Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Azabache. La Historia de la Tercera Generación. · de

Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 22

Al día siguiente, la rutina del castillo continuo sin sucesos misteriosos o extraños, los alumnos se levantaban soñolientos, bajaban a desayunar al iluminado comedor y miraban el techo abovedado, que por las mañana carecía de encantamientos, lo observaban por si alguna lechuza aparecía con noticias interesantes. Ya entrada la mañana, la clase de transformaciones se desenvolvía entre silenciosos hechizos que debían convertir el vinagre de una copa de plata, en vino tinto. Los alumnos de séptimo se concentraban en sus copas mientras movían las varitas una y otra vez ante la atenta mirada de la profesor Mcgonagall. Pero al final de la clase, sentados en las últimas mesas de madera, cuatro chicos susurraban entre ellos con emoción, sin darse cuenta de las miradas acusativas que les lanzaba la directora del colegio.

-Alucinante - Murmuro el pequeño Ralph cuando Claudio les hubo terminado de contar todo lo que había sucedido aquella inesperada semana de regreso. La profesora Mcgonagall volvió a carraspear como aviso y los cuatro muchachos se giraron de nuevo, haciendo que se concentraban en sus cálices de vinagre. Claudio había conseguido convertirlo en unos minutos, el de Lorcan era una especie de vino rosado, James solo había conseguido cambiar la tonalidad del vinagre y el pequeño Ralph hacia todos sus esfuerzos, pero el vino no quería cambiar.

-Jamás lo hubiese imaginado - Murmuro Lorcan cuando la clase volvió a calmarse y pudieron continuar la conversación - Menudo inconsciente, Claudio Clawson - Lorcan sonrió débilmente y le dio una suave palmada a la espalda de Claudio. El muchacho sonrió, era la forma que tenia Lorcan de demostrar que nada había cambiado, de alguna manera se sentía mucho más tranquilo con ese sencillo gesto de Lorcan. Parecía que la vida le había concedido el deseo de conseguir grandes amigos, cada uno con su historia interior, cada uno con una personalidad distinta, cada uno con camino diferente por recorrer en el proceso de convertirse en hombres.

-Supongo que debí confiar en vosotros - Contesto el muchacho ligeramente arrepentido, pero ninguno de sus amigos le echo en cara nada de lo que había pasado. Claudio había decidido empezar de cero, sabiendo de donde procedía solo debía darle más fuerzas para llegar a ser mejor y demostrar que él no tenía que ser igual que sus padres y que después de todo les perdonaba. La mirada de Claudio se desvió ligeramente hacia la derecha donde una muchacha de pelo rubio había agachado su cabeza y olfateaba el vinagre. Claudio sonrió al ver el rostro divertido y soñador de Lysander que componía una mueca por el olor que desprendía el vinagre. De alguna manera, aquella sencilla conversación que había mantenido con ella, le había demostrado que la felicidad se encuentra en el presente y en los pequeños detalles que pasan desapercibidos.    

-Por las barbas de Merlín - Susurro Ralph tapándose la boca y mirando a Claudio con el rostro encendido, Lorcan por otra parte se había quedado en silencio y observaba a James y a Claudio con tranquilidad - No volveré a quejarme - Prometió el pequeño Ralph levantando la mano como señal de noble promesa - Y yo que me compadecía de mi mismo, por mis problemas con mi familia - El pequeño Ralph suspiro.

-Puedes compensarlo regalándonos, las tartas tan apetitosas de tu madre - James sonrió pícaramente, el pequeño Ralph había fruncido el ceño, las tartas de su madre eran sagradas para su estomago - Bueno en tal caso, tendrás que ser nuestro cebo para los Slytherins - Comento James con calma y despeinando su cabello - La poción multijugos esta casi lista, es hora de arrancar unos cuantos pelos de la cabeza de esas serpientes.

-¿Que tipo de cebo? - Pregunto el pequeño Ralph con ojos asustados mientras su varita temblaba. Lorcan y Claudio miraron repentinamente a James y este sonrió con chulería al darse cuenta de que era el centro de atención en ese preciso momento. Se quedo en silencio varios minutos, dejando a sus amigos expectantes con la respuesta.

-¿Recuerdas aquella recordadora que te rompió Doyle? - Los tres merodeadores arquearon una ceja - Es una hora de la venganza - Ralph notaba como cada vez se iba haciendo más pequeño en el asiento

  • Tienes que darle un golpe en alguna parte, preferiblemente en la cara - Comentaba James como si fuera la cosa más sencilla del mundo - El seguramente conteste al golpe, no pongas esa cara - Se quejo el muchacho al ver como Ralph palidecía
  • Solo va a dolerte un poco, es por una buena causa, entonces nosotros tendremos una excusa de quitarle un par de pelos.

-¡¿Que?! - El pequeño Ralph pego un respingo y toda la clase se giro para mirarle. El rostro de Ralph comenzó a convertirse en un tomate rojo y brillante mientras se volvía a sentar con la cabeza gacha, cual perrito asustado.

-¿Quiere compartir algo con nosotros?

  • Pregunto la profesora Mcgonagall desde su mesa, observando a los merodeadores con sus expresivos y severos ojos. El pequeño Ralph trago saliva y negó frenéticamente con la cabeza - Bien, señor Rothesay, le aconsejaría que se concentrase en su cáliz, si no quiere perder diez puntos a su casa por torpeza y desconcentración - Un murmullo divertido se escucho por la clase - ¡Silencio! - Todo el mundo volvió a concentrarse y Ralph se quedo observando su cáliz mientras las mejillas se sonrojaban cada vez, debido a la vergüenza.

Los merodeadores decidieron no comentar mas y esperar a que terminara la clase de transformaciones, enfadar a la directora no era lo más razonable y los merodeadores tenían carpetas personales, en la sala de clasificación de castigos por lo que aquel año era mejor no enfurecer a la directora más de la cuenta.

James había encontrado aquella sala tras su primer castigo con Lorcan en su primer año; sus ojos habían brillado de emoción cuando vio el nombre de su padre y de sus tíos en varias carpetas,  también descubrió el nombre de su abuelo paterno. James había crecido con la historia de los merodeadores: Harry les relataba a James y Ted. Historias emocionantes de hombres lobos, personas que se convierten en animales y pasadizos misteriosos, todo antes de dormirse cada noche. Desde el inicio, James había decidido convertirse en un merodeador como su abuelo y ese deseo pudo hacerse realidad cuando Harry le regalo el preciado mapa del merodeador.

La clase termino y los merodeadores fueron los primeros en abandonar la sala, como de costumbre. Al otro lado del pasillo, otra puerta de roble se abrió y los alumnos de quinto de Gryffindor y Hufflepuff salieron a pelotón, con rapidez y entre charlas animadas. Un trió salió con paso más relajado, Eamon explicaba las posibilidades de  victoria de Gryffindor en el partido de dentro de unos días; para él, la posibilidad de que Gryffindor ganara era tan remota e imposible, como que Hagrid dejara de sentirse atraído por los animales peligrosos. Lily hacía que le escuchaba con cara de mal humor y a su lado Hero se mantenía ausente, perdida en sus pensamientos.

-¡Oh basta, Eamon! - Lily había perdido la paciencia, últimamente su relación con el capitán de Hufflepuff iba en picado. No podía comprender el porqué de su extremo deseo por que Gryffindor perdiera la copa, al menos podría falsear delante de ella pero hacia todo lo contrario, Lily tenía ganas de lanzarle un hechizo moco murciélago - ¡Realmente no quiero escucharte más! - Eamon había parado de hablar y observaba a Lily con cara de sorpresa.

-¿Que mosca te ha picado? - Pregunto el muchacho frunciendo el entrecejo - ¿Es que no puedo dar mi opinión? - La muchacha resoplo con indignación y comenzó a caminar con más rapidez. Hero seguía metida en sus pensamientos y parecía que la pelea que se desarrollaba ante sus ojos no era de mucha importancia. Eamon había seguido su ritmo a grandes zancadas y el tomo del brazo mientras los alumnos se dirigían a la siguiente clase - ¿Que te sucede últimamente? Estas muy arisca - Comento el muchacho.

-¿Arisca? - Lily arqueo una ceja - Si no paras de comentarme los fallos de mi equipo y a burlarte de mi capitán, es normal que me ponga arisca Eamon - Dijo la muchacha con una sonrisa irónica en el rostro - Hemos entrenado mucho y vamos a ganar, te guste o no - Murmuro finalmente con ojos amenazadores. Eamon sonrió débilmente, intento abrazarla pero ella se aparto.

-Perdóname entonces - Murmuro Eamon bajando la cabeza ligeramente arrepentido - Sabes que tu hermano y yo no nos llevamos muy bien - Comento con voz apagada. Lily seguía molesta y con las mejillas encendidas, últimamente todo lo que hacia Eamon era molesto para ella, no entendía porque, en general eran dos personas muy acordes que siempre tenían de que hablar, realmente le tenía mucho cariño, pero cada vez que la abrazaba o intentaba besarla, sentía como que su cuerpo lo rechazaba y no deseaba continuar con todo aquello.

-Aun le tienes rencor por esa broma - Comento Lily con voz acusativa - Eso sucedió en tu tercer curso, ni siquiera te hiciste daño y recibió un duro castigo - Continuaron andando entre la gente con las mochilas al hombro y mientras Hero los seguía por detrás - ¡Por Merlín, supéralo! - Se quejo la muchacha con enfado. Eamon la miro con ojos ofendidos y sin decir nada mas comenzó a alejarse por el corredor, dirigiendo a su próxima clase de adivinación. Lily se quedo observando cómo se alejaba, sintiéndose un poco culpable, últimamente no hacía otra cosa que discutir y era realmente desagradable. Pero de repente, los ojos de Lily se fijaron en cuatro chicos que caminaban por el pasillo paralelo al suyo; la media melena rubia de Lorcan hizo que la muchacha sintiera de nuevo, una sensación en el estomago,como un ligero cosquilleo que llegaba hasta las puntas de sus pies y recorría cada parte de sus manos. La muchacha sintió que una gota de sudor frio caía por su frente, temía que aquellos sentimientos no hubieran desaparecido y volvieran a aflorar como flores primaverales.

-Otra vez, discutiendo - Hero había llegado al lado de Lily y saco de sus pensamientos a la cazadora de Gryffindor - Por ese tipo de razones, siempre he creído que las relaciones son un problema - Comento la muchacha con voz grave, Lily sonrió a su mejor amiga y la abrazo por los hombros, fingiendo su melancolía con un gran talento de interpretación - Realmente es un incordio - Lily siguió abrazando a Hero pero aparto la mirada del punto donde hacia unos minutos había estado la figura de Lorcan y siguió caminando con cara melancólica, aunque Hero no pudo darse cuenta porque enseguida salió corriendo como alma que lleva el diablo.

-¡Hero! - Lily se cruzo de brazos con indignación.

Hero había salido corriendo al ver a alguien entre la multitud, no podía ver su figura muy bien a causa de tantos alumnos, pero estaba decidida a alcanzarle así que comenzó a correr, utilizando todas sus energías. Estaba a punto de llegar y grito su nombre con fuerza haciendo que el muchacha se girara y sonriera; Hero suspiro descendiendo la velocidad y caminando con rapidez para llegar a su lado, al otro lado del pasillo. Estaba a punto de formular su frase cuando alguien choco con ella, provocando que cayeran al suelo con estrepito. Hero se toco el codo dolorido y abrió los ojos con dificultad, cuando sus ojos se encontraron con una picara mirada, la muchacha solo puedo pegar un grito y apartarle con tanta fuerza que el muchacho casi sale volando por los aires.

-Parece que te gusta que terminemos en posiciones comprometedoras - Comento James con ojos brillantes, la observaba con aquel cabello azabache revuelto y las mejillas encendidas por la carrera que había realizado. Hero respiraba entrecortadamente y no fue capaz de contestar su ofensiva frase que solo hizo que los estudiantes comentaran como urracas alrededor.

-¿Os encontráis bien? - Pregunto Albus Potter de repente, observando a Hero y a su hermano con rostro sorprendido - ¿Venís los dos a hablar conmigo? - Pregunto con voz suave y pacífica. Ambos asintieron, James se puso en pie pero no le tendió una mano a Hero para ayudarla, cosa que hizo Albus. La muchacha no paraba de insultar al mayor de los Potter mientras imaginaba crueles formas para vengarse de él. Albus se giro para mirar a giles y a Rose que lo esperaban en las escaleras - ¡Ahora os alcánzalo! - giles agarro el brazo de Rose para llevársela y la muchacha se quedo observando a sus primos con ojos curiosos - Bueno...- Tartamudeo Albus mirando a ambos jóvenes - ¿Quien habla primero?

-¡Yo primero! - gritaron ambos, Albus los observo con ojos sorprendidos sin saber muy bien como terminar con el conflicto. James y Hero se lanzaban miradas de rencor indescriptible y por un momento, Albus se sintió un objeto de decoración entre ambos.

-Bueno, habla tu primero - Contesto la muchacha cruzándose de brazos y alzando su nariz - Pero la actitud natural de un caballero es ceder la palabra a una dama - Comento la muchacha con voz acusadora y puntillista - Pero claro que íbamos a esperar de James Potter.

-Que yo sepa, aquí no hay ninguna dama - James observo a su alrededor haciéndose el loco mientras sonriera de forma burlona - Pero de todas maneras no quiero que te hagas la ofendida, habla tu primer por favor - La invito con un guiño de ojo descarado que hizo que el rostro de Hero se enrojeciera de la rabia. Albus abría la boca una y otra vez, en medio de aquella batalla de miradas que parecía imposible de parar.

-¡Insisto, Potter!

-No por favor, usted primero señorita Eyre.

-Le cedo la palabra, señor Potter.

-Chicos...

-¡No hay quien te entienda! ¡Tu primero!

-¡Mira quien fue a hablar! ¡He dicho que tu primero!

-¡Basta! - Varios alumnos de segundo pegaron un respingo y comenzaron a caminar con más rapidez. Hero y James habían parado la discusión enseguida y se quedaron mirando a un acalorado Albus que los observaba con mirada estresada. Cuando se hubo calmado intento volver a utilizar la paciencia y se dirigió a Hero, ignorando las quejas de su hermano.

-No tenemos mucho tiempo, Hero - Comento el muchacho - ¿Que ha sucedido? - James y Albus se quedaron a la misma altura para observar a la muchacha. Por primera vez, Hero pudo distinguir el gran parecido a la vez que las enormes diferencias que había entre los dos hermanos. James tenía el pelo ligeramente más rojizo que Albus, que lo convertía en un azabache mas amarronado, la nariz de ambos tenían la misma forma pero la piel de Albus era lisa mientras que James tenía varias pecas en el puente de la nariz, eran casi de la misma altura y ambos eran de figura delgaducha y de rostros ovalados, aunque Albus era más alargado - ¿Hero? - Albus y James esperaban a una chica que se había quedado perdida en sus propios pensamientos.

-¡Claro! - La chica se dio un golpe en la frente mientras maldecía por lo bajo - Ayer me sucedió algo muy extraño en el despacho del profesor de defensa - Comentola muchacha acercándose a Albus para susurrar y que el resto de alumnos del colegio no lo escuchara al pasar.

-Lose, te invito a su despacho a tomar el té - Comento Albus con tranquilidad - Todo Hogwarts lo sabe- Hero abrió la boca con sorpresa - Se dice por ahí que serás su favorita y que creen que puede estar atraído por ti, aunque personalmente creo que solo fue amable e intento ayudarte, uno nunca debe fiarse de las malas lenguas.

-¡¿Que?! - James tenía las mejillas sonrojadas por la sorpresa - ¿Que le gustas al profesor de defensa? ¿Es que ese hombre está loco? -James resoplo con indignación - ¿Hiciste algo que no debías, Eyre? Ya decía yo que ese profesor no era de fiar, nunca me ha gustado y no me gustan sus clases....- Albus negó con la cabeza pero para su sorpresa Hero no contesto a la ofensiva de su hermano, se había quedado pálida como un muerto.

-Ahora entiendo porque Lily ha estado esquivando a todo el mundo esta mañana - Comento con voz apagada, pero de repente volvió a alzar la mirada con tranquilidad y resolución - Eso no es lo importante, sentía que tenía que contártelo. Ayer cuando estuve tomando el té con el profesor, me di cuenta de que intentaba sacarme información de mi vida personal, pero lo más sorprendente es que nos interrumpió Malfoy y puso la excusa de que tenía un castigo, pero eran las nueve de la noche y también me di cuenta de que ese día, Malfoy no había tenido clase de defensa - Albus se quedo quieta escuchándola con atención.

-Quizás le castigo por los pasillos - Comento James alzando una ceja.

-Eso mismo pensé yo - Contesto la muchacha con rapidez - Pero cuando vi a Scorpius llegar corriendo, con la camisa a medio poner y el rostro tan pálido, pensé que había algo que ambos escondían y la sensación en el despacho no era agradable, daba un poco de miedo - Hero se quedo observando al muchacho, esperando una reacción, pero la pregunta que le formulo a continuación hizo que Hero se sorprendiera aun mas.

-¿Que había en el despacho? - Pregunto Albus observándola, Hero se quedo unos minutos pensativa.

-Había una mesa, sillas, instrumentos de aurores, un espejo...-Comenzó a enumerar la muchacha con los dedos con ojos pensativas - Pero lo que más me llamo la atención fueron dos frascos de cristal que contenían mariposas negras, eran muy hermosas pero parecían...

-¿Que?

-No sabría explicarlo - Comento Hero con frustración. Albus se quedo mirando sus zapatos, no sabía porque sentía que había una conexión en todo aquello pero no conseguía averiguar el que, sentía que ya había leído algo en alguna parte que podría confirmarle las cosas con una facilidad y rapidez enormes, pero que había leído que era lo que sabía que su cabeza pasaba por alto tan exageradamente. Y también un nudo en el estomago se había formado en su estomago, otra vez el nombre de Scorpius estaba entrelazado con sucesos extraños, no podía evitar sentir desconfianza de su mejor amigo y una parte de él se desgarraba al hacerlo, pero que podía hacer, tenía que hablar seriamente, quizás ese profesor era más que un familia y Scorpius estaba escondiendo la verdad. James observaba el semblante preocupado dehermano menor, sabía todo lo que podía estar cruzando por su cabeza y sintió compasión, después de todo Scorpius no le caía bien, pero no le gustaba ver en ese estado a su hermano menor.

-Bueno, yo tengo que contar algo más interesante - Dijo con rapidez abrazando a James y comenzando a caminar, dejando a Hero a un lado aposta - La poción multijugos ya está casi lista, solo tenemos que arrancar unos cuantos pelos y podremos averiguar lo que traman esas serpientes, seguro que todo se soluciona y podremos quedarnos tranquilos - Albus sonrió débilmente.

-¡Albus! - Los tres jóvenes se giraron para averiguar quien había nombrado el nombre del mediano de los Potter. Una chica de rasgos asiáticos, pelo negro y largo, ojos negros, mejillas sonrosadas y rostro encantador se acerco a ellos. Hero y James se miraron con curiosidad. Se trataba de Sakura Sasaki, una muchacha de descendientes japoneses que se habían trasladado a Inglaterra en la segunda guerra mundial. Era una bella muchacha de rasgos exóticos y orientales que había enamorado a sin fin de estudiantes, su actitud tímida y encantadora la hacía más irresistible a los jóvenes e inocentes estudiantes. Albus abrió los ojos con sorpresa al ver como la chica se dirigía hacia él.

-Hola - Saludo el muchacho ligeramente azorado. James sonrió divertido por la situación en la que se encontraba su hermano menor, saludo a Sakura que resulto ser una compañera de curso pero de la casa de Ravenclaw, aunque por primera vez, se quedo al margen de la conversación, cosa que Albus agradeció inmensamente, porque James a veces intentaba ayudarle, pero conseguía que al final todas las chicas salieran corriendo tras él o disgustadas con Albus. Hero había agarrado a James de la capucha de la capa y lo arrastraba por el pasillo mientras James se quejaba a grito pelado, haciendo que los estudiantes mas jóvenes se giraran asustados

  • ¿Necesitas ayuda? - Pregunto Albus sintiendo un excesivo calor que le recorría todo el estomago, se desato la corbata del uniforme con nerviosismo mientras veía como Sakura le sonreía suavemente, con aquella boca pequeña y de color cereza.

-La verdad que si - Contesto la muchacha sonriendo ampliamente. Albus miro a su derecha de reojo pero Hero y James habían desaparecido por el pasillo, eso le hizo sentirse más nervioso aun, tenía que enfrentarse a esa situación a solas - Necesito ayuda con un trabajo de pociones y tú tienes fama de ser el mejor estudiante en pociones de la escuela - Comento con timidez, Albus trago saliva - Por eso me preguntaba si podías ayudarme, creerás que soy tonta porque soy un año más mayor pero....

-¡Claro! - Albus había contestado con tanto entusiasmo que su cara comenzó a sonrojarse exageradamente, pero parecía que a Sakura no le molestaba aquella actitud y sonrió con alegría mientras tomaba la mano de Albus - No creo que seas tonta, será un placer poder ayudarte - Murmuro el muchacho con voz apagada mientras observaba como Sakura tomaba su mano.

-gracias Albus - Le agradeció la muchacha - También quería preguntarte otra cosa - Comento de repente, Albus noto un sudor frio que recorría su nuca y afirmo con la cabeza, esperando aquella pregunta que no llegaba nunca - ¿Querrías venir conmigo a Hogsmeade? - Albus abrió la boca varias veces mientras los ojos salían de sus orbitas. Sakura Sasaki acababa de pedirle una cita,*¿Acababa de pedirle una cita? ¿Era eso?*Albus comenzó a sudar y a tartamudear, observaba el rostro sonrosado y pequeño de Sakura y trago saliva. La voz de su hermano llego a su cabeza ¡Vas a terminar con mi reputación!Enseguida la siguió la de Scorpius ¡Voy a empezar a preocuparme! Y por último la voz de su prima Rose¡Una cita no va a matarte Albus!

*-*Si - Albus abrió los ojos con más sorpresa aun, acababa de contestar sin pensarlo dos veces. Sakura estrecho su mano entre las suyas y le dio un suave beso en las mejilla para luego soltarle y salir corriendo hacia su próxima clase. Albus abrió la boca con cara atontada mientras se tocaba el pómulo, lugar donde Sakura le había besado con aquellos finos y suaves labios.

¿Y ahora que hago?

Las clases habían terminado y la noche comenzaba a caer sobre el castillo. Los estudiantes se refugiaban al calor de sus salas comunes, esperando la hora de la cena y aprovechando para relajarse junto al fuego. En el séptimo piso, cuatro chicos esperaban entre las sombras, James tenía el mapa del merodeador abierto en su regazo y observaba como tres nombres de acercaban a lugar donde ellos acechaban en la oscuridad. Cuando las figuras de los tres alumnos de Slytherin aparecieron en la sombra, James sonrió de manera canina, miro a Lorcan y este sonrió de manera ladeada y misteriosa. De repente y terminando con el silencio de aquel piso del castillo, tres gritos se alzaron a la vez, los alumnos habían quedado boca abajo, colgados por un pie de una cuerda invisible. James salió de la oscuridad con ojos brillantes y se acerco a ellos mientras los merodeadores los seguían.

-Parece que no aprendéis la lesión - Comento James paseando y girando la varita entre sus dedos. Nero le lanzo una mirada de odio a James y observo con nerviosismo la pared que había a su derecha, como si esperase que algo pudiera suceder en ella en cualquier momento

  • Os advertí que no quería que os metierais con mis amigos - Lorcan caminaba hacia el otro lado mientras sonreía de lado, Claudio y Ralph se habían quedado apoyados en una de las escaleras mientras observaban, aunque el pequeño Ralph no paraba de temblar y de decir cosas en susurros.

-Suéltame Potter, puedes arrepentirte más tarde - James sonrió, parecía que Cardew comenzaba a salirse de la lengua - Puedo hacerte mucho daño, Potter, no me subestimes - Lorcan y James se miraron, hicieron un movimiento de varitas y los tres Slytherins cayeron al suelo con fuerza produciendo un sonido sordo de huesos.

-No me das miedo, Cardew - Contesto James con voz grave, lo observaba con calmamientras los tres se ponían de pie. Nero volvió a mirar la pared con nerviosismo y fue un detalle con James no paso por alto, que podía estar escondiendo, no solía mostrarse tan alterado delante de él - Tus amenazadas son las de un niño enfadado con la vida - Por primera vez pudo ver una sonrisa maligna y misteriosa que cruzaba el rostro de Nero.

-Pronto te arrepentirás de lo que estás diciendo, Potter - murmuro con voz serpeante y fría como el hielo - Entonces me suplicaras de rodillas - James arqueo una ceja, no entendía que tipo de seguridad podía respaldar aquellas palabras, no sabía tomarlas enserio, pero Nero nunca le había hablado de esa manera, hasta ahora habían sido conflictos pero jamás de aquella magnitud, parecía como si Nero esperase algo que iba a llegar pronto y ese algo no parecía nada bueno.

-Solo quiero que pagues por destrozar la recordadora de Ralph - Comento James con tranquilidad, Nero sonrió mas ampliamente mientras sus ojos negros se clavaban en el pequeño Ralph que había agarrado la túnica de Claudio. Scipio y Marcus comenzaron a reír suavemente y James comenzó a ponerse nervioso con aquella extraña situación, donde no paraban de aparecer sombras misteriosas en los ojos de los tres Slytherins.

-No tenemos tiempo para jugar, Potter

  • Contesto Nero con voz pausada y helada - Es una pena que aun no hayas madurado Potter, pronto tu orgullo y tu ego de héroe se verán tan dañados que no podrás levantar la cabeza de nuevo - Esta vez era Nero quien caminaba alrededor de James y Lorcan -Vete con tus juegos a otra parte, tengo planes futuros que atender.

-¡Tu vas a atenderme ahora! - grito James de repente e impulsivamente salto encima de Nero propinándole un puñetazo. Lo que había comenzado de forma inofensiva para los merodeadores había terminado siendo algo mucho más serio y oscuro. James había comenzado a propinar puñetazos a diestro y siniestro mientras el resto se sumaba a la pelea, se veían manos, piernas, caídas al suelo, empotramientos contra las paredes. Esa forma de pelear se consideraba baja y ruin, algo que hacian los muggles, pero aunque James lo hacía para arrancar varios pelos de la cabeza de Nero, realmente intentaba desahogarse y quitar aquella espantosa sonrisa de sus labios que no desaparecía. Tras varios minutos de intensa pelea donde los puños terminaron rojos y manchados, mientras Claudio terminaba con un ojo morado, Lorcan con un labio roto, el pequeño Ralph que había intentado ayudar valientemente había terminado medio inconsciente en el suelo, tras varios minutos de golpes sin pausa, alguien agarro del cuello a Nero y James y los zarandeo mientras ambos jóvenes intentaban soltarse y cruzaban miradas sedientas de odio.

Continuara....


¡Hola mis queridos lectoras y lectores!

¡Aquí les dejo con el capitulo numero veintidós, se que parece corto pero son diez páginas nada menos! Bueno es que prometí mas cosas y el capitulo puede resultar aburrido, la verdad que cuando lo termine, pensé se van a decepcionar, pero de verdad que no tenia mas fuerzas. He estado toda la semana de ensayos generales, ayer tuve la premier y nos fuimos de fiesta hasta las tantas, así que lo he terminado hoy después de tomarme no sé cuantas aspirinas, así que perdónenme.

Bueno en el próximo capitulo, Neville les contara una noticia a nuestros merodeadores, habrá un castigo, ¿descubrirán algo sospechoso? Un momento entre Lorcan y Lily? Tachan! Jajaja y un descubrimiento gracias a Rose? Bueno....aquí les dejo con la intriga.

Bueno, apareció alguien en la vida de Albus, pero no sabemos si es la definitiva o quien podrá ser o si se convertirá en alguien importante para Albus. ¿Que creen ustedes?

Bueno como siempre muchísimas gracias a todos los que comentasteis el ultimo capitulo, sois unos soletes y me encantaron todos y cada uno de esos preciosos e inspiradores comentarios, así que miles de gracias y seguir siendo así de increíbles, espero no decepcionaros.

PD: Si nunca has comentado, ¡Anímate! Solo gastas cinco minutos de tu tiempo y te prometo que no será una perdida, si has disfrutado como mi historia déjame disfrutar de tu opinión, es lo mínimo.

Miles de besos.

Irene. Pluma Cisne.