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Severus & Hermione...Siempre Contigo — capítulo 30
Hola gente, lo sé me retrasé demasiado en actualizar, la verdad perdí el interés en esto y puse floja dejando de escribir pero después me dí cuenta de que no podía dejar la historia inconclusa sería un ofensa para todos aquellos que la han leído y han comentado así que aquí esta un nuevo capítulo espero que la sigan, y muchas gracias por sus comentarios (:
Sus pasos fueron el único ruido que rompió el silencio, caminó al otro lado de la habitación buscando su mejor remera, la quería impresionar a pesar de ser ya su novio. Observó a través de la ventana, era un día fresco, el resplandeciente sol se reflejaba en el agua del lago negro aunque algunas nubes lo intentaban tapar este no se sometía.
Se dirigió al baño, sobre el lavabo había un pequeño espejo, lo suficientemente amplio para ver su rostro y parte de su cabello. Un chico guapo, de abundantes cejas negras le devolvió la mirada.
Era sábado y habría una salida a Hogsmeade, claro que no perdería la oportunidad de ir con Hermione. Viktor Krum salió de su camarote, era más grande que los otros, pero Karkarov le daba preferencias por ser el famoso jugador de Quidditch. Les sonrió a un par de chicos que veía en el estrecho pasillo, y pasó por el tablón que llegaba a la orilla del lago.
A decenas de metros de allí, la chica por la que él moría, comenzaba a abrir sus ojos lentamente, seguía en la misma posición de como se quedó dormida, lo cual era muy extraño, solía moverse demasiado mientras dormía. Por la leve respiración que sentía en su nuca, supo que él también seguí igual, sólo que despierto.
Suspiró con tranquilidad, de ser posible se quedaría así, el resto de su vida, no necesitaba más que eso para existir, sólo él y su agradable compañía.
Por primera vez desde que inició aquella relación se puso a pensar en un posible futuro a su lado. Era extraño imaginárselo como su esposo, la idea era maravillosa pero habría tantos obstáculos que pasar para llegar allí. Primero saber si él deseaba lo mismo, eso no era tan dudable, la aceptación de sus padres, no creía que les fuese a gustar que su hija estuviese con un hombre diecinueve años mayor que ella, y eso seguía siendo penado en Hogwarts. Nunca había pasado hasta ahora pero seguro era muy penado. ¿Sería completamente libre de estar junto a Severus cuando terminará los otros tres años que le restaban en el colegio?
Snape retiró la mano de su vientre, y quitó los cabellos oscuros y castaños que en la noche se había mezclado entre ambos. Hermione dejó sus pensamientos a un lado, y se sentó lentamente en la cama, sentía su mirada a pesar de estar de espaldas a él.
Esa mirada era capaz de atravesarla, estremecerla al punto de sentir todos sus vellos erizados, el rápido latido de su corazón y su respiración entrecortada tampoco le ayudaban demasiado.
-Hoy es la salida a Hogsmeade- dijo él, como si estuviese continuando una conversación, que quedó pausada por mucho tiempo. Ella asintió entrecerrando las cejas.
-me quedé de ver con Viktor.-
-y no querrás faltar a la cita… ¿cierto?-
-no-
-lo supuse-
-no hay razones para prolongar mi relación con él-
-nunca las hubo- dijo su profesor.
Hermione sintió un nudo muy desagradable en la garganta, no quería hacerlo sufrir, en verdad ese chico no lo merecía, se llevó la palma de su mano a la frente con fuerza.
¿Por qué lo había involucrado a tal punto en todo esto? ¿Cuando su cordura desapareció para hacerla actuar de forma tan estúpida? Lastimando no sólo a Severus en su tiempo si no ahora a Viktor. Ella no merecía su amistad, ni tener algún tipo de relación con él.
Era curioso que la persona que él más amaba le causara todo ese dolor con sólo mencionarlo. Se culpaba internamente de hacer que Viktor odiara a un hombre que ni siquiera conocía. Sólo por ella. Sintió la mano de Snape en su espalda palpándola con gentileza, intentando incorrectamente hacerla sentir mejor. La chica se volteó observándolo a los ojos, mordiendo su labio al ver que él acababa de relamer los suyos. Se le acercó y ella posó su mano en el vientre de él para luego recargar su rostro allí viéndolo hacía arriba.
-¿Soy una mala persona?-
-¿a que te refieres? -
-por hacerle esto a Viktor-
Severus suspiró profundamente, desviando la mirada por un momento.
-no, no lo eres, no creo poder decirte nada neutral sobre él, ya que ciertos recuerdos llegan a mi memoria, pero le harías más daño creando más ilusiones- se detuvo por unos instantes como si quisiera preguntar algo.
-¿que?- preguntó ella descifrando la expresión de su rostro.
-nada, es sólo que me pones a pensar… ¿en verdad no sentiste absolutamente nada por Krum?-
Hermione hizo una mueca bajando la mirada, suspirando sobre la ligera camisa de él.
-No- respondió tajante -en un tiempo, cuando me aleje por completo de ti, intente hacerlo, intente amarlo pero fue prácticamente imposible, siento por Viktor sólo un grato cariño, le debo mucho por escucharme y estar junto a mí-
Severus sonrió, sabía que era sincera, le profesaba tanto amor que sin importar lo que pasará en un futuro, la seguiría amando, se quedará ella con quien se quedará, era un sentimiento que ya no tenía vuelta atrás.
-bien Granger será mejor que te alistes para ir a tu cita, es algo tarde-
La Gryffindor se enderezó pero no para ponerse de pie si no que se sentó en él, a la altura de sus caderas, y alargó su cuerpo para robarle un intenso beso. Sintió que las manos de su profesor apretaban su cintura con ardiente deseo pero no podía seguir, el asunto que tenía pendiente no la podría dejar, después de todo seguía siendo pareja de Viktor.
Pasó su pierna por un lado para sentarse en la cama, mientras se ponía lo zapatos, su amado no puso objeción tenía más control que ella.
La chica se levantó estirando sus brazos y bostezando ampliamente ladeando el cuello de un lado a otro, despejando un poco su mente.
Cuando volteó Snape estaba sentado al frente del tocador, cepillando su cabello.
-¿Qué hoy no es su día libre?- pregunto la castaña algo confundida por hablarle de usted pero era la costumbre.
A él no pareció importarle porque respondió con tranquilidad.
-Si, pero las visitas a Hogsmeade no sólo son para los alumnos también salen los profesores, señorita Granger- agregó divertido.
-¿en serio?, el año pasado cuando a penas se me permitió ir allí, no lo había visto-
-eso es porque no frecuento lugares trascurridos por estudiantes, cuando llego a ir es a tabernas para gente más adulta-
El hombre vio reflejado en el espejo que ella a sus espaldas, se acercaba, lo abrazo y beso su mejilla.
-hasta luego profesor, déseme suerte- dijo ella retrocediendo hacía la puerta
Severus sonrió ligeramente-
-jamás lo hago-
La chica le devolvió la sonrisa para salir, pasó por el aula de pociones hasta las mazmorras que estaban desiertas a esas horas, además no era el lugar favorito de muchos, el verdadero reto estaba en entrar a la sala común y cambiarse el uniforme, se vería extraña yendo al pueblo con eso puesto.
Subió la gran escalera tal vez todos ya se había ido por que no vio a nadie en su trayecto pasó por el retrato de la dama gorda, debía tener mucha suerte, la sala común estaba completamente vacía, agradeciendo su fortuna subió con rapidez a su habitación. Tras ponerse unos jeans y una camisa algo floja salió más calmada.
Al bajar las escaleras su nombre siendo pronunciado la detuvo.
-Hermione, vaya que tienes sueño pesado-
La castaña volteo, era Ginny que salía del retrato.
-ehh… estaba cansada-
-supongo- respondió la pelirroja -toque tu puerta hace como una hora, necesitaba una liga para el cabello, te la quería pedir prestada pero no abriste-
-si quieres…-
-no, ya no, lo amarré con una pinza ¿vez?- interrumpió la niña Weasley. -¿nos vamos juntas?, yo también voy a Hogsmeade creo que somos las últimas en salir-
-claro- asintió Hermione.
-ayer dejaste a mi hermano y a Harry algo aturdidos-
La castaña la miró confundida
-me lo dijeron, saliste sin más ni decir a donde, yo me quedé leyendo un libro hasta tarde en la sala común y Ron te seguía esperando, incluso cuando me fui le pregunté si no pensaba dormir y dijo que esperaría un poco más, supongo que te lo comentará ahorita que lo veas-
-no lo veré a él, salí por un asunto importante y llegue temprano, quizás no me vio por despistado, por favor si llegas a hablar con ellos se los dices-
-¿no tendrás tiempo para estar con tus amigos?- preguntó Ginny atónita
-no, me quede de ver con Viktor y luego quiero regresar a repasar mis deberes-
-ahh, si, si claro yo se los diré, seguro ellos estarán en Zonko. ¡Vanessa!- gritó al ver una chica en las afueras esta le hizo señas y Ginny pretendió seguirla pero se detuvo
-¿me esperas?
-lo siento Ginny pero ya me voy nos vemos al rato- dijo Hermione alejándose y comenzado a caminar aprisa.
-¡esta bien Hasta luego!-
El camino hacía Hogsmeade nunca le pareció a la castaña tan corto, pronto vislumbró los primeros locales, lo más seguro era que se debía a su temor de hablar con Viktor, no sabía de donde sacaría valor, comenzó a disminuir la velocidad de sus pasos, incluso cuando leyó 'las tres escobas' se le revolvió su estomago.
Al entrar se encontró con una multitud de estudiantes algunos estaban de pie esperando a que desocuparan una mesa otros se amontonaban en la taberna para pedir sus bebidas, vio al profesor de encantamientos junto a McGonagall y les trató de sonreír pero sólo logró que saliera un gesto nervioso con la mano, era imposible hablar bien con el Búlgaro allí sin que alguien más los escuchara.
-¡Hermione!, ¡Hermione! ¡Aquí!- Viktor le llamaba con la mano desde una mesa en un rincón. Mientras caminaba hacía el, recordó la noche anterior:
'Que conmovedor Snivellus, una chica tiene que salir en tu defensa ya que tú solo no puedes'
Era extraño estar allí cuando vio esos recuerdos de tantos años atrás, apoyó su mano en una mesa para poder pasar entre tanta gente y vio de nuevo en su mente a Severus resbalando, a Lily impidiéndolo y James comenzando la disputa.
Quería estar junto a ese hombre no cabía duda, pero tenía que dejar a Krum, se armó de valor.
-Hola linda- le saludó él sonriendo ampliamente sin preocuparse de decirlo en voz baja.
Ella hizo una mueca con los labios y como era de esperarse lo notó.
-¿Qué sucede?-
Hermione jaló la silla de enfrente y se sentó.
-Hola Viktor, necesitamos hablar- observó a su alrededor -creo que tardarán mucho en atendernos que te parece si vamos a caminar-
-¿Es sobre nuestro viaje a Durmstrang?- cuestionó preocupado
-es más que eso-
El Búlgaro entrecerró el ceño mientras ella se ponía de pie y se dirigía hacia la puerta él la siguió, Cedric los observaba con mucha atención por la expresión de ambos rostros podía deducir que pasaba, suspiró, pero aún no hablaría, llegaría el momento lo sabía.
-aún no- susurró Cho le sonrió y tomo con gentileza su mano.
El aire fresco golpeó el rostro de la castaña, el día se ponía más nublado, miró al cielo, las nubes se arremolinaban seguramente llovería.
Espero a que Viktor saliera y caminó junto a él, colina arriba pasando por los comercios. Ella observaba al frente consiente de que él no le despegaba los ojos de encima inquisitivo.
Llegaron a unas bancas casi a las afueras de Hogsmeade, la castaña se sentó cruzando las piernas y volteando a su costado dejando un amplio espacio para su novio. El pelinegro se sentó muy derecho girando sólo el rostro.
-¿y? ¿Qué pasa? ¿Por qué tanto misterio?-
Hermione cerró los ojos frunciendo los labios.
-Viktor, quiero que sepas que eres muy importante para mí, te aprecio mucho en verdad-
A lo lejos se oyó un fuerte trueno, casi inmediatamente empezó a chispear.
-Seamos honestos, sabes que inicie esta relación, básicamente por celos, estuvo mal, y no debió pasar así, actué precipitadamente, me di cuenta en seguida de que no era lo correcto pero quise continuar con la esperanza de poder suspirar lo que pasó y quererte a ti, tanto o algo más cercano como lo quise… como lo quiero a él-
El jugador de Quidditch dejó de mirarla y observo al frente, respirando agitadamente, apretando sus puños con fuerza.
-y ya que estoy siendo sincera, ayer lo vi, si me mintió Viktor, pero en el fondo no es tan malo como pensé, aclaramos muchas cosas, lo curioso es que las palabras casi fueron nulas- continuó Hermione pensando que era más conveniente omitir lo último.
El chico seguía respirando fuerte pero habló en un susurro que no escondió su repentina cólera.
-seguro te mintió, así son algunas personas, es increíble que alguien tan inteligente cayera de nuevo así, te volverá a lastimar Hermione y ya no quiero verlo, verte sufrir me hace sufrir a mi también- la observó con los labios apretados, oprimiendo el coraje, la impotencia.
Hermione sollozó
-no, no lo entiendes él jamás dejo de amarme ni yo a él, lo lamento es mi culpa haberte creado semejantes ilusiones…-
-¿ilusiones? ¿ILUSIONES?- gritó el fuera de sí -¿crees tu que lo que siento por ti son simples ilusiones?- rio sin pizca de alegría.
-Viktor lo lamento- susurró ella derramando lagrimas.
Comenzó a llover más fuerte
-Que no daría por ser yo él, es dueño de tus besos, de tus caricias y no lo valora, no te puedo forzar ni obligarte a nada son tus decisiones después de todo-
Ella intentó sujetar su mano pero él la quitó rápido
-No- negó con la cabeza mirando de nuevo al frente algunas personas se refugiaban en los escaparates o entraban a alguna tienda pero ellos dejaban que las gotas de lluvia los mojaran por completo.
-Pero podemos…-
-¡NO!- gritó -amigos… no lo creo-
Volvió a unir sus ojos oscuros con los cafés y ahora llorosos de ella, su cabello estaba cada vez más mojado y su pecho se inflaba y desinflaba en forma intermitente, verla así de devastada lo obligó a ser más gentil.
-no puedo aceptar tu amistad porque sabes que eso no es lo que yo quiero, pero no exigiré más, es inútil, y me deja en una situación dolorosa, prefiero que tomemos distancia-
Krum se puso repentinamente de pie, ella lo miró, caminó unos pasos pero retrocedió hasta pararse enfrente de la Gryffindor que seguía sentada cruzada de piernas cual niña y sintiéndose tan culpable. Él le tomó el rostro con ambas manos sentándose sobre sus talones quedando casi a su altura.
-Te amo Hermione, así es y así será hasta que el destino lo quiera-
Besó su frente demorándose en separar sus labios y se puso de pie caminando a zancadas de nuevo al pueblo.
La castaña escondió su rostro en las manos llorando sin consuelo había perdido una amistad importante, era lo que menos quería, pero Viktor era orgulloso y no podía culparlo de tomar esa decisión, lo extrañaría demasiado pero ahora más que nunca, sabía que no era él con quien se veía plena y dichosa.
Por el momento y hasta que terminará el torneo lo seguiría viendo en el gran comedor o en la biblioteca pero cuando finalizará y quizás lejos de ella, él podría olvidarla con facilidad. Se lo imaginó por un momento en un futuro ya casado, con hijos, siendo completamente feliz, desconociendo ese profundo amor de su época en la escuela, después de todo a un chico como él no le faltaban pretendientes.
Hermione levantó el rostro aquellos pensamientos la hacían sentir mejor, sabía que tardaría en pasar aquello, pero ya nada la detenía, podía seguir con Severus.
Caminó entre la lluvia sintiéndola en todo su cuerpo, no había nadie en la calle, sonrió entre gotas que caían de su cabello, suspiró, sabía que las cosas ya estaban bien al menos con Snape.