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Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 6

Los últimos despachos del ministerio empezaron a cerrarse, los últimos trabajadores comenzaron a salir entre bostezos, las luces se apagaban, los memorándums abandonaban los pasillos, el silencio volvía a envolver el ministerio, que en las luces de la noche tenía un aspecto espectral y ligeramente oscuro, los encargados de la limpieza comenzaron su ruta diaria por todo los despachos, ascensores y pasillos. Solo una luz se mantenía encendida, una pequeña lámpara alumbraba una mesa de roble antigua. Un hombre se encontraba sentado, releyendo un diario de cuero una y otra vez, buscando respuestas en varios libros, miraba continuamente aquel amarillento papel que olía como los libros de la biblioteca, aquella biblioteca en la que había estado encerrado tantas veces con Ron y Hermione.

 -¿Qué hacías tu ahí? - Se preguntaba Harry una y otra vez mirando y releyendo el pequeño papel amarillento. Resoplo recostado sobre la silla, sus ojos verdes se cerraron, cansados de tantas preguntas y tan pocas respuestas. Paso una eternidad en aquella posición o eso le pareció al propio Harry, el silencio era su acompañante más fiel, Pero de repente abrió los ojos y noto una ligera punzada en el corazón, volvió a coger aquella hoja de libro, arrugada ya de tantas veces que la había leído.

 -*No puede ser -*Harry dio la vuelta al trozo de papel con rapidez, en una esquina, pegada a los bordes, había unas letras garabateadas en tinta negra, la letra era minúscula y difícil de percibir, Harry acerco sus ojos para leer mejor lo que había escrito. Sus ojos se abrieron de la sorpresa, era un nombre.

 -¡Un nombre! - Harry pego un grito de júbilo y cerró los ojos sintiendo la carga un poco menos pesada. Se quedo mirando la minúscula letra y sonrió

  • D.Wolff - Las palabras sonaron como exquisita música para sus oídos - No sé quién eres, pero lo voy a averiguar tarde o temprano.

La nieve había cubierto todo el territorio montañoso de las altas cumbres escocesas. El lago había quedado congelado y varios estudiantes de segundo curso, patinaban sobre la superficie helada, otros chicos y chicas se encontraban en los patios, con tazas de té y chocolate caliente mientras Hugo Weasley jugaba con fuegos artificiales para impresionarlos. Los arboles del bosque prohibido, habían quedado tapados por un manto blanquecino mientras que en sus lindes, Hagrid arrastraba un enorme pino dirigiéndose al castillo. Era una imagen de ensueño, el castillo alzado sobre la montaña, el contraste de la piedra con la nieve, el lago helado, las montañas nevadas, el ruido de cascabeles y canciones del coro del colegio, el ambiente no podía ser más navideño y festivo.

 Los alumnos a partir de tercero, comenzaron a salir en grupos hacia Hogsmeade, todos alegres y animados, a pesar de aquel gélido viento invernal, todos ellos enfundados en sus abrigos, con guantes de piel de dragón en las manos, bufandas y gorros de lana para protegerse del frio. Entre ellos, tres chicos con ropa normal y bufandas de Slytherin, caminaban dejando las marcas sobre la lisa superficie de nieve, a unos metros de distancia cuatro chicos lo seguían, intentando ser lo más sutiles posible. Ralph se lo había tomado excesivamente enserio y a cada momento se pegaba a la pared, tapándose con la bufanda e intentándose acoplar al entorno, como si fuera un agente 007.

 -Ralph, si pretendías camuflarte no deberías haber elegido ropa oscura y una bufanda amarilla - James apareció a su lado mientras Ralph espiaba a los Slytherin.

 -James haz el favor de concentrarte y tomártelo enserio - Susurro Ralph entrecerrando los ojos - ¡Ha metido su mano en el bolsillo! - Pero Scipio tan solo saco unos guantes del abrigo, Lorcan echo una risita divertida mientras su pelo rubio se llenaba de copos de nieve - Que decepción, ¡No están haciendo nada interesante! - Ralph hizo una carantoña, como un niño indignado porque no le dan su caramelo favorito.

 -Ten paciencia - Murmuro Claudio cerca de él, mientras quitaba la nieve de sus gafas - Los pillaremos con algo entre las manos, estoy seguro de eso.

 -Yo no estoy tan seguro - James caminaba abrazando a Lorcan por los hombros - Sigo diciendo que esos tres son solo están fantaseando, para sentirse malos y poderosos - James compuso una mueca burlona - Pobres locos - Lorcan sonrió de lado mientras ambos chicos caminaban a la vez.

 -Bueno ya lo veremos - Claudio alzo la nariz de manera respingona mientras los adelantaba con pasos rápidos.

 -¡Hola! - Un grupo de chicas pasaron cuchicheando y mirándoles con sonrisas picaras. Ralph se sonrojo y se escondió detrás de Claudio, James y Lorcan abrazados por los hombros las sonrieron ampliamente y las saludaron con la mano, el grupo de chicas comenzó a reírse y se alejaron sin parar de mirarlos.

 -Hay hombres que nacen con suerte - Suspiro James con cara de ensoñación mirando a las chicas. Respiro con fuerza, llenándose los pulmones de aire fresco -¿Verdad Lorcan?

 -Voy a empezar a creer lo que dice Eyre - James se separo con rapidez del abrazo de su amigo y lo miro sorprendido, ¿A qué venía ese nombre ahora? ¿Es que todo el mundo tenía que meter a Hero en el tema de conversación últimamente? Lorcan le guiño un ojo divertido mientras seguía caminando - Ya sabes, ella dice que ''humildad'' es algo de lo que careces.

 -Ella carece de muchas otras cosas y yo no digo nada - Contesto James cruzando los brazos de su pecho con enfado - Lorcan, me has fastidiado la salida a Hogsmeade - El muchacho se quito un mechón rubio de la cara y le dio un suave golpe a su amigo.

 -Dejar de jugar - Claudio los esperaba al final de camino con gesto serio.

 Habían llegado al pueblo abarrotado de estudiantes de Hogwarts. La entrada de las tres escobas estaba repleta de gente, los alumnos entraban para guarecerse del frio y entrar en calor, el olor a hidromiel y a cerveza de mantequilla animaba a los jóvenes estudiantes. Honeydukes mostraba un nuevo escaparate lleno de nuevas golosinas, caramelos pegajosos, piruletas y helados de mil colores y sabores. La antigua tienda de Zonko había ido a formar parte de Sortilegios Weasley, la tienda de color escarlata y dorada se encontraba abarrotada de estudiantes, sobretodo estudiantes masculinos y salían del lugar cargados de bolsas con productos. Los merodeadores miraron la tienda con ansias de entrar pero Claudio los arrastro por la calle repleta de estudiantes.

 -No debemos perderlos - Les regañaba Claudio sin hacer caso de las suplicas de Lorcan yJames - Ya tendréis tiempo de ir a comprar artículos a Sortilegios Weasley, por Merlín, James, ¡si tu tío te regala los productos gratis! - James y Lorcan se quedaron en silencio con cara melancólica.

 Varios minutos más tarde, caminaron hacia Cabeza de Puerco, se había alejado del gentío y se habían adentrado en la zona más solitaria y antigua de Hogsmeade. Los cuatro chicos caminaban con cuidado, observando en cada esquina, Cardew había desaparecido por arte de magia. Al llegar a las escaleras que llevaban a Cabeza de Puerco se quedaron quietos y se miraron unos segundos.

 -¿Entramos? - Ralph trago saliva con dificultad. Estaban a punto de subir las escaleras cuando la puerta del abandonado pub se abrió. Los cuatro chicos salieron corriendo y se escondieron en una esquina, cayendo unos encima de otros, con torpeza y excesivo ruido.

 -¡Eso ha sido mi mano! - Se quejo Lorcan notando como James pisaba su muñeca.

 -¡Silencio! - Los cuatro chicos se asomaron con cuidado. Tres personas bajaban las escaleras, parecía que no se habían dado cuenta del revuelo que habían causado los chicos. Nero miro a su alrededor, como si sintiera algo y se quedo mirando la esquina donde estaban los chicos escondidos. Los cuatro amigos se apartaron y aguantaron la respiración con dificultad, ¿Los había pillado Cardew? Esperaron unos segundos a ser descubiertos, su plan iba a fracasar, no iban a saber que tramaban y todo por culpa de su torpeza, pero pasados unos segundos, solo se oía el silencio alrededor de ellos. Claudio se asomo confundido, no había nadie.

 -¿Se han ido? - James salió rascándose la nuca dolorida. Todos había acabado con la ropa llena de nieve, el pelo revuelto y las mejillas encendidas por la tensión del momento - ¿De verdad no se han dado cuenta?

 -Quizás han hecho como que no nos han visto - Murmuro Claudio alzando las gafas en su nariz y con mirada desconfiada - Es muy extraño, no han tardado más de dos minutos en entrar y salir.

 -Tampoco han recogido nada - Lorcan comenzó a caminar hacia el desolado pub, el resto le seguía con ojos curiosos - ¿Empiezas a creer que aquí hay algo que no cuadra? - Pregunto Lorcan a un desconcertado James.

 Los cuatro amigos comenzaron a subir con lentitud. La puerta de madera vieja se encontraba medio abierta. El pub había pertenecido a un hombre llamado Aberforth, había muerto cuatro o cinco años atrás y la casa había quedado abandonada, ahora solo era una ruina llena de polvo, telarañas y antiguos garrafones que dormían detrás de la antigua barra, se decía que había sido un pub donde los magos oscuros habían tenido sus primeras reuniones, pero James recordaba que su padre le había hablado muy bien de aquel triste y destartalado pub. ¿A quién creer?

 Lorcan empujo la puerta con suavidad, esta cedió con un ligero gemido de hierros, la oscuridad se cernía sobre el interior, alumbraron con sus varitas y vieron una gruesa capa de polvo que poblaba cada zona del pub, sillas, mesas, la propia barra, vasos, jarras, todo había sido cubierto por el polvo de los años. Claudio señalo con el dedo varias pisadas sobre el suelo, las huellas habían dejado marca sobre el polvo en la roída y destruida madera.

 -Esto me recuerda ligeramente a cuando descubrimos la casa de los gritos - Susurro Ralph agarrando la manga del jersey de James.

 Comenzaron a seguir las pisadas que bajaban por unas estrechas escaleras, los cuatro amigos caminaban con el corazón en el puño y la tensión en las venas. ¿Qué iban a encontrarse? ¿Era una trampa ya preparada? Las escaleras finalizaban en una estrecha puerta de roble oscura, los chicos se miraron varios segundos, el silencio se mantenía, no había ni un alma en aquel lugar. Lorcan alzo la mano y la presiono sobre el picaporte, la puerta cedió sobre el peso de su cuerpo y los cuatro amigos alzaron las varitas en guardia.

 Silencio….

 Silencio…

 Pero ahí no había nadie. Se trataba de una habitación pequeña, con candelabros negros, una mesa y varias sillas. Los chicos entraron en la habitación, observando cada rincón de esta, pero no había nada de valor, nada interesante, nada que saltara a la vista. Se miraron confusos, decepcionados, aquello debía ser una broma de mal gusto, pero si no era una broma ¿Qué habían venido a buscar? o ¿De qué tenían que asegurarse?

 -Aquí no hay nada ni nadie - Claudio chasqueo la lengua indignado.

 -¡Os lo dije! - James los observo con mirada triunfadora - Dije que estas serpientes solo estaban fardando, era todo mentira y una falsa - James observo la habitación con una sonrisa burlona.

 -James por favor - Claudio lo observo molesto. Lorcan se había acercado al mural central, al lado de la negra y tiznada chimenea, sobre la pared había la marca de un pequeño espejo que alguien debía haber cogido años atrás - ¿Qué sucede Lorcan? - Lorcan tenía una característica peculiar, tenía un doble sentido, era sensible y curioso por lo que no se le escapaban ni los más mínimos e insignificantes detalles.

 -Alguien quito los cuadros de estos marcos, eran cuadros mágicos - Susurro Lorcan fijando su azulada mirada en un enorme cuadro que se encontraba encima de la chimenea. Los cuatro amigos observaron el marco vacio con curiosidad.

 -¿Y? - Claudio lo asalto con su pregunta lógica y razonable

  • ¿Es algo importante? El dueño debió darlo en herencia cuando murió o algo por el estilo - Ralph en ese momento metía su ovalada cabeza por debajo de uno de los sillones.

 -No lose - Contesto Lorcan encogiendo los hombros - Solo me ha parecido curioso - Claudio puso los ojos en blanco.

 -A veces creo que harías una maravillosa pareja con mi prima Rosie - James se mordió la lengua de manera picara, Claudio le lanzo una mirada iracunda - Larguémonos de aquí, no hay nada interesante y empiezo a aburrirme.

 -Quizás tengas razón - Claudio suspiro resignado y con decepción

  • Pero aun no entiendo nada, algo sigue sin cuadrar en esta historia - James le dio unos pequeños golpes de consuelo en su espalda y comenzaron a salir de la polvorienta y abandonada habitación. Antes de cerrar la puerta, Lorcan se giro y observo el marco de aquel gran cuadro que en algún momento debió de estar relleno de color y de luz con la figura de algún mago o bruja, tras varios minutos de contemplación, decidió cerrar la puerta y seguir al resto al exterior.

 Mientras tanto se había formado un gran revuelo en el centro de Hogsmeade, varios alumnos había salido de las tres escobas con el rostro encendido, varios alumnos de Slytherin habían comenzado a pelearse con otros de Gryffindor, seguramente por cualquier tontería de la edad. Justo en ese preciso momento, Lily, Lysander y Hero salían de la tienda de animales. Hero llevaba en su hombro derecho, una ardilla de un rojo oscuro, de tupida y alzada cola, la ardilla se mantenía sobre su hombro con sus pequeñas patitas mientras Lily le acariciaba la cola y Lysander le daba varios dulces con el dedo.

 -Lysander deja de mimarla - Dijo Hero con voz molesta.

 -El dulce incrementa sus ganas de aparearse - Respondió la muchacha con una sonrisa - Así tendremos una pequeña familia de ardillas para las tres - Lily soltó una carcajada divertida mientras Hero arrugaba la frente.

 -No es una buena idea - Hero observo a su ardilla, el pequeño animal puso sus pequeñas patitas sobre la cabeza de Hero - ¡Ves, ahora ella también quiere!

 -Pues yo creo que Lysander tiene razón - Comento Lily divertida - Yo no tengo ningún animal divertido, quiero un perro de esos peludos y grandes, pero no me dejan tenerlo aquí - La muchacha se enfurruño - ¿Por qué no dejas que Flopy se aparee con otra ardilla? Tampoco es tan mala idea - Lily le hizo un divertido pucherito - Tendríamos una pequeña familia de ardillas.

 -¡Lily! - La muchacha la miro fastidiada, Hero se giro hacia Lysander que se había parado a acariciar una lechuza del edificio de correos - ¡Y tú quieres dejar de inventarte ideas extrañas! ¡Mal influencias a Lily! - Lysander abrió los ojos sorprendida y la lechuza se tapo la cabeza con el ala.

 -¿Qué sucede? - Lily se había girado de repente, el grupo de estudiantes seguía peleando cerca de las tres escobas, las tres chicas se acercaron curiosas. Hero vio como los merodeadores aparecían por la esquina.

 -Lo que faltaba - Resoplo Hero mirando a un sorprendido James - ¿Podemos marcharnos? - Lily la ignoro, hasta Lysander parecía interesada en lo que estaba sucediendo. Hero resoplo indignada ¡Ella quería alejarse de James!

 -¡Pero si es Albus! - Lily abrió los ojos sorprendida. Albus se encontraba en medio de un grupo de gente, sujetaba de la chaqueta a un furioso Scorpius que intentaba soltarse. Albus desafiaba con la mirada a un muchacho de Slytherin, Rose detrás de ellos, los observaba ligeramente temerosa.

 -Oye, estas agotando mi paciencia - Murmuraba Albus apretando los dientes.

 -¡Retira lo que has dicho de mi familia! - Scorpius apretaba la varita con tanta fuerza que parecía que iba a romperla. Rose había tomado la mano libre de Scorpius y la acariciaba con suavidad para que se tranquilizara.

 -¿Es que no tienes algo mejor que hacer? - Pregunto Rose furiosa mirando al chico de Slytherin.

 -Por favor Malfoy - El chico de Slytherin echo una risita cantarina - Vas encamino de ser el mismo cobarde, como lo fue tu padre, juntándote con Gryffindors y haciéndote amigo de este escuincle - Señalo a Albus con un dedo, el grupo de chicos los miro con malicia - Tus antepasados deben estar muy decepcionados Malfoy.

 -¡He dicho que te calles!

 - ¡¿Qué está pasando aquí?! - Lily se acerco con los brazos cruzados y miro de manera amenazadora a los chicos de Slytherin, Albus abrió la boca sorprendido por la aparición de su hermana pequeña - ¿Es que no te han enseñado que meterte con los Potter no es recomendable? - Pregunto Lily de manera burlona.

 -A dónde vas Lysander - Susurro Hero a la desesperada pero Lysander se había acercado a Lily sin hacer caso de su amiga - ¿Por qué? - La muchacha miro al cielo de manera teatral - ¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?

 -Bonito bicho - Hero pego un salto, sorprendida por aquella voz, los merodeadores pasaron por su lado en ese preciso momento, James le dedico una sonrisa burlona mientras miraba a Flopy, que se encontraba encima de la cabeza de Hero. La muchacha arrugo el ceño.

 - *no es un bicho -*pensó. James miro con curiosidad al corro de gente. En su interior seguían discutiendo.

 -Esto no va con tu hermano - El chico de Slytherin miro con desprecio a Lily, la muchacha comprendió enseguida, debían de estar molestando a Scorpius - Quítate de en medio zanahoria con patas.

 -No vuelvas a llamar a mi hermana de esa…- Albus iba tirarse encima del chico cuando una mano le paro, Albus se giro y vio a su hermano James detrás de él con el rosto relajado pero serio, los merodeadores le seguían detrás. Lily sonrió encantada, tenia a sus dos adorados hermanos con ella.

 -¿Zanahoria con patas? - James arqueo una ceja, miro a su hermana Lily y volvió a clavar sus ojos en el chico de Slytherin - ¿Zanahoria con patas? - Volvió a repetir, esta vez sonrió divertido - Tu neurona de serpiente no debe pensar con mucha rapidez para inventar esa clase de insultos.

 -¿Verdad? - Lily arqueo las cejas de manera burlona - Se estaban metiendo con Scorpius.

 -¿Con Malfoy? - James miro a su hermano curioso y luego se fijo en unos ojos grises que lo miraban con desconfianza - ¿Te estabas metiendo con el mejor amigo de mi hermano? - El chico se acerco con lentitud.

 -No necesito tu ayuda - Malfoy seguía siendo sujetado por Rose y por Albus, James lo ignoro.

 -Potter, no te metas - Contesto el chico de Slytherin con voz grave y orgullosa - Esto es entre Malfoy y la gente de mi casa.

 -James hace lo que quiere - Ralph arrugo el entrecejo.

 -Nadie te ha pedido tu opinión, asqueroso sangre sucia - La gente comenzó a hablar y a cuchichear. Ralph noto como las mejillas le ardían por el insulto, James clavo sus ojos en aquel muchacho de Slytherin, pero ninguno de los merodeadores se movió.

 -¿Sabes? La gente de tu casa me dan nauseas - Comento James de manera despreocupada - Desgraciada aun existen personas como tú en Slytherin

  • Recalco con una sonrisa burlona tocando el pecho del chico con el dedo índice
  • Y puede que Malfoy no me inspire confianza, pero te has metido con mi hermana, has gritado a mi hermano y ahora has insultado a un amigo, eso ya es razón suficiente - James se quedo enfrente de él de manera desafiante - ¿No te parece?

 -¿Es que ninguno de ellos sabe defenderse? - El chico tenia los dientes exageradamente torcidos y amarillos.

 -Y lo dice el que tiene ocho estudiantes detrás de el - Rose arqueo una ceja sarcástica.

 -Tú solo eres la rata de biblioteca del colegio - Se burlo otro de los chicos, Scorpius dio un paso al enfrente con rabia y las mejillas encendidas, pero Rose le paro con rapidez abrazándolo por detrás.

 -Si sois tan valientes, demostrarlo - Albus alzo el rostro de manera desafiante - Una carrera en el precipicio de la Casa de los Gritos - Todos lo miraron sorprendidos, aquello era peligroso aparte de que si los profesores los pillaban podían ganarse un buen castigo y quizás cien puntos menos para sus casas.

 -¿Te has vuelto loco? - Rose lo miraba alarmada.

 -Yo creo que es buena idea - Scorpius miro al Slytherin de manera desafiante - ¿Qué dices Lutheblack? - El chico se encontraba tan pálido y tenso que daba miedo.

 -Bien - Todos pegaron un grito de júbilo - Todos nosotros contra vosotros - El muchacho los señalo - Pero no tan deprisa - Todos callaron repentinamente - La mitad de vosotros sois muy buenos voladores y estáis en los equipos de Quidditch - Varios se miraron confusos - ¿Eso no es hacer trampa?

 -Bueno - Lorcan que se había mantenido detrás alzo la voz de manera suave y tranquila - Hagamos una cosa, cada uno tendrá que llevar a alguien detrás de si, eso complica las cosas ¿No te parece? - Pregunto mientras una sonrisa se ladeaba en su rostro.

 -¿Te has vuelto loco? - Claudio lo miro alarmado - Sabes que es muy peligroso - Todos se miraron, esperando una reacción colectiva - ¿Hay alguien que esté en contra? - La pregunta de Claudio se alzo y se quedo suspendida durante unos segundos en el aire - ¿Nadie? - Nadie quería admitir que tenían un ligero temor, por lo que el trato se cerró con un apretón de manos entre James y Lutheblack.

 Corrieron al castillo, tomaron sus escobas y volvieron a bajar a prisa, intentando que el nuevo conserje no se diera cuenta de sus intenciones. El viento había aumentado, por lo que la carrera se volvía excesivamente peligrosa, por las corrientes y la nieve. Estas carreras de escobas habían comenzado años atrás y se habían vuelto un ritual para solucionar problemas entre diferentes casas o alumnos. El risco de la casa de los gritos era exageradamente alto, se trataba de un precipicio hondo y oscuro, lleno de piedras sobresalientes que cortaban cualquier cosa que pasara por su lados.

 -Esto es una locura - Susurro Rose mordiéndose los labios y asomándose al precipicio.

 -No tienes que hacerlo - Susurro Scorpius mirándola con seriedad -Volar no es tu fuerte - La muchacha se giro para mirarle y sonrió tranquila - Además esto va contra las reglas y tampoco quiero que tu padre me corte en trocitos - Murmuro ligeramente avergonzado.

 -Romper las reglas alguna vez, es bueno para la salud - Scorpius sonrió más tranquilo - Si mi hermano Hugo se entera, puede acabar conmigo - Rose intentaba relajar el ambiente tenso que se respiraba alrededor - Esto es un secreto.

 -¡Elijan sus parejas! - Grito uno de los chicos de Hufflepuff, la mitad de los alumnos del colegio se habían enterado de la carrera y corrían hacia el precipicio para presenciarla. Rose tomo la mano de Scorpius sin pensarlo dos veces, Claudio coloco a Ralph detrás de él, este se apretaba las manos ligeramente asustado. Lutheblack apareció junto con el resto de sus amigos, llevaba de la mano a una chica de Slytherin, de corta cabellera castaña y facciones afiladas.

 -¿Puedo ser tu compañera? - Pregunto Lysander acercándose a Albus. El muchacho se sorprendió por la tranquilidad y seguridad que respiraba la muchacha - ¿Tienes miedo, Al? - El chico trago saliva y sonrió ampliamente intentando parecer relajado, después de todo había sido su idea.

 -¿A dónde vas Lysander? - Lorcan apareció detrás de Lysander

  • No pienso dejar que subas en esa escoba - Lorcan miro a su hermana entrecerrando los ojos - Ni lo pienses - Albus los observo con cara inocente.

 -Quiero ayuda - Contesto la muchacha con tranquilidad en la mirada - Soy mayor de edad - La sinceridad de Lysander hizo sonreír a Albus, Lorcan iba a protestar pero el segundo grito de alerta hizo que se girara ligeramente molesto.

 -Eyre - La muchacha que se encontraba en el suelo, con Flopy en el hombro, se giro. James la miraba y tendía una mano en su dirección, Hero se giro pensando que esa mano estaba invitado a otra persona, pero detrás de ella no había nadie - ¿Qué haces? - James sonrió divertido.

 -¿Quieres que monte detrás de ti? - Pregunto Hero abriendo los ojos - ¿Te has vuelto loco?

 -¿Tienes miedo Eyre? - James sonrió de lado sin quitar la mano, Hero le observo durante unos segundos.

 -No tengo miedo, Potter - Contesto la muchacha desafiante - Eres tú el que meda miedo, no quiero morir tan joven - James echo una carcajada divertido.

 -Estás hablando con el mejor jugador de Quidditch de todo Hogwarts - James se despeino el cabello azabache con la mano.

 -Potter y su humildad - Hero vio como Lily agarraba el brazo de Lorcan y se sentaba detrás de él, rodeando su cintura con los brazos. Trago saliva, debía estar loca, se quedo observando la mano de James unos segundos. Poco a poco alzo la palma con lentitud, algo insegura de lo que estaba haciendo. James sonrió y sin delicadeza, tomo sus dedos con fuerza tirando de ella para montarla en la escoba, detrás de él. Hero se aferro a su cuerpo ligeramente sorprendida.

 ¿Estás lista?


**¡Mis queridos lectores!**Siento tardar tanto, pero nose si lo sabeis, soy bailarina de ballet y estoy en la  temporada de actuaciones y ensayos intensivos, estoy algo liada y cansada, aun asi sigo actualizando para no dejaros con la intriga. De todas maneras es una etapa dura pero depende de el apoyo que reciba este capitulo intentare actualizar mas seguido aunque sea un poco dificil, pero la historia ya esta en mi cabeza, es solo pasarla al ordenador, asi que si creeis que merece la pena, comentar y seguire actualizando de entre dos a tres dias como mucho, lo prometo. Este capitulo fue algo corto, pero prometo que el siguiente es emocionante, con alguna pelea de enamorados, encuentros misteriosos a media noche y otro tipo de cosas interesantes que haran crecer la historia. Azkaban? un pasadizo? Os deseo lo mejor, muchisimas gracias a todos los que me comentais en cada capitulo, sois unos angeles y os estoy muy agradecida. De verdad. Muchisimos besos y abrazos. Pluma Cisne Irene