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Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 9
¿Albus?
¿James?
¿Qué haces aquí? - Preguntaron a la vez.
¿Sabes que no puedes andar por los pasillos a estas horas? - Volvieron a preguntar a la vez.
-¡No hables a la vez que yo! -Gritaron ambos ligeramente desesperados, los hermanos se fulminaron con la mirada, James resoplo tirado en el suelo y Albus se levanto torpemente mientras ayudaba a James con un brazo.
-¿Qué haces con mi capa invisible? - James señalo la capa con ojos indignados - He estado buscándola toda la tarde, pensaba que la había perdido - Murmuro el muchacho intentando agarrarla con el brazo.
-Es nuestra capa - Le corrigió Albus alzando la capa para que no la cogiera
- Tu la tienes siempre y la necesitaba para una urgencia - James arqueo una ceja sarcástica.
-¿Tu? - Le señalo con un dedo - ¿Qué es tan urgente que sales a pasear por el pasillo a estas horas? - Albus abrió la boca varias veces sin contestar, James cambio su expresión y sonrió picaronamente - ¿No será una chica? - Albus abrió los ojos sorprendido, ¿Cómo podía su hermano llegar a tales conclusiones?-¿Por qué no me lo habías dicho?
-James…
-No te preocupes Al - James le abrazo por los hombros de manera paternal
- Cualquier duda que tengas, puedes consultarme - Albus arqueo una ceja entre divertido y fastidiado - ¡Que ilusión! ¡Al fin mi hermano con una chica! - James lo estrujo entre sus brazos - ¡Empezaba a asustarme!
-¡James! - Albus lo pego a una pared tapándole la boca para que se callase - Primero, gracias por tus valiosos consejos de hermano mayor - James sonrió divertido - Y segundo, no hay ninguna chica, no existe ninguna chica - Albus se rasco la destartalada cabellera azabache, James lo miro con decepción.
-Empiezas a asustarme Albus - James le miro fijamente con dramatismo - ¿Como puede ser que el hermano de James Potter sea un patán en cuestiones de mujeres?
- Albus arqueo una ceja ligeramente afectado por el comentario - Albus ¿Quieres terminar con mi reputación?
-¿Qué reputación? - Albus se cruzo de brazos sarcásticamente mientras contemplaba la trágica escena de James.
-No serás…ya sabes… - Albus abrió la bocas varias veces ¿Qué estaba insinuando su hermano? James se acerco hasta quedar cerca de Albus, lo miro atentamente y dudo unos minutos si debía hacer la enigmática pregunta, al fin susurro - ¿No serás gay?
-¡James!
-¿Qué? - James lo miro con inocencia y una sonrisa picara se formo en su rostro - Si no eres gay, entonces Al…- Le dio unas palmaditas en el hombro con una mueca dramática en el rostro - …entonces tienes un problema muy grave.
-El único que tiene un problema aquí, eres tu que andas detrás de cualquier falda - James carraspeo y sonrió con inocencia - Estoy hablando de cosas mucho más serias - Ambos hermanos se quedaron mirando en mitad del pasillo, no se oía nada a su alrededor y la oscuridad se acentuaba cada vez mas.
-¿A qué te refieres? - Pregunto James con cautela. Albus se quedo en silencio varios segundos, miró a su hermano y sintió que debía compartir todo lo que sabía con James, quizás el pudiera ayudarle.
Aunque Albus adoraba a Scorpius y Rose, a veces sentía que no le comprendían. Por otra parte James, a pesar de que tuviese una personalidad completamente distinta a la suya, de que su forma de ser y su forma de vivir fuesen el polo opuesto a su carácter, era su hermano y un vínculo los unía íntimamente, su poca diferencia de edad les había unido desde la infancia. A pesar de sus riñas y peleas, habían sido hermanos inseparables y Albus solía imitar todo lo que James hiciera, algo que a su madre la exasperaba, porque a menudo terminaban los dos metidos en líos. A veces James era el que mejor le entendía y aunque no le entendiese en ciertas ocasiones, James siempre conseguía hacerle sentir más relajado.
-Estaba en la sección prohibida - Susurro Albus, James se lo quedo mirando ligeramente confuso.
-¿En la sección prohibida? ¿Por qué?
-Necesitaba encontrar un libro sobre los…- Albus se atraganto -…sobre los muertos - James compuso una mueca con desagrado.
-¿Qué diablos te pasa? ¿Desde cuándo te gustan esos libros de artes oscuras?
- Pregunto con los brazos cruzados, James detestaba las artes oscuras y todo lo que tuviera relación con ellas.
-No lo buscaba por placer - Contesto Albus poniendo los ojos en blanco
- Necesito saber todo sobre los muertos, las almas…- James lo paro con una mano mientras lo contemplaba completamente confuso.
-¿Puedes ir al punto y dejar de andar con rodeos? - Albus abrió la boca varias veces intentando encontrar las mejores palabras - Albus Potter deja de hacer el tonto - James zarandeo a Albus por los hombros - ¿Qué pasa?
-Están pasando cosas muy raras - James sintió un pequeño escalofrió sin saber muy bien porque - Papa llego un día a Hogwarts y tuvo una conversación ligeramente extraña con la directora, algo sobre la seguridad del colegio - James arqueo una ceja - Luego entre yo al despacho y me preguntaron y si había notado algo extraño en el colegio últimamente.
-¿Y eso que tiene que ver con los muertos? - Pregunto James rascándose el cabeza, confuso.
-El día anterior, escuche una conversación muy rara en la biblioteca - James observo a su hermano cada vez más interesado en el tema - No pude ver sus caras, pero hablaban sobre Scorpius, decían que lo necesitaban y cosas por el estilo - James sintió una pequeña punzada en el pecho, ¿Habría sido Nero?
-Tu sabes que no m fio de Scorpius - Murmuro James, Albus le fulmino con la mirada - Pero bueno si tu confías en él, intentare soportarlo - Comento haciéndose el mártir y sonriendo con suavidad - ¿Qué más?
-Escuche a papa hablar sobre el muggle desaparecido y sabemos quien es
- Murmuro mirando hacia todas partes - Buscamos en un libro que nos mando tía Hermione, pero no leímos nada concluyente que pudiera darnos una pista, es un importante profesor de universidad que ha descubierto animales extraños y tiene varias tesis sobre la mezcla de genes - James arqueo una ceja.
-No entiendo nada.
-Nosotros menos - Susurro Albus indignado - Estuvimos hablando con Hagrid y nos enteramos que la desaparición de los cadáveres en Wiltshare tenía una relación con la desaparición del muggle, o eso es lo que cree papa - James se rasco la cabeza más confuso - Nos ganamos una buena bronca de Hagrid.
-¿Pero y eso que tiene que ver con la pregunta que te hizo la directora? - Albus frunció el ceño - Quiero decir, te pregunto si habías visto algo extraño, ¿No es así? - Albus asintió con la cabeza - Estoy seguro de que fueron Nero, Scipio y Doyle.
-¿Los de séptimo de Slytherin? - Albus se acerco curioso a su hermano - ¿Por qué lo crees?
-Últimamente han estado haciendo cosas muy raras - Susurro James pensativo - Pero voy a descubrir que traman, tú mientras tanto entérate de todo lo demás…-Lo observo y luego miro la capa - El asunto de los muertos te lo dejo a ti - Albus resoplo socarronamente.
De repente se escucho un maullido, miraron a su derecha y vieron a una gata de color café que se encontraba a varios metros y los observaba fijamente. Albus y Jamesse miraron ligeramente paralizados, la señora Bertram comenzó a maullar sin parar, de una manera realmente desagradable. James agarro el brazo de Albus y echaron a correr por el pasillo intentando alejarse lo máximo posible de la gata. Se escucharon los pasos del conserje a lo lejos y su voz que le preguntaba a la gata de manera tierna, ¿Hay alumnos fuera de la cama, señora Bertram? Estaban a punto de girar la esquina y comenzar a subir las escaleras hacia la sala común, cuando Albus se quedo petrificado mirando una pared, James se giro sorprendido e intento agarrar a su hermano para tirar de él, pero el rostro de Albus se encontraba pálido y con un dedo tembloroso señalo la pared. James alzo la vista y noto un ligero malestar en su estomago.
Necesitamos muchas vidas, revestirnos de múltiples cuerpos, nacer y morir y volver a nacer muchas veces para llegar al fin último de la perfección que es el que la magia nos reserva.
Los dos hermanos contemplaron aquellas palabras, anonados, sorprendidos y confusos, estaban escritas sobre los cuadros de la pared, con una tinta negra que aun chorreaba dejando ríos de tinta, por lo que aquellas palabras debían haberse escrito hacia poco tiempo. Los dos hermanos se miraron, sin saber que decir mientras escuchaban como los pasos del conserje se acercaban, pero ninguno de los dos podía moverse, querían dejar bien gravada aquella frase en sus mentes. ¿Es que le encontraban una relación con todo lo que estaba pasando?
-Albus y James Potter - Dos manos agarraron los hombros de los dos hermanos, se giraron lentamente para encontrar el rostro del conserje, que sonreía con aquella dentuda y oscura sonrisa - Os espera una visita al despacho de la directora - Los agarro con fuerza y comenzó a arrastrarlos por el pasillo. Albus y James se miraron sin decir nada, de alguna manera ir al despacho de la directora, no era el problema que les producía temor. Se dejaron arrastrar por el conserje mientras la señora Bertram y la rata los seguían con paso rápido.
-Puedes dejarnos, Porcius - James intento aguantar la risa de nuevo. Minerva Mcgonagall se encontraba de pie delante de su mesa, con las manos reposando sobre ella, llevaba la bata verde de dormir y un gorrito sobre la cabeza. El conserje salió del despacho cerrando la puerta tras de sí, todos los cuadros cuchicheaban y negaban con la cabeza indignados por aquella visita inesperada. Albus y James se encontraban de pie, uno junto a otro con caras inocentes y preocupadas - ¿Pueden explicarme?
-Nosotros no escribimos eso, directora Mcgonagall - Albus hablo con rapidez antes de que James dijera alguna tontería de las suyas - Solo estuvimos en el momento menos indicado, profesora Mcgonagall.
-¿El momento menos, indicado es a las dos de la madrugada señor Potter? - La profesora Mcgonagall lo miro atraves de sus gafas, Albus Dumbledores detrás de ella sonreía a los muchachos, ¿Es que ese hombre nunca paraba de sonreír? - Va a tener que inventarse algo mejor señor Potter.
-Yo me escape, profesora - Albus se giro para mirar a su hermano, le dio un ligero golpe con el codo, pero James seguía mirando a la directora con tranquilidad - No podía dormir y quise ir a las cocinas por algo de comida - Albus lo miro alarmado, ¿Es que estaba loco?
-Señor Potter, no puede ir a las cocinas bajo ningún concepto - La directora lo observo con mirada severa - Llevo repitiéndoselo desde el primer año que entro usted a Hogwarts, señor Potter - James bajo la cabeza como si fuera un perro arrepentido.
-Pero… - Albus iba negarlo todo cuando James le dio un ligero pisotón.
-Bueno, siento comunicarles que no podrán participar en el próximo partido de Quidditch - Albus abrió la boca y los ojos con sorpresa, James se dio un golpe en la frente e intento no gritar - No pongan esas caras, yo soy la que más desea que Gryffindor gane la copa de Quidditch, pero no me dejan opción.
-¡Pero profesora, no puede sacarnos a nosotros dos! - James se puso de rodillas - Por favor profesora, le prometo lavar todos los baños con mi cepillo de dientes, ayudare a Hagrid a limpiar los excrementos de todos los animales de cuidado de criaturas mágicas - El profesor Dumbledore sonreía ampliamente mientras Albus ponía los ojos en blanco - ¡Pero no nos saque del equipo! ¡Tenemos que ganar la copa de Gryffindor! ¡Somos el mejor equipo!
-Eso no me cabe duda, Potter - La directora Mcgongall los observaba con los brazos cruzados.
-Profesora Mcgongall por favor - Albus se puso de rodillas al lado de James, este lo miro sorprendido. Los cuadros comenzaron a cuchichear más alto, cosas como ¡Pero qué descarado son los alumnos de hoy en día! - James ha trabajado mucho en el equipo, es su ultimo año, haga una excepción - James estuvo a punto de abrazar a su hermano.
-No quiero volver a escuchar quejas de ustedes dos - Macgonagall los señalo con el dedo de manera amenazadora - cincuenta puntos menos a cada uno - Ambos compusieron una mueca al escucharlo - Ahora márchense a la cama.
Ambos muchachos se levantaron del suelo y comenzaron a caminar hacia la salida. Los cuadros seguían murmurando a su paso, pero entonces Albus se dio cuenta de algo, se giro lentamente y miro a la directora mientras James abría la puerta sin darse cuenta.
-Profesora - La directora Macgonagall lo miro con atención - ¿Usted no cree que hayamos escrito esas frases en la pared? - James se giro sorprendido por la pregunta y ambos chicos se quedaron mirando a la directora, esperando su respuesta.
-Estoy segura de que no fueron ustedes - Fue la simple respuesta de la directora, Albus Dumbledore detrás de ella, hizo un gesto amistoso con la mano. Albus y James asintieron y lentamente salieron, cerrando la puerta del despacho tras de sí. La directora Mcgonagall se giro hacia el retrato del antiguo director y ambos se miraron.
-Has hecho bien, Minerva - Fueron las sabias palabras del director.
En los invernaderos hacia muchísimo calor a pesar de estar en mitad del invierno. Todo el castillo había sido decorado con muérdago, pinos, guirnaldas de colores y nieve artificial, el invernadero no había sido la excepción. Los alumnos trabajaban en grupos, alrededor de varios Bubotuberculos, plantas con un horrendo olor a petróleo, todos los alumnos se encontraban agachados, intentando agarrar con los guantes los pequeños bubotuberculos que acababan de reproducirse. En un grupo, cuatro muchachos hablaban en susurros, haciendo que trabajaban mientras el profesor Longbottom caminaba ayudando a los diferentes estudiantes.
-Estoy seguro de que fue Nero - Murmuro Claudio con voz tajante - Os lo dije, ese está metido en algo grande, estoy seguro - Lorcan y James se miraron mientras Ralph intentaba atrapar torpemente el pequeño bubotuberculo - ¿Es que necesitáis mas pruebas?
-Puede ser - Murmuro Lorcan quitándose un mechón de pelo rubio de la cara -Es demasiada coincidencia que saliera en mitad de la noche y más tarde apareciera esa frase en la pared - James lo observaba pensativo - Es una frase algo macabra, ¿No os parece?
-Lo es - Contesto Claudio quitando el vapor de sus gafas con la túnica - Una frase muy rara, da mucho que pensar, la muerte, la vida, renacer, ¿A qué se refiere? - Se rasco la cabeza con un dedo mientras creaba una mueca en su rostro.
-Parece una frase sacada de un libro de artes oscuras - Murmuro Ralph. Los cuatro chicos se quedaron en silencio, mirando la planta que movía sus tentáculos por todas partes - Eso de la muerte, renacer, necesitar muchas vidas, la perfección de la magia - Ralph sintió un ligero escalofrió.
-Es una frase eleganteque esconde mucha oscuridad - Murmuro Lorcan - Nadie se ha dado cuenta de que esa frase, la han escrito por algo en concreto, algún fin debía tener - Claudio chasqueo la lengua - ¿Pero porque?
James giro el rostro mientras suspiraba cansinamente, entre el vapor del invernadero, varios alumnos lo miraban mientras cuchicheaban entre ellos, al darse cuenta de que James los miraba con curiosidad, se giraron rápidamente, pegando sus cabezas entre ellos. James arrugo el entrecejo, disgustado por aquellos cuchicheos.
-Hoy ha sido un día realmente molesto - Murmuro James - Todo el mundo cuchichea sobre lo que ha pasado y no paran de señalarme, como si yo fuera capaz de escribir esas tonterías en una pared - Se quejo James con indignación - Soy mucho más original que esa serpiente de Slytherin - Lorcan sonrió burlonamente.
-Solo ignóralos - Contesto Claudio ayudando a Ralph - Siempre estás en la boca de todo el mundo, deberías estar acostumbrado - Claudio le miro de manera sarcástica mientras James le fulminaba con la mirada, no estaba para bromitas - De todas maneras, debemos asegurarnos de que fue Nero.
-¿Y cómo vamos a hacerlo? - Pregunto Ralph dejando la planta tranquila, cansado de no poder agarrar un tubérculo de ninguna forma - ¿Vas a ir a preguntárselo? - Los tres merodeadores arquearon una ceja ante aquella pregunta tan ridícula - No es buena idea - Murmuro Ralph bajando la cabeza arrepentido.
-Tengo una idea - Lorcan los miro con malicia - Pero es algo peligrosa, incumpliríamos muchas normas, debemos hacerlo en secreto y esperar unos meses - Claudio y James lo miraron con curiosidad.
-¿Desde cuándo nos preocupan las normas? - Pregunto Claudio de manera retorica - Cuéntanos esa idea y deja de hacerte el misterioso como siempre - Lorcan sonrió divertido, agacho su cabeza y susurro.
-La poción multijugos es una buena opción.
-¿Estasloco? - James arqueo una ceja mientras Claudio aguantaba la risa - Esa opción es dificilísima y necesitamos millones de ingredientes que no tenemos - Lorcan seguía con la mirada tranquila - ¿Lo estas diciendo enserio? - Lorcan asintió con la cabeza.
-Bueno no es tan mala idea - Murmuro Ralph - Los ingredientes podemos encontrarlos, solo es cuestión de tener paciencia y esperar - Claudio y James se miraron - Lorcan es un maestro en pociones, eso no es ninguna novedad.
-Señores, estamos en clase de herbologia - El profesor Longbottom apareció detrás de ellos con unasonrisa tranquila en el rostro - No veo ningún tubérculo en el cuenco, ¿Le tienen miedo a la planta? - James sonrió mirando al profesor.
-Para nada profesor Longbottom - James se puso los guantes con rapidez mientras los otros tres se agachaban hacia la planta - Antes de que termine la clase, el cuenco estará lleno de tubérculos, palabra de un Potter - El profesor Longbottom intento no sonreír mas y asintió con la cabeza.
-Eso espero, Potter - Cuando el profesor Longbottom se hubo alejado, los cuatro chicos volvieron a juntar sus cabezas para hablar en susurros sobre su nuevo plan. Dirigieron la vista unos segundos hacia donde se encontraba Nero con el resto de los Slytherins, observaron su pálido rostro y su pelo negro que caía sobre su rostro. James arrugo el entrecejo, confuso y picado por la curiosidad.
-Muy bien, hagamos la poción multijugos - Susurro James resuelto, Lorcan sonrió e hizo un gesto de triunfo - Pero debes empezar a prepararla estas mismas navidades, es urgente y debe estar lo antes posible, debemos sonsacarle la verdad a esa cara serpiente - Susurro mirando a Lorcan - Los cuatro chicos asintieron y sonrieron.
La clase termino ante la alegría de todos, era la última clase de ese trimestre y al día siguiente iban a volver a sus casas a disfrutar de la navidad, de los dulces y del cálido ambiente familiar. Los cuatro chicos salieron con rapidez, quitándose las mascarillas que tenían para no sentir el mal oliente olor de las plantas de aquel invernadero. Caminaron pasando por los diferentes invernaderos con una actitud alegre y relajada, junto con el resto de sus compañeros. Varios alumnos de quinto curso, de Gryffindor y Ravenclaw, comenzaban a acercarse hacia los invernaderos para su próxima clase. De repente, Nero, Scipio y Doyle pasaron por su lado sin ni siquiera mirarlos, los cuatro chicos se pararon ligeramente sorprendidos por la actitud de los Slytherins. Iban a seguir caminando cuando se volvieron a parar al escuchar un ruido. Nero había chocado con alguien y se le habían caído los libros, la tinta y los pergaminos.
-¡Serás torpe, maldita idiota! - Grito Nero - ¡Recoge ahora mismo todo lo que has tirado! - James y los chicos se quedaron en silencio, sin descubrir a quien gritaba Nero con tanta rabia. Un grupo de alumnos se arremolinaba alrededor de Nero y su víctima.
-Hoy debe haberse levantado con el pie izquierdo - Bromeo Lorcan con una sonrisa burlona. James iba a contestar cuando una voz conocida se alzo entre el resto de voces.
-¡¿A quién estas llamando idiota?! - Los cuatro chicos se miraron sorprendidos, corrieron hacia donde estaba la gente y colándose entre ellos, pudieron ver a una acalorada Hero, con el pelo recogido en una larga trenza y con varias manchas de tinta por todo el uniforme - ¡No pienso recogerte nada!
- Nero echo una risita maliciosa mientras le centelleaban los ojos - Deberías aprender a caminar Cardew.
-No creo que debas enemistarte con nosotros - Murmuro Scipio agarrándola del brazo - Eres una huérfana, que solo debería hacer lo que se le ordena - La muchacha intento soltarse mientras notaba como el calor llegaba hasta sus mejillas - ¡Recógelo!
-¡¿Pero quién te crees que eres?! - La muchacha lo empujo con fuerza - ¡¿Sabes lo que opino de ti y de tus amigos?! - De repente James vio como la cabeza pelirroja de su hermana se asomaba entre el gentío. Hero se acerco hasta Nero y sin ningún miramiento le tiro el resto de tinta que había en el tintero - Intimidar a la gente, solo demuestra lo débil que eres - Susurro la muchacha con odio en la mirada - No me subestimes, como has dicho soy huérfana, no estoy acostumbrada a ser compasiva.
-Como te atreves - Murmuro Doyle apartando a Nero y sacando su varita - ¿Te gusta tu pelo, verdad? - Hero arqueo una ceja sarcásticamente - Quizás necesites unos arreglitos - Nero sonrió tocando la larga trenza de la muchacha. Pero de repente pasaron muchas cosas, Doyle levanto la varita que lanzo un destello amarillento, alguien tiro a Hero al suelo y la gente comenzó a gritar. Cuando Hero recupero la cordura, abrió los ojos y se encontró tumbada en el suelo.
-¡Hero! - Lily apareció rápidamente al lado de su amiga y la enderezo con cuidado. Hero miro hacia el otro lado para averiguar quien la había salvado - ¿Te encuentras bien? - Hero asintió con la cabeza sin mirarla. Ambas giraron el rostro, Claudio, Ralph y Lorcan se encontraban agachados en el suelo mientras ayudaban a alguien a ponerse en pie, el corazón de Hero palpito con fuerza.
*No puede ser -*Pensaba una y otra vez.
-Estoy bien - James apareció entre ellos con una sonrisa en el rostro. Todo el mundo se quedo en silencio, algunos comenzaron a señalarse, Lily se tapo la boca y Hero trago saliva. La destartalada y hermosa mata de pelo azabache de James había desaparecido, los merodeadores comenzaban a tartamudear pero parecía que James no se daba cuenta - ¿Qué pasa? - Pregunto James ligeramente confuso. Nero y Scipio comenzaron a reír escandalosamente mientras Doyle sonreía con maldad al ver la cabeza calva de James. El muchacho agarro a Lorcan de la túnica y lo miro fijamente - ¿Qué me han hecho?
-No tienes pelo, James - Susurro Lorcan con una mueca. James fue subiendo su mano hacia la cabeza mientras palidecía en cuestión de minutos. Lily se levanto y le dio unas palmaditas a su hermano, intentando tranquilizarle. Pero el rostro de James comenzó a ponerse rojo, más bien morado. Miro a los tres Slytherins y saco su varita con furia mientras todo el mundo soltaba un gritito.
-¡¿Qué está pasando aquí?! - El profesor Longbottom apareció con el ceño fruncido, los alumnos lo dejaron pasar mientras se apartaban. Cuando Neville vio el aspecto de James, intento no sonreír y se cruzo de brazos mirando a los alumnos responsables - ¿Me podéis explicar que hacéis en mitad de los invernaderos? - Todo el mundo se quedo en silencio.
-Estaban atacando a Hero con sus lenguas de serpientes profesor - Dijo Lily poniéndose al frente con rapidez - ¡Han intentando besarla, obligándola a la fuerza! ¿No es horrible? - Todo el mundo comenzó a hablar entre cuchicheos, Nero, Scipio y Doyle le lanzaron una mirada asesina, mientras los merodeadores sonreían ante la mentira de Lily.
-¿Es eso cierto? - Pregunto Neville.
-¡Por supuesto que no es cierto! - Grito Nero con maldad, mirando a Lily con ojos centellantes, esta le guiño el ojo para fastidiarle aun más. James seguía acariciándose la cabeza que había quedado completamente calva
- James tocaría a una sin padres como ella.
-Señor Cardew, cincuenta puntos menos para Slytherin - Varios de alumnos de Gryffindor hicieron gestos de triunfo - No voy a permitir que hable así de una compañera, vengan mas tarde a mi despacho, hablare con vuestro jefe de casa inmediatamente - Lily sonrió con malicia mientras los observaba, Hero se había levantando lentamente sin mirar a James - En cuanto a Potter, creo que lo mejor es que vaya a la enfermería - James seguía ligeramente en shock.
-Yo puedo acompañarle - Murmuro Hero, Lily se giro para observarla con ojos sorprendidos. Los merodeadores tuvieron la misma reacción, de repente James se enderezo y sintió que el color volvía a sus mejillas.
-Bien, ahora todo el mundo fuera de los invernaderos - Ordeno el profesor mientras hacía gestos con las manos - Los de quinto, síganme hasta el invernadero número cuatro - Los alumnos comenzaron a dispersarse, Lily le guiño un ojo descarado a su amiga mientras se marchaba con el resto de suscompañeras, Lorcan la observo alejarse.
-Deberíamos ir a la enfermería - Susurro Hero. James asintió mientras actuaba de manera trágica, rodeo a Hero con un brazo para que lo sujetara y comenzaron a caminar. Antes de desaparecer por una esquina, James se giro levemente y les guiño un ojo a sus amigos de manera descarada. Claudio resoplo indignado mientras Ralph y Lorcan sonreían, James Potter era un caso perdido.
Caminaron sin intercambiar palabra, James intentaba pegarse lo máximo que pudiese a Hero, aprovechando que se estaba haciendo el débil. Hero no reacciono, se limito a sujetarle mientras caminaban a la vez. Cuando llegaron a la enfermería, las puertas de roble se abrieron y entraron en la iluminada habitación. Las camas estaban vacías, una ligera brisa hacia que las sabanas blancas se alzaran suavemente. La señora Pomfrey que ya era muy mayor, aun que mantenía sus deseos de quedarse en el colegio, se giro para ver quien entraba.
-¡Por Merlín! ¡¿Qué te ha sucedido?! - Pregunto la enfermería mientras se acercaba rápidamente a James, el muchacho hizo un ruidito con la boca, dramatizando su interpretación, Hero lo observo ligeramente consternada - Ven, acércate Potter - Lo coloco en una de las camas mientras James hacia muecas - ¡Magnolia, tráeme el frasquito de la poción crece pelo! - Una despistada muchacha apareció de entre las camas y asintió con la cabeza. Se trataba de la nueva ayudante de la señora Pomfrey, la directora había aceptado que siguiera trabajando a pesar de su edad, pero con la condición de que contratase a una ayudante.
-No cree que está exagerando un poco - Susurro Hero mirando las muecas de James.
-Este chico vive en la enfermería - Contesto la señora Pomfrey - Se le han roto huesos, ha sufrido heridas, efectos de pociones y de hechizos, pero nunca le he visto tan afectado psicológicamente como ahora - Hero arrugo el entrecejo ligeramente confusa y se sentó en una de las sillas que estaban cerca de la cama.
-No te preocupes Potter, volverás a tener pelo - La señora Pomfrey a pesar de que los merodeadores fueran un incordio, le había cogido cariño al mayor de los Potter - ¡Magnolia date prisa! - Grito de nuevo, la muchacha se acerco torpemente con un frasquito de liquido verdoso y ligeramente denso - Bébete esto Potter - Ordeno la enfermera abriendo el frasquito, James alzo la cabeza y comenzó a beber, compuso una mueca y quito la boca - ¿Qué esperabas, zumo de calabaza? - Pregunto.
-¿Puedo quedarme unos minutos? - Pregunto Hero con rapidez, la señora Pomfrey asintió y se alejo con el frasquito mientras Magnolia la seguía torpemente. Hero miro a James, algunos pelitos habían comenzado a salirle en la lisa y blanca cabeza, la muchacha sonrió un poco, no pudo evitar pensar que James estaba muy ridículo sin pelo.
-No vayas a burlarte - Murmuro el muchacho.
-No iba a hacerlo - Contesto la muchacha dejando de sonreír - Yo quería agradecerte lo que has hecho, no tenias porque hacerlo - Murmuro la muchacha, James la miro, era la primera vez que Hero le agradecía algo - Pero gracias de todas maneras - Ambos se miraron unos segundos, en silencio notaron como el corazón les latía un poco más fuerte y asustados quitaron la mirada mientras un ligero calor los recorría por el cuerpo.
-No tienes que agradecer nada - Contesto James rápidamente - No lo hice por ti, esas serpientes son repelentes - Murmuro el muchacho mirando fijamente el techo - Todo el mundo sabe que le tienes mucha estima a tu pelo - Hero apretaba sus manos - ¿Puedo preguntarte porque? - James volvió a mirarla.
-Es lo único que se de mi madre - Susurro la muchacha - No tengo fotografías, ni cartas, nada - James la observaba ligeramente consternado - Lo único que se de ella, es que tenía una larga mata de pelo como la mía - La chica carraspeo y volvió a su posición defensiva - Pero, no creo que deba interesarte, Potter.
-Otra vez llamándome por mi apellido - James sonrió desde la cama, Hero sintió una pequeña sacudida en el estomago - Creo que deberías empezar a llamarme por mi nombre, ¿No te parece? - Hero lo observo ligeramente confusa, carraspeo de nuevo algo nerviosa, esa nueva actitud hacia ella la hacia sentir extraña.
-Estas delirando, Potter.
-No intentes mentirte a ti misma - Susurro James sin dejar de observarla - Estoy siempre en tu mente, me buscas, revoloteas alrededor de mi sin darte cuenta - Hero sonrió de nuevo, esa era la actitud de James, ahora se sentía más tranquila, se levanto de la silla y se acerco a lacama.
-No tengo complejo de lechuza - Susurro a varios centímetros de su rostro - Tu verdadera personalidad apareció de nuevo - James iba a acercarse a su rostro pero Hero se aparto - Veo que te encuentras muy bien, Potter - La muchacha seguía sonriendo sarcásticamente, comenzó a caminar hacia la salida mientras James la seguía con la mirada, ni siquiera se giro antes de salir de la enfermería. James chasqueo la lengua entre divertido y frustrado, suspiro y cerró los ojos mientras la voz de la señora Pomfrey regañaba la torpeza de la pobre Magnolia.
El expreso cruzaba las llanuras inglesas como una serpiente escarlata y negra. La nieve se expandía ante ellos, creando un hermoso paisaje blanco que se unía con el cielo encapotado. El día se encontraba nublado, con chubascos y una pequeña llovizna. Los estudiantes se arremolinaban en los compartimentos del expreso, comiendo golosinas, jugando al ajedrez o charlando sobre las vacaciones de navidades. En uno de esos compartimentos, tres estudiantes mantenían una apasionada conversación. Albus Potter apoyaba la cabeza en la mano derecha mientras observaba el paisaje con sus ojos verdes. Scorpius sentado frente a él, jugueteaba con su varita mientras su platino cabello caía sobre su rostro. Ambos jóvenes se mantenían en silencio mientras escuchaban a una segunda voz.
-¡Tuviste mucha suerte, Albus Potter! - Le regaño Rose con un grueso libro en su regazo - ¡Estuvieron a punto de ser descubiertos! - Albus seguía sin mirarla - ¡Por no mencionar todos los puntos que hicieron perder a Gryffindor! ¡Y estuvisteis a punto de ser suspendidos en el partido! - Scorpius suspiro - ¿Quieres recordar que el equipo está en muy malas condiciones este año?
-¿Desde cuándo te interesa tanto el quidditch? - Scorpius arqueo una ceja sarcásticamente, Rose frunció los labios.
-Rose, es algo mucho más importante que ganar puntos y conseguir la copa de quidditch - Murmuro Albus molesto y con voz frustrada - Descubrimos que Cardew se trae algo entre manos, además necesitaba ese libro de la sección prohibida, era la única solución - Rose tamborileaba la pluma sobre el libro de manera nerviosa.
-Yo estoy de acuerdo con Albus - Murmuro Scorpius.
-No pidais mi ayuda después de vuestras locuras - La muchacha se escondió detrás de su libro con la cara mal humorada, Albus alzo los brazos con indignación mientras Scorpius encogía los hombros en silencio. Un grupo de alumnos cruzo el pasillo. Varios se asomaron por el cristal para mirarles y cuchichear entre ellos. Scorpius se mantuvo impasible y les ignoro mientras Albus los saludaba educadamente con la mano. De repente, una media melena pelirroja apareció en el cristal y aparto a los curiosos.
-¿Por qué esas caras largas? - Lily abrió rápidamente la puerta del compartimento - Nos vamos a casa, a disfrutar de las deliciosas comidas de la abuela, vamos a gastarle bromas a Victoire, a hacer guerras de nieve…- Lily se coloco al lado de Albus. Hugo que iba detrás de ella se sentó entre Scorpius y Rose separándolos sin ningun miramiento. Lysander y Hero los seguían.
-Tu hermano es un trol sin neuronas - Susurro Rose aun escondida detrás de su libro, ignorando a su hermano que se había cruzado de brazos entre Scorpius y ella. Scorpius continuaba ignorando la situacion y se mantenia frio como el hielo. Albus carraspeo frustrado al escucharla.
-Parece que Rosie está enfadada - Canturreo Lily burlonamente mientras Hero acariciaba a Flopy que se escondía en su regazo - ¿Qué ha pasado? - La pequeña ardilla movió su larga cola mientras se hacia un ovillo para dormirse en las piernas de Hero - ¿Ha hecho algo que no debias, Albus?
-Rose tiene muchos Wrackspurt - Comento Lysander con voz soñadora y tranquila - Le están taponando los oídos y la mente - Rose bajo el libro y miro a Lysander con ojos molestos.
-Los Wrackspurt no existen - Murmuro la muchacha - Y nada esta taponándome los oídos y la mente -Lysander encogió los hombros sin contestar y coloco el profeta delatante de sus ojos, excesivamente cerca.
El tren siguió su camino con su alegre traqueteo, la ciudad de Londres comenzó a aparecer ante ellos, la lluvia seguía cayendo incluso cuando llegaron a King Cross. La niebla se habia disipado y la nieve era menos espesa en la ciudad. Cuando el expreso paro en la estación nueve y tres cuartos, los muchachos se apearon del tren y comenzaron a bajar alegremente junto a sus compañeros. Rose iba cargada con sus libros y un pequeño baúl con su nombre grabado. Intento bajar lentamente, procurando no tirar los gruesos libros y no tropezarse. De repente noto como su peso se aligeraba.
-¿Te ayudo? - Rose asomo la cabeza y se encontro con el serio semblante de Scorpius.
-No hace falta - Se escucho una voz agria y grave a su derecha. Rose abrió los ojos sorprendida. Su padre, Ron Weasley, apareció detrás de Scorpius. Aparto al joven y tomo los libros de Rose con los brazos - Hola Rosie - Murmuro alegremente igorando a Scorpius por completo y abrazando a su hija mayor. Scorpius se mantuvo en su sitio, sin apartar la mirada, demasiado orgulloso para marcharse.
-Papa - Murmuro Rose dándole unas suaves palmaditas en el hombro - ¿Puedes soltarme?
-Solo quiero abrazarte hija, tanto tiempo sin verte...- Lanzo una mirada acusadora a Scorpius, pero este no se movio. Rose arrugo el entrecejo y se apeo del tren mientras agarraba sus libros. Ron se giro hacia Scorpius - Malfoy, ya puedes marcharte...-Comento con voz seca.
-¡Papa!
-Ron basta ya - Su madre, Hermione Weasley, apareció rápidamente con el pelo recogido y una gabardina de color piel - Hola Rosie - Hermione abrazo a su hija con ternura. Se giro lentamente y miro a Scorpius con tranquilidad - Hola Scorpius
- Scorpius saludo a Hermione con un gesto seco de cabeza y esta contesto al saludo. Ron resoplo, cruzado de brazos con indignacion.
-¡Papa! - Hugo bajo del expreso con su nueva escoba al hombro y la jaula de su lechuza en la otra mano. Miro de reojo a Scorpius unos segundos y luego corrió hacia su padre con una sonrisa en el rostro - ¿Has visto mi nueva saeta? - Hermione arrugo el entrecejo al verla, pero Ron estaba demasiado ocupado admirando la escoba.
-¡Hola familia!
James bajo alegremente del tren con el resto de los merodeadores detrás de él. Harry y Ginny aparecieron en el anden con una sonrisa alegre. James al ver a su madre se escondió detrás de Albus, que justo bajaba del expreso en ese preciso momento. Ginny frunció el ceño y saco a James de su escondite, tirando de su oreja.
-Tu tienes que darme muchas explicaciones, James Potter - James hizo una mueca y sonrió a su madre de manera inocente - Vas a perder la manía de explotar los inodoros del colegio, empiezo a cansarme de las lechuzas de Minerva - Albus le dio un rápido abrazo a su padre.
-Eso es imposible mama - Lily sonrió detrás de ella mientras le sacaba la lengua a su hermano y se dirigía hacia Harry -
-Scorpius - La familia entera se giro. Draco Malfoy apareció en el andén con una capa negra de viaje y un elegante traje de hombre. Toda la familia se percato de que Scorpius continuaba misteriosamente cerca de ellos. Harry y Draco se miraron unos segundos. Draco se encontraba más pálido de lo normal, con ojeras y un aspecto algo lamentable. Harry lo observo ligeramente extrañado y aquella extraña punzada del corazón, volvió a intensificarse. Draco lo miro como si intentase decirle algo con los ojos, pero Harry no supo entenderle. Scorpius de manera obediente se despidió con un gesto de cabeza. Albus y Rose se despidieron con la mano bajo la atenta mirada del resto de sus familias. Scorpius se alejo, sin mirar hacia tras. Padre e hijo desaparecieron entre la neblina del expreso mientras el sonido de la lluvia los rodeaba.
-Espero que le sigas superando en las calificaciones - Le susurro Ron a Rose.
-¡Ron! - Hermione le dio un golpe en las costillas.
Harry seguía mirando hacia aquella dirección donde minutos antes habian estado los Malfoy. La familia entera había comenzado a alejarse hacia el muro, para dirigirse al mundo muggle y comenzar aquellas hermosas vacaciones navideñas. Se escuchaba a James discutir con Albus y a Hugo hablar con su padre animadamente. Ginny se giro al ver que Harry seguía mirando hacia el otro lado y no se movia.
-¡Harry! - Harry salió de sus pensamientos y tomando a Ginny de la mano, comenzaron a caminar rodeados de lechuzas, carritos, baúles y las alegras y jóvenes voces de sus hijos, sobrinos y amigos. La navidad había llegado al fin.
¡Hola mis queridisimos Lectores!
Bueno aqui los dejo con el noveno capitulo, es excesivamente largo, asi que espero que no esten tan efadados conmigo porque me tarde algo en publicar. Pero personalmente este capitulo fue divertido escribirlo.
Bueno para resolver varias dudas que vuelan por vuestras cabezas. Dieter Wolff ya lo conoceis, ¿Y si fuera alguien ya nombrado en la historia? fijaos en las frases retoricas de hace unos capitulos atras. - Luego la maestra de denfensa, recordais que Maro dijo que se habia encargado de ella...porque? recordar el chico de rizada cabellera - James y Hero...aun no estan enamorados o si lo estan? xD - Y por ultimo, os dejo con esa frase...nada es lo que parece.
Bueno espero que dejen su comentario, os suplico que me dejen su comentario jaja, ya saben que son muy importantes para mi, me alegran muchisimo y hace que todo el trabajo que has puesto en el capitulo sirva para algo, asi que dejen su pequeño comentario.
Queria agredecer a Siciilita_42 y a Shadei por su apoyo. Son geniales muchas gracias!
Muchos besos a todos.
Pluma Cisne
Iren e.