← Azabache. La Historia de la Tercera Generación. · de
Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 5
En Wiltshire, la niebla rodeaba la mansión de los Malfoy, dándole un aspecto fantasmal y misterioso. El silencio era el acompañante de aquella imagen neblinosa, ni una brisa de viento interrumpía aquel silencio terrorífico. El agua de las fuentes, comenzaba a congelarse, los arboles habían perdido sus hojas, quedando sus ramas desnudas y arropadas por la niebla. Las cortinas de los ventanales, estaban echadas, dándole a la mansión un toque de abandono. Un ruido lastimero, como el de un gemido triste se escucho, terminando con aquel silencio vacío, pero tan solo era una de las verjas de hierro de la entrada, que al moverse de un lado a otro, producía un sonido triste y lastimero. Dentro de la mansión, se respiraba un extraña sensación, la oscuridad había echo presa de cada rincón y objeto. Cinco personas se encontraban alrededor de la gran chimenea tallada. Draco, Astoria y Narcissa Malfoy observaban silenciosos, el repiqueteo del fuego anaranjado. Sus rostros mostraban preocupacion, indignados por estar encerrados en su propia casa. El profesor Dalton y su hija se encontraban atados a una columna cerca del fuego, el profesor había cerrado los ojos completamente agotado, pero su hija mantenía los ojos abiertos y fijos en aquellas tres extravagantes personas. De repente la gran puerta del salón se abrió, Maro entro con calma, arrastrando la enorme capa negra sobre el suelo, sus seguidores se mantenían a una distancia prudente, todos, menos uno. Un joven de ojos claros y rostro cincelado se mantenía a su derecha, a diferencia de sus compañeros, tenia un rostro amable, tranquilo y hermoso, sus cabellos rizados eran de un dorado brillante y caían sobre sus hombros como una cascada de oro. -Llego el momento - Uno de los hombres llego hasta donde estaba el profesor y lo agarro de los brazos para levantarlo como si fuera un muñeco de trapo. La muchacha movió los pies propinandole un golpe en la espinilla. -Tenga cuidado - Le amenazó con voz clara,. Todos los presentes se quedaron mirando la escena con la respiración controlada. Maro observo a aquella tenaz chiquilla, mientras su padre la miraba aterrorizado. El hombre iba a alzar la mano sobre ella cuando Maro se lo impidió con un contundente: -¡Basta! - Miro a la muchacha - Tenemos cosas mas importantes que resolver, no debemos perder nuestro valioso tiempo, en una sucia muggle - La muchacha vio como se llevaban a rastras a su padre y apretó sus delicadas muñecas para retener las lagrimas que asomaban por sus ojos. Maro se quedo un poco mas de tiempo en la habitación, el joven de dorados rizos, seguia a su lado. -Antes de mostrarle todo, señor Malfoy- Maro señalo con una pálida mano a su acompañante, la familia Malfoy lo evaluó con atención - Quiero mostraros a alguien esencial que ayudara a Scorpius. Les presento al próximo profesor de defensa contra las artes oscuras - El joven dio un paso hacia el frente y sonrió con amabilidad - La directora Mcgonagall se a visto obligada a despedir al ultimo profesor por un incidente - Maro sonrió mientras su voz gutural seguía sonando por toda la habitación - Por supuesto yo ayude a provocar ese pequeño incidente. -Es un placer - El joven alzo su mano, pero ninguno de los Malfoy dio muestras de querer contestar a su amistosa invitación - Sere el nuevo profesor de Hogwarts, entrare después de las vacaciones de navidad - Se interrumpió mirándolos con calma - Intentare proteger a Scorpius, aparte de procurar que cumpla su cometido. -Mcgonagall y los profesores de Hogwarts son mas astutos de lo que crees - Draco observo a Maro, ignorando al muchacho - Descubrirán el engaño y a esa criatura diabólica de la que tanto hablas - En el fondo, era lo que Draco deseaba, que acabara aquella pesadilla. -No te preocupes, Malfoy - Maro sonrió con calma, sus ojos negros como la noche se clavaron en él con una fijeza inhumana - Nadie sospechara de una criatura tan sutil y delicada - Draco lo observo completamente confuso. Con un gesto hizo que el joven se retirara de la sala, en silencio - Tu hijo no correrá peligro, si hace bien su trabajo - Astoria y Narcissa se mantenían atrás con elegancia y porte - Le haremos saber su cometido, cuando regrese. -¿Tanto confías en nuestra familia? - Narcissa alzo la voz, clavando su anciana mirada sobre Maro. -Cissy - Astoria apretó su mano, intentando calmar a la pobre y delicada anciana, que retaba con los ojos a aquel oscuro hombre. Este sonrió sin muestras de que ese comentario le hubiese molestado. -El apellido Malfoy, no cuenta con muchos amigos - Los tres Malfoy lo observaban en silencio mientras el fuego crecía y alumbraba la oscura habitación - ¿Quien puede confiar en un Malfoy? - Draco noto como una furia cruzaba su cuerpo, apretó su varita, guardada en el bolsillo de su elegante chaqueta. Maro al darse cuenta sonrió, pero no hizo ningún gesto, sabia que Draco no iba a atacar, no debía hacerlo. -Bien, sin mas demora - Maro comenzó a caminar hacia la salida, su figura comenzó a mezclarse entre las sombras - El profesor nos esta esperando, Malfoy - Draco se giro para mirar a su esposa y a su madre, estas asintieron con leves sonrisas. Draco se giro y comenzó a caminar hacia la puerta mientras su figura se iba perdiendo en la oscuridad del pasillo. Un lastimero quejido hizo que Astoria fijase su atención en la pobre muchacha. -No debes ayudarla - Narcissa observo a la chica con expresión cansada en el rostro, comenzó a alejarse, buscando un lugar donde poder reposar su anciano y agotado cuerpo. Astoria se quedo sola en la enorme y oscura habitación. Ambas mujeres se miraron, eran dos completas desconocidas, de mundos distintos, de edades diferentes, pero algo las unía, ¿el sufrimiento tal vez?. Con suavidad, Astoria se acerco hasta la muchacha, con un paño en la mano y la varita en la otra. La chica se pego a la columna, con ojos aterrorizados aunque intentaba mostrar todo lo contrario. -No voy ha hacerte daño - Susurro Astoria acercando su mano - ¿Cual es tu nombre? - La chica la observo sin comprender porque aquella mujer la ayudaba, ella también formaba parte de aquel grupo de asesinos despiadados, la había visto hacer magia con aquella varita, que alzaba en su mano ¿porque le ofrecía su ayuda? -Dime pequeña, ¿Cual es tu nombre? - Pero la muchacha no contesto. Astoria no insistió, quizás lo mejor, era no encariñarse mucho con ella. Con un poco de dificultad, intento limpiar su magullado y sucio rostro, con el agua que emanaba de su varita, frotaba con suavidad el trapo sobre su ovalada cara. Pero su cabeza llena de tortuosas ideas, pensaba en su marido, que debía encontrarse en las mazmorras de la mansión, presenciando algo seguramente desagradable y oscuro. -Draco...-Susurro ligeramente angustiada, la chica la miro. *¿Que motivos tenia Maro para actuar de aquella manera? ¿Que fin tenia todo aquello? ¿Que oscuro pasado escondían aquellos ojos negros? ¿Que buscaba en realidad? ¿Habría amado aquel hombre alguna vez?*A varios kilómetros de allí, dos hombres caminaban por un barrio londinense de clase media. La zona de Clapham se encontraba llena de vida aquella tarde, artistas callejeros entretenían a los turistas y a los niños, varios mercados abrían sus puertas en las plazas cercanas a la arbolada y tranquila zona de Blackheath. Harry y Ron caminaban con rapidez entre la gente, avanzando hacia el barrio vanguardista de Shoreditch. Al entrar en el, todo cambio, la gente joven iba en bicicleta por las pequeñas calles, los muros estaban llenos de pinturas modernas, las esquinas y aceras estaban repletas de cafés y restaurantes exóticos, se respiraba un olor a flores a pesar de estar en mitad de noviembre. Con dificultad, ante el confuso y curioso Ronald que no podía evitar sentirse extraño entre tanto muggle, llegaron hasta un edificio de piedra blanca en la calle London Wall. -Como un profesor tan importante y ocupado puede vivir en un sitio así - Comento Ron que era casi atropellado por un universitario con prisas. Harry se quedo mirando la fachada, no había nadie en la casa, las cortinas estaban echadas, no salia humo de la chimenea y la puerta delantera estaba cerrada - ¿Que vamos ha hacer? -Ahora es cuando me arrepiento de haberle regalado la capa invisible a James - Murmuro Harry poniendo los ojos en blanco, con agilidad, salto la pequeña verja y entro en la casa, Ron lo miro alarmado y le siguió con torpeza, mientras dos mujeres los observaban con el ceño fruncido desde la acera contigua. -Se le olvidan las llaves continuamente - Dijo Ron con una sonrisa inocente a modo de excusa, las mujeres siguieron caminando, girando la cabeza de vez en cuando - Ten un poco mas de cuidado - Le regaño Ron resoplando. Harry sin prestar atención a lo ocurrido, saco la varita con disimulo y susurro: alohomora. La puerta cedió sin problemas, entraron en el rellano de la casa con cuidado, el silencio y la calma les envolvió por completo. No había rastros de violencia o de lucha, la casa se encontraba ordenada y limpia, no tenia muchos muebles y era amplia, parecía un enorme estudio que contaba con dos habitaciones a la derecha, dos pequeños cuartos. -Homenum revelio - Ron alzo la varita, ambos amigos se quedaron en silencio esperando alguna actividad, pero allí no había nadie.-¿Crees que habrá algo interesante? -Tiene que haber alguna pista - Susurro Harry observando el lugar. -Esto me recueda a los viejos tiempos - Ron entro en el estudio con una sonrisa contagiosa. Comenzaron a mirar las largas estanterías, llenos de libros de todo tipo y variedad, comenzaron a moverlos y a leer los títulos con atención, aunque Ron a cada libro se quedaba mas sorprendido y extrañado. Abrieron varios cajones, tirando el contenido sobre el suelo, pero no había rastro de nada extraño que pudiera darles una pista sobre su desaparición. Varias fotografías descansaban sobre la repisa de una chimenea, la casa era amplia y sin una decoración cargada, eso demostraba que el doctor era viudo o divorciado, pues se respiraba poca presencia femenina en el ambiente. -Los muggles son muy raros - Susurro Ron mirando el ordenador que descansaba en la mesa, justo en ese momento pasaba al lado de un jarrón de porcelana golpeándolo, Harry con rapidez lo agarro y miro a Ron con cara de mal humor. -Te he traído para que me ayudes, no para que destroces la casa Ron - Harry volvió a colocar el jarrón en la mesa, Ron se enfurruño cruzando los brazos - encima de que le ayudo- Pensó Ron toqueteando el ratón del ordenador - Ni una palabra a Hermione y menos a Ginny. -Sabes que van a terminar enterándose - Ron le miro seriamente - Es imposible que el instinto femenino les falle de nuevo, van a matarme a interrogatorios Harry - Ron trago saliva - Tu sabes como es Hermione, compadecete de mi - Harry se giro para mirarle - Además sabes que Hermione puede ser nos de una ayuda enorme, deja de hacerte el detective solitario y acepta nuestra ayuda. -Yo no me hago el detective solitario - Se quejo Harry molesto - ¿Estas aquí no? Te he contado todo lo que se - Ron compuso una mueca - Entonces deja de fastidiar y ayudame - Ron resoplo mientras Harry se dirigía a un pequeño armario. -Como tu quieras - Contesto con Ron de manera despreocupada - Pero luego atente a las consecuencias - Harry le miro de reojo durante unos minutos. -Bueno, se lo explicaremos - Ron suspiro mas tranquilo - Pero dentro de unos días, así que hasta entonces mantente firme - Ron se quedo pensativo - No creo que Hermione sea tan cruel contigo - Harry sonrió pensando todo lo contrario. -Harry tu la conoces - Ron se sonrojo de manera alarmante - Cuando su personalidad mandona y autoritaria no funciona, comienza una táctica infalible, la táctica de... -¡No me lo cuentes! - Harry se giro tapándose los oídos - ¡No quiero imaginarmelo! - En su imaginación apareció una Hermione de mirada felina y sonrisa traviesa - Ron por Merlín, no hace falta que me cuentes vuestras intimidades - Ron parecía un tomate andante - Bueno sigamos buscando. Dejaron el salón y se acercaron a las habitaciones, Ron entro en el dormitorio del profesor mientras que Harry abrió la puerta de una cálida y aireada habitación. De repente es como si el piso hubiera cambiado por completo. Harry entro en una pequeña habitación de color vainilla, un enorme balcon daba a la calle, iluminando la habitación. Había una mesa con espejo, donde descansaban libros, perfumes, plumas estilográficas y varias fotografías. Harry se acerco, la fotografía inmóvil le devolvió a sus ojos una imagen de una muchacha de pelo castaño oscuro y chispeantes ojos de color oliva, en todas las fotografías, estuviera acompañada o no, la muchacha mostraba una enorme y relajada sonrisa, parecía feliz. Harry observo la habitación, estaba ordenada y limpia, no había nada extraño, pero un pequeño objeto le llamo la atención, había un pequeño libro de tapas de cuero sobre la cama. Camino hasta el y lo abrió por una pagina cualquiera, era un libro de poemas, escritos por ella o eso parecía. Mostraban felicidad, alegría y juventud, pero a medida que pasaba las paginas, los poemas se volvían mas extraños, mas tristes y melancólicos. ¿Que le había sucedido a aquella chiquilla? -¡Harry! - El grito de Ron sobresalto a Harry que corrió a la habitación del profesor, abriendo la puerta con fuerza y ansia. Ron se encontraba sentado en el suelo, había quitado una madera del interior de la cama, donde apareció un hueco suficientemente grande para poder guardar cosas, pero Ron solo sostenía una pagina de un libro, en una mano - Mira esto Harry - Ron alzo la mano con aquel trozo amarillento de papel. Harry se dio cuenta, de que las paginas le recordaban a los libros antiguos de la biblioteca del colegio. Giro la hoja y sus ojos se abrieron de la sorpresa. *Los Inferi son cuerpos muertos, cadáveres, reanimados mediante un hechizo de magia negra, y usados como marioneta por un mago tenebroso. Son muy peligrosos y el desafortunado reducido por ellos pasa a ser un inferius más. Odian la luz y el calor y pueden ser aniquilados con el "Filtro de Muertos".**La principal diferencia entre un inferius y un fantasma es que el fantasma es la impresión de un difunto que temía a la muerte cuando aún estaba vivo, pero que conserva su conciencia propia. Un inferius no tiene conciencia, y actúa según el deseo del mago tenebroso que lo manipula.*solo un mago tenebroso con un poder excepcional podría crearlos ya que hay muchas cosas que pueden salir mal (muerte del mago en cuestión,rebelión del inferí etcétera). -Harry - Ron lo miraba preocupado - ¿Que hace una pagina de un libro de artes oscuras en la casa de un profesor muggle? - Harry lo miro con la confusión reflejada en su rostro, el se hacia la misma maldita pregunta. En Hogwarts... James la miro, clavando las pupilas en sus labios medio abiertos mientras que dejaba que una mano recorriera su cuello y llegara a su clavícula, presionándola ligeramente sobre sus manos. Apoyo su cuerpo sobre el de ella, con sensualidad, con suavidad, mientras sus manos sujetaban su rostro acercándolo con delicadeza. Sus labios se movieron suavemente en su oreja derecha, rozándolos lentamente, provocando que la muchacha temblara ligeramente, James sonrió. Fue bajando lentamente, casi como una tortura, rozando con su respiración cada poro de piel mientras sus manos tomaban el negro cabello de la muchacha. -James...- Un suspiro salio de los labios entreabiertos de la chica, James sonrió, el trabajo estaba echo. Dejo que su boca se fuera deslizando por las mejillas de la muchacha mientras presionaba su cuerpo lentamente, deslizando sus labios con lentitud hasta llegar a la boca, su lengua resbaladiza , humedeció sus propios labios, rozando los de ella. En un incontrolable sentimiento de hormonas, la chica le beso ansiosa, agarrando su despeinado cabello azabache, cerrando los ojos mientras ambos labios se acoplaban y se envolvían. James sonrió, no había tenido que hacer mucho para convencerla. El silencio les envolvía en aquella esquina del sexto piso, ni un alma pasaba por los pasillos. James estaba encantado, todo había salido como él quería y esa chica estaba ahí, dispuesta a seguirle, pues sus labios y sus ansias mostraban que no iban a decirle que no a nada. -¡James! - James abrió los ojos, no era posible, no en ese momento, ¿quien había sido el que se atrevía a interrumpirle en ese preciso momento? Se giro con los ojos centelleantes mientras la chica detrás de él se colocaba la camisa y la falda. Lorcan corría hacia el con su melena rubia ladeandose a los lados de su rostro - ¡Tienes que venir! -¡Estas loco! - James lo miro molesto - ¡Estoy ocupado ahora Lorcan! - Lorcan llego a su altura y se apoyo pared jadeando, cuando su respiracion se fue calmando, miro a la chica y le guiño un ojo con suavidad, la muchacha se sonrojo. James arqueo una ceja ¿Que narices estaba haciendo? -Hola - La voz suave y esponjosa acaricio los oídos de la chica que sonrió atontada - ¿Puedes dejarnos a solas? - Se acerco a ella y con naturalidad, como si fuera algo cotidiano, le dio un suave beso en los labios - Prometo que después te compensaremos - James abrió los ojos alucinado, ¿Es que Lorcan quería morir en ese instante? -Bien - La chica sonrió atontada, Lorcan sonrió de lado y volvió a darle un corto beso en los labios. James iba a gritar de indignación cuando Lorcan le agarro del brazo y comenzó a arrastrarle por el pasillo, alejandolo de la chica, que los observaba con cara de ensoñación. -¡Por los calzones andrajosos de Merlín! - James se separo con rapidez, completamente indignado, Lorcan sonrió levemente mirándolo con sus brillantes ojos azules. -¿Te molesto? -¿A que juegas? - James levanto un dedo amenazador, intentando no sacar su varita para lanzarle un hechizo aturdidor o algo peor - Si querías jugar, solo tenias que decírmelo Scamander - Lorcan echo una carcajada y movió su melena rubia con sensualidad - ¿Como me has encontrado? - Lorcan le mostró el mapa del merodeador - ¡¿Que haces tu con eso?! -Deja de decir tonterías - James alzo las cejas molesto - Es urgente, Ralph y Claudio nos esperan - Volvió a coger a James del brazo y comenzo a arrastrar a uno de los pasadizos del castillo. James comenzó a quejarse, molesto por tanto misterio, era algo que odiaba de Lorcan, su manía de tenerlo en suspense y no decirle nada hasta el ultimo momento, cuando ya no quedaba mas remedio. Tras meterse en uno de los oscuros pasadizos y caminar entre las quejas y resoplos de James, vieron al final del pasillo de tierra, dos luces de varitas, que alumbraban el oscuro y subterráneo lugar. James reconoció la bajita figura de Ralph y a Claudio, que se encorbaba para no golpearse en la cabeza. -Podéis explicarme de una maldita vez que esta pasando - Susurro James molesto. Claudio y Ralph hicieron señas con las manos para que se acercaran. Ambos chicos llegaron a la altura de sus dos amigos. Lorcan volvió a coger el mapa del merodeador y les mostró el amarillento papel, lleno de puntos, corredores y escaleras. Claudio sonrió al poner un dedo en una zona concreta del mapa. Al lado del pasadizo, había un grupo de estudiantes, pero tres manchas y tres nombres hicieron que James sintiera curiosidad. -¿Que hacen Cardew, Doyle y Naughton? - James los miro con ojos centelleantes - ¿Están tramando algo? -¿No quieres averiguarlo? - Claudio sonrió mientras la luz de las varitas se reflejaba sobre los cristales de sus gafas - Necesito salir de aquí, voy a acabar con torticolis, ¿Habéis traído la capa? - James iba a negar cuando Lorcan la saco de debajo de su túnica. -Espero que cuando vuelva a la habitación, encuentre mis cosas en su sitio, Scamander - Murmuro James mirando a su amigo, Lorcan sonrió y los tapo con la capa. Se encogieron, andando casi en cuclillas, pues habían crecido. Años atrás, cuando tenían trece y catorce años, podían caminar los cuatro bajo la capa sin problemas, sin ser descubiertos, pero a medida que crecieron, Debian tener mas cuidado, porque la capa quedaba a la altura de sus tobillos y mas de una vez, algún alumno había pegado un grito para luego salir corriendo, al ver pies caminando por el pasillo. -¿Hay noticias? -Marcus miraba a Nero con emoción. -Nos han dado ordenes de ir a cabeza de puerco - Los cuatro chicos, andando con dificultad se habían escondido detrás de una columna, lo suficientemente cerca para poder escuchar la conversación. -Pero cabeza de puerco esta abandonado - Nero lanzo a Scipio una mirada fría como el hielo. -No me interrumpas - Susurro, Scipio bajo la cabeza - Tenemos que asegurarnos de que sigue ahí - Los cuatro chicos se miraron bajo la capa ,completamente confusos y sorprendidos, ¿De que estaban hablando? - La próxima salida a Hogsmeade, sera el momento perfecto. -Pero... -Ningun pero Doyle - Nero los observaba con frialdad y una sonrisa burlona en el rostro - No te estoy preguntando si quieres unirte, tienes que venir quieras o no - Scipio cerro la boca enseguida mientras Marcus le lanzaba una mirada retadora - ¿O eres un cobarde? -Menudo idiota- Susurro Ralph haciendo que James le tapara la boca. -Completo silencio - Murmuró Nero, su sonrisa había desaparecido. -¿Que haceis en los pasillos? - el profesor Neville Longbottom apareció al otro lado del pasillo, los miraba con ojos desconfiados - Eso horario de clase Cardew - Nero le lanzo una mirada de odio y con una sonrisa misteriosa comenzo a caminar hacia la clase de transformaciones. Neville se quedo unos segundos mas en el pasillo, observando como se metian en la clase y luego se dirigio hacia la sala de profesores. -¿Que demonios ha sido eso? - Pregunto Claudio saliendo de la capa y quitandose el vapor de las gafas. -¿Para que querrán ir a cabeza de puerco? - Ralph se toco la cabeza confuso - Suena muy sospechoso. -Cabeza de puerco esta abandonado, no hay nada interesante - Lorcan tenia la mirada perdida en sus propios pensamientos - ¿Creéis que alguien les este dando ordenes? -¿A que te refieres? - James arqueo una ceja. -Bueno, Cardew ha dicho: ''Nos han dado ordenes'' - Lorcan se mordió los labios - Hay alguien mas metido en este sospechoso asunto - James echo una carcajada cantarina mientras removía su pelo de manera despreocupada. -Esos desgraciados, solo se intentan hacer los poderosos. -Yo pienso igual que Lorcan, deberíamos seguirles en la salida a Hogsmeade - Claudio se puso las gafas, James los observo ligeramente incrédulo, ¿De verdad creían que esa panda de serpientes iban enserio? - Esto huele muy mal - Lorcan y Claudio asintieron mientras Ralph se estrujaba las manos nervioso. -Bueno si no hay mas remedio - James los observo pensativo - Debo reconocer que algo sospechoso es - Los cuatro amigos sonrieron a la vez - Sera divertido seguirles y destapar su patético plan. Ya me imagino sus horrendas caras de decepción. -Deja de fantasear James - Claudio arqueo una ceja. -Quizás solo tienen una cita - Murmuro Ralph, los tres amigos se miraron y echaron una carcajada divertida - ¿Que tiene tanta gracia? - Ralph arrugo el entrecejo molesto por las risas. -Admiro tu inocencia Ralph - Lorcan le dio un suave golpe en la cabeza mientras James le agarraba como un muñeco sin hacer caso de las protestas de Ralph - Si así es, no pienso salir con ninguna Slytherin en mi vida- Comento Lorcan con una sonrisa misteriosa - Una cita en cabeza de puerco, que mal gusto, ¿Deberíamos dar clase de seducción? -Claro, el señor Scamander tiene mucho mas estilo - Comento Claudio con voz burlona. -Debe ser aburrido salir con chicas de Slytherin - James se toco la barbilla pensativo - Quizás deberíamos probar, ¿Que dices Lorcan? -¡James! - Claudio lo miro indignado mientras Ralph sonreía. -Bueno solo hay cara sapos e insectos - Lorcan sonrió de manera traviesa - Lo fácil es acabar con ellas - Lorcan y James hicieron el ruido de una mosca que se estampaba en un cristal, echaron una carcajada mientras se apoyaban en la pared sujetandose el estomago, Claudio puso los ojos en blanco resignado, mientras Ralph se tocaba la cabeza confuso por la broma. -Soléis ser mas ingeniosos con los chistes - El profesor Neville Longbottom los observaba con los brazos cruzados. Detrás de el, tres cabezitas se asomaban, una pelirroja, una cobriza y una rubia, las tres con gruesos libros en los brazos. Los cuatro amigos sonrieron de manera inocente mientras guardaban la capa y el mapa, el profesor Longbottom que sabia de la existencia de ambas cosas sonrió divertido -Vuestra clase empezó hace cinco minutos. -Nos perdimos - James resoplo dándose un golpe en la frente - Es increíble que aun nos perdamos ¿Verdad? - Claudio resoplo detrás de el. -¿No se te ocurre nada mas original James? - James le dio un pisotón para que cerrara la boca. Lily reía detrás del profesor mientras le hacia muecas con la cara, Lysander los observaba con curiosidad mientras Hero había decidido que la armadura de su derecha era mucho mas interesante. -Bueno decirle a la directora Mcgonagall que estabais conmigo - Los cuatro muchachos resoplaron mas tranquilos - Y cinco puntos m... -¡No! - Lorcan levanto la mano con rapidez - Profesor sera la ultima vez, lo prometemos - El profesor Longbottom levanto una ceja sarcástica, era algo difícil de creer con su historial - No querrá que perdamos este año de nuevo la copa de la casa contra Slytherin. -No hay cosa que mas quiera que ganarle a Slytherin - Contesto el profesor con una sonrisa - Pero también es mi deber demostraros que vuestros actos perjudican a vuestra casa. -Eso digo yo, la mitad de los puntos perdidos son por vuestra culpa - Lily se cruzo de brazos detrás del profesor. -Lily, mi dulce hermanita - James le hizo un gesto para que se callara, mientras Lily sonreía de manera picara. -A clase - Los cuatro muchachos se giraron y comenzaron a caminar hacia la clase de transformaciones. El profesor Longbottom tomo los libros que habia dejado en el suelo y comenzo a caminar a los invernaderos, las tres chicas le seguían detrás. Lysander le explicaba al profesor Longbottom, que la escuchaba interesado y divertido, su opinión sobre el efecto del díctamo sobre los dragones. Pero Hero y Lily que minutos antes hablaban alegremente, se habían quedado en silencio, ambas había mirado varias veces atrás, donde minutos antes habían estado los merodeadores. ¿Que cruzaba por sus mentes? El viento soplaba con fuerza, produciendo ruidos en las ventanas de la biblioteca, las luces de las lamparas alumbraban los pasillos, era tarde, quedaban pocos estudiantes entre los pasillos y las mesas de estudio. Albus pasaba las hojas de los libros de manera cansina, llevaban mas de dos horas encerrados en la biblioteca, buscando libros que pudieran tener alguna información valiosa, pero los libros dedicados al estudio de los muggles eran demasiado básicos y no contenían nada de valor científico. Scorpius se había rendido y había recostado la cabeza sobre un grueso libro sobre muggles importantes del ultimo siglo. Albus miro a su alrededor con ojos cansados, estaba apunto de cerrar el libro y levantarse cuando Rose apareció con las mejillas encendidas y el pelo revuelto. -¡Señorita Weasley! - La joven señorita Pince la regaño y Rose comenzó a caminar con lentitud hacia ellos, Scorpius se levanto con rapidez y comenzó a pasar paginas del libro que tenia delante, intentando esconder que hacia dos segundos había caído en un sueño profundo. -¿Has encontrado algo? - Pregunto Albus mirándola. Rose sonrió y dejo sobre la mesa un libro de tapas marrones. -Scorpius tienes el libro al revés - El muchacho noto como sus orejas se iban sonrojando y cerro el libro mientras se cruzaba de brazos - Me lo ha mandado mi madre - La muchacha abrió el libro y comenzó a buscar algo en el índice. -¿Tía Hermione? - Albus la miro alarmado - ¿Te has vuelto loca? -Bueno se ha puesto a preguntarme de todo - Contesto la chica encogiendose de hombros - Le he dicho que era para un trabajo y quería información extra - Albus arqueo una ceja - Ya lose, es una excusa muy mala, ella tampoco debe habérselo creído, pero no tenia nada mejor - Contesto Rose - ¿Tenias una excusa mejor? -Yo no sabia que ibas a mandarle una lechuza a tu madre - Respondió el muchacho mirando el libro - ¿De donde lo ha sacado? - Giro levemente la tapa para leer el rotulo, que decía: Los grandes maestros de Oxford. -De la biblioteca nacional muggle - Respondió, Scorpius miro con curiosidad el libro - ¡Aquí esta! - Rose señalo un apartado en la pagina ciento veintidos. Había una fotografía en blanco y negro de un hombre mas o menos joven, de ojos amables y expresión adusta. -El profesor Dalton es natal de Glasgow - Leyó Rose mientras Scorpius y Albus pegaban sus cabezas a ella para leer - Eso esta a unas millas de aquí ¿Sabéis? -¡Continua Rosie! -Curso sus estudios universitarios sobre biología y medicina en Cambridge (Londres). Tuvo numerosos contactos con intelectuales del momento como J.P Robinson, A.Nelson y dio diversos cursos en universidades europeas y americanas como en la universidad de Oxford, Wien Universitat, Harvard entre otras. -Vaya, parece un hombre ocupado - Susurro Scorpius pegado a Rose. -Actualmente es profesor en la universidad de Oxford en Londres y es invitado a numerosas universidades para charlas. Sus principales teorías sobre mezcla de especies para evitar la extinción de varias especies, han dado mucho de que hablar en el mundo científico. El profesor Dalton ha viajado a lo largo del mundo, descubriendo nuevas especies como el hispanian solenodon: mamífero parecido a una rata, cuya saliva es venenosa. El Loris esbelto rojo: Animal nocturno, de las zonas tropicales de la India y la Mariposa Teufel: conocida como la mariposa negra, que vive en las zona central europea. -¿Ya esta? - Albus miro el libro con decepción. -Sinceramente, me he enterado de la mitad - Comento Scorpius sin separarse de Rose. -Bueno al menos algo sabemos - Conlcuyó la muchacha intentando ocultar su decepción - Puedo preguntar a mama si conoce algún otro libro que hable sobre sus teorías - Albus la observo pensativo. -¿Pero que querrían de este pobre hombre? - Scorpius pasaba las paginas - Si, es un hombre academicamente brillante, bueno según los muggles, pero no tiene nada de interesante para un mago - Rose observaba la fotografia pensativa. -El profesor Longbottom - Los dos chicos miraron a Rose sorprendidos - Estoy segura de que algo sabe, Neville es intimo amigo de nuestros padres, apuesto mi cabeza a que sabe algo - Albus le dio un beso en la frente a su prima mientras sonreía encantado, Scorpius arrugo el entrecejo. -¡Cierto! ¡Que lista eres! -Solo ato cabos, es lógica cotidiana - Contesto Rose con una sonrisa de suficiencia mientras sus rizos bailoteaban sobre sus hombros. Adoraba que la alagaran de vez en cuando, algo que Scorpius no hacía muy amenudo - De todas maneras debemos ir a la cabaña de Hagrid e intentarle sacar información, es una presa mas fácil que el profesor Longbottom - Albus asintió. -¡Albus! - El muchacho se giro al escuchar su nombre. Una chica corría hacia ellos - Toma, me ha constado encontrarlo - La muchacha le tendió el Profeta de aquella misma mañana mientras se apoyaba en la mesa jadeante. -Muchas gracias, no se como agradecertelo - Albus tomo el profeta con una sonrisa. Rose miro a su primo para luego mirar a aquella muchacha con curiosidad, Scorpius se había limitado a dejar caer la cabeza sobre un libro. -Bueno, puedes invitarme a tomar una cerveza de mantequilla en la próxima salida a Hogsmeade - Albus se atraganto mientras la chica le sonreía, Scorpius levanto la cabeza divertido y miro a su mejor amigo expectante. -Yo..pues veras...- Albus empezó a tartamudear excesivamente mientras notaba como le sudaban las manos - No voy a poder, ese día ya tengo planes con varios amigos - La chica lo miro ligeramente decepcionada. Rose pellizco a su primo con suavidad. -¿Que haces? -Bueno en otra ocasión entonces - Susurro la muchacha - Nos vemos Albus - El muchacho sonrió mientras el color rojo de sus mejillas iba aumentando. Con un suspiro se desplomo en la silla mientras Scorpius daba palmadas con las manos. -Actuacion impecable - Se burlo Scorpius con una sonrisa, Rose le lanzo una mirada iracunda - ¿¡Que he hecho ahora!? - Albus abrio el profeta y comenzó a pasar las paginas, Rose le miraba con ternura. -Albus. -Tengo en cosas mas importantes en que pensar - Dijo Albus con rapidez mientras se escondía detrás del Profeta. Rose bajo el periódico mientras sonreia divertida. -Una cita no va a matarte Albus - Scorpius los observaba con los brazos cruzados - ¿De que tienes miedo? - Albus carraspeo - Estas mas alto, mas guapo y además tienes buena fama en el colegio, es normal que las chicas se fijen en ti. -Yo también estoy mas alto - Murmuro Scorpius desde su asiento, Rose lo ignoro, Albus volvió a esconderse detrás del periódico con las mejillas encendidas. -Gracias - Contesto levemente, se quedaron en silencio unos segundos, pero de repente Albus abrió los ojos con sorpresa - Vaya - Albus dejo el profeta encima de la mesa y les mostro con el dedo la noticia que acababa de encontrar. Los tres volvieron a juntar sus cabezas para leer el rotulo en letras negras. *''Ladrones de tumbas saquean el cementerio de Wiltshare''*Madrugada del veinte de noviembre. El cementerio central de la zona de Wiltshare ha sido saqueado por unos ladrones de tumbas, el cuidador del cementerio desconoce a que hora pudieron entrar los ladrones, se encuentra en el ministerio para ser interrogado. La cantidad de cuerpos desaparecidos es excesiva, todos ellos tienen una característica en común, son tumbas erigidas hace meses o un año aproximadamente. En este cementerio se encuentran enterrados magos y brujas de grandes familias. Se esta trabajando para encontrar los cuerpos y castigar a los culpables. Al terminar de leer, Rose miro a su primo sin entender la alarma de aquella macabra noticia. Albus miro a Scorpius que había palidecido ligeramente. Rose comprendió enseguida y se mordió los labios ligeramente con torpeza. *¿Wiltshare no es donde vives Scorpius?*La pregunta quedo flotando en el aire. Continuara... *********************************************************************************¡Hola querido Lector o Lectora!****Si me estas leyendo, es que has llegado hasta aquí y la historia no te parece tan aburrida. Bueno espero que te haya gustado y que continúes leyendo mis capítulos. Prometo actualizar pronto con nuevas intrigas y mucho amor!****En el próximo capitulo: ¿Salida a Hogsmeade? ¿Que descubrirán los nuevos merodeadores? ¿Carrera de escobas? ¿Un encuentro a media noche?****Dejen su maravilloso comentario, no tardáis ni cinco minutos en dejarme uno, dejándome su opinión. Para mi son muy importantes y alegran muchísimo (Las que escriben fics lo saben)**Nada mas que decir! Cuídense! Besitos!Pluma CisneIrene.