← Un Ángel De Ojos Rojos. · de
Un Ángel De Ojos Rojos. — capítulo 5
Cumpleaños 16.
Hoy, era sábado y no era cualquier sábado… era mi cumpleaños, hoy cumplía dieciséis años.
No sabía si en el castillo se habían enterado, ya que solo marco y aro lo sabían, Cayo no lo sabia y que no le interesaba mucho que digamos. Me quede en mi cama aun recostada y cubriéndome con los cobertores para permanecer calientita, aun recordaba lo de aller, ¿Cómo estará Alec? ¿Se encontrara bien? ¿Le abre hecho daño?
La puerta empezó a sonar, o sabia quien era y si no los dejaba entrar, menos sabría quien era.
-adelante- yo me quede aun acostada en mi cama.
A mi cuarto empezaron a entrar Heidi que entraba con un pastel de chocolate mediano, cayo, Aro, marco, Félix, Demetri, jane y Alec… este ultimo entraba con una cara de… pocos amigos, la sonrisa que se me había formado se fue esfumando poco a poco, Alec me odiaba y ahora con mas razón, de seguro lo había lastimado.
-¡feliz cumpleaños Azurá!- gritaron todos, o la mayoría.
-gracias- conteste sonrojada.
-ven aquí- Félix me levanto quitándome mis cobertores por completo, así frio.
-oh Félix… tengo frio- empecé a temblar en sus brazos.
-oh perdona- me dejo en el suelo pero yo… estaba descalza.
-¡Félix!- salte desde el piso a mi cama y me abrigue como pude con los cobertores, Heidi se me acerco con mis tenis, ella había dejado mi pastel en el escritorio, jane me tendió una chamarra y unos guantes. Me los puse y ahora si pude ser llenada de abrazos y felicitaciones.
Toda la tarde se la pasaron en mi cuarto, dándome algunos regalos y acompañándome mientras yo me comía mi pastel, me cantaron feliz cumpleaños, y me desearon felicidades de nuevo, solo había uno que no hablo en ningún momento, Alec.
-creo que es hora de que ya nos vallamos, es muy tarde y… nosotros te tenemos un regalo para mañana-
-¿Qué es aro?- pregunte curiosa.
-mañana te iras de compras al centro comercial, y no tendrás limitaciones, podrás comprarte lo que quieras, te daremos una tarjeta de crédito que no tiene limite…-
-¿enserio?- estaba sorprendida.
-claro, te lo mereces-
-eso es… genial, muchas gracias-
-de nada, pero tendrás que ir acompañada-
-lo que ustedes digan-
-bueno, mañana te pasaran a buscar, saldrás temprano para que regresen temprano ¿de acuerdo?-
-claro que si-
Estaba que explotaba de felicidad, me dejarían comprarme lo que quisiera eso es… genial. Todos empezaron a salir de mi cuarto, uno a uno, pero Alec fue el ultimo, el me dejo una pequeña tarjetita en mi escritorio a lado de mi pastel, cuando se salió y me quede sola, serré la puerta y me dirigí a abrir la tarjetita.
"feliz cumpleaños"
Era todo lo que decía esta, pero aun así… me saco una sonrisa, no estaba enojado del todo. Tome la tarjetita y la estampe en mi pecho sonriendo como nunca, "gracias Alec" susurre yo para mí.