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Ojos de Ángel.... - Versión Completa — capítulo 61
Los tres aparecieron en una casa deshabitada ubicada frente a una fría playa solitaria. Otrora fuera "El Refugio", hogar de Bill y Fleur durante la guerra contra Voldemort. Pero desde hacía mucho tiempo estaba sin sus moradores. Tal lugar, se utilizaba únicamente sólo en caso de emergencia y muy pocos conocían las palabras mágicas que autorizaban su ingreso. Uno de esos pocos era Harry Potter, quien había llevado Hermione Granger a ese lugar, sin percatarse de que iba una polizona colgada al brazo de su amiga: Pansy Parkinson, quien vio que su única forma de escape era aliarse con sus enemigos.
Al aparecerse frente a la escalera de madera gruesa de la entrada, el joven mago reparó en una tercera persona que los acompañaba. Pero entendía bien las intensiones de Parkinson, pues cuando ésta había ido a su cuarto en la casa en donde había estado prisionero, le pareció sincera y por sobretodo muy desesperada. Pues bien, ahora habría que escucharla o mandarla bien lejos, las dos opciones no incluían una alianza con la desquiciada y poco atinada de Pansy Parkinson.
- Lo siento, Granger.- Dijo Pansy soltado el brazo de Hermione, el cual había apretado más de lo normal con el fin de agarrarse firmemente de ella. Hermione le quitó en forma rápida su brazo para tocárselo con su mano.- Necesitaba salir de allí... Harry, tú me escuchaste... te dije la verdad... y a ti también Granger...yo...
-Basta de explicaciones. Entremos... no es bueno correr riesgos, además hace frío y tengo hambre.-Dijo Harry en forma cortante.
-Por cierto, ¿en dónde estamos?- Preguntó Pansy.
-Es un refugio, lejos de cualquier lugar.-Dijo Hermione, mientras acomodaba su arma en el arnés de su pantalón, ya que la había guardado en su cinturón, lugar en donde ahora estaba su varita. Pansy miró con recelo aquella arma, recordaba muy bien lo eficaz que era.- Tranquila, que aún no pienso utilizarla en contra de ti.-Le dijo Hermione como adivinando los pensamientos de Parkinson, quien sólo se limitó a hacer una sonrisa nerviosa.
Ingresaron a la casa y estaba tal como la recordaba tanto Harry como Hermione. Parecía que jamás hubiese estado deshabitada. La magia que la cubría hacía sentir un calor de hogar que los tres añoraban.
- Bien. Hermione, yo tengo acceso a esta chimenea que se conecta directamente con el Ministerio... iré allá... solo... ustedes se quedan acá hasta que logre conectarla con el bunker de la mansión... una vez conectada podrás ir a tu casa.
-¿Te demorarás mucho? Quiero ver a mis hijos...
-¿Hijos? ¿Tienes más?- Preguntó una extrañada Pansy. Hasta donde ella sabía sólo existía la niña la cual ella había raptado en el pasado. Pero Hermione no le respondió.
Harry tomó un poco de polvos flu de la repisa aledaña a la chimenea y de inmediato ingresó en ella y desapareció en medio de unos fuegos azules, fiel demostración que la chimenea estaba activa.
- Y bien... ¿qué haremos ahora?- Preguntó Pansy, que parecía muy entusiasmada con la situación y sentándose en unos de los sofás de la sala.
-¿Qué haremos? Parkinson, levanta tu culo del sofá y vete a tu casa... o regresa a Azkaban... Mucho hemos hecho con traerte.
-No me trajeron... yo me aproveché de la situación... y por lo de irme a mi casa... pues... no tengo casa... y por más loca que crean que estoy ¡jamás volvería al Sanatorio! (hace rato que dejé Azkaban, por si no lo sabías...
-Para que veas que poco es lo que tu vida me ha preocupado, que estaba segura que estabas aún en una celda de aislamiento.- Mintió.
-Déjame ayudarlos... yo conozco muy bien los planes de Lucius y de esas brujas... les puedo ser útil... prometo portarme bien...
-No te creo... bien... Mientras regresa Harry, veré qué puedo comer.- Dijo una poca interesada Hermione, intentando girar rumbo a la cocina, pero Pansy se interpuso en su camino.
-Granger hablo en serio... Lucius es otro... esas brujas son de temer... y yo... yo les tengo miedo...
-¿Miedo? ¿Tú con miedo? Ja. ¡Has sido cómplice de Lucius por años! Intentaste matarme... ¡alejarme de mi hija! y pretendes que te crea?! ¡Sí que estás loca Pansy Parkinson!
-Lucius y Alice me violaron.-Dijo de una mientras sus ojos se llenaron de lágrimas. Hermione quedó silente. La mujer que tenía frente estaba hablando de verdad.-Fue la primera noche que me rescataron del sanatorio... Lucius me llevó a su habitación... y él y esa perra me...
-No sigas... Te creo.- Hermione le puso una mano sobre su hombro.
-Granger... Lucius me las pagará... sé que puedo ser útil... Es necesario que una vez en mi vida haga algo que valga la pena.
-Ya lo veremos.
Mientras tanto, Luna Lovegood y Ron Weasley habían llegado nuevamente al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Aparecieron en las inmediaciones del castillo,ya que al interior de éste era imposible aparecerse. Durante el día se le había enviado una lechuza a la Directora McGonagall informando de la visita del Auror y de Luna, con el objeto de que Hagrid los estuviera esperando.
Una vez que habían traspasado la verja de ingreso, abierta por Filch, se dirigieron a la cabaña de Hagrid, aledaña al Bosque Prohibido. Hacía frío y estaba casi oscuro, a pesar de ser las seis de tarde, el frio calaba los huesos y una tormenta amenaza con golpearlos en cualquier momento.
- ¿Cómo va lo tuyo con Rufus?- Le preguntó Ron mientras caminaban por el sendero hacia la cabaña.
-¿Rufus?
- Sí... Rufus Escamas, ¿así se llama tu amigo?
-Rolf Scamander... se te olvidan pronto los nombres de las personas, deben ser los torposolos que te nublan la mente...
- Deben ser... claro..... "los torpe-solos"...
-Si crees que con tus juegos de palabras inventadas lograrás que me enoje, estás muy equivocado. A lo más, me causará risa... Pero, estamos bien... dando respuesta a tu pregunta.
-¿Son novios?- Preguntó directamente. Luna se detuvo y lo miró fijamente.
-Ronald Weasley, lo que ocurra entre Rolf y yo, no es asunto tuyo. Ya te lo he dicho.
-¿Son pareja?
- Ron...
-¿Tienes planes a futuro?
-Ron...
-¿Piensas darle un nuevo padre a Jane?
-¡Basta Ron! ¡Jamás he pensado en darle un nuevo padre a nuestra hija! En cuanto a mi relación con Rolf es un tema que a ti no te concierne. Te he dejado claro en todos estos años que entre tú y yo nada puede existir, porque tú te encargaste de eso, y porque yo me cansé de ser la segunda en tu vida...
-Eso fue hace años, Luna. En todo este tiempo he vivido por ti y para Jane.
-Pero igual has tenido otras mujeres.
-Son diez años, Luna... ¿qué pensabas? Que me iba a hacer célibe? ¡Soy hombre! ¡Claro que he tenido algunas relaciones, pero nada serio! ¡Jamás he involucrado mis sentimientos!- Luna inspiró fuerte llenando de oxigeno sus pulmones. Sí, Ron tenía razón. Ella era la que no quería tener nada con Ron y por lo mismo no podía exigirle fidelidad en una relación que no era tal.
-Creo que este no es lugar para tratar nuestros temas.
-Nunca hay un lugar. Luna, quiero que tú, Jane y yo vivamos juntos, que nos casemos de una vez...
-Ya sabes la respuesta.
-Es por tu amigo, ¿no? Dime, ¿es por él?
-...
-Contesta.
-Sí, Ron. Es por él.
En ese momento la puerta de la cabaña de Hagrid se abrió y apareció el bonachón semi-gigante sonriente al ver a Ron y Luna nuevamente.
Eran las once de la noche y Draco Malfoy se encontraba sentado en un sofá de la habitación que compartía con Alice. La bruja en ese momento dormía desnuda debajo de las sábanas mientras que Draco, vestido solo con un pantalón la miraba con asco. Sus sesiones de sexo se limitaban a que ella hiciera todo el trabajo y él a fingir...
En su mente daban vueltas muchas ideas. La primera era enterarse de la verdad: su matrimonio con Hermione Granger no era más que un plan tan bien urdido por su padre y él mismo durante sus años de colegio, que jamás sospechó que su amor no era verdadero. Ahora al saber la verdad, divagaba en sus sentimientos. ¿Qué tan cierta había sido toda su vida al lado de aquella sangre sucia? Si bien por más que buscara en su corazón algún sentimiento de odio hacia ella no lo encontraba, pero tampoco encontraba el de amor... Sin embargo, había sido muy sutil al sugerirle que utilizara balas de plata en contra Fenrir, y tampoco había revelado la existencia de Scorpius... Bueno, eso no quería decir que la amara, más bien, sentía que debía protegerla, ¿sólo por ser la madre de sus hijos? ¿Qué habría ocurrido si Fenrir no hubiera muerto? ¿Habría soportado saberla en manos de esa bestia?
Ahora bien, había logrado engañar a su padre, cerrando su mente, e impidiendo que el hechizo lo tocara, al igual que lo había hecho Harry Potter, pero él debía seguir actuando. Si bien era cierto, en algún momento de su adolescencia, quiso optar por las artes oscuras, eso en la actualidad formaba parte de un pasado. Draco Malfoy era Auror, uno de los mejores, jamás un asesino o un delincuente. El hechizo que su padre le había hecho, tenía relación con sus sentimientos hacia Hermione Granger, lo que no afectaba a otros ámbitos de su vida. Era quizá por eso que había intentado protegerla tanto a ella como a Scorpius y a Rose Luna.Jamás dejaría que su padre les pusiera un dedo encima. Eran su familia. Si amaba o noa Granger eso lo vería luego, lo único y real era que sus hijos eran lo más importante en su vida y por ello debía seguir actuando... aunque ello implicara relacionarse sexualmente con una bruja despiadada y por la cual sólo lograba sentir repulsión.
"-Granger... qué me hiciste...?- Pensó y luego cerró nuevamente su mente. No debía correr ningún riesgo.
Mis queridas y queridos lectores: antes que todo les agradezco enormemente por seguirme en mis historias y por lo mismo quiero disculparme por demorarme un poco en subir los capítulos, pero sucede que una personita de dos meses y medio ocupa todo el tiempo de mi vida... así que apenas pueda seguiré subiendo los capítulos que faltan... la historia la tengo lista.. pero en mi mente... con final y todo, pero me falta tiempito para traspasarla al computador... pero tranquilos, que escribiré tan pronto como sea posible... es más, creo que mañana irá otro capítulo. Besitos a todos...!!!