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Severus & Hermione...Siempre Contigo — capítulo 37

El cálido sol de finales de junio entró poco a poco a la habitación, unos cabellos negros se asomaban abajó de las sabanas una respiración pausada las movía levemente.

La puerta del baño se abrió, Hermione salía ya vestida, peinada y con sus cosas para ir a sus clases, Severus seguía durmiendo, y en realidad aquella vez no quiso despertarlo, sabía que él no se durmió en el instante en el que ella, probablemente cuidando sus sueños, la castaña salía de allí más temprano para no chocar con nadie,  él tendría una hora más de descanso.

Acomodó adentro de su mochila la bolsa que hechizó, sin antes asegurarse que no dejaba ni una prenda, quería evitar un nuevo percance.

Ya sólo le restaban pocos exámenes, pronto las vacaciones comenzarían, serían largas lejos de su amado, se preguntó si probablemente pudiera salir de casa de sus padres e irlo a visitar un par de días, era una idea loca, pero tentadora.

Entró al gran comedor, había pocas personas allí, aún no bajan los demás, suspiró aliviada, al menos aquella vez desayunaría en paz. Se sentó y disfrutó de la soledad sólo unos segundos. Cedric se le acercó e ignorando la mesa en la que tenía que estar se sentó a su lado.

-¿Qué tal? - saludó

-Hola, ¿Tu novia no se pone celosa? -

-Aún no baja, y creo que todavía no lo sospecha- le contestó divertido. Ambos rieron.

-¿nervioso por la tercera prueba? -

-un poco-

El tercer campeón tomó un sorbo de jugo de calabaza y se sacudió el cabello.

-Supongo que tu estarás indecisa de a quien apoyar en la prueba, entre Krum o Potter- le comentó divertido.

La castaña negó levemente sin dejarse molestar.

-En realidad no- dio otra mordida a su bocado y comió -Apoyaré a Viktor a pesar de todo me gustaría que él ganara-

-¿Y que hay de mí? - le dijo ofendiéndose de a broma.

-Tú ya tienes suficientes fans, prácticamente más de la mitad del colegio te apoya- le respondió arqueando una ceja y sonriéndole.

-No me haría mal tener más público-

La chica terminó de desayunar en compañía de Cedric. Vio la hora en el reloj que este tenía que este tenía, se despidió y salió, llegaría al examen de Cuidado de criaturas mágicas, antes que los demás.

Harry se levantó con un leve dolor en el cuello, durmió incomodo esperándola y no la vio llegar. Ningún ruido en toda la noche, no podría escaparse esa vez. Ron parecía profundamente dormido en otro de los sillones, no le dio la espina de que descansara mejor que él.

La gente comenzó a bajar de sus habitaciones y Harry despertó a Ron, él tendría que apurarse para llegar a su clase. La Gryffindor atravesó la explanada hasta llegar a la cabaña de Hagrid. Él estaba a la puerta, había unos veinte pupitres.

-Hola Hermione- saludó

-Hola, ¿todo esta listo? -

-Sólo faltan los demás-

El semi gigante se recargó en la pared de su choza, y la miró detenidamente.

-Ya no has venido a visitarme-

Ella evadió sus ojos

-He estado ocupada- tragó saliva -lo siento-

Hagrid asintió y miró al pasto.

-¿Sabes Hermione? A Ron y Harry les empiezas a preocupar.

-¿Ya te han venido a decir? -

-Si, bueno, pero es obvio que les interesa lo que te ocurre-

-No es así, lo que quieren es saber cada aspecto de mi vida porque creen que tienen el derecho-

-Y tú quieres evitar decirles que pasa, y quien es él misterioso chico con él que sales-

-No lo evito Hagrid, pero me parece que no lo merecen saber, no lo entenderían y sólo me van a juzgar yo lo sé-

El hombre se acercó a la castaña y con su gran mano levantó su mentón para de una vez mirarla a los ojos.

-Si crees eso, es que sales con alguien que ellos desaprueban ¿no? -

Hermione asintió muy despacio. Sabía bien como lo tomarían, la odiarían, y por eso no se los iba a decir.

-Te conozco bien- le dijo Hagrid -Y sé que si él es alguien a quien no aprueban tus amigos pero tú elegiste, fue por algo, ellos son tus amigos, no merecen saberlo pero sería bueno que lo hicieras-

La castaña negó

-Ellos no me comprenderán, tú tampoco lo harías, nadie lo haría-

-Pero la cuestión no es que comprendamos nada,  en esto no hay elección y si tú lo amas y él a ti es todo lo que basta, pero deberías confiárselos, es lo que creo-

Nadie cambiaría su opinión, le sonrió a Hagrid, pero eso no significaba que consideraría confiarles tal cosa a Harry y Ron, caminó y se sentó en un de los pupitres, poco tiempo después llegaron los otros alumnos de Gryffindor y Slytherin. La chica notó la mirada del pelirrojo pero la evadió, cuando terminaron fue de las primeras en salir y llegar al salón de transformaciones, sabía que si sentaba hasta en frente Ron no la molestaría.  En la comida se alejó de los demás hasta la orilla de la gran mesa no vio a Harry pero el pelirrojo la miraba de forma muy rara, una mezcla de furia y duda.

Cada vez estaba más atrapada en ese secreto, ya no sabía que hacer, escapar y negar era algo que hacía mucho últimamente, salió de allí directo a las mazmorras el examen de pociones sería el último antes del evento. Para su desagrado Ron llegó poco después y en esta ocasión se le acercó sin preámbulos. Se recargó en la pared junto con ella.

-¿Dónde estuviste anoche? -

-¿Qué? - dijo distraída mirando al frente, su estomago se sacudió.

-No llegaste a dormir te esperamos-

-¿Ahora me cuidarán como a una niña chiquita? - respondió molesta y asustada a la vez, no le diría nada ya estaba decidida.

-No me salgas con eso, tal vez Harry no lo sepa pero yo sí- le respondió en un susurro respirando con dificultad.

Hermione lo miró por primera vez, su corazón pareció detenerse. ¿Era posible?

-¿Y...y… que es lo que…que sabes? - tartamudeo, él sonrió con satisfacción.

-Es obvio, que lo que has buscando todo este tiempo es mi atención-

-¿qué? - la chica quedó perpleja.

-Todo esto, de hacerte la chica mala que no dice nada es para atraerme, creo saber porque es eso-

-Ron… en verdad no sé de que me hablas-

-No lo niegues ahora, sé que te he gustado desde el principio, en realidad me tomó algún tiempo notarlo pero ahora lo sé, y quieres que vea tu faceta rebelde que no te queda, pero lo haces porque te gusto-

Eso en verdad era muy estúpido, tal vez al principio del aquel loco curso hubiera tenido razón, pero ya no, no era así, su corazón, su alma, prácticamente su vida le pertenecía a Severus, lo que Ron despertaba ahora en ella era sólo exasperación.

-Debes de estar bromeando, no es así yo…-  Pero no la dejó terminar, al segundo siguiente se le lanzó, pegando su boca a la de ella, robándole un beso que no deseaba.

Forcejeó, lo trató de empujar molesta, asqueada por su brusquedad pero su fuerza era inútil, abrió los ojos y lo único que vio fue parte del rostro de Ron, él tenía los suyos cerrados, creyendo que su amiga lo disfrutaba, entre sus ruidos desesperados alcanzó a escuchar una voz, esa voz que tanto amaba.

-¿Qué sucede? -

Reunió todas sus fuerzas y lo empujó para ver atrás del hombro del pelirrojo el rostro atónito de Snape.  Sus ojos se llenaron de lágrimas de inmediato, cegada por la furia golpeó a Ron en la mejilla, los demás empezaron a llegar preguntándose que ocurría. El chico se llevó la mano al rostro ofendido, extrañado, no creía que fuera actuar así, ¿Qué no era lo que ella siempre quiso?

La castaña negó lentamente con la cabeza dirigiéndose a Severus, tratando de decirle sin palabras que no era lo que estaba pensando.

El profesor caminó hasta la puerta del aula y la abrió.

-Tienen un examen que practicar. - susurró viendo al pelirrojo con odio.

Todos entraron y Hermione espero para tratar de susurrarle que había sido un error, pero él entró de inmediato, la chica se sentó enfrente buscando sus ojos pero él no se lo permitió.

Se limpió las lágrimas no la debían ver así, volteó sobre su hombro a ver a Ron con furia, él hablaba con Neville en voz baja seguramente de lo que acababa de ocurrir. Los pergaminos aparecieron en sus pupitres, juntos con las plumas y los tinteros. 

¿Qué iba a pasar? Incluso Snape debió darse cuenta de que fue un beso a la fuerza, que ella no lo deseo pero ¿y si no lo creía así?  Se armó de valor, con plena conciencia de que algunos escucharían incluso si era susurró dijo.

-Sabes que no estuvo en mí… yo…- Se detuvo en ese momento pues tocaron la puerta.

Severus finalmente levantó el rostro lo posó unos segundos en ella, luego en la puerta.

-Adelante-

Era Karkarov.

-¿Podemos hablar? -

De nuevo él unió sus ojos con Hermione, se puso de pie y salió de aula cerrándola. En ese instante Ron se levantó y fue a sentarse a un lado. Hermione asustada se alejó lo más que pudo.

-No- dijo con odio -ni se te ocurra acercarte-

-Pero tú... -

-¡Yo nada, eres de lo peor, déjame tranquila! - susurró para que los demás no se enteraran.

-¿Qué quieres ahora Igor? - cuestionó en voz baja

-¿él  lo hará esta noche cierto? - respondió sin preámbulos

El profesor levantó los hombros.

-Lo sabes, debe de ser hoy-

-¿Y qué con eso? -

-Necesito tu ayuda, si él me perdona todos los demás estarán obligados hacerlo también-

-¿En verdad crees que lo hará? ¿Eres tan ingenuo? -

-Es eso o huir y sabes que si lo intento me encontrará-

-¿y que quieres de mí? -

-Respáldame,  cuando nos convoque ven conmigo ayúdame a convencerlo-

Severus negó

-No puedo, porque no tienes nada que él desee y mi palabra no bastará, no sé aun que planea idea tú algo-

Con esto volvió abrir la puerta del aula y entró, notó el movimiento rápido de Ron para sentarse donde estaba y los que segundos antes estaban hablando pero ahora fingían tener toda su atención en el examen.

Ese pequeño cretino, sabía que Hermione nunca haría algo así, pero le daba coraje que ese mocoso se diera el lujo de tratar a una dama de ese modo. Sin embargo ella estaba asustada, de que no le creyera, de que estuvieran en problemas una vez más. En un salón lleno de estudiantes donde se suponía él tenía que mostrar odio en su rostro, no había mucho por hacer. Levantó su cara mientras él avanzaba para verlos contestar, Hermione bajó la vista a su hoja viendo por el rabillo del ojo que pasaba a un lado de ella, se detuvo dándole la espalda y sintió la mano derecha de su amado sobre la suya. El profesor discretamente aprovechó que los demás tenían los ojos clavados en los pergaminos y echo su mano atrás, al sentir su piel la acarició, diciéndole con ese gesto que todo estaba bien.

Ella sonrió al instante, hizo que su mano izquierda también se posara en él. Se había olvidado que tenía un romance con un hombre maduro que no iba a permitir que cosas de niños como esas lo separaran.  Sólo disfrutó de su cálida piel unos segundos, se alejó para ver a los demás en sus labores.

Al finalizar el examen vio a Ron salir algo confundido, la miró desde la puerta de nuevo pretendiendo esperarla y esta le dedicó la mirada de furia una vez más. Fingió tardarse en tapar el bote de tinta hasta que el aula quedó de nuevo vacía.  Lo miró de nuevo y él levantó su varita la puerta se cerró. Hermione se levantó caminado a prisa hasta llegar junto a él, lanzó sus pequeñas manos a las mejillas del hombre jalando a su altura y lo besó, el se encorvó para responderle.

-Yo no quise que eso pasara- susurró separándose un poco para luego besarlo de nuevo.

-Lo sé-respondió llevando uno de sus brazos a su cintura y otro a su mejilla donde una lagrima bajaba.

Él la abrazó unos segundos, luego yendo en contra de todos sus sentidos, se separó.

-Vaya, o sospecharán-

La Gryffindor asintió, dándole un beso rápido en los labios.

-Ron es un idiota- le dijo antes de abrir la puerta, -él, en realidad no tengo ni la menor idea de lo que cree ahora, lamento mucho lo que pasó-

Su maestro le dedicó una sonrisa leve.

-Descuide, noté que no fue mutuo pero no quería mostrar mucha importancia-

Dejo escapar una risita sonriéndole también.

-Lo veré después- le susurró relamiéndose los labios -sin importar lo que pase, voy a estar siempre contigo-

Salió caminando a prisa, su corazón latía con fuerza, le daba miedo saber que podía sentir tanto amor por él, y que Snape sentía lo mismo, y lamentablemente ese mismo miedo no radicaba en que se le fuera agotar sus sentimientos, si no que no los dejaran seguir juntos. Caminó hasta subir a su sala común al abrir la puerta del retrato la encontró deshabitada, excepto por Harry y Ron, el pelinegro parecía molesto, supuso que Ron le habría contado su percance antes del examen.

Los dos la miraban defraudados, como sí esta cometiera el más grande error de su vida.

Harry fue el primero en hablar y cuando lo hizo, de sí salió la voz más seria que la chica escuchó de él hasta entonces.

-¿A mí si me dirás donde carajos pasaste la noche?- susurró entre dientes.

Hermione echo su cabeza atrás cerrando sus ojos, no quería pasar por eso por milésima vez.

-No- le respondió  caminó dispuesta a subir a su habitación y alistarse para ir a ver la tercera prueba, -Y ya deberías estar allá bajo se supone que estarías allí antes que los demás, y todos se han marchado ya-

Cuando intentó subir por las escaleras Harry la detuvo del brazo.

-¡Ni se te ocurra! Ron me contó… -

La chica se zafó molesta gritándole antes de que pudiera acabar.

-¿Qué te contó? ¿Lo animal que es ¿o tú apoyas lo que me hizo? -

-¿'Animal', oye…? -

-Calla Ron- lo detuvo Harry -Ya me dijo, pienso que fue algo brusco, pero no negarás que todo este tiempo te ha gustado él, yo me he dado cuenta desde hace siglos, después de que no llegaste anoche se me ocurrió decírselo-

-Yo sólo quería…-

-Cállate Ron- lo interrumpió Hermione -¿desde cuando crees que me conoces Harry? porque a mi no me gusta para nada-

-Se te notaba, llevo cuatro años conociéndote era obvio-

-Pues estas mal-

-¿Me dirás porque me golpeaste? - cuestionó el pelirrojo

La chica se pasó los dedos por el cabello furiosa.

-Por que yo no deseaba que lo hicieras, no Ron, lamento defraudarte pero no quería que me besaras, no quiero nada contigo-

-¿Y donde estuviste anoche? - preguntó  Harry.

-¡No se los diré, ya basta déjenme en paz no cuestionen algo que no les incumbe!-

Ron empujó la mesita que le estorbaba para llegar a ella, los libros se cayeron y la chica dio un paso atrás.

-Dinos- susurró totalmente enojado -dinos o dejaremos de ser tus amigos-

Harry lo miró un poco aturdido pero de su rostro no se fue la ira que sentía.

Hermione los observó alternativamente mientras sus ojos se humedecían.

-Bien- dijo en voz casi inaudible -Si es así ya no me consideren su amiga- las lagrimas cayeron poco a poco.

-Se supone que deberíamos confiarnos todo, que nos debemos…-

-¡No Harry! - Le gritó -Eso no pasará, esto se terminó- se dirigió al menor Weasley - no quiero que mañana vengas Ron detrás de Harry pidiendo una disculpa carente de real pena- se limpió los pómulos con el puño -Ya no me busquen ni me hablen más-

Subió los primeros tres escalones pero dio media vuelta para verlos desde allí

-Y tú, ten en cuenta jamás hacerle a otra chica lo que me hiciste a mí si pretendes tener una vida acompañado de algo que no sea tu estúpido complejo de galán- vociferó hacía Ron.

Después de esto no se detuvo, a pesar de escuchar a Harry decir su nombre y Ron balbuceando cosas sin sentido, siguió alejándose de ellos. Desde ese momento dejo de ser amiga de Potter y Weasley.