros, que somos los encargados de salvarle la vida a tu hijo.
La mujer lo miró con odio y guardó su pañuelo en la cartera. En realidad, poco y nada había entendido de lo que Michael le dijo, sin embargo intuyó que ella era la sucia y no el hospital.
-Bien, Ginevra, tú encárgate con el equipo que te presenté en la mañana, para que prepararen a los posibles donantes... sabes el protocolo
-Sí, pero primero debemos empezar por los exámenes de rigor: Hemograma, VHS, recuento de plaquetas, Perfil bioquímico, Creatinina, Pruebas de coagulación, Grupo Sanguíneo y Rh.- Respondió. Draco la tomó del brazo y la sacó hacia un lado.
-Ginny, todo eso que dijiste ¿Qué es? Jamás lo he escuchado en los medimagos.-Le decía en un tono bajo de voz.
-Mira Draco...si he sobresalido dentro de la medimagia ha sido porque también he estudiado mucho la medicina muggle.... y todo eso que dije, se hace con solo un poquito de tu sangre... de tu hermosa sangre limpia.-Y eso se lo dijo con sarcasmo.-Confía en mí y en tu primo, que esto es sólo el inicio...
-¿Agujas? ¡Pero qué están locos! ¡Esto es medieval!- Exclamó Astoria, mientras Narcisa el tomaba el brazo para calmarla.
-No, es medieval... Esto es lo más avanzado en ciencia que existe... y lo haremos para salvarle la vida a tu hijo.
Transcurrió todo el día. A ambos posibles donantes se les hizo el procedimiento de rigor. Claro, que se optó por realizarlo con una sedación local, para evitar cualquier movimiento que pudiera generar pérdida de líquido cefalorraquídeo. Lo único que causó un poco de temor y ansiedad fue el tamaño de las agujas. Como Draco fue el primero en someterse al procedimiento, pidió que Astoria no viera la aguja porque conociéndola, era posible que se desapareciera en el mismo momento. No obstante Ginny, haciendo uso de su magia, al momento de que Michael hiciera la punción en sí, lanzó un hechizo en donde los pacientes se sintieron flotar entre algodones, para así evitar cualquier incomodidad que provocara una acción fallida.
Alrededor de las 18 horas, tanto Draco como Astoria, se encontraban acostados en camas separadas en una sala del hospital, separados por un biombo (Fue Draco quien pidió que se colocara ese biombo, no tenía intensiones de ver a Astoria).
Ginny ingresó a la sala, a examinar a sus pacientes. Primero revisó a Astoria, que estaba quieta, pálida y con un rostro que parecía moribunda. Controló su ritmo cardiaco, pero sólo lo hizo sólo tocándola, (con magia) no miró los instrumentos muggles que marcaban números y daban resultados. Luego fue hasta donde Draco, e hizo lo mismo.
-¿Cómo te sientes?- Le preguntó
-Como si me hubieran lanzado cien crucios...
-Lo sé... y a pesar de que he utilicé magia para que no fuera tan doloroso para ustedes...
-No me imagino a Aniie...- Cuando dijo el nombre de la niña, Ginny de inmediato utilizó su varita y puso un hechizo para que Astoria no escuchara la conversación.
-Me imagino que ella aún no lo sabe.
-No... pero hoy se lo diré... como te decía.... si para nosotros ha sido tan fuerte este examen... no me quiero imaginar cómo lo va a sentir mi Aniie.
-Esperemos que uno de ustedes sea compatible, no nos adelantamos a nada.-Decía mientras ponía su mano en el pecho de Draco. Cerró los ojos y luego sonrió.- Estás bien... Eres fuerte, Hurón.- Draco sonrió con su típica mueca torcida.
-¿Nos podemos ir, entonces?
-Esperemos qué dirá Michael... voy a su despacho...
-Y los resultados... ¿cuándo...?
-Hoy mismo lo sabremos.- Mientras decía eso Michael ingresó a la habitación. Miró a Astoria, pero no le dijo nada y se dirigió donde Draco.
-Están bien los dos.- Le dijo Ginny.
-Bien. Draco, en una hora más podrán levantarse.A las 20 horas tendremos los resultados. Ginny, acompáñame.
-Michael, espera.- Ginny miró a ambos y salió de la habitación.- Quiero agradecerte por lo que haces por mi hijo.-Continuó Draco.
-Es mi trabajo.
-Y...
-Si quieres hablar de Hermione... creo que no es el momento....
-Sé que ella no es tu esposa.- Michael lo miró, ya suponía que Hermione le había dicho la verdad.
-¿Algo más?
-Eres un mago excelente... un doctor admirable... pero tus planes de venganza valen troles... Nunca te permitiré que te acerques a ella...
-Primo, déjame recordarte que tú eres un hombre casado. Tu esposa está acá al lado.
-Estoy en proceso de divorcio...- Michael asintió. Sabía perfectamente los sentimientos de Hermione y veía en la mente de Draco su decisión y lo que es peor, los engaños de Astoria durante su matrimonio... hasta con su suegro.
-No eres buen oclumántico, Draco.
-Lo estoy haciendo adrede para que veas que hablo en serio.- Dijo con una sonrisa de autosuficiencia en sus labios.
-Bien.
-En tu mente veo a una pelirroja ¿no?- Dijo Draco haciendo un movimiento de cejas.-También bajas tus defensas ante tan buen legeremántico.
-No avances más.- Dijo haciendo un movimiento con su dedo índice saliendo de la sala.
Un rato más tarde, se encontraban en el despacho del doctor Michael Thompson (en el mundo muggle él usaba el apellido de su madre) Astoria y Draco sentados frente al médico. Ginny tenía una carpeta en sus manos que le entregó al doctor. Este leyó unos cuantos cuadros numéricos y su rostro se tensó, e hizo un movimiento negativo con su cabeza.
-Lo siento... ninguno de ustedes es compatible.- Astoria cubrió su rostro con las manos y se puso a llorar. Draco suspiró. Temía que eso pudiera ocurrir.
-¿Qué vamos hacer ahora? Mi hijo se muere...- Dijo Astoria en medio de su llanto.
-Tienen dos caminos.- Le dijo Ginny y Draco la miró esperanzado.- Primero que ustedes tengan otro hijo y podamos sacar células del embrión... ¿No es cierto, Michael?
-Correcto y la otra... tú la sabes Draco.- Este pestañeó y se le secó la garganta. Temía, no por la reacción de Astoria al saber que él tenía otra hija, sino por lo que le deparaba a Aniie.
-¿De qué hablan? Primero yo no pienso tener otro hijo... y lo segundo... ¿A qué te refieres, Michael? Draco, ¿qué ocurre...? ¡Habla...!- Ginny miró a Michael y le hizo un gesto con su cabeza para que ambos salieran del despacho.
Draco se puso de pie y miró a Astoria. Más que nunca estaba decidido a hablar con la verdad.
-Tengo una hija...- Le dijo de inmediato.
-¡Ya sabía que tú igual tenías tus andanzas! ¡Y tienes cara de recriminarme a mí...!
-¡Cállate Astoria! Por favor, por una vez en tu vida, trata de escuchar. Mi hija es mayor que Scorpius... por un mes.... Yo me casé contigo sin saber que ella venía en camino... me he enterado de su existencia hace pocos días...
-¿Y se puede saber quién es la madre?
-Hermione Granger...
-¡La asquerosa Sangre Sucia! ¿Pero cómo Draco? ¿Cómo pudiste?
-Ya te dije que fue antes de casarme contigo... pero ¿sabes? Ahora que las he encontrado, no las dejaré... nuestro matrimonio es un desastre... mira tú ahora con mi padre.... te has metido con cada tipo...¡Si siquiera te has preocupado por Scorpius!
-Yo... ¡Yo amo a mi hijo!!
-Lo amas tanto que ni siquiera vive contigo...
-Bueno, entonces tendré que mudarme nuevamente a la mansión para cuidarlo... Escúchame bien Draco Malfoy, yo jamás te daré el divorcio para que te metas con la "esa"...
-"Esa" como tú la llamas, está dispuesta a hablar con nuestra hija para pedirle que sea donante... y salvarle la vida a Scorpius.- Astoria quedó muda. No encontró palabras para agredir a Hermione. Ella estaba dispuesta a ayudarla....
-¿Es cierto eso? Pero... la niña... ¿Tendrá que pasar por lo que pasamos nosotros? Granger sabe de qué se trata este medieval examen?
-Lo sabe... y por eso dijo que debía primero explicárselo a Aniie...
-¿Aniie?
-Así se llama mi hija... Dijo que le que iba a decir todo acerca del examen, pero que dudaba que Aniie se negara....
-Pobre niña...
-Pobre también nuestro hijo.- Draco salió del despacho dejando sola a Astoria. Iría a ver a Hermione.
Afuera estaba Michael conversando con Ginny, al verlo ambos quedaron en silencio.
-Fue menos traumante de lo que me esperaba. Voy a ver a Hermione...
-Mañana deben traer a Aniie temprano...-Le dijo Ginny. Draco asintió.- Trataremos de hacerlo lo menos doloroso para la pequeña.
-Bien... ¿Puedo desaparecerme acá, cierto?
-Sí. Hazlo.-Le respondió Michael. Draco se desapareció y Michael miró a Ginny que estaba muy triste.
-Tranquila. Todo saldrá bien. Has sido una excelente doctora, Ginevra.
-Gracias.- Michael no pudo soportar tenerla tan cerca que dejó los papeles que tenía en su mano sobre un mueble y abrazó a Ginny, quien le correspondió poniendo su cabeza sobre el hombro de Michael.
-Has sido una excelente doctora, Ginevra.
-Ginny, dime Ginny...
-Me gusta Ginevra...
SE ME OLVIDABA............. SON LOS ÚLTIMOS CAPÍTULOS!!!!