Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Azabache. La Historia de la Tercera Generación. · de

Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 10

En aquel primer día de navidades, el cielo tronaba mientras la nieve caía suavemente sobre las casas de un pequeño pueblo ingles. Las calles de Godric Hollow se encontraban escondidas entre las capas de nieve, los techos de las casas parecían estar cubiertas de un suave y esponjoso algodón, la iglesia se encontraba iluminada y llena de adornos navideños, como guirnaldas y muérdago, el aire olía a miel, mantequilla y mazapán. Girando a la derecha en la pequeña plaza, donde seguía alzándose el monumento a los caídos y la estatua mágica de los Potter, había una casa de madera oscura, de dos plantas, con ventanas cuadradas y un pequeño jardín delantero, igual a las casas que había a su alrededor, una típica y clásica casita inglesa del norte.

Una de las ventanas daba a una habitación pintoresca, de color escarlata. Las paredes se encontraban cubiertas de estandartes de Gryffindor y de fotos de los merodeadores, una Snitch descansaba sobre la mesa y batía sus doradas alas con delicadeza, el baúl descansaba abierto sobre el suelo, los libros desparramados por el suelo junto con las túnicas de quidditch y del uniforme. La habitación se encontraba a oscuras, aun era temprano y la grisácea luz del día se colaba entre los visillos de la ventana, el silencio era relajante y tranquilo, se respiraba una suave calma pero de repente la puerta se abrió de un tirón y un muchacho con el cabello azul entro en la habitación con una gran sonrisa.

 -¡James! ¡Levanta dormilón! - James le tiro una almohada a la cabeza mientras se tapaba la cabeza con otra - ¡No seas vago! ¡Vamos levántate! ¡Es navidad! - Ted Lupin se tiro encima de James mientras comenzaba a zarandearlo con los brazos, James se giro con ojos soñolientos y una sonrisa en el rostro.

 -¿Qué manera es esta de despertarme? - Pregunto James mientras bostezaba como un león - ¿No me traes el desayuno a la cama? - Ted arqueo una ceja burlona mientras despeinaba el cabello de James que estaba un poco más corto de lo normal.

 -Tu madre te ordena bajar en este preciso instante - James compuso una mueca mientras agarraba la Snitch que reposaba en la mesa y comenzaba a jugar con ella. Miro a su casi hermano mientras su espalda reposaba sobre el respaldo de la cama.

 Ted Lupin había sido su ejemplo a seguir, lo adoraba desde que eran niños. Desde muy pequeño, James había sentido una profunda admiración hacia Teddy, se había convertido en su hermano mayor por excelencia. Ted Lupin había crecido en el ambiente de la familia Potter como uno más, a pesar de que había vivido con su abuela hasta su mayoría de edad, la casa de los Potter era su hogar favorito. Ted admiraba y respetaba a su padrino como lo había hecho el propio Harry con Sirius Black.

Ted era un chico peculiar, metamorfago como su madre, al que le cambiaba el color de pelo cada poco tiempo, de una piel aterciopelada y clara, tenía un rostro de facciones bondadosas como su abuelo Ted y unos divertidos hoyuelos en las mejillas.

 -James tenemos que hablar - Ted se había sentando en la cama de James y se apartaba el cabello de la cara, que acababa de volverse de un dorado brillante - Es algo muy importante para mí - James se enderezo con una sonrisa y lo observo.

 -¿Te vas a estudiar dragones con tío Charlie? - Pregunto con rapidez.

 -No.

 -¿Vas a ser auror?

 -No - James arqueo una ceja ligeramente confuso.

 ¿Tiene que ver con Victoire? - Ted asintió lentamente con la cabeza mientras miraba a James - ¿Le has dado plantón? - James abrió los ojos con sorpresa - Te lo dije Teddy, las mujeres al final, vienen y van, siempre te dije que mi querida y hermosa prima Victoire solo iba a darte problemas - Le dio unas palmaditas en la espalda mientras sonreía con tranquilidad - ¡Pero no te preocupes! ¡Mañana mismo no vamos a la taberna de…!

 -Espera James - Ted lo paro con la mano, su rostro dulce y tierno se encontraba muy serio, sus ojos observaran a James con tanta fijeza que James trago saliva, ¿Es que había hecho algo que a Ted le había molestado? - Voy a casarme con Victoire - El silencio se hizo en la habitación, James seguía sin expresión en el rostro y Ted lo miraba expectante.

 -¿Es una broma? - James sonrió, pero el rostro serio de Ted hizo que James se diera cuenta de lo equivocado que estaba - Pero… ¿Por qué? - Ted sonrió y le revolvió el cabello con una mano.

 -Porque la quiero y es la mujer de mi vida - Contesto con tranquilidad mientras miraba a James con ternura - Pero eso no cambia nada, yo seguiré siendo el mismo de siempre y me tendrás cuando lo necesites - James había bajado la cabeza como un perrito triste - Algún día lo entenderás, James.

 -Yo nunca voy a enamorarme - Contesto de forma decidida James, Ted sonrió de nuevo y alzo la cabeza de James con una mano.

-¿Quieres ser mi padrino? - James se señalo con un dedo ligeramente sorprendido - Creo que serias el padrino rompe corazones, perfecto

  • James abrió la boca varias veces y asintió torpemente con la cabeza - Genial, me haces muy feliz James - Ted se levanto de la cama y camino hacia la puerta - Levántate, si no quieres que tu madre te lance algún hechizo, hoy está muy nerviosa por todo lo de la noticia - James asintió - No la hagas esperar - Con una última sonrisa, salió de la habitación y James escucho como sus pasos se perdían por las escaleras.

James observo la habitación con ojos tristes, se levanto de la cama y abrió la ventana mientras respiraba el puro y fresco aire invernal. Cada año pasaba más rápido, a veces tenía miedo a crecer, de alguna manera no quería, le gustaba mantenerse así, despreocupado, protegido por su familia. Sus primos mayores se habían ido a Francia a estudiar, otros ya trabajan, tenían novias, de alguna manera él echaba de menos esos años infantiles donde todoslos primos se reunían en la madriguera y jugaban días y horas sin parar. Quizás tenía miedo a crecer, a volverse a adulto, a tener que enfrentarse a la vida, quizás tenía miedo a sentir demasiado. Pero Ted ya tenía veinticuatro años y el no tenía miedo a crecer, ni a enamorarse, James tenía que aceptar que las cosas cambian y que su mundo iba a cambiar muy pronto.

-¡James Potter! - El grito de su madre hizo que saltara ligeramente asustado. Agarro una camiseta y comenzó a bajar las escaleras con los pies descalzos. Abrió la puerta de la cocina de un tirón y se quedo observando la abarrotada sala. Su madre le serbia un plato de beicon y gachas a Albus mientras le dictaba a una pluma, que escribía muy rápidamente sobre una libreta suspendida en el aire, James supuso que sería uno de los muchos artículos de Quidditch que su madre tenía que entregar esa semana. Ted sentado en la mesa conversaba con Victoire, mientras esta pasaba con los dedos varias páginas de revistas, que parecían revistas de novia. James compuso una mueca de asco, ¿Quién este mundo querría casarse?

 -¡Victoire! - James se acerco a su prima mientras esta se apartaba rápidamente haciendo ondear su rubia cabellera - ¿Así saludas a tu adorado primo? - Victoire arqueo una ceja sarcástica mientras se sentaba en las rodillas de Ted.

 -No me fio de ti, te encanta gastarme bromas - Murmuro la joven mientras sujetaba su largo cabello rubio en una coleta - ¿Verdad Teddy? - Ted sonrió mientras James se dejaba caer sobre una silla al lado de Albus.

 -¿No vas a felicitar a tu prima? - Pregunto Ginny, James asintió con la cabeza de manera cansina mientras sonreía tontamente - Felicítala o no desayunas hoy - Le amenazado con la cuchara - ¡No escribas eso! - Grito rápidamente a la pluma que se había vuelto loca escribiendo.

 -Felicidades Victoire, de verdad - James sonrió suavemente intentando ser lo más convincente, Albus le dio un suave golpe por debajo de la mesa, pero parecía que a Victoire le había gustado la frase de su primo y le dio un suave beso en la mejilla.

 Victoire Weasley, era una joven dos años más joven que Ted, era de una belleza que embelesaba a cualquiera, había heredado la sangre de veela de su familia francesa y el encanto de la familia Weasley. Tenía unas mejillas sonrojadas, una tez blanca y delicada, sus labios eran pequeños y de un color melocotón, todo en ella mostraba delicadeza y elegancia, incluso en el mínimo gesto. A pesar de todo, tenía un carácter fuerte y a veces algo difícil de tratar, pero Ted conseguía suavizarla como nadie, convirtiéndola en un cachorrito inofensivo en cuestión de minutos.

 -Sigo diciendo que James no debería ser el padrino - Comento Lily apareciendo por la puerta de la cocina, aun llevaba en pijama y el pelo revuelto. James arqueo una ceja mientras su hermana se sentaba encima del reposa platos y tomaba un cuenco de leche - ¿Acaso quieres que destroce tu boda, Teddy? - Ted sonrió burlonamente mirando a la picara Lily.

 -Lily siéntate en la mesa - La ordeno Ginny mientras se quitaba un mechón de la cara y miraba con concentración la libretita que contenía su nuevo artículo sobre el nuevo equipo de Quidditch femenino.

 -¿Qué te parece este vestido? - Pregunto Victoire, mostrándole la revista a Albus, el muchacho se atraganto y observo con timidez el vestido de novia.

-Muy bonito - Susurro rascándose la cabeza.

 -Es horrendo Victoire - Lily se acerco a su prima y comenzó a pasar las páginas de la revista - Tú y tus gustos extraños, ¿Por qué no buscas algo más llamativo? ¡Más original! - James seguía removiendo las gachas con la cuchara, odiaba ese tipo de conversaciones, las mujeres eran realmente complicadas.

 -¿Original? - Victoire arqueo una ceja - Ya conozco tu concepto de lo original Lily, no creo que sea lo que ando buscando - Lily sonrió mientras le robaba una galleta a Ted - ¿Has comido lengua de dragón? Estas demasiado activa esta mañana - Lily respiro con fuerza y sonrió ampliamente.

 -Me alegro por la noticia, prima - Contesto alegremente - No te preocupes, vas a estar muy elegante en tu boda, obligaremos a Rose y te acompañaremos a todas las tiendas de novia de la ciudad - Ted puso los ojos en blanco mientras James resoplaba cansinamente.

 -Quizás debería encargarlo en Paris, Dominique y Louis podrían ir a buscarlo - Lily hizo un gesto de decepción - No pongas esa cara, sabes que los vestidos de novia de Madame Pompignion, son los mas bonitos de toda Europa.

 -Y también los mas caros - Murmuro Ted con una mueca en el rostro, Victoire se giro para mirarle - Pero gastaremos lo que haga falta con tal de que sea el vestido que tu deseas - Contesto rápidamente al ver la airada mirada de su prometida - Seguro que tu madre está de acuerdo.

 -Buenos días - Harry entro con la capa negra de viaje y observo sorprendido a los presentes - Cuanta gente, ¿Celebramos algo? - Ginny se giro para mirar a su marido con una mueca en el rostro y comenzó a señalar a Ted y a Victoire - ¡Oh! - Harry sonrió al ver los gestos de su esposa - Entonces ya lo sabe todo el mundo - Removió el cabello azabache de Albus y miro a James - ¿Serás capaz de ser un padrino responsable?

 -Lo intentare - Contesto James, pero al ver la mirada amenazadora de su madre rectifico con un contundente - ¡Por supuesto, el mejor padrino de la historia!

 -Espero que no aparezcas en la boda con algo extraño - Murmuro Victoire al lado de Ginny, ambas lo miraban con ojos chispeantes, Albus y Lily sonreían en sus respectivos asientos.

 -Y tampoco pondré explosivos en la tarta, ni pintare los vestidos de los invitados…- James abrió los ojos sorprendido - ¡Que ideas tan originales! - Pero callo rápidamente al ver a su madre y a Victoire delante de él, con los brazos cruzados y mirada amenazadora.

 -Bueno, yo tengo que marcharme - Lily se levanto rápidamente de la silla y comenzó a caminar hacia la puerta de la cocina, pero Ginny movió la varita y la puerta se cerro de golpe, Lily se giro lentamente para mirar a su madre - ¿Qué pasa?

 -¿A dónde crees que vas señorita? - Harry comenzó a sorber su café con el profeta en una mano - Tu tienes que venirte a la madriguera conmigo, prometiste ayudar a la abuela a preparar la cena de navidad - Lily compuso una mueca de disgusto.

 -¡Pero mama! - Se quejo la muchacha indignada - ¡Albus y James también pueden ayudar! ¡Siempre se escabullen los muy listos! - James se escondió detrás de Ted mientras Albus comenzaba a comer muy rápido para poder salir de la cocina a tiempo.

 -Lily, se lo prometiste a la abuela y no hay mas que decir - Lily dio un golpe al suelo y se cruzo de brazos indignada - ¿Qué tienes que hacer tan importante? - Pregunto con curiosidad.

 -¿Algún chico? - Pregunto Ted con una sonrisa traviesa, Harry dejo de mirar el periódico y observo a su hija con curiosidad - Ya nos han comentado que eres una rompe corazones en Hogwarts - Lily chasqueo la lengua y miro despectivamente a sus hermanos.

 -Nada de lo que dicen estos dos ineptos es verdad - Murmuro Lily con el ceño fruncido - ¡Además es asunto mío con quien salgo o dejo de salir! - Contesto rápidamente con voz amenazadora, Harry sintió un nudo en el estomago, cada vez Lily se parecía mas a su madre.

 -¿Entonces que tienes que hacer? - Pregunto Albus.

 -Tengo que ir a buscar a Hero al orfanato, la muy cabezota quiso ir primero allí - La chica seguía enfurruñada - ¿Cómo quieres que venga?

  • Pregunto inquisidora mente a su madre.

 -Que la vaya a buscar James - El muchacho se atraganto con el zumo de calabaza que estaba bebiendo y miro a su madre alarmado, Lily cambio la expresión y sonrió encantada con la idea - ¿Es tan mala idea? - Pregunto Ginny.

 -¿Te has vuelto loca? - Pregunto James con un deje de frustración en la voz - ¡No llegaríamos sanos y salvos hasta la madriguera! ¡No la soporto! - Harry y Albus se miraron y negaron la cabeza mientras Ted sonreía divertido.

 -¿Desde cuándo James Potter no soporta a una jovencita? - Pregunto Ted burlonamente mientras Victoire seguía mirando las revistas.

 -Esa…no es una chica normal - Contesto James con desdén - Olvídenlo

  • Lily y Ginny se miraron y sonrieron - No pienso hacerlo, prefiero enfrentarme a la ira de la abuela y estar encerrado siglos en mi habitación sin montar en escoba, antes de ir a buscarla y tener que pasar con ella una hora de viaje.

 -¿No crees que estas exagerando? - Harry arqueo una ceja - Hero es una muchacha encantadora, muy inteligente y muy fuerte, no entiendo qué problema puedes tener con una chica como ella - Lily asintió con la cabeza de acuerdo con el comentario de su padre y James comenzó a sentir que la sangre volaba por su cabeza con furia.

 -Toda esta familia esta embobado con ella y no os dais cuenta de que en el fondo es una…- James chasqueo la lengua al no encontrar la palabra adecuada, Lily arqueo una ceja mientras se cruzaba de brazos -¿No puede ir Albus? - Albus le hizo una seña de muerte a su hermano, pero este le ignoro

  • ¿Por qué tengo que ir justamente yo?

 -James no seas descortés - Le regaño Victoire, el muchacho resoplo mientras se tapaba la cara con las manos. *Esto no podía estar pasándole a él, la vida parecía que quería torturarle con aquella insignificante mocosa del tres al cuarto -*Además Albus va a venir conmigo al refugio, me tiene que ayudar con la boda - Albus la miro horrorizado.

 -Pero a mi estas cosas se me dan muy mal - Susurro el pobre Albus mirando a Ted suplicante.

 -Bueno, pues asunto solucionado - Contesto Ginny con rapidez

  • Tengo que enviar esto al ministerio, no quiero ningún alboroto ¿Entendido? - Todo el mundo asintió con la cabeza - Lily prepárate, en una hora nos vamos a la madriguera, Albus tú te marchas con Victoire y Ted y tu…- Señalo con un dedo amenazador - Tu vete a buscar a Hero y trátala bien.

 Todo el mundo se puso de pie y comenzó a salir de la cocina, unos más alegres que otros. Harry se quedo solo en la cocina con la taza de café en la mano y el Profeta en el otro, vio como Ted abrazaba a Victoire y le daba un suave beso en los labios mientras esta sonreía. Harry no pudo evitar sentir una ligera nostalgia al verlos, no podía creer que el tiempo hubiese pasado tan rápido, pero ahí estaban, unos adultos a punto de casarse. Harry sonrió tiernamente, no podía creer que su ahijado fuera aquel hombre guapo y alto que se presentaba delante de él, cuando el recordaba tan detalladamente a un niño de ojos despiertos y cabello cambiante.

Flash Back (muchos años atrás)

Ginny apareció delante de la puerta de Grimmauld place, justo en el número doce, se sujeto de la barandilla para no resbalar por el hielo y la nieve. Ginny sonrió a un par de muggles que pasaban por la calle y con una mano toco la puerta de entrada. Espero varios minutos, pero nadie abrió la puerta, volvió a tocar, esta vez un poco mas fuerte, de repente escucho unos pasos que se acercaban y la puerta se abrió de un tirón. Un Harry mucho mas joven, casi adolescente, abrió la puerta y miro a Ginny con cara de sorpresa. Se encontraba lleno harina y chocolate, que le cubría la cara y la ropa, detrás del apareció una cabecita de color purpura, Ted Lupin corrió hasta Ginny y se tiro en sus brazos mientras esta le agarraba y besaba su cara machada de chocolate.

-Que rico estas - Susurro Ginny mientras el niño se reía escandalosamente en sus brazos - ¿Qué estáis haciendo? - Pregunto curiosa al ver el estado de Harry, este sonrió y se hizo a un lado para que Ginny pudiese entrar en la casa.

-Estamos preparando una tarta de chocolate - Contesto Harry con una mueca graciosa.

-Yo diría que estáis intentando - Se burlo Ginny mientras le daba un fugaz y suave beso en los labios - ¿Cómo se lo ha tomado Kreacher? Sabes que no le gusta que le ensucien la cocina - Ted comenzó a bostezar en sus brazos mientras jugueteaba con el cabello pelirrojo de Ginny.

-He conseguido convencerle por unas horas - Respondió mientras caminaba por el oscuro pasillo hacia la destartalada cocina de la casa. Ginny echo una carcajada al ver el pastel medio quemado y hundido sobre la mesa, en el centro había un pequeño ramo de muérdago, como decoración. Kreacher refunfuñaba desde su escondite y le hizo una exagerada reverencia a Ginny al verla entrar.

-¿Verdad que son un desastre Kreacher? - Pregunto Ginny sonriendo.

-Kreacher se lo advertó, señorita Weasley - Canturreo el elfo con ojos desdeñosos.

-No te preocupes Kreacher, yo recogeré la cocina - Contesto Harry mientras le daba unas palmaditas a la cabeza de Kreacher. Ginny dejo a Ted sobre la mesa y comenzó a limpiarle la cara cubierta de chocolate.

-Harry quiere preguntarte algo importante - Susurro Ted en el oído de Ginny, esta lo miro sorprendida y el pequeño comenzó a reírse mientras se tapaba la cara. Harry se giro un momento y comenzó a sonrojarse exageradamente.

-Teddy era nuestro secreto - Murmuro Harry mirando al pequeño, Teddy se mordió la lengua rápidamente.

-¿Qué quiere preguntarme? - Le susurro Ginny juguetona mientras Harry los observaba a ambos, Teddy miro a Harry para luego fijar sus brillantes y despiertos ojos en Ginny - Puedes contármelo, ¿Por eso hicisteis la tarta?

-Era una sorpresa - Harry se rasco la cabeza cubierta de harina - Pero no ha salido tal como pensábamos, ¿Verdad Teddy? - El niño sonrió y rodeo con sus bracitos el cuello de Ginny.

-Quiere preguntarte si quieres vivir con él - Susurro el niño rápidamente, Ginny abrió la boca sorprendida mientras dirigía sus ojos hacia Harry, el muchacho se sonrojo tanto que tomo algo de harina y se la puso en la cara para que no se dieran cuenta.

-¡Teddy!

*-¿De verdad? - Ginny se levanto y comenzó a caminar hacia Harry mientras Ted la seguía. Harry asintió mirándola, Ginny se quedo varios minutos en silencio, que fueron una tortura para el pobre Harry, pero de repente se tiro en sus brazos y comenzó a reír

  • ¡Claro que quiero Harry Potter! ¡Y me encanta tu pastel! - Harry sonrió y la abrazo con fuerza, el pequeño Ted se escabullo entre sus piernas mientras intentaba participar de la alegría de la cocina. Kreacher cambio su expresión y observo a la pareja con un rostro más amigable.*

-Quizás Kreacher debería hacer un pastel para celebrar - Chillo el elfo.

-No te preocupes Kreacher - Ginny sonrió abiertamente sin despegar la mirada ni los brazos de Harry - El pastel de Teddy y Harry es perfecto - Tomo el rostro de Harry en sus labios y lo beso tiernamente, el pequeño Teddy se tapo la cara con las manos.

-Bueno Teddy, ¿Quieres que te cuente, los cuentos de Beedle el Bardo? - Ginny se separo de Harry rápidamente y tomo la manita de Ted mientras comenzaba a llevarlo hacia las escaleras del segundo piso, Ted comenzó a asentir muy deprisa con la cabeza - Te espero arriba - Le susurro Ginny mientras le guiñaba un ojo.

Cuando Ginny desapareció con Ted por las escaleras, Harry comenzó a recoger toda la cocina con rapidez, cuando la cocina estuvo recogida y más o menos limpia, subió al baño y se quito la harina y el chocolate de la cara, respiro varias veces mientras se miraba al espejo y camino hacia la habitación, donde debía estar Ginny esperándole. Pero cuando abrió la puerta, se encontró con un adorable cuadro. Ted se encontraba completamente dormido en el pecho de Ginny, está a su vez, también había sucumbido al sueño y el libro había caído de la cama quedando en el suelo. Sus rostros relajados y sus respiraciones suaves, sus mejillas sonrojadas y su precioso constante de color de pelo hizo que Harry sintiera tomara una cámara mágica de su mesa y les hiciera una foto. Harry los observo y una sonrisa se formo sobre su rostro, nunca hubiese imaginado que pudiera llegar a ser tan feliz.

Fin del Flash Back

¡Papa! - Harry salió de sus pensamientos y vio a Albus delante de él que lo observaba preocupado - ¿Te encuentras bien? - Pregunto sentándose a su lado mientras le tocaba la cabeza, Harry sonrió y asintió varias veces - Quería preguntarte algo, papa - Murmuro con cautela.

 -¿Qué sucede Albus? - Harry lo observo con curiosidad.

 -¿Quién es el profesor Dalton? - Albus vio como su padre se ponía pálido por momentos, trago saliva y se quedo en silencio, esperando una contestación de su padre - ¿Papa? - Harry noto un sudor frio que caía por su espalda.

 -¿Cómo conoces ese nombre? - Pregunto con una voz ligeramente tensa.

 -Salió en el profeta - Contesto con rapidez - Solo quiero saber quién es ¿Por qué lo buscan? ¿Por qué pensabas que alguien iba a atacar el colegio? - Harry le tapo la boca rápidamente y miro a su alrededor.

 -Albus - Harry miro a su hijo con un semblante tan serio que asustaba - Deja de hacerte esas preguntas, no tienes que preocuparte por nada ¿Esta claro? - Albus iba a resoplar y a quejarse pero la mirada de su padre se lo impidió

  • Esto no es asunto tuyo, concéntrate en tus estudios y no hagas tonterías - Albus arrugo el entrecejo - ¿Me has entendido?

 -Si papa - Contesto cansinamente, Harry lo observo algo mas tranquilo, se levanto de la silla y salió de la cocina con paso rápido. Albus se quedo sentado y mirando por la ventana, estaba realmente enfadado y su rostro no podía esconderlo, pero no pensaba cumplir nada de lo que le había prometido su padre, pensaba descubrir quién era ese hombre, que tenía que ver con Wiltshire y los extraños sucesos del colegio. Al fin de cuentas, él también era un Potter y los Potter repudiaban las normas y sobre todo tenían un defecto en común, su curiosidad.

…*Mientras tanto lejos de allí, en la Mansión Malfoy…*Las mazmorras de la casa eran oscuras y frías, varias goteras caían del techo produciendo un sonoro ruido querompía con el silencio. Una ventana iluminaba ligeramente la oscura celda, una muchacha se encontraba echa un ovillo sobre el suelo, temblaba ligeramente mientras se apretaba contra la pared, intentando entrar calor de alguna manera. Unos pasos se escucharon al otro lado de la puerta, la chica se sentó intentando dejar de temblar y observo la puerta con sus ojos. Una llave se introdujo en la cerradura y la puerta se abrió suavemente, Astoria Malfoy entro con una bandeja de comida y una manta de algodón, ambas se volvieron a mirar y Astoria se acerco lentamente hacia ella.

 -No has comido nada - Murmuro Astoria dejando la bandeja cerca de ella, la muchacha observo la comida con los ojos y luego los clavo en la señora Malfoy - No está envenenada, puedes comerla - Astoria sonrió débilmente, la muchacha no había dicho ni una palabra desde su llegada a la casa.

 -Mi hijo ha llegado - Susurro mientras la muchacha la observaba - Ojala se hubiese quedado en el colegio - Murmuro con voz cansada, volvió a mirar a la muchacha y sonrió de nuevo cálidamente - Come algo, por favor - Se levanto y se dirigió hacia la salida, antes de salir se giro de nuevo - Pronto requerirán tus servicios - Ambas mujeres se observaron, la muchacha no pregunto, ni hizo ningún gesto de curiosidad al respecto. Astoria salió y volvió a cerrar la puerta con llave. La muchacha volvió a quedarse sola, en aquella oscura y solitaria celda.

Continuara...


¡Hola Mi Querido Lector o Lectora!

Bueno como observe que el capitulo anterior tuvo menos comentarios que el resto, decidi actualizar pronto para que todos estuvieran contentos, ¿Que les pareció? Espero que este primer capitulo navideño les haya gustado, intentando hacerlo mas realista que puedo, espero que lo este logrando.

Bueno pronto actualizare el nuevo capitulo, ¿James y Hero perdidos? eso puede ser un desastre, ¿La casa de los Weasley? Una pelea entre Rose y Ron, ¿La casa de loss Malfoy? Lo que descubrira Scorpius en su casa y en su familia...

PD: Yo me lei el libro de las reliquias en ingles, y en la version inglesa Victoria es Victoire que es en frances victoria, por eso lo escribo asi, realmente es lo mismo jaja por si alguien se dió cuenta y no lo entendia.

Bueno aqui les dejo con las intrigas y las dudas y para hacer el comentario mas alegre...¿Que personaje os gusta mas o considerais que está mas logrado? ¿O con cual os indentificais mas? Estas cosas a mi me ayudan mucho, asi que deja tu COMENTARIO y prometo actualizar pronto.

Muchos besos para todos.

(Agradecer a Maria Black Lupin, una nueva lectora a la que adoro)

Pluma Cisne

Irene