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Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 18

Las luces del castillo resplandecían en la lejanía. El expreso había llegado a la estación con un alegre traqueteo mientras el vapor y el humo se expandían por el anden de la pequeña estación de Hosgmeade. Los alumnos abrían las puertas y comenzaban a bajar del tren, enfundándose en sus abrigos y bufandas. Los carros tirados por aquellas criaturas invisibles, los esperaban en el inicio del camino que llevaba al castillo; los negros pinos y el frondoso bosque expandía ante ellos mientras las luces de las torres se hacían mas claras. El inmenso castillo se mantenía en aquella montaña de roca desnuda, a su derecha el inmenso y oscuro lago, reflejaba las luces amarillentas de los torreones. Los estudiantes que comenzaban a llegar al castillo, dejaban sus baúles y pertenencias en el pasillo principal, los pocos jóvenes que se habían quedado en el castillo durante las navidades, les daban la bienvenida en el gran comedor. La decoración navideña había desaparecido pero cientos de velas flotaban en el aire, iluminando el estrellado cielo del gran comedor.

Poco a poco, los cuatro largas mesas comenzaron a llenarse de alegres estudiantes que volvían de las vacaciones de Navidad. En la mesa de Gryffindor, cuatro muchachos se acababan de sentar en silencio. El pequeño Ralph observaba a sus amigos con cara de preocupación, Lorcan miraba la puerta continuamente, como si esperara que alguien apareciera entre los estudiantes, Claudio tenia la barbilla apoyada en una mano y observaba los platos y copas con mirada ausente; pero el que mas le preocupaba a Ralph, era James, jamas había visto a su amigo con aquella expresión, ni una sola sonrisa había cruzado su rostro. James había estado todo el viaje cruzado brazos y con el ceño fruncido, observaba con ojos inquisidores el bolsillo del pantalón de Claudio, donde había guardado la carta de Hero. Ralph también se moría de curiosidad, Claudio había estado todo el viaje con el rostro pálido, no había dicho ni una palabra aunque parecía grave; pero el pequeño Ralph no podía entender porque James estaba teniendo aquella actitud.

-Esto parece un entierro - Comento Ralph con una mueca, pero ninguno contesto. Lorcan y James se limitaron a enfurruñarse y a cruzarse de brazos mientras Claudio dirigía su mirada hacia Hero, sentada varios alumnos hacia adelante. Al ver donde se dirigía la mirada de Claudio, James frunció los labios con fuerza.

El comedor había terminado llenándose por completo y los profesores comenzaban a entrar por las puertas laterales de el comedor, para sentarse en la larga mesa de profesores. Albus se había sentado a la derecha de Giles mientras Rose se colocaba al otro lado, el pequeño Hugo Weasley había llegado riendo con un grupo de compañeros y se sentó cerca de ellos, haciendo mucho ruido. De repente los ojos de Albus se fijaron en un alumno que entraba con disimulo en el gran comedor. Scorpius Malfoy se sentó en la mesa de Slytherin sin mirar a nadie y giro la rubia cabeza hacia la mesa de profesores. Albus arrugo el entrecejo, no podía comprender que estaba sucediendo, dejo sus ojos verdees, fuertemente clavados en la nuca de Scorpius durante unos segundos.

-¿Que sucede? - Rose se asomo un poco en la mesa y le miro con ojos interrogantes, Albus estaba apunto de contestarle cuando Giles sonrió con burla y resoplo.

-Mira, esta tu amigo el Slytherin - Comento despectivamente. Albus carraspeo y miro a la directora que acababa de entrar en el gran comedor, no quería iniciar una pelea en ese momento, lo mejor era dejarlo estar y pedirle explicaciones a Scorpius mas tarde. Rose se giro con una rapidez escandalosa; al ver la cabellera rubia de Scorpius en la mesa de Slytherin, sintió como una ira caliente y pesada se creaba en su estomago. Había pasado de la tristeza y la preocupación a sentir una enorme indignación y decepción; había estado preocupada por Scorpius todo el maldito viaje, pero de repente este aparecía con un rostro tranquilo y relajado en el gran comedor, era sencillamente irritante. La muchacha se volvió a girar con las mejillas encendidas por la rabia y se cruzo de brazos con indignación; Giles se dio cuenta que toda la atención e interés que Rose había tenido hacia él en las ultimas horas, habían desaparecido al ver a Scorpius.

-¡Bienvenidos! - La profesora Mcgonagall se puso en pie desde el centro de la mesa y observo al silencioso comedor - Espero que las vacaciones de navidades hayan sido gratificantes y relajantes, porque a partir de ahora tendrán que estudiar y trabajar muy duro - Algunas quejas se escucharon entre los alumnos. Ralph miro con sorpresa a James que no había echo uno de sus típicos comentarios bromistas que tanto sacaban de quicio a la directora - Dicho esto ¡A comer! - Los platos de oro se llenaron de exquisitos manjares: pollo, pudin de carne, patatas hervidas, zumo de calabaza, de granada y sin fin de cosas mas.

-¡Que aproveche! - grito Ralph, pero ninguno de sus amigos movió un musculo - ¿Pensáis seguir con esas caras largas toda la noche? - Pregunto el muchacho comenzando a cansarse de la actitud de sus amigos. Claudio salio de su ensimismamiento y comenzó a servirse un poco de pudin mientras una suave sonrisa se creaba en su rostro.

-Perdona Ralph - Se disculpo el muchacho. Lorcan había alzado el tenedor y lo clavo en un trozo de pollo con tanta fuerza que estuvo apunto de tirar la bandeja; sus ojos se habían clavado durante unos segundos en Lily que sonreía a la mesa de Hufflepuff. Lorcan aparto la mirada con rapidez y comenzó a partir el trozo de pollo con una ligera rabia. Ralph lo observo con sorpresa, Lorcan jamas había dado muestras de ser violento o de estar rabioso por algo. ¿Que estaba pasando?

-¿No vas a enseñarnos la carta? - Pregunto James de repente. Lorcan alzo la mirada, Ralph abrió la boca con sorpresa y Claudio sonrió levemente - ¿Que es tan gracioso? - James no pudo disimular su tono enfadado.

-¿Debería hacerlo? - Pregunto con voz cortante, Ralph miraba a sus amigos con cara asustada - Es privada y ni siquiera yo la he leído - James apretó el tenedor en su mano

  • ¿Tanto te interesa saber que pone? - Claudio lo observaba fijamente - ¿O te molesta que haya sido Hero quien me la ha entregado?

-¡Deja de decir tonterías! - La niña que estaba al lado de James pego un brinco por el grito del muchacho, aunque su voz fue amortiguada por el ruido del comedor y de los cubiertos - Haz lo que quieras con tu maldita carta - James se giro y comenzó a servirse cantidades extremas de puré de carne. Lorcan por un momento había olvidado la guerra que libraba su cabeza; el pequeño Ralph y él se miraron alarmados, parecía que James y Claudio estaban realmente enfadados.

En la otra punta de la mesa, Albus y Giles hablaban animadamente sobre las nuevas clases de defensa que se avecinaban, el joven Potter intentaba evitar mirar a su mejor amigo sentado al otro lado del gran comedor, a pesar de la pequeña inquietud que corroía por todas partes, intento asimilar que su mejor amigo tenia una explicación y todo seria muy sencillo. Rose sentada frente a él, parecía que no opinaba lo mismo, tenia las mejillas encendidas y comía con excesiva rapidez, algo que no era normal en ella, no miraba la mesa de Slytherin, pero su rostro mostraba tal indignación que Albus y Giles no necesitaban preguntar porque estaba enfadada.

-¡Atención!

  • La profesora Mcgonagall volvió a ponerse en pie, el resto de los postres que quedaban en las bandejas se vaciaron y desaparecieron, los alumnos hartos de comida y soñolientos, observaron a la directora para escuchar sus ultimas palabras antes de irse a la cama
  • Ya sabéis que la señorita Billintong tuvo una serie de problemas de salud y esta ingresada en San Mungo - Hizo una ligera pausa mientras sus severos ojos observaban el gran comedor - Tengo el placer de presentarles al nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras - Un joven de rubia cabellera dorada y rostro cincelado se alzo y obsequio al gran comedor con una sonrisa, enseguida el murmullo comenzó a alzarse por todas partes.

-¡Por Merlín! - Albus pudo ver como Hero se tapaba la boca y palidecía - Es él, ¡Es él! - Lily la observaba con ojos confusos y le preguntaba de que estaba hablando. El joven Potter no puedo evitar sentir curiosidad por lo que estaba diciendo Hero, que parecía bastante sorprendida por la llegada de aquel individuo.

-¿No es demasiado joven? - Pregunto Rose arqueando una ceja; Albus sonrió, Rose solía desquitarse con todo el mundo cuando estaba enfadada - No quiero imaginar lo que nos puede enseñar, ¡si solo nos debe sacar unos años de edad!

-La edad no dice nada, puede aparentar ser mas joven de lo que es - Contesto Giles con ojos curiosos - Al menos parece agradable - Las risitas histerias de varias compañeras hicieron que Rose resoplara con indignación y les lanzara una mirada de advertencia, señalandoles su insignia de prefecta.

-¡Silencio! - La profesora Mcgonagall alzo la voz con fuerza, su anciano rostro se contrajo en una expresion severa - Por favor, profesor Schneider - El joven agradeció cortesmente con la cabeza y se acerco hacia el centro de la mesa.

-¿Es extranjero? - Rose arrugo el entrecejo.

-En primer lugar, es un placer poder formar parte de esta mágica institución - Varias chicas sonreían tontamente, el silencio era total - Espero poder inculcaros algo de mi leve experiencia y poder continuar la maravillosa labor de la profesora Billintong, que os ha enseñado durante todos estos años - Varios murmullos se escucharon, parecía que el profesor comenzaba a caer bien - Muchas gracias.

-Leve pero conciso - Comento Albus observando con atención al joven profesor que se sentaba en la mesa mientras los alumnos aplaudían. Hagrid sentando a su lado, alzo su mano regordeta y saludo a Albus con una sonrisa alegre, haciendo que el profesor Longbottom negara con la cabeza divertido.

-Terminada la presentación, no hay nada mas que añadir ¡A la cama! - Los alumnos comenzaron a levantarse y ha dirigirse hacia la salida del gran comedor entre bostezos y sonrisas. Albus pudo ver como Lily y Hero se levantaban y seguían a sus compañeros; el muchacho se levanto apresuradamente pero Rose lo paro con una mano.

-Ni se te ocurra hablar con Scorpius - Albus abrió los ojos con sorpresa, alzo la mirada y pudo ver como Scorpius desaparecía por la puerta del gran comedor, ¿Porque tanta prisa? Albus arqueo una ceja ligeramente sorprendido por la conducta de Scorpius - Merece un escarmiento, es un egoísta y merece que no le hablemos durante unos días - Albus la miro y acaricio la enmarañada cabellera de su prima, no quería discutir aquella noche, acaban de llegar a Hogwarts y estaba cansado.

-Solo iba a hablar con Hero - Comento tranquilamente, Rose lo observo no muy convencida -De verdad - Rose lo soltó y asintió con la cabeza - Sube a la sala común con Giles, yo os alcanzo en un momento - giles sonrió encantado por la propuesta que acababa de comentar Albus y abrazo a Rose por los hombros.

-¡Vamos Rose! - La muchacha se vio arrastrada por el alegre giles hacia la salida. Albus vio como se alejaban y comenzó a caminar hacia Hero, que de vez en cuando se giraba para mirar la mesa de profesores. Agarro su muñeca y ante la sorprendida mirada de su hermana Lily, la arrastro hacia una esquina oscura cerca de las escaleras de piedra.

-¡Abus! - Lily grito con indignación.

-¿Que pasa? - Hero miro a su alrededor ligeramente confusa - ¿Sucede algo? - Albus negó con la cabeza. Lily miraba a su alrededor intentando encontrar a su hermano y a su mejor amiga, pero la oscuridad de aquella esquina no le permitía ver donde se encontraban.

-¿Conocías al nuevo profesor? - La pregunta de Albus la tomo por sorpresa y abrió la boca varias veces - He visto tu cara y escuche lo que decías - Hero ladeo una sonrisa burlona - No estaba espiando - Contesto Albus repentinamente azorado.

-Tuve un pequeño accidente con él en el expreso - Comento Hero con indiferencia - Nada extraño, pero no me esperaba que fuera un profesor - Albus se quedo en silencio varios minutos -¿Porque lo preguntas?

-Simple curiosidad - El muchacho alzo los hombros con tranquilidad - ¿No notaste nada raro? - Hero arqueo una ceja, aquellas preguntas le resultaban algo extrañas - Puede parecer una locura, pero están pasando muchas cosas últimamente y tengo todos los sentidos alertas, solo quería saber si...

-Ahora que lo dices - Hero observo la estatua que había a su lado, se mordió los labios y lego volvió a mirar al joven Potter - Si note algo extraño - Albus abrió los ojos con curiosidad - Primero, cuando le dije mi nombre parecía estar muy contento, como si hubiese encontrado algo - Albus arrugo el entrecejo - ¿Estoy delirando? - Albus negó con la cabeza y sonrió

  • Y segundo, cuando se agacho para recoger la carta que se me había caído al suelo, pude ver por el cristal de la puerta a...- Hero abrió los ojos con sorpresa.

-¿A quien?

-Seguro que fue mi imaginación...- Comento quitandole importancia - Fueron unas milésimas de segundo, es imposible que fuera el...- Pero entonces Albus la agarro de los hombros y la miro fijamente a los ojos - ¿Albus? - La muchacha abrió la boca sorprendida por la repentina actitud del muchacho.

-Dímelo Hero- El corazón de Albus palpitaba con fuerza, no sabia porque su repentino interés hacia aquel individuo, pero su instinto nunca le mentía - ¿A quien creíste ver? - Volvió a repetir con voz grave. Hero trago saliva y susurro un nombre que solo consiguió preocupar aun mas a la atormentada mente de Albus.

-Scorpius Malfoy.

La oscuridad reinaba por todo el castillo; en el torreón de Gryffindor, la circular habitación de los chicos de séptimo se encontraba en completo silencio. Ralph roncaba exageradamente y tenia varias ranas de chocolate tiradas por la cama, Lorcan y Claudio había cerrado las cortinas nada mas entrar en la habitación, había sido la noche mas silenciosa y frustrante que los merodeadores habían pasado juntos. Un rayo de luna se colo entre los visillos de una de las ventanas y James observo las figuras que se creaban en el techo, mantenía los brazos encima de la cabeza y el desordenado cabello azabache se esparramaba por las sabanas. Habia estado tirado en la cama durante tres horas, sin abrir la boca, se movía de un lado para otro de la cama, inquieto y molesto consigo mismo. Jamas había sentido aquella presión en el pecho, como si algo le preocupara o temiera, se avergonzaba de su conducta con Claudio, pero no podía evitarlo y no sabia porque.

De escritora a lectora, cuando un corazón inocente comienza a descubrir sentimientos que van mas haya de lo entendible, suele asustarse; cuando somos jóvenes y nos enamoramos por primera vez, sentimos una enorme alegría a la vez que un rechazo, sobre todo personas que nunca antes habían conocido el amor. Recuerdo cuando solo era una niña de unos once años, por primera vez hice mi viaje al extranjero y por primera vez un chico me mostraba una atención que iba mas haya de la amistad, recuerdo que los nervios y el contacto de cada caricia o gesto que hacia, me provocaba una extraña confusión, miedo,completo rechazo, pero eso no significaba que no me gustara, al contrario, porque mi estomago volaba y mis tripas bailaban la conga del nerviosismo de lo inexplorado.

James en ese momento se sentía de esa misma manera, no podía pegar ojo y daba igual lo que hiciera, el rostro de Hero le volvía la cabeza una y otra vez. Aquel pequeño instante que había vivido en el hotel de Costwold le perseguía en la noche, la memoria reproducía paso por paso todo lo que había sentido y lo disfrutaba; la oscuridad de la habitación, la presión del cuerpo de Hero sobre el suyo, el descubrimiento del olor almendrado de su cabello, los ojos brillantes en la oscuridad y aquellos labios entreabiertos, cálidos, suaves y tiernos para la vista. James se tapo la cabeza con la almohada y intento no gritar, su cabeza acababa de reproducir una imagen donde la besaba apasionadamente en aquella oscura habitación.

-James, eres un verdadero idiota - Murmuro James quitándose la almohada de la cara para poder respirar. Se quedo tendido algo sudoroso, con la respiración agitada y el rostro encendido. Agarro el mapa del merodeador que descansaba sobre la mesa y lo toco con la varita mientras susurraba las palabras, el mapa apareció ante sus ojos y suspiro mas tranquilo. Observo con tranquilidad los pasillos, las clases y las salas del castillo, era tarde y no había nadie despierto, a excepción de él, o eso creía. James comenzaba a adormecerse y a sentir como el sopor comenzaba a hacerse con el control de su cuerpo cuando una pequeña mancha le llamo la atención.

-¿Cardew y Malfoy? - Los nombres de Scorpius Malfoy y Nero Cardew se movían por la sala común de Slytherin; James observo con sorpresa como ambas manchas salían juntas de la sala común y se dirigían por los pasillos con velocidad, para luego subir hasta el séptimo piso. James arqueo la ceja con confusión cuando ambas machas se quedaban quietas delante de una pared - ¿Que demonios hacen?- El ronquido de Ralph hizo que el muchacho se incorporase alerta, pero al ver que su amigo seguía dormido volvió a centrar la atención en el mapa.

-¿Donde están?- James abrió la boca asombrado, ambas manchas habían desaparecido, busco y buco por todo el mapa, en cada escondrijo y pasadizo, pero Malfoy y Cardew se habían desvanecido por arte de magia

  • Imposible - Murmuro el muchacho; se levanto con rapidez y con los pies descalzos salio de la habitación intentando hacer el menor ruido posible. Bajo las escaleras lentamente hasta llegar al dormitorio de los chicos de sexto, presiono el pomo y entro en el dormitorio circular, observo las habitación y descubrió el cabello azabache de su hermano en una de las camas; de puntillas camino hasta ella y se acerco a Albus que dormía plácidamente.

-Albus- James lo zarandeo con delicadeza, su hermano menor dejo escapar un sonido de su boca pero se mantuvo recostado sobre la cama con los ojos cerrados - Albus despierta - James le pellizco y Albus dejo escapar una queja, al abrir los ojos y descubrir el rostro de su hermano muy cerca del suyo, se puso en pie y se golpeo la cabeza - Shhh, quieres despertar a todo el mundo - Le regaño James.

-¿Que demonios haces aquí? - Se quejo Albus tocándose la cabeza dolorida - Son las dos de la mañana James, por Merlín que quieres - James hizo que se sentara y cerro las cortinas de la cama -¿Ha pasado algo? - Al ver el rostro serio de su hermano comenzó alarmarse.

-He visto algo muy extraño Al - James se quedo unos segundos pensando - Han salido de la sala común y luego han desaparecido...¡Puf! - James hizo un gesto con la manos mientras hacia el ruido con la boca; Albus arqueo una ceja, se revolvió el pelo azabache e intento tener paciencia con su hermano.

-¿De que estas hablando James? - Pregunto el muchacho con ojos soñolientos.

-Cardew y Malfoy estaban juntos - Albus se despertó de repente y miro a su hermano con fijeza - Salieron de la sala común, estaban frente a una pared en el séptimo piso y de repente desaparecieron - Albus se quedo en silencio - Te prometo por los hazañas de papa que no estoy mintiendo, se han esfumado y no se como.

-¿Quizás el mapa del merodeador empieza a fallar? - Pregunto Albus algo inquieto.

-Ese mapa nunca miente y nunca ha fallado - Contesto James con rapidez - Yo solo digo que Cardew esta haciendo cosas muy sospechosas y Malfoy al fin y al cabo es hijo de...

-Es mi mejor amigo - Albus lo interrumpió con voz dura; James resoplo cansinamente, no había manera, Albus jamas iba a dejar de defender a su mejor amigo, pero James sabia que estaba pasando algo, ¿Porque no quería reconocerlo? - Tendrá sus motivos James, mañana mismo lo solucionare - James se quedo pensando en la confianza que su hermano depositaba en los demás, demasiada para su gusto - Veras que Scorpius no esconde nada - En el fondo de aquellas palabras, Albus intentaba convencerse a si mismo de ello.

-Solo intento...protegerte - Albus abrió los ojos con sorpresa y miro a su hermano mayor, era la primera vez que James le decía una cosa así, el muchacho se atraganto ligeramente y James sonrió divertido mientras le despeinaba el cabello - Olvidalo, vuélvete a dormir - Abrió las cortinas y comenzó a alejarse hacia la puerta. Albus vio como James desaparecía y se quedo sentado en la cama; había comenzado a llover y la lluvia golpeaba las ventanas con fuerza; Albus se tendió sobre la cama y se quedo observando el techo en silencio. Cerro los ojos con lentitud, deseando que todos sus temores no se hicieran realidad.

James cerro la puerta detrás de si y se quedo varios minutos en las escaleras. Su estomago rugió con fuerza y decidió ir a la cocina a por un poco de comida, comenzó a bajar las escaleras de dos en dos, esperando que un buen tazón de leche tibia le incitara al sueño, estaba apunto de bajar los últimos escalones cuando de repente se pego a la pared y se quedo petrificado. La sala común estaba en penumbra, los rayos iluminaban el lugar y dejaban entre ver dos siluetas sentadas en uno de los sillones escarlatas.

James podía reconocer aquel largo cabello a metros de distancia; se asomo un poco mas para certificar quien estaba con ella, cuando el rostro pálido de Claudio se alzo en la oscuridad, James noto como la tierra le iba tragando poco a poco. Hero y Claudio se abrazaban con fuerza, el muchacho había escondido su cabeza en su hombro y Hero le acariciaba con suavidad. James se aparto con rapidez, con el corazón en un puño y la garganta reseca, comenzó a subir las escaleras con lentitud, como si los pies le pesaran kilos y kilos; cuando llego a su cama, sintio que había tardado mas de dos horas en llegar, se echo en la cama sin ánimos y cerro los ojos, intentando que el repentino dolor del pecho se disolviera poco a poco entre la lluvia. 

La lluvia tambien caia a raudales en el Londres. Los pasillos del ministerio se encontraban desiertos, alumbrados por antorchas de color verdoso y amarillento. Harry salio del departamento de aurores con ojos cansados, se puso la capa de viaje sobre los hombros y comenzo a caminar hacia la salida mientras sus pasos resonavan en el pasillo. En ese momento solo deseaba una cama calida y agradable, su cabeza estaba agotada y destruida. Salio de los ascensores y comenzo a alejarse por el enorme y amplio vestibulo, donde varios profetas y memoramdums se esparcian por el suelo, estaba apunto de desaparecer por una de las chimeneas, cuando el ascensor volvio a abrirse y pudo ver la enorme figura del ministro que salia de el.

-Hola Harry - Kingsley sonrio amablemente y se acerco a su antiguo alumno - No son horas para estar en el ministerio, Ginny debe estar preocupada - Le dio unas palmadas en la espalda - Debes descansar Harry.

-Lo mismo podria decir de usted, señor ministro - Bromeo Harry observando las oscuras ojeras de Kingsley, este sonrio mas ampliamente - No se preocupe, pensaba tomarme el dia de mañana libre, necesito relajarme y pensar en un lugar tranquilo.

-Parece que las cosas se están calmando - Kingsley se coloco la túnica y se acerco a otra chimenea - Tus hijos están a salvo en Hogwarts, no debes preocuparte - Harry asintió levemente con la cabeza - Es normal que estas cosas pasen, eres toda una leyenda Harry - Kingsley sonrió al ver como Harry ponía los ojos en blanco - Incluso yo como ministro suelo recibir cartas extrañas, no debes preocuparte.

-Buenas noches, Kingsley - Harry se despidió con un gesto de cabeza y se metió en la chimenea mientras el ministro hacia lo propio. La imagen de su hogar se recreo en la mente y rápidamente unas llamas de color mentolado le devoraron el cuerpo, segundos después el ministerio volvió a quedar en silencio, rodeado de un aura espectral.

Continuara...


¡Hola mis queridisimos lectores y lectoras!

Bueno aquí les dejo con el capitulo 18, espero que lo hayan disfrutado, no es excesivamente largo pero si un poco intenso, o eso creo yo. Bueno se que estoy tardando entre tres y cuatro días en publicar, pero no me maten, estoy muy liada con actuaciones, amigas que vienen a visitarme y ahora encima me he puesto a estudiar (lose estoy loca, pero me gustaría estudiar una carrera aunque sea muy poco a poco) la cuestión que quiero hacer la selectividad y entre unas cosas y otras mi vida es una locura, como siempre. Por eso os pido un poco de paciencia, aun así os parece que tardo demasiado? No tengan miedo en decírmelo.

Bueno en el próximo capitulo que pasara eh? Pues bueno...Que esta pasando entre Hero y Claudio, Albus y Scorpius mantendrán una conversacion? Una clase con el nuevo profesor, mostrara preferencia por alguna alumna o alumno? Porque?....(os dejo ahí) jajaja

Bueno por ultimo, agradeceros a todos los que comentáis, sos maravillosos de verdad que si, hacéis que el trabajo de uno cobre sentido y eso es maravilloso. A los que nunca han comentado les animo ha hacerlo como siempre, el trabajo de una persona debe ser recompensado aunque sean con unas sencillas palabras y solo tardáis unos minutos. 

Cualquier duda que tengáis, opinión o idea, ya sabéis siempre estoy abierta a sugerencias.

Miles de besos a todos. Su queridísima escritora.

Irene

Pluma Cisne.