← Azabache. La Historia de la Tercera Generación. · de
Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 19
La nieve comenzaba a desaparecer de los tejados del castillo, lentamente se deshacía el hielo que cubría la parte externa del lago y el calamar gigante despertaba de su largo sueño en las profundidades, la hierba verde comenzaba a aparecer de nuevo pero el frío seguía siendo glacial, acompañado de un fuerte viento procedente de las montañas. En el interior del castillo, el horario de clases tenia ocupados a los mayoría de los alumnos, las aulas se llenaban y se vaciaban, los calderos se limpiaban y volvían a llenarse de pociones, en transformaciones algún alumno había sido transfigurado por accidente y en herbología una planta carnívora se había comido a un animal de compañía de uno de los alumnos; el colegio mantenía su rutina normal. En uno de los pasillos cercanos a las mazmorras, una puerta se abrió y una cabeza rubia apareció detrás de ella, los ojos del muchacho observaron el lugar y tras asegurarse de que no había nadie, se puso una capa por encima. Cerró la puerta del armario de los ingredientes de pociones y comenzó a caminar con paso rápido por el pasillo. Sus pies le guiaron hacia una de las escaleras de piedra que dirigían al primer piso, se cruzo con varios alumnos de quinto año e intento no rozarlos o tocarlos con la capa, apretando sobre el pecho los ingrediente que había robado del armario de pociones.
De repente una risa cantarina le hizo pararse, se quedo en mitad de la escalera y alzo los ojos lentamente; varios escalones más arriba, una chica de media melena pelirroja y enormes ojos marrones bajaba por las escaleras con pasos alegres. La muchacha apretaba contra su pecho varios pergaminos de color amarillento; al rededor de ella, varias chicas reían y la observaban mientras Lily hacia una perfecta imitación del anciano centauro Firenze, que les daba clase de astronomía. El muchacho se olvido por un momento de lo que tenía que hacer y se quedo observando como Lily bajaba por las escaleras.
-¡Pobre profesor Firenze! - Se quejo una de las muchachas mientras el resto se reía - Le imitas a la perfección, incluso los gestos - varios alumnos más mayores se giraron para con curiosidad - ¿Como lo haces? - Lily sonrió de manera descarada y dejo que la falda del uniforme ondeara lentamente.
-Practica
- Contesto divertida. El muchacho que las había estado observando, escondido por la capa invisible, reacciono y con mucha lentitud comenzó a subir las escaleras, intentando que aquellas muchachas no sintieran el ondear de la capa. Lily se paró de repente y sonrió de manera misteriosa
-¿Podéis adelantaros? - Pregunto Lily con tono inocente. El chico dejo de subir las escaleras y se paró en seco al escucharla, una gota de sudor cayo por su nuca. ¿Le había descubierto?
- Tengo que asegurarme de una cosa - Contesto Lily al ver los rostros sorprendidos de sus amigas. Estas asintieron y comenzaron a alejarse hacia la clase de pociones en las mazmorras. El muchacho se giro lentamente pero Lily ya no estaba allí, arqueo una ceja con confusión y observo el recibidor de entrada, pero ni rastro de ella.
-¿Crees que podías engallarme, Lorcan Scamander? - Un susurro acaricio su oreja y un repentino escalofrío recorrió su espalda. Lorcan se giro con tal rapidez que estuvo apuntó de soltar todos los ingredientes y provocar un desastre. Lily rápidamente agarro una de las esquinas de la capa y la subió hacia arriba; el rostro asombrado de Lorcan apareció ante sus ojos - Soy hermana de James Potter, ¿A quién intentas engañar?
-¿Cómo te has dado cuenta? - Contesto el muchacho con voz calmada y suave; Lily sonrió y le señalo el zapato derecho - Vaya, un pequeño despiste - Lorcan dejo escapar una sonrisa ladeada y despeino con la mano que tenia libre, el cabello pelirrojo de Lily - Pequeña granuja, no hay quien te engañe.
-¿No deberías estar en clase? - Pregunto Lily con voz acusativa.
-Ser estudiante de EXTASIS tiene sus ventajas - Comento Lorcan con voz esponjosa - Pero creo que serás tú, la que llegue tarde a su clase de pociones, tus notas no son muy buenas en esa asignatura - Lily arqueo una ceja.
-Alguien se niega a ayudarme - Contesto alzando la nariz llena de pecas, Lorcan intento disimular una sonrisa - Ni siquiera Rose es tan tacaña - Murmuro la muchacha con fastidio - Pero te demostrare que puedo llegar a un extraordinario - Lily lo observo con resolución y Lorcan sabía que era capaz de conseguirlo si se lo proponía.
-Me gustaría verlo - Contesto con calma; observo a su alrededor, varios alumnos corrían hacia las mazmorras, con disimulo escondió los ingredientes un poco más.
-¿Que intentas hacer con eso? - Lily asomo su curiosa cabecita, para descubrir lo que contenían los frascos de cristal que llevaba Lorcan en los brazos - ¿Ingredientes? ¿Otro de tus experimentos? - Lorcan la observo con ojos tranquilos y misteriosos, Lily se cruzo de brazos con indignación - Dímelo, Lorcan Scamander, tanto misterio es enfermizo.
-No seas tan curiosa y vete a clase - Le regaño Lorcan sin perder la calma. Lily se enfurruño más aun, odiaba cuando Lorcan la trataba como a una niña irresponsable y mantenía aquella quietud y tranquilidad, como si nada en el mundo pudiese alterarle - Y deja de imitar a los profesores, es de mala educación.
-Tú y mi hermano, sois los menos indicados para darme lecciones de etiqueta - Contesto Lily con una ceja alzada y clavando sus ojos marrones en Lorcan, el muchacho seguía con su rostro inescrutable - Seguro que también te has reído - Comento Lily sonriendo pícaramente, Lorcan bajo la cabeza intentando disimular la sonrisa que se había formado en su rostro - ¡Aja! - Lily dio un pequeño salto de triunfo.
-Eres un caso perdido Lily Potter - Lorcan alzo la mirada y la observo de nuevo, con aquella calma y tranquilidad que le caracterizaban - Ahora vete a clase, antes que los profesores te llamen la atención de nuevo - Lily resoplo con resignación y le devolvió la capa.
-Quizás algún día pueda conseguir sacar ese Lorcan divertido que llevas dentro - Lily presiono un dedo contra el pecho de Lorcan - Como hace James - Sonrió con suavidad y comenzó a alejarse, posando sus pequeños pies sobre el suelo con rapidez. Lorcan la observo alejarse y cuando se hubo perdido por las escaleras que llevaban a las mazmorras, se volvió a poner la capa de invisibilidad.
Continúo su camino hacia el primer piso. Su expresión había cambiado en cuanto Lily había desaparecido, sus mejillas habían comenzado a arderle y el corazón le iba un poco mas rápido de lo normal; había decidido evitar a la menor de los Potter, pero de alguna manera el destino la volvía a colocar en su camino. Iba tan despistado que estuvo a punto de ser descubierto por Peeves, que flotaba por el primer piso mientras silbaba alegremente.
Giro hacia la derecha y siguió su camino por el iluminado pasillo. No podía comprender, ni entender que le estaba pasando, Lily había sido una hermana para él, la conocía desde que había nacido y solo era un bebe, escondida entre toallas y paños. Pero desde que James le había revelado que la menor de lo Potter había sentido algo por él, no podía dejar de darle vueltas a la cabeza; quizás solo era una simple mentira o burla de su mejor amigo, pero a partir de ese momento, cada vez que la miraba, algo cambiaba en su interior y parecía que nada podría volver a ser como antes. Había soñado con ella varias noches seguidas, Lily aparecía ante él y le tendía una mano para que se alejase con ella hacia una brillante luz.
¿Entonces que debía hacer con aquel problema pelirrojo? Lorcan jamás había salido con alguien, nunca se lo había planteado, le resultaba un estorbo y él estaba demasiado apasionado con sus estrellas y sus aventuras merodeadoras. Alguna vez había tenido una pequeña aventura, era un hombre después de todo, pero lo había echo movido por la curiosidad y la experiencia. Pero cuando miraba a la pequeña de los Potter, aquello era diferente; ante sus ojos ya no aparecía una niña menuda, activa y de expresiones infantiles, seguía manteniendo aquella luz brillante pero algo había cambiado, no solo en su físico, también en su forma de mirar, de moverse, de hablar, una muchacha segura de sí misma, algo enérgica pero tierna a la vez. Lorcan sacudió el cabeza, confuso. Sus pies chapoteaban sobre el agua que inundaba el pasillo del primer piso. Se dirigió hacia los baños y abrió la puerta lentamente.
-¿Eres tú, Lorcan? - La voz de Ralph resonó por todo el baño. Lorcan se quito la capa invisible y sonrió a los presentes. Claudio se encontraba apoyado en una pared, leyendo un libro y removiendo la poción, Ralph chupaba una pluma de azúcar y observaba varios ingredientes guardados en tarros de cristal; sentado en la ventana, se encontraba James, con los pies balanceándose y la cabeza apoyada sobre un brazo. Cuando Lorcan entro, los tres chicos se giraron para mirarle, la mitad del baño estaba inundado pero el resto se mantenía seco.
-¿La habéis echo llorar otra vez? - Pregunto Lorcan llegando hasta ellos y depositando los ingredientes que faltaban en el suelo.
-James no se caracteriza por su delicadeza - Se burlo Ralph sacando la pluma de azúcar de a boca - ¿Ha sido difícil? - Lorcan negó con la cabeza y con un suspiro se sentó en uno de los retretes mientras observaba como Claudio echaba mas crisopos a la poción.
-¿Que has hecho esta vez? - Lorcan se giro divertido para mirar a James. Este contesto con un resoplido y siguió mirando por la ventana, Ralph y Lorcan arquearon una ceja. James llevaba todo el día de mal humor, era realmente frustrante verle así, por otra parte, Claudio había estado totalmente ausente y aunque intentaba disimular y parecer el muchacho de siempre, todos sabían que algo le preocupaba.
-Myrtle estaba llorando porque ya nadie venia a estos baños - Comento Ralph con una sonrisa - No paraba de flotar y cantar con esa voz tan desinflada que tiene - Lorcan sonrió - Cuando nos ha visto se ha puesto muy contenta, no paraba de hablarnos de unos estudiantes que hace mucho tiempo, también hicieron esta poción en estos baños...
-Coincidencias
- Claudio alzo la mirada un momento y sonrió débilmente, Lorcan lo miro asombrado - Se ha puesto a relatarnos por tercera vez su espantosa muerte, parece que le gusta recordarla - Lorcan observo como Claudio volvía a centrar su triste mirada en el caldero - Entonces James le ha ordenado que se marchara.
-¡Ha sido muy cruel! - De repente un chillido salió de uno de los retretes, el agua salpico a los muchachos y el fantasma de una joven con gafas y coletas apareció de la nada - ¡Es realmente un chico muy desagradable! - James resoplo con enfado - ¡Su padre era realmente encantador!
-¡Pues perdona por no parecerme a mi padre, señorita llorona!
-¡James!
- Los tres chicos lo observaban asombrados por la repentina violencia del muchacho. Myrtle frunció el ceño y comenzó a flotar alrededor de ellos mientras sus pequeños lloriqueos inundaban el baño.
-Incluso su hermano Albus es un muchacho muy agradable - Los merodeadores se miraron, el rostro de James comenzaba a tornarse a un color granate - Pero tú eres un chico muy malvado, James Potter - James hizo que se tapaba los oídos, el fantasma de la muchacha seguía flotando dejando escapar aquellos lastimeros quejidos - Oh sí, no te pareces en nada a Harry.
-¡Lárgate o llamo a Peeves para que te tire de las coletas! - Era algo del todo imposible, porque era un fantasma, pero Peeves adoraba molestar a Myrtle. El fantasma de la alumna pego un respingo y comenzó a llorar exageradamente para luego meterse de una vez en uno de los retretes, desapareciendo en las cañerías. James se quedo varios minutos en silencio y luego volvió a fijar su mirada en la ventana.
-Ya sabemos que es un fantasma - Comento Ralph con la voz entrecortada
- ¿Pero no te parece que te has pasado gritándole de esa manera? - James no contesto. Los cuatro chicos volvieron a quedarse en silencio mientras el vapor de la poción inundaba el cuarto de baño de chicas
- ¿Que os parece el nuevo profesor de defensa? - Ralph intento salvar la situación como siempre.
-Parece buena persona - Comento Claudio al ver los esfuerzos del pequeño Ralph por animarles - Quizás me resulta un poco joven, pero nos puede sorprender - Ralph sonrió - ¿Cuando es la próxima clase de defensa?
-El jueves - Comento Ralph observando el papel de horarios que aun llevaba en la mochila; el pequeño Ralph nunca era capaz de aprenderse los horarios y tenía que mirarlo todos los días para no perderse o despistarse -Sera interesante.
-Estuve observando a Cardew últimamente - Comento Lorcan de repente - Si no nos convertimos en Scipio Doyle y en Marcus Naughton, será del todo imposible sacarle información - Los merodeadores lo miraron - Se que es difícil pero Nero no es idiota, solo confía en ellos y tengo la sensación de que se reserva muchas otras cosas, ya sabéis, honor personal.
-¿Tu crees? - Ralph se toco la barbilla pensativo - Debemos buscar una manera de arrancarles pelo de la cabeza.
-Eso es lo más sencillo - Lorcan observo que la poción comenzaba a tomar un color verdoso y la removió con el cucharon, ya que Claudio parecía estar ausente - Solo tenemos que incitar una pelea y matarnos a golpes, si les quitamos un poco de pelo ni se darán cuenta - Ralph trago saliva.
-¿Desde cuándo eres tan agresivo? - Claudio alzo la mirada sorprendido - Últimamente me estas sorprendiendo - Lorcan se atraganto y miro hacia otro lado - Aunque reconozco que no se me ocurre ninguna idea mejor - Ralph suspiro mientras guardaba la pluma de azúcar en su mochila.
-¿Crees que Malfoy es sospechoso? - Lorcan fijo sus ojos azules en James que se mantenía al margen - La salida con Cardew es sospechosa, eso no se puede negar - James removió su cabello azabache y observo el paisaje con resignación.
-A mi no nunca me ha inspirado confianza - Contesto con voz cansada - Pero es el mejor amigo de mi hermano, algo bueno tiene que tener, espero por su bien que no traicione su confianza - Era la primera vez que oían a James hablar de aquella manera, grave, seria y sin ánimo.
-Mi madre me ha mandado un pastel de queso - Las mejillas de Ralph se encendieron y sonrió con alegría - Ha vuelto a atar mal el paquete a la pobre lechuza y casi se rompe una pata - Lorcan sonrió y Claudio había palidecido ligeramente - Podríamos comer un poco antes de ir a los entrenamientos de quidditch.
-Parece que a pesar de todo, tu madre te acepta tal como eres - Comento Lorcan removiendo los rizados cabellos de Ralph - Puede que sean unos muggles a la antigua, pero parece que te quieren - Ralph se encogió de hombros. De repente Claudio se había puesto en pie, estaba más pálido de lo normal y sus manos temblaban ligeramente, quitándose las gafas y restregando los dedos por los ojos cansados, comenzó a caminar hacia la salida.
-Continua la poción por mí, Lorcan - James lo observo de reojo - Estoy cansado y me gustaría dormir un poco antes de la próxima clase - Lorcan asintió ligeramente sorprendido y Ralph se puso en pie preocupado.
-¿Te encuentras mal? - Pregunto el pequeño Ralph con tono suave.
Claudio ya estaba en la puerta de los baños, se giro un momento y una débil sonrisa se creó en su rostro, negó con la cabeza y tras mirar un momento a James, salió con rapidez dejando que escucharan sus sonoros pasos que se alejaban por el pasillo. Los tres merodeadores se quedaron en silencio, sintieron una pequeña angustia, no entendían porque Claudio había estado reaccionando de esa manera aquellos días, notaban que se iba alejando de ellos cada vez mas y no podían evitarlo de ninguna manera.
-Claudio está muy raro - Lorcan se sentó al lado del caldero y echo mas crisopos - Ni siquiera está estudiando, ayer estuvo sentado en la sala común durante horas mirando el fuego - Ralph se volvió a sentar al lado de Lorcan y saco de nuevo la pluma de azúcar - Creo que nos esta ocultando algo
- Lorcan alzo sus ojos azules hacia James - No te parece que debemos ayudarle.
-Claudio ya tiene quien le ayude - Contesto James con calma.
Ralph abrió la boca con sorpresa, Lorcan mantuvo sus ojos azules clavados en James, con expresión calmada pero severa. James sintió los ojos de su mejor amigo y evito el contacto, sabia que se estaba comportando como un orgulloso niño malcriado, pero no podía evitarlo, se sentía avergonzado por si conducta, pero últimamente todo le salia al revés y su fuerte carácter salia a flote con mayor facilidad, lo había heredado de su padre.
Pero James realmente no podía comprender lo que le sucedía a Claudio. La noche anterior lo había encontrado abrazado a Hero, sabia que un abrazo no era nada especial, pero él sintió aquella extraña energía en el aire. Siempre había sabido que Hero y Claudio se habían criado juntos en el orfanato, ella en muchos aspectos podía entender a su mejor amigo, mejor de lo que él mismo podría entenderlo. Suspiro con resignación y observo como las ramas del sauce boxeador se movían lentamente con la brisa gélida del norte.
Después del exquisito almuerzo, los alumnos se encaminaron a sus ultimas clases de la tarde o a la biblioteca. Albus y Rose entraron a la clase de pociones; el frío de las mazmorras era gélido por lo que todos los alumnos se habían enfundado en sus capas. Rose decidió sentarse en la primera fila con una agradable y tímida chica de Slytherin; Albus por un momento sintió alivio, no sabría que hacer sin Rose en muchas ocasiones pero de vez en cuando necesitaba respirar con tranquilidad. El muchacho se sentó en una de las mesas de atrás y saco el libro de pociones, se quedo observando la clase y le alegre tintineo de los calderos. Sus ojos se encontraron con los de una chica que lo estaba observando, Albus miro hacia tras pensando que no lo estaba mirando a él, pero se dio cuenta de que se encontraba en la ultima fila de mesas, la chica sonrió divertida por la torpeza de Albus y le saludo con una mano, enseguida Albus contesto al saludo mientras sus mejillas se sonrojaban ligeramente.
-Deberías preguntarle si quiere ir contigo en la próxima salida a Hogsmeade - Albus se giro con sorpresa, Scorpius acababa de tirar su mochila al suelo y se sentaba a su lado con una suave sonrisa en el rostro - Es dentro de poco - Le animo con tranquilidad. Albus abrió la boca con sorpresa.
-¿Porque debería hacerlo? - Se quejo el muchacho con torpeza.
-Bueno algún día tendrás que enfrentarte a estar solo con una mujer - Scorpius saco su libro de pociones mientras sonreía y le dio un golpecito amistoso en el hombro - Oh venga Albus, ¿De que tienes miedo? - Albus carraspeo varias veces sin saber muy bien que decir - Voy a empezar a preocuparme, quizás tienes un trastorno o algo así
- Albus arqueo una ceja.
-A veces me recuerdas a mi hermano - Esta vez fue Scorpius quien lo miro con sorpresa y se giro para mirarle - No soy ningún niño pequeño, puedo arreglármelas solo - Albus se cruzo de brazos, después de todo el también tenia aquel orgullo masculino que no debe ser insultado de ninguna manera. Scorpius sonrió divertido y decidió no decir nada mas. Rose en ese instante había girado su rizada cabellera, Scorpius y ella se miraron unos instantes y luego Rose volvió a girar su cabeza, alzando la nariz de manera respingona, giles se había sentado a su lado.
-Esta enfadada - Comento Scorpius sin apartar la mirada de la nuca de Rose, Albus suspiro y apoyo la barbilla en su mano.
-¿Tu que crees? - Pregunto - Ayer no diste muestras de vida por ninguna parte, estuvo muy preocupada durante todo el viaje - Scorpius lo miro unos segundos, parecía que aquella frase al menos le había alegrado - Luego desapareciste del gran comedor sin nisiquiera saludar - Albus arqueo una ceja - Es normal que este enfadada contigo.
-¿Y tu? - Scorpius lo miro, Albus abrió la boca varias veces seguidas - Lo siento, tuve que hacer muchos recados, estaba realmente cansado - Albus le observo y pudo detectar un leve tono de tristeza en su voz - Estuve con varios compañeros de casa en el expreso, ya sabes después de todo soy de Slytherin y también tengo buenos compañeros que...
-Scorpius no me molesta que te quedes con tus compañeros de casa - Se quejo Albus interrumpiéndole - Es natural, pero lo que no me gusto fue que no pudieras acercarte a saludar ni a decirnos donde ibas a estar
- Scorpius asintió - Después de todo estuve la mitad del viaje solo, Giles y Rose se fueron ha hacer rondas por los pasillos.
-Aun no comprendo como pudieron nombrar prefecto a ese zoquete de Gallahger
- Scorpius frunció el entrecejo, había fijado su grisácea mirada sobre la nuca de giles con tanta fuerza que en cualquier momento, el muchacho podía estallar en llamas. Albus negó con la cabeza con exasperación pero de repente un recuerdo le vino a la cabeza.
-Scorpius
- Su amigo seguía mirando a Rose y a Giles
- Acaso conoces al nuevo profesor de...-De repente la puerta de la clase volvió a abrirse con fuerza y una ráfaga de viento entro en la clase; el profesor de pociones entro en la clase con pasos grandes y sonoros, el silencio se hizo enseguida. El profesor se quedo quieto observando con sus ojos a los alumnos de la clase, con las manos entrelazadas y el rostro duro como una roca.
Se trataba de Servius Ni Carthaigh el profesor mas desagradable de Hogwarts; excluyendo a sus alumnos predilectos era el ser mas endemoniado y cruel que existía. De alguna manera Albus había llegado a caerle bien, suerte que ni James ni Lily habían tenido. Albus tenia una ágil destreza con las pociones que ninguno de los integrantes de su familia tenia, era la asignatura donde Albus podía experimentar y divertirse, algo que su padre jamas pudo conseguir, excluyendo su sexto año en Hogwarts. Pero aquel día, el profesor parecía realmente enfadado, su ojos saltones ojos negros se clavaba en los alumnos, como si buscara a algún culpable entre sus filas.
-¿Por casualidad alguien ha estado husmeando por mi armario de pociones esta mañana? - La pregunta fue directa y concisa, el silencio se mantuvo en la clase, varios alumnos se miraron pero nadie contesto - Creo tener la certeza de quienes fueron los responsables de tal robo
- Los ojos del profesor se clavaron unos segundos en Albus, el muchacho trago saliva - Quiero que me preparéis el filtro de los muertos en veinte minutos - Se escucharon varias quejas por toda la clase - Muy bien, quince minutos.
Enseguida los estudiantes comenzaron a sacar todos los ingredientes. Albus frunció el ceño, sabia perfectamente que su hermano tenia algo que ver con los robos de aquellos ingredientes. *¿Es que no podía estar un día sin provocar algún altercado?.*La clase enseguida comenzó a llenarse de olores y vapores, el profesor iba de un lado para otro de la clase observando las diferentes pociones y criticando sus resultados con frases frías. Albus estaba cortando las raíces en partes iguales cuando un grano de sopophorous le dio en la cara; el muchacho se giro con la frente dolorida, Scorpius mantenía el cuchillo en alto y observaba con el rostro crispado, como Giles se acercaba excesivamente a Rose para ayudarla a cortar los granos, algo que Rose podía hacer sola.
-Scorpius
- Albus intento distraerle - Antes quería preguntarte una cosa - Scorpius aparto rápidamente la mirada y se giro hacia su amigo - ¿Conoces al nuevo profesor de defensa? - El rostro de Scorpius palideció en cuestión de minutos, el muchacho sintió como Scorpius comenzaba a ponerse nervioso, miraba con ojos brillantes la poción de un color negro petroleo -¿Scorpius?
-Muy bien, Potter - El profesor llego interrumpiendo el momento, Albus no pudo evitar su decepción y observo como Scorpius suspiraba mas tranquilo - Has conseguido que tu poción mantenga un lila perfecto, quizás debas echarle mas agua - Se giro hacia Scorpius y observo su poción burbujeante y espumosa - No puedo decir lo mismo de ti, Malfoy - Su voz volvió a sonar fría e insípida - Cinco puntos menos para Slytherin - Scorpius iba a responder indignado pero Albus le aviso con la mirada.
-Le odio - Murmuro Scorpius apretando los dientes y cortando las raíces con rabia. Albus se quedo en silencio, esperando que Scorpius recordase su pregunta y no evitara contestarla, Scorpius lo miro unos segundos y suspiro - Es un familiar, no quería decirlo porque quiero evitarle problemas, es mejor que nadie lo sepa - Albus se quedo observándole, sin saber si creerle o no, pero Scorpius parecía muy convencido de lo que estaba diciendo*, ¿Porque iba a mentirle?*
-Por eso estuviste con él en el expreso - Scorpius abrió los ojos con sorpresa y lo miro - No estuviste con compañeros de tu casa Scorpius, estuviste con el nuevo profesor de defensa - El muchacho abrió la boca varias veces - Hero os vio, tuvo un pequeño accidente y te vio por la ventana del compartimento.
-Si, es cierto - Contesto el muchacho bajando la cabeza - ¿Que tipo de accidente tuvo? - Albus sabia que intentaba evitar el tema, pero no se dio por vencido. De repente uno de los compañeros había sufrido un accidente, debido a la presión del calor el caldero había salido por los aires con un fuerte pitido. Scorpius y Albus comenzaron a reír con el resto de los compañeros mientras el profesor regañaba al alumno que lo había provocado. Volvieron a centrarse en sus filtros y Albus se dio cuenta de que no iba a contestarle con facilidad.
-¿Porque no me lo dijiste a mi? - Pregunto Albus ignorando la pregunta que acababa de hacerle hacia unos minutos - Somos mejores amigos, entiendo que te resulte violento que sea tu familiar, pero yo no voy a juzgarte por ello - Scorpius intentaba evitar su mirada, quizas para que Albus no viera la tristeza que se iba acumulando en sus ojos
- Bueno olvidemoslo - Albus sonrio alegremente y removio la pocion en direccion a las agujas del reloj.
-gracias
- Contesto el muchacho devilmente.
-Tengo que contarte todo lo que nos ha sucedido en las navidades - Murmuro Albus con ojos brillantes - Escuche una conversación de mis padres y creo haber descubierto algo importante - Scorpius lo observo con atención - Hay una leyenda o algo por el estilo...
-¡Cinco minutos!
El profesor observo como los estudiantes se volvían locos, intentando darse prisa y terminar la poción; el frío iba desapareciendo por el calor de los hornillos mientras el vapor aumentaba cada vez mas. Rose observaba su poción con el ceño fruncido, su rizado cabello se había erizado excesivamente debido al vapor y tenia un aspecto realmente divertido. La clase toco a su fin y los estudiantes comenzaron a salir de la clase con el pelo erizado y llenos de manchas de poción. Albus observo con orgullo su filtro de los muertos, Scorpius y él agarraron su mochila y salieron de la clase con el resto de los compañeros.
-Se acerca el partido - Comento Scorpius con una sonrisa picara en el rostro - Sera divertido ver como Slytherin machaca de nuevo al equipo de tu hermano - Albus le empujo suavemente mientras sonreía.
-Te recuerdo que yo también estoy en ese equipo - Le contesto con calma, Scorpius chasqueo la lengua y ambos amigos sonrieron. El sol había salido por primera vez en meses, las nubes lo escondían durante unos minutos pero pronto volvía a aparecer haciendo que los estudiantes salieran a los jardines enfundados en sus capas.
-¿Recuerdas cuando Rose se disfrazo de serpiente en el partido contra Ravenclaw?
- Scorpius sonrió divertido al recordarlo - Es la primera vez que hizo realmente loco en su vida - Albus se quito la corbata que comenzaba a estorbarle.
-Te equivocas, el mejor momento de Rose fue cuando estuvo castigada durante tres días por golpear a aquel estudiante de Gryffindor que había insultado a tu padre - Albus sonrió divertido al recordarlo - La profesora Mcgonagall no podía creerlo - Scorpius caminaba a su lado, pero no dijo nada
- Supongo que tanto temperamento lo ha heredado de su madre, aunque me atrevería ha decir que es muy instintiva, igual que tío Ron, aveces cuando frunce el ceño es como si le estuviera viendo a él.
-¿Enserio?
- Scorpius sonrió irónico - Todo ese temperamento cae sobre mi pobre cabeza, alguna vez debería desahogarse contigo no conmigo -Albus arqueo una ceja - Bueno, quizás estoy exagerando un poco.
-Rose hace muchas cosas por ti - Comento Albus con sinceridad, las orejas de Scorpius comenzaron a sonrojarse pero el muchacho intento parecer indiferente al comentario, compuso una mueca y mantuvo las manos en los bolsillos mientras caminaban.
-¿Que tenias que contarme? - Pregunto rápidamente Scorpius intentando cambiar de tema, el rostro de Albus cambio enseguida, se acerco a su amigo y observo que nadie alrededor pudiera escucharle. Estaba apunto de contarle todas sus sospechas y lo que pensaba cuando de repente alguien le agarro con fuerza del brazo y comenzó a arrastralo.
-¡Rose, espera! - Albus frunció el ceño mientras Rose lo alejaba de Scorpius.
-¡Tenemos clase de Transformaciones! - grito Rose para que Scorpius lo escuchara - ¡Encantada de verte de nuevo, Scorpius! - La muchacha se giro brevemente para mirarle - ¡Cuando su real persona, tenga el tiempo suficiente para venir a hablar con nosotros, estaremos encantados de invitarle a un te con galletas!
- Albus arqueo una ceja, Rose comenzaba a decir tonterías - ¡Hasta entonces my Lord! - La muchacha hizo una reverencia y comenzó a alejarse por el pasillo mientras agarraba a Albus del brazo. Scorpius se encogió de hombros y despidió a Albus con la mano, este solo tuvo tiempo de gritar antes de desaparecer por la esquina.
-¡Nos veremos después del entrenamiento!
Scorpius se quedo unos segundos en el pasillo, con la mirada fija en la esquina por donde había desaparecido Albus y Rose, la sonrisa de su rostro había desaparecido, bajo la mano con la que había estado despidiéndose y se giro levemente. No quería perderles, a ninguno de los dos, pero sentía que poco a poco se estaba alejando de ellos. Giro sobre sus talones y se encontró con la mirada del nuevo profesor de defensa, este lo observaba desde uno de los pasillos, ambos se miraron unos segundos, Scorpius rompió el contacto y comenzó a alejarse hacia los invernaderos, haciendo ondear su capa negra tras él.
-''Perdoname Albus''
Continuara....
¡Hola mis queridos lectoras y lectores!
Como siempre es un placer estar por aquí, actualizar y que puedan disfrutar esta historia. Les dejo con el capitulo diecinueve que bueno no es extensivo, diez paginas, pero es bastante intenso. Espero que no les haya decepcionado y siento haber tardado cuatro días en actualizar, me encantaría actualizar mucho mas seguido pero mi vida es una locura ahora mismo, ayer termine mis ensayos a las diez de la noche y llevaba allí desde las tres de la tarde, por lo que espero que me comprendan.
Bueno que les puedo decir mas mm..varios me habéis comentado en algunos capítulos que como puedo dar detalle tan exacto de Inglaterra o de Londres, simple respuesta, estuve viviendo cuatro meses en Londres, ciudad maravillosa aunque muy cara jaja, pero es una maravilla, tenéis que ir.
Segundo, varios habéis comentado que os agradan los personajes que he inventado, eso es muy halagador y es lo que mas me alegra de todo, considero que hay que ponerle un toque propio a las historias, quería que fuera de la tercera generación pero consideraba que era importante que aparecieran personajes sacados de mi imaginación. Eso me asustaba por una parte porque conseguir que se coja cariño a un personaje que no es de Rowling es un poco difícil, por eso muchísimas gracias por aquellos que creen que esos personajes valen la pena.
Bueno y terminando que me enrollo como las persianas. En el próximo episodio habrá un entrenamiento de quiddicth, una enorme pelea entre dos personas (adivinar) jajaja y James descubrirá la verdad que oculta Claudio, cual podrá ser?
Como siempre, muchísimas gracias a todos los que comentan mis capítulos, son ustedes una maravilla y esta dedicado a todos vosotros, de verdad que si, no sabéis la ilusión que transmiten vuestros comentarios, me hacéis reír y emocionarme, por lo que muchísimas gracias. Aquellos que jamas han comentado, solo puedo decirte que te animes que merece la pena y si realmente te ha gustado, solo tienes que dejarme unas palabras, es lo menos que puedes hacer.
Miles y Miles de Besos a todos.
Muchísimas gracias.
Pluma Cisne
Irene.