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Severus & Hermione...Siempre Contigo — capítulo 24

El viernes fue a todas sus clases, mientras avanzaba las horas se ponía cada vez más nerviosa la ultima era pociones y aunque se había propuesto ir y actuar con toda la normalidad posible, ahora que sólo faltaban escasos minutos no se creía capaz.

Sin embargo estaba decidida, solo unos meses y se alejaría de ahí para siempre.

Estaba sentada en uno de los acogedores sillones de la sala común cuando entraron Harry y Ron por sus libros para aquella ultima clase, Hermione tomó una revista cercana 'Corazón de Bruja'  y fijó su atención en ella.

Los dos se disponían a salir cuando el pelirrojo paró en seco y la observó incrédulo sentada cómodamente sin ninguna preocupación.

-¿no irás a Pociones?- cuestionó Ron.

-no-

-¿estas loca?, te meterás en problemas- dijo Harry.

-ese será asunto mío- respondió pasando la pagina

-pero- comentó un vacilante Ron -si faltas Snape buscará un pretexto para quitarle más puntos a Gryffindor-

La chica se hartó cerró con brusquedad la revista y se dirigió a Harry que era con quien menos peleaba.

-Harry, te has pasado la mitad de tu estancia en Hogwarts quebrantando las reglas junto con Ron, rompiendo limites y normas, escapando en las noches, no me vengan con su repentina preocupación por algo tan insignificante como faltar a una clase- dijo con suavidad.

Los dos se quedaron con la boca abierta, jamás habían recibido una respuesta así de ella, sin embargo Harry tomó su ejemplar de 'guía avanzada sobre Pociones'  y salió sin decir una palabra más.

Severus estaba en su despacho, faltaba poco para dar la ultima clase a los Griffindor's  y Slytherin's de cuarto curso.

-típico de ti- se dijo a si mismo -darte por vencido tan pronto y sin luchar por aquello que mas quieres-

No la podía olvidar ni dejar, eso era imposible y no lo quería escuchar. Toda su paciencia y la poca felicidad que en él vivían se habían ido a otra parte y a pesar de que la amaba tanto, quería odiarla, por haberlo convertido en un ser tan vulnerable por haber despertado aquellos sentimientos que pretendió enterrar y desaparecer.

Simplemente la quería odiar por hacerlo sufrir tanto, deseaba escapar de su cuerpo, renacer en otro hombre y asegurarse de no cometer los mismo errores esos que sólo lograban alejar a las únicas personas que amaba.

También se odiaba a si mismo por ser tan cerrado de mente y corazón no tenia la fuerza de voluntad para ocultar ese complejo.

Pero al menos si ella se rehusaba a volver con él… a dejarlo explicarse, tendría la oportunidad de verla aunque fuera en su clase eso era algo que Hermione no podía prohibirle. Apreciar su cabello, sus ojos, sus delgados labios seria ahora su única dicha.

Numerosos pasos se escucharon en el aula de Pociones y supo que se estaba retrasando, al entrar les dirigió a todos aquella habitual mirada fría y observó a su alrededor buscando esos ojos marrones.

Al no verla se incremento su furia pero no podía hacer nada. ¿acaso lo quería evitar por el resto de su vida?.

-esta noche harán la poción que se encuentra en la pagina cuarenta y cinco de su libro- dijo con un susurro mientras todos se apuraban a seguir sus instrucciones, tomó una repentina decisión, dejando a todos sus alumnos absortos en sus trabajos salió, la iría a buscar ¿porqué? No lo sabía, sólo quería estar junto a ella, no importaba si esta no lo quería ni ver o si lo odiaba. No soportaría otro día sin el rose de su cuerpo, sin una caricia de su mano o un simple beso de su boca. Era agobiante lo estaba destruyendo.

Hermione caminaba directo a las afueras del castillo, como todos estaban en su ultima clase, los corredores estaban desiertos, tal vez no sería factible faltar al resto de sus clases de Pociones pero al menos le daría tiempo en lo que pensaba en algo, se iría se alejaría de él, eso supondría su alivio por aquel nuevo horizonte que cambiaria completamente su destino.

Pero para variar algo más la atormentaba, sentía que debía ser honesta con Harry decirle lo que sabia antes de irse, estaba completamente segura de que su actitud no iba a ser mejor que la de ella, seguramente se volvería loco al enterarse que la persona que provocó la muerte de sus padres siempre estuvo tan cerca de él. A pesar de todo aún temía a lo que le pasara a Snape. Era tan patético sentir preocupación por alguien que no hubiese metido un dedo para salvar su vida…

Sin embargo aquella vez pudo evitar ayudarla, dejar que el veneno corriera por sus venas, sin duda habría muerto.

¿porqué lo hizo? ¿un mortífago lograba llegar a amar? Y simplemente no podía creer, sentía que todo eran mentiras.

Severus vio una larga cabellera castaña doblar la esquina del primer piso, por cada paso que daba hacia ella se daba cuenta que luciría como un idiota, sabía que se humillaría ante alguien que se negaba rotundamente a entender era una tortura que aceptaba con tal de tenerla una vez más.

Se fue acercando aún a sus espaldas, la tomó del brazo y la pegó a la pared cortando toda distancia, Hermione se alteró demasiado pues creía que estaría en el aula por eso había decidido pasear con tanta libertad, estaban a escasos centímetros aun mirándose sin decirse nada

El corredor estaba vació bañado de el silencio sólo roto por los estudiantes que estaban en los salones, esas voces que ahora parecían tan distantes.

La castaña no supo que hacer o decir aquello la tomó completamente por sorpresa, por un glorioso momento olvidó lo que Severus era, lo que sabía y constantemente la separaba de él, Hermione aplastó su prejuicio, no hizo nada, no lo empujó, no lo insultó simplemente se hundió en aquellos ojos oscuros que se acercaban cada vez más, incapaz de romper el contacto visual, incapaz de moverse. Pronto sintió el roce de esos labios con los suyos que se prolongó más de lo que deseaba como solicitando un permiso que no negó pero tampoco aceptó.

Hermione cerró lentamente los ojos dándole a entender que lo hiciera antes de que la chica necia y terca regresara para impedirlo, Severus unió su boca con la de ella, sintiéndola por completo a pesar de que era un simple beso, jugando con su lengua, jalando cada vez que podía su labio inferior, quería extender ese momento por siempre, Hermione perdió el control de sus manos que en aquel momento se enlazaban en su cuello acercando su nuca aun más mientras él sujetaba con fuerza su cintura, temiendo que se le fuese a escapar, estaban tan cerca que ella sentía su palpitación sobre su pecho, era consiente de cada parte del cuerpo de él.

Hermione poco a poco se separó abriendo sus ojos, Severus aún los mantenía cerrados, con delicadeza tomó su cuello acercándolo, no para besarla, simplemente para juntar su frente con la suya, esta también cerró sus ojos, disfrutando estar a su lado aunque fuera la ultima vez.

-no me alejes por favor, ya no lo podría resistir- dijo Snape en un susurro.

La castaña sonrió con tristeza

-sólo has que deje de doler- continuó Severus -sé que tu puedes lograrlo-

Hermione abrió los ojos y acarició su mejilla, con aquel tacto hizo que Severus también abriera los suyos.

No entendía porqué era tan amable con Snape, ni porque aceptó ese beso y ahora lo estaba acariciando era algo que no pudo evitar.

-y lo haré- emitió ella mientras pasaba el borde de sus dedos por sus pómulos

-lo prometo- dijo mientras una lagrima caía por su rostro.

-¿cómo?- preguntó él

-me iré… me iré con Viktor cuando finalice este curso- respondió tratando de sonreír -nos iremos los dos a Durmstrang, para ti será como antes espero que para entonces tú ya…-

-no… no puedes, ¡no ahora, no con él!- interrumpió cruzando el entrecejo y golpeando con el puño la pared tras Hermione.

-tengo qué- dijo ella haciendo un mueca y quitando la mano de Severus de su cintura -es la única solución para todo este… problema-

Lo empujó del pecho lentamente para poder irse, este no hizo nada para detenerla estaba estático.