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Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 2
Aquella mañana, la luz entraba por los visillos de las ventanas, alumbrando ligeramente la habitación en penumbra, un olor dulzón y cargado se respiraba en la habitación. Había miles de papeles esparcidos por el suelo, una capa de viaje y varias prendas de ropa. Una lechuza parda mantenía los ojos cerrados, apoyada en un pedestal de madera oscura. De repente se escucho un jadeo lastimero proveniente de la cama de matrimonio. Una figura tapada de pies a cabeza se movía continuamente de un lado para otro de la cama, jadeaba cada vez mas fuerte como si estuviera sufriendo un ataque de pánico o de dolor. De repente se escucharon pasos que provenían de las escaleras, la puerta de la habitación se abrió y una mujer de flameante cabello pelirrojo, camino hacia la cama con rapidez. -¡Harry! ¡Harry! - Grito Ginny llegando hasta la cama, quito las sabanas con rapidez y vio a un sudoroso Harry que abría los ojos con sorpresa. Se quedo tumbado con cara de alivio, respirando entrecortadamente, Ginny subió sus pies descalzos a la cama mientras se sentaba sobre ella. -¿Que ha pasado? - Tartamudeo Harry alzándose y tomando las gafas de la mesita de noche.Ginny se mantuvo en silencio y con la manga de su camisa quito el sudor de la cara de Harry - No me mires así - Harry intento apartar los ojos de Ginny que lo observaba fijamente. -¿Otra pesadilla? - Harry asintió con la cabeza, el tono de Ginny no era asustado, mas bien tierno - ¿Vas a contarme que sucede Harry? - La mano de Ginny paro en su barbilla, obligando que Harry encontrara sus ojos, le sonrió cálidamente para infundirle tranquilidad y calma. -Solo estoy cansado de tanto trabajo - Contesto Harry notando como su pulso y su respiración se calmaba - De verdad, no hay de que preocuparse - Harry sabia que Ginny no le creía, se conocían demasiado bien, pero tambien sabia que ella no iba a obligarle a contar nada, era algo que agradecía y que adoraba de Ginny, su confianza en él. Se quedo a su lado, sentada, acariciando su desordenada cabellera mientras Harry comenzaba a desprenderse de ese desagradable sueño. -Debes descansar Harry - Susurro Ginny entre caricias - Hace mucho que no te sucedían este tipo de cosas...desde la caída de Voldemort - Harry asintió, dejando que las pequeñas manos de Ginny pasaran por sus cabellos. Quería contarle todo lo que estaba sucediendo, pero consideraba que aun era demasiado temprano y no quería alarmarla - Tu y tu manía de no querer que nadie te ayude - Murmuro Ginny pellizcando suavemente su mejilla. Harry sonrió y tumbo a Ginny rápidamente sobre él. -Señora Potter, usted tampoco es perfecta - Después de tantos años, Harry seguía sintiendo lo mismo que en sus años jóvenes. Quizás el tiempo les había puesto a prueba, les había enseñado, habían crecido, madurado y luchado juntos en la batalla de formar una familia, pero el sueño ya estaba realizado, Harry tenia su propia familia. No podia ser mas feliz y mas afortunado, pero...¿Entonces porque tenia esa pequeña presión en el pecho como si subconsciente temiera algo? -¿Que cruza por esa cabeza? - Pregunto Ginny observandole, apoyada sobre su pecho, toco con la yema de sus dedos la barba de varios días de Harry. -Cada año que pasa estas....mas bonita - Contesto Harry creando una sonrisa de oreja a oreja. De alguna manera Ginny le hacia olvidarse del cansancio y los problemas durante unos segundos. Se observaron con suavidad mientras los dedos de Harry se enredaban el suave y corto cabello pelirrojo de su mujer. -Eso no es lo que piensa George - Susurro Ginny con burla, compuso una mueca al pensar en su hermano mayor y suspiro resignada - La ultima vez, dijo que estaba empezando a salirme papada ¿Puedes creerlo? - Harry echo una carcajada y Ginny arqueo una ceja - Él tiene el pelo lleno de canas y me han contado por ahí que se echa una poción en el pelo para que no se le noten, menudo estafador. -¿Desde cuando te tomas enserio las palabras de Georg...? - Pero Harry no pudo terminar, Ginny le beso con dulzura, rodeando su cuello para atraparlo. Harry sonrió en sus labios, abrazándola con entusiasmo y posando su mano en su flameante cabellera pelirroja. Necesitaba aquel pequeño momento de intimidad tan delicado y privado. Aquella sensación terrenal que le causaban sus manos cálidas, el pequeño y delicado cuerpo de una mujer ya madura, Harry no se cansaba de aquel olor floral, fresco y dulce. Pero de repente... -¡Ronald! -Buenos días mis queridos...¡¡Por las barbas de Merlín!! - La puerta de entrada de la habitación se abrió repentinamente. Ginny y Harry miraron la puerta con ojos confusos y desorientados. Se hizo el silencio durante unos segundos y la pareja se quedo tendida sobre la cama mientras observaban el rostro tan familiar que aparecía ante ellos - ¡Ginny tapate enseguida! - Ronald Weasley apareció en la puerta del dormitorio, sus pequeños ojos azules estaban fijos en ellos y su cara había tomado el color de un rojo brillante. -¡Ron! - Hermione apareció detrás de él, algo jadeante y con el pelo mas enmarañado de lo normal - Perdonar, ahora mismo me encargo de esto - Cogió a Ron de la oreja y cerro la puerta de la habitación de un portazo mientras. Se mantuvieron en silencio, tendidos en la cama mientras se escuchaba se oía a Ron quejarse deliberadamente. -¡¿Como has podido Ronald Weasley?! ¡Ya no eres un niño Ronald! - Se escuchaba la contundente voz de Hermione desde el salón. La imaginación de Harry creo una foto donde salían Ron y Hermione. En ese momento, no envidiaba a su mejor amigo por nada del mundo - ¡Como puedes tener tan poco tacto! ¡Esta no es tu casa! - Ginny y Harry se miraron aun confusos, en la misma posición en la que Ron los había encontrado - ¡Tienes la misma capacidad sentimental que un ladrillo! -No es bueno que Ron tenga las llaves de la casa - Murmuro Ginny con una sonrisa traviesa - Sera mejor que bajemos, antes de que comience a delirar, aveces es peor que los niños - Harry sonrió divertido observando como Ginny se ponía el pantalón de pijama y caminaba hacia la puerta - Quedate un rato en la cama si quieres, voy ha hacer café - Harry asintió, Ginny le dedico una tierna sonrisa y desapareció por la puerta. Harry se levanto poco a poco, aun ligeramente mareado, escucho como Hermione y Ginny criticaban al mal comportamiento del pobre Ronald, que en ese momento debía estar sentado en la silla de la cocina con la cabeza gacha, entre dos fieras mujeres. Harry sonrió sin poderlo evitar, abrió las persianas y dejo que la luz entrara por las ventanas, se quedo observando la calle aun silenciosa, los domingos le parecían a Harry los días mas tristes de la semana. Camino hacia la puerta y descendió por las escaleras de caracol. Durante unos segundos, sus ojos se pararon en las tres pequeñas puertas de tres correspondientes dormitorios, donde rezaban los nombres de: James, Albus, Lily. Intento apartar de su mente aquella pequeña punzada en su pecho, sus hijos estaban bien.
''Aquella misma mañana, en Hogwarts...'' -¿Has conseguido hacer la mezcla? - Un chico rubio, de facciones alargadas y pálida piel miraba a otro chico escondido entre una montaña de libros - Albus date prisa - Scorpius Malfoy resoplo varias veces moviendo sus ojos grises con impaciencia mientras miraba continuamente el pasillo por donde había desparecido su amiga Rose Weasley. -Lo intento...- Albus apareció sudoroso con una ampolla llena de un liquido verde sucio - ¿Esta cerca la bibliotecaria? - La señora Pince había sido sustituida por su joven hija que era aun mas seca y desagradable que la anterior, llevaba siempre unas pequeñas gafas de color morado oscuro y un libro gordo de tapa gruesa que golpeaba a cualquier estudiante que se pusiera a su alcance - ¿Por qué no lo haces tú? Ha sido tu culpa...- Resoplo el muchacho. -¿Crees que Rose se lo trague? - Pregunto Scorpius mirando alrededor mientras se desabrochaba la corbata por el agobio corporal - No, la bruja de la bibliotecaria esta catalogando libros en la sección prohibida - Albus resoplo mas tranquilo, aparto la montaña de libros donde había estado escondido y con un rápido movimiento de varitas disminuyo el caldero metiéndolo rápidamente en su mochila. -Sinceramente, Scorpius, no creo que Rose se lo trague - con cuidado dejo la ampolla de liquido verde en la mochila de Rose. Scorpius se mordió los labios nervioso, Rose enfadada daba mucho miedo y hacia poco habían solucionado su mas reciente pelea, por la que habían estado enfadados tres largas semanas. Albus no pudo evitar sonreír al ver la cara de desesperación de su amigo y le tendió una rana de chocolate. Lo curioso de aquella imagen, no era el echo de ver a dos chicos estudiando en la biblioteca, con las plumas desparramadas, los tinteros abiertos y diferentes pergaminos esparcidos por la mesa. Lo curioso de aquella amistad, era el colorido uniforme del colegio, el color de sus dobladillos, el escudo de su pecho y la corbata, eran dos colores distintos. El verde esmeralda y el rojo escarlata. Un león y una serpiente. Es cierto que hacia años que la diferencia entre casas había disminuido considerablemente, había muchas mas comunicación entre ellas y Slytherin había abierto sus puertas, pero para muchos ojos, esta nueva y extraña amistad había causado bastante interes y sorpresas, los propios profesores de Hogwarts no podían creer lo que veían sus ojos, cuando aparecían tres cabezitas unidas, en sus clases, eran la viva imagen de Ron, Hermione y Harry en sus años escolares. Pero lo gracioso y curioso del destino, fue que el tercero, era el hijo de aquel que había odiado con ardor al trio durante sus años escolares. Draco Malfoy.Por la tanto, los adultos reconsideraban que era una maravillosa coincidencia de la vida, de alguna manera, sus propios hijos estaban reparando todo el odio y as equivocaciones que sus padres habían cometido. -Quiero salir - Albus miro por la ventana abierta, sus ojos verdes se posaban en los terrenos del castillo llenos de estudiantes - Es fin de semana - Miro de nuevo sus pergaminos, tenia que hacer caso a Rose mas a menudo, el y Scorpius como siempre, dejaban los deberes para los últimos días y se pasaban los domingos de descanso con montañas de libros , mientras Rose les repetía la misma cancioncita de todos los años ''os lo avise'' -¿Aun no habéis terminado la redacción de pociones? - Rose apareció detrás de Scorpius, el chico pego un brinco en la silla desparramando un tintero. -¡Rose! - Scorpius sonrió enseguida mientras intentaba parar el rio de tinta que caía por la mesa. Albus aburrido apoyaba la barbilla en su mano derecha mientras observaba la desesperacion de su mejor amigo. Rose se sentó con un pesado libro en el regazo y comenzó a ojear las paginas. -He encontrado un ingrediente que perfecciona el verita...-Rose alzo la ampolla de color verde botella y abrió la boca, Albus se tapo los oídos y Scorpius no pudo hacer otra cosa que mirar hacia otra parte como si no se diera cuenta de la situación - ¡¿Que es esto?! - Rose se levanto de un golpe con la ampolla en la mano - ¡Albus Potter y Scorpius Malfoy! - Ambos chicos se retorcian las manos, varios alumnos de EXTASIS los miraron enfadados, Rose se acerco a ellos peligrosamente y con una voz cruel y aterradora les susurro - ¿Podéis explicarme que le ha pasado a mi veritaserum? -Ha sido él - Scorpius señalo a Albus y Albus señalo a Scorpius, se miraron indignados - ¡Como puedes culparme! - Gritaron a la vez mirándose, Rose dio un golpe a la mesa mientras el color rojo subía por sus mejillas. -Todo tiene una explicación - susurro Scorpius tragando saliva - De todas maneras, no hubiese pasado nada si no te hubieses puesto tan misteriosa - Murmuro el muchacho alzando las cejas ligeramente frustrado. No iba a decirle a Rose que había sido su culpa, ella también tenia parte. -¿Enserio? - Albus arqueo una ceja. -¿Como? - Rose lo miro incrédula. -Veras, Albus y yo...- Albus resoplo - Bueno yo, quería ver cual era tu fantástico trabajo para pociones, asi que saque la ampolla de tu mochila...- hizo el gesto - y cuando iba a guardarla un gracioso paso corriendo y tiro la botellita - Señalo la el suelo de madera donde se podia ver una mancha oscura - Rose se tiro en la silla tapandose la cara. -Había pasado tanto tiempo trabajando en ella - Jadeo melancólica, Scorpius se quedo unos minutos mirándola - ¿Es qué ni siquiera vas a pedirme perdón? - Pregunto con ojos indignados. -Rosie perdoname - susurro Scorpius de repente. Rose lo miro asombrada, era la primera vez que escuchaba decir esa palabra de sus labios. Era un muchacho realmente orgulloso - He sido un torpe - Albus alzo sus cejas, a él nunca le reconocía lo torpe e idiota que podía llegar a ser aveces. Rose alzo su rizada cabellera roja y lanzo una mirada iracunda a Scorpius con sus penetrantes ojos azules. -Scorpius... -Perdón, ya te he pedido perdón... ¿Qué mas quieres? - Scorpius se puso de rodillas y la miro con falso arrepentimiento. Rose se quedo mirándole furiosa, golpeo su cabeza con el libro y se giro furiosa. Observo de reojo el pálido rostro de Scorpius y sintió que las tripas se inflaban debido a la ira. Menudo ingrato y orgulloso mequetrefe.Intento controlarse, sabiendo que estaban enla biblioteca y la señorita Pince los vigilaba de cerca -¿Has trabajado mucho en esa poción? - Pregunto Scorpius disimuladamente. -No me lo recuerdes - Contesto la muchacha secamente. Scorpius volvió a sentarse en su sitio con la cabeza alta y al parecer nada arrepentida, sus largos y pálidos dedos tomaban la pluma y el tintero. Rose dándole la espalda a su primo, indignada se escondió detrás de su enorme libro. ¿Y ahora que iba ha hacer? Miro de reojo a Scorpius y la cólera le volvió a recorrer todo el cuerpo, soplo varias veces intentando relajar sus ansias asesinas. Pero el rostro de Scorpius mostraba tal arrepentimiento que Rose poco a poco se fue ablandando, no era muy usual que Scorpius se pusiera de rodillas para pedirle perdón, era un chico excesivamente orgulloso y altanero. Rose noto como sus mejillas ardían al mirar a su amigo y se escondió mas aun detrás de su libro. ¿Que le pasaba? Pensaba que esos sentimientos que había ido desarrollando, eran simples afectos hacia uno de sus mejores amigos, pero ¡NO! Lo volvió a mirar de reojo, Scorpius observaba la ventana con el rostro apoyado en una mano, su lacio cabello rubio era removido por la suave brisa otoñal, el corazón de Rose pego una súbita sacudida y volvió a centrar sus ojos en la diminuta caligrafía del libro. -No seas muy amigable con él, Rosie. El abuelo Wesley nunca te perdonaría que te casaras con un sangre limpia- La voz de su padre resonó por toda su cabeza, se quedo mirando el libro seria y desanimada, de repente noto como las letras iban tomando forma hasta quedar las paginas en blanco y la tinta negra fue tomando la forma de una cara. Abrió los ojos estupefacta cuando vio el rostro de su padre Ron, este la miraba con sus pequeños ojos azules tan fijamente que daba miedo. -¡Rose! ¡¿Scorpius Malfoy?!- La voz de su padre se escucho clara - ¡Preferiría que salieras con un vampiro chupa sangre que con un Malfoy! - Rose abrió la boca asombrada - ¡¿Donde esta ese desgraciado sangre limpia?! - Rose cerro el libro de un golpe, Albus y Scorpius la miraron asombrados. -Es un libro aburrido - Se excuso rápidamente. Los dos chicos se quedaron mirando y volvieron a concentrarse en sus deberes. Rose abrió de nuevo el libro y miro la pagina que había estado abierta minutos antes, pero su padre había desaparecido. Había sido todo un producto de su alocada imaginación. -Voy a buscar algo - susurro Albus levantandose con rapidez. Rose compuso una mueca, no era el mejor momento para quedarse sola con Scorpius. Albus comenzó a caminar entre las estanterías, estirando sus piernas entumecidas. Había sentido la tensión que se respiraba entre su prima y su mejor amigo. Suspiro resignado, aun no se acostumbraba y le hacia sentirse ligeramente solo, pero sabia que ambos amigos comenzaban a sentir algo mas que una bonita amistad. Estaba observando varios ejemplares sobre Quiddicth, que se encontraban casi rozando el techo de la alta biblioteca cuando varias voces le sorprendieron. -Miralo ahí, con esa Weasley - Albus pego el oido a la estantería para escuchar mejor - Sera divertido jugar con él - Albus saco una oreja extensible de uno de los bolsillos de su tunica y dejo que esta se metiera entre los libros. -No te emociones - Otra voz mas grave se alzo, Albus frunció el ceño, sus voces eran familiares pero no recordaba a quienes pertenecían - Malfoy es demasiado importante, por ahora debemos ser muy cuidadosos con él - ¿Que demonios? Harry intento acercar uno de sus ojos por entre los huecos de la estantería para ver los rostros de los dueños de aquellas voces. -¡Potter! - Albus pego un brinco, cayó al suelo mientras varios libros le seguían y caían sobre su cuerpo. La joven e imponente bibliotecaria lo miraba desde sus gafas moradas de aguilucho. -Perdone Señorita Pince - Albus se levanto rápidamente, las voces se había silenciado de repente y supuso que se habían marchado. Con una sonrisa inocente, Albus comenzó a colocar los libros lentamente en la estanteria, pero no podia dejar de pensar en la extraña conversacion que acababa de presenciar, miro de reojo a Scorpius que seguia en la mesa leyendo su incompleta redaccion. -¡Potter es para hoy!
''Horas mas tarde, en una de las muchas escaleras en movimiento...'' -¡Lily ten cuidado! Una menuda chica pelirroja se quedo en mitad de un escalón, con la pierna flotando en el aire, miro hacia tras y sonrió, Peeves había dejado una de sus trampas para estudiantes. Lily Potter salto con elegancia y siguió bajando las escaleras, deslizando su mano por la barandilla con elegancia y suavidad. Lily Potter era una atractiva chica de media melena, con un flamante color de cabello heredado de los Weasley. Sus ojos de un marrón intenso, eran la calcomanía de los ojos de su madre y abuela, que lazaban miradas con la misma intensidad mortifera o con la misma dulzura. Su respingona nariz mostraba unas ligeras pecas de color canela, su sonrisa era picara y descarada al igual que su personalidadactiva y alegre. -¡Los tritones cantan en el lago y las sirenas en el mar! Lysander Scamander saltaba y canturreaba a su lado, con ojos soñadores haciendo ondear su rubia cabellera. En sus brazos reposaba un enorme sapo de color marrón chocolate que según su madre ahuyentaba a los torposoplos. A pesar de ser dos años mayor que Lily, Lysander había acabado por ser una de sus mejores amigas, porque ambas muchachas eran diferentes a su manera. Su físico era delicado y pequeño, su rostro como el de una niña, su mirada inocente y despistada. Su hermano gemelo era el polo opuesto, pero eso no evitaba que tuvieran un hermoso vinculo en común. Al igual que su madre había terminado en la casa de Ravenclaw, separada así de su hermano Lorcan que tras una lucha decisiva del sombrero seleccionador había decidido ponerlo en Gryffindor. -¡Esperar! Lysander y Lily se giraron. Una tercera muchacha apareció en el inicio de la escalera con las manos llenas de bolsitas transparentes. Lily señalo la trampa de Peeves y la chica la salto a regañadientes, intentando no esparcir el contenido de las bolsitas. Lily resoplo moviendo su pierna por encima del escalon mientras la tercera chica llegaba hasta ellas. -¿Para que le has pedido tantas semillas al profesor Longbottom? - Lily arqueo una ceja mirando las manos de su amiga. La muchacha se quedo muda unos segundos sin saber como contestar. -Quiero que los niños del orfanato tengan una navidad colorida - Lily y Lysander se miraron unos segundos. Pero Hero Eyre siguió bajando las escaleras sin detenerse - Este año no quiero quedarme enHogwarts por navidad, es realmente triste - Murmuro la muchacha para si haciendo ondear la falda de su uniforme. -¡Pero estas navidades vas a venir a celebrarlo a mi casa! - Lily la agarro del brazo con una alegría contagiosa. Hero compuso una mueca al ver como dos semillas caían al suelo. Lysander las recogió con sus dedos y se las metió en la boca. Lily y Hero abrieron los ojos sorprendidas. Lysander se quedo varios momentos mirando uno de los cuadros, saboreando la semilla para luego mirarlas y exclamar. -Dicen que chupar semillas de muerdago aumentan la vista - comento soñadora. -¿No era la zanahoria? - Pregunto Lily divertida mientras una sonrisa picara se formaba en su rostro - Pero no cambiemos de tema - Miro rápidamente a Hero que se había zafado del brazo de Lily y comenzaba a bajar las escaleras en silencio. Agarro la larga trenza de la muchacha y volvio a colocarla a su lado - No vas a escapar esta vez, mi familia tiene muchas ganas de verte. -Oh Lily - Hero puso los ojos en blanco, pero en el fondo de su corazón sintió un verdadero alivio por las palabras de su amiga.y agradeció que la familia Potter realmente se preocupara por ella. Esperaron a que llegara una nueva escalera - Iré a tu casa por navidades - canturreo la chica un poco más animada. Lilyhizo ungesto de victoria y comenzó a tararear una canción. -Sera divertido, ya veras. Entiendo que quieras pasar tiempo con los niños del orfanato - Lily le guiño un ojo a Lysander mientras seguían bajando las escaleras - Pero sabes que mi familia te ha tratado como a una mas durante todos estos años - Hero abrió la boca sin saber que contestar. -También puedes venir a mi casa, podríamos ir a cazar pixies en el río- Comento Lysander pensativa y soñadora mientras su sapo las observaba con sus enormes ojos. Lily le dio un codazo e hizo un gesto de negación con la cabeza. -Ademas a pesar de adorar a mis hermanos - La muchacha suspiro resignada y se quedo observando uno de los cuadros que había en la pared - Estar sola entre tanto hombre con hormonas encendidas no es bueno para la salud - Hero intento no echar una carcajada y se tapo la boca. Lysander se toco la barbilla pensativa como si algo se le hubiese escapado de aquella frase ¿hormonas? -¡Cierto! - Hero se paro en seco al darse cuenta de un pequeño detalle - ¡Tu hermano! Yo no había pensado en ese pequeño detalle - Hero y James Potter tenían una relación un tanto conflictiva, sus personalidades tan distintas chocaban de vez en cuando. Lily iba a replicar con una contundente respuesta cuando un sonoro ruido, parecido a una explosión se escucho por todo el castillo. Las tres chicas miraron hacia arriba, todos los cuadros cuchicheaban y se movían inquietos. El silencio volvió a apoderarse del castillo y varios alumnos se asomaron en las escaleras. Las chicas se miraron y algo temerosas montaron en una de las escaleras. -¿Que ha sido...? - Hero iba a preguntar cuando de repente se escucho un grito atronador por todo el castillo, parecido a una sierra vibrante. Los cuadros retumbaron y las escaleras se movieron repentinamente. Todos los alumnos se taparon los oídos y se observaron a su alrededor con ojos confusos y temerosos. La voz volvió a alzarse de nuevo con la misma intensidad. -¡MISERABLES SABANDIJAS! De repente ante los estupefactos alumnos y ante los cuchicheos generales que se habían formado en las escaleras, vieron como cuatro chicos salían corriendo del cuarto piso a toda velocidad con el agua cayendo por su pelo y las túnicas a medio poner. Bajaban entre risas deslizándose por la barandilla de las escaleras sin miedo a caerse, uno mas torpe, intentaba seguirlos. Varios alumnos los miraban indignados apartándose para no ser atropellados. Las tres muchachas intentaron agudizar sus miradas para descubrir quienes habían sido los provocadores de aquella explosión tan catastrófica, pero no hizo falta pensarlo mucho. Aquellas cuatro figuras eran inconfundibles para la vista. -¿James? - Lily compuso una mueca extraña y ladeo la cabeza con cara de sorpresa mientras veía como su hermano se deslizaba por la barandilla de la escalera hasta donde se encontraba ella. -¡Lily! - James se paro en seco delante de ella, haciendo que el resto de los muchachos se empotrara detrás de él. Los tres estaban empapados de agua y Claudio tenia un ligero corte en la mano, sus respiraciones eran agitadas y nerviosas - No hay tiempo de dar explicaciones...-Comenzó a decir mirando detrás de si - Desaparecer ahora - Murmuro mirando a su hermana y agarrandola de un brazo. Lily iba a replicar enseguida, pero otro grito desgarrador cruzo el aire provocando uno momento de suspense. -¡VENIR AQUI SABANDIJAS! - Todos se giraron, Filch apareció cojeando con su melena blanca y alzando su bastón, tenia la ropa llena de un liquido cremoso y oscuro, para terminar el vestuario, James había puesto sobre la cabeza de Filch una flor rosa chiton que cantaba opera. James y Lorcan echaron una carcajada al verle y chocaron sus manos, todo había salido a la perfección. -Yo no le encuentro la gracia - James se giro para descubrir el rostro de la dueña de aquella fría y dura voz. Iba a contestarle cuando de repente apareció una segunda persona, el nuevo conserje. Era un hombre de excesiva altura, con una enorme nariz y ojos de un color anaranjado bastante extraño, siempre llevaba un abrigo de nutria y sobre sus hombros una desagradable y gorda rata. Acababa de aparecer justo por las escaleras contiguas, al ver el estado del anciano Filch, corrió a socorrerle. -¡ATRAPELOS! ¡ATRAPE A ESOS SABANDIJAS! - Gritaba el anciano furioso. Varios alumnos se asomaban por las escaleras mientras los cuadros y retratos hablaban en voz alta, sus ocupantes se trasladaban de un cuatro a otro. Los cuatro muchachos habían conseguido crear el caos en aquella zona del castillo. -Ahora si estamos en problemas - Murmuro Ralph tragando saliva mientras sus mejilla se tornaban de un color rojizo por los nervios. Se coloco detrás de Claudio y tiro de su capa - ¿Puedo asustarme ya? - Jadeo suavemente. -Ojala te agarren por cobarde - susurro Hero cerca del oído de James - ¿Como has podido burlarte de esa manera de un anciano que no puede defenderse? - El muchacho se giro con una sonrisa burlona y la encaro clavando sus ojos en ella. Lily le dio un codazo a su amiga para que intentara calmar su carácter. -¿Cobarde? - Jame río sarcásticamente. -Chicos lo mejor seria salir corriendo - Aconsejo a Claudio agarrando a Lysander y a Ralph por la nuca y corriendo hacia uno de los pasadizos - ¿Quien tuvo la idea de explotar los orinales?- El nuevo conserje bajaba las escaleras de tres en tres con sus largas piernas y cara de venganza. Lorcan miro brevemente a Lily, ladeo sus labios y mostró un bulto que escondía dentro de su capa. Lily sonrió, agarro la mano del muchacho y Lorcan los tapo con la capa de invisibilidad que había guardado debajo de la túnica. -¡Esa es mi capa! - Grito James furioso al darse cuenta de lo que había sucedido. Hero y James comenzaron a dar vueltas mientras observaban a su alrededor, pero no había rastro de ambos jóvenes. Chocaron y se giraron para lanzarse una mirada amenazadora. -¡Lily! -¡Lorcan! -¡Lily no me dejes aquí! -¡Las manos lejos de mi hermana menor! - James miro hacia todas partes, sabia que Lorcan aun andaba por ahí - ¡¿Me has oído Scamander?! - Hero resoplo y se tapo los oídos mientras escuchaba las voces de todos los alumnos a su alrededor. Pudo ver como un grupo de muchachas cuchicheaban señalando a James lo que la molesto aun mas. -Oh, cállate Potter - Hero le lanzo una mirada de advertencia mientras aquellas agrias palabras salían de sus labios. James suspiro y se despeino el cabello azabache con una mano. -¿Sigues aqui? - Se giro con burla y tiro de su trenza juguetonamente mientras una sonrisa ladeada se creaba en su rostro picaron y juvenil. Ambos chicos se miraron echando chispas de fuego por los ojos, ni dos inundaciones podrían apagar el fuerte rensentimiento que había entre ellos, pero otro grito y una segunda explosión les hizo volver a la realidad - Ha debido de ser el orinal del tercer piso - Comento James sonriendo con inocencia, echo a correr de nuevo deslizándose por la barandilla y desapareciendo en uno de los pasillos que llevaban a la enfermería. ¿Me ha dejado aquí sola? Hero se quedo mirando el pasillo, ¡¿Me ha dejado aquí sola?! se giro rápidamente al escuchar un ruido, el conserje estaba a unos metros, varios alumnos la observaban. *¿Que debo hacer?¡Soy inocente! ¡Maldito Potter!*Miro las semillas en sus manos, con una gran esfuerzo y sorprendiendo al conserje, se las tiro en la cara y salio corriendo en dirección a donde había desaparecido James. Continuara... ***************************************************************************************************************¡Hola querido Lector!****Bienvenido a este segundo capitulo, espero que te haya gustado.****Prometo actualizar con rapidez y traer mas sorpresas.****Espero que me dejen su comentario y su opinion.****Besos mágicos.**Pluma Cisne