← Azabache. La Historia de la Tercera Generación. · de
Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 7
¿Estás lista?
Esa había sido la pregunta burlona que había hecho James, minutos después de tirar salvajemente de Hero para colocarla detrás de él. Lily y Lorcan se encontraban a su lado, la muchacha apoyaba con tranquilidad la barbilla en el hombro de Lorcan, este se mantenía con la mirada fija en un punto y aunque su rostro mostraba calma, sus ojos mostraban inquietud, ¿Seria por el acercamiento excesivo de Lily? - ¿Sabes lo que tienes que hacer en la carrera? - James giro el rostro para mirarla, ambos se quedaron a varios centímetros de sus respectivas bocas, Hero trago saliva, sorprendida, notando como el calor subía hacia su pecho y bajaba hasta los dedos de los pies, James sonrió con suavidad sin separarse un centímetro de ella -¿Me estas escuchando?
-¡Potter! - Hero reacciono y se aparto tanto que casi cae de la escoba -¡¿Qué haces?! - James sonrió con malicia observándola - Voy a vomitar - Jadeo la muchacha cerrando los ojos mareada.
-Vaya, es muy gratificante saber que te provoco vómitos - Contesto James entre molesto y divertido, Hero se sujetaba del palo de la escoba intentando no tocar el cuerpo caliente de James - ¿Sabes lo que tienes que hacer en la carrera? - Pregunto de nuevo - Hero lo miro confusa.
-Estar detrás de ti - Contesto. James resoplo.
-Encima eres una novata en esto - Hero lo miro indignada.
-Adoro mi vida, no me gusta hacer cosas suicidas como esta - James volvió el rostro de nuevo para mirarla sin parar de sonreír - A demás si no estás contento, elige a otra, yo no te pedí montar detrás de ti - Contesto de manera orgullosa, alzando la nariz.
-Todas quieren montar detrás de mi - James le guiño un ojo con descaro haciendo que los ojos de Hero comenzaran a echar fuego de la rabia - Eres realmente molesta ¿Lo sabías?
-¡Hero! - La muchacha vio como Lily le hacía señas con la mano - ¡Tranquila! ¡Tú cópiame en todo lo que haga! - Lily le lanzo una cuerda con fuerza y Hero la tomo entre sus manos con cara de confusión, ¿una cuerda? ¿Para qué? -¡Tienes que atarte a James! - Hero abrió los ojos sorprendida.
¿Atarse a James? ¿Es que Lily estaba loca?
-¿Desde cuándo sabes tú lo que hay que hacer? - Pregunto la muchacha, Lily le guiño un ojo desde la escoba de Lorcan. Hero resoplo indignada, a veces su mejor amiga le recordaba excesivamente a su hermano. Giro el rostro, James seguía mirándola de manera burlona.
-¡Prepárense! - Todos los estudiantes se apretujaban en las vallas de hierro para observar, como las escobas se dirigían al final del precipicio. Comenzaron los gritos de ánimos y los abucheos. La nieve había aumentado, el viento era más fuerte y frio, la niebla había crecido y apenas se veía la casa de los gritos al otro lado del barranco. Ralph se agarraba con tanta fuerza al pobre Claudio, que este empezaba a ponerse morado. Albus tamborileaba los dedos en su escoba de manera nerviosa, Lysander detrás de él, cantaba una canción sobre unas criaturas llamadas Willys, espíritus de mujeres que se mantienen en la tierra. Rose que escuchaba a Lysander con el ceño fruncido por la desaprobación de aquella canción, apoyaba su mejilla en la espalda de Scorpius, este no paraba de lanzarse miradas de odio con Lutheblack. Los Slytherins sonreían con burla y cuchicheaban por lo bajo como si estuvieran tramando algo a escondidas.
-¡Preparados! ¡Listos!....- Todo el mundo aguanto la respiración, durante unos segundos, el silencio fue el máximo dueño del lugar.
-Agárrate - Murmuro James con suavidad.
-Ni loca, no pienso tocarte - Contesto Hero cruzando los brazos.
-Como quieras - El muchacho sonrió de lado y giro el rostro para mirar al frente - No tendré culpa por tu prematura muerte, Eyre - La muchacha iba a quejarse de aquel comentario cuando…
¡YA!
Hero se agarro rápidamente al cuerpo de James cuando la escoba salió volando cual petardo. La muchacha abrió los ojos y miro por encima del hombro de James mientras el frio viento le daba en la cara. Todas las escobas habían comenzado a bajar por el precipicio a una velocidad inhumanas, de vez en cuando debían sortear rocas sobresalientes, que al estar cubiertas del fino hielo, cortaban como cuchillas de afeitar. Siguieron bajando, James notaba como sus manos que sujetaban el palo de la escoba, comenzaban a congelarse. Albus se encontraba cerca de él, un Slytherin se había pegado a su cola para incordiarlo.
-James, tengo mucho frio - Susurro Hero temblando.
-Mete tus brazos dentro de mi capa - Contesto James empujando levemente a un Slytherin que le había empujado para que chocara con una de las rocas afiladas. La muchacha abrió los ojos ligeramente sonrojada, sin pensarlo demasiado, levanto un poco la capa de invierno de James y coloco sus entumecidos brazos alrededor de la cálida piel del muchacho - ¿Mejor? - Hero asintió con la cabeza levemente - ¡Albus cuidado! - James le dio un ligero codazo a Lutheblack que intentaba adelantar a su hermano tirando de los palos de la escoba hacia tras.
-¡Serás miserable! - Grito Albus enfurecido, Lysander detrás de él, tiro a la cabeza del Slytherin, lo que parecía una manzana - ¿De dónde la has sacado? - Albus la miro admirado y divertido.
Seguían bajando, la presión era tan grande que los oídos empezaban a dolerles. Lorcan y Lily iban los primeros, el flameante cabello pelirrojo de la muchacha, danzaba de un lado para otro delante de ellos. Entre gritos y el sonido corto del viento, vislumbraron una pequeña bandera de color blanco, sujeta por una de las raíces de tierra. Cuando llegaron al punto de la bandera, todos frenaron con tal fuerza que los que iban detrás casi caen hacia delante. Con rapidez, Lily y Rose que ya habían llegado, comenzaron a desatarse en el aire y comenzaron a darse la vuelta con cuidado para quedar espalda con espalda.
-¡Sujétate bien Rosie! - Grito Scorpius.
-¡Scorpius no me pongas nerviosa! - Contesto la muchacha intentando no mirar hacia abajo.
-¿Qué están haciendo? - Hero las observo horrorizada - ¿Es que sean vuelto locas? - James freno con fuerza y comenzó a desatarse de Hero - ¡¿Qué haces?! - La muchacha se agarro con fuerza al cuerpo de James.
-Ya sé que te gusta abrazarme Eyre - Hero le fulmino con la mirada - Pero tienes que cambiarte de posición, así es el juego - Hero abrió los ojos cada vez mas indignada.
-¡¿Juego?!
-¿Tienes miedo?
- James se giro para sonreírle de manera burlona.
-No estoy bromeando - James pudo ver el miedo reflejado en el rosto de la chica.
-No voy a dejar que caigas - La muchacha lo observo silenciosa - Soy el mejor jugador de Quidditch ¿Recuerdas? - De alguna manera, Hero se sentía más tranquila. James vio como Albus llegaba a su altura con el resto de los Slytherins, Claudio se encontraba detrás del todo - Tienes que hacerlo ahora - Hero asintió respirando con ligera dificultad. Poco a poco fue pasando la pierna derecha al otro lado, arqueando la espalda para dejar paso a la otra pierna.
-No mires abajo, no mires abajo - Susurraba la muchacha, a su lado la chica de Slytherin resbalo ligeramente y quedo colgando de la escoba mientras pegaba un grito - No mires abajo, no pasa nada - Seguía murmurando.
-¡Bien! - Lily lo había conseguido con exagerada rapidez, coloco la cuerda alrededor del cuerpo de Lorcan y este comenzó a atarla - ¡Animo Hero, lo estás haciendo bien!
- La muchacha ignoro a su amiga, intentando no maldecirla por lo bajo, ya tendría ocasión para vengarse de ella.
-¿Estas bien? - Scorpius miro de reojillo a una temblorosa Rose. De repente uno de los Slytherins que había conseguido voltearse con su pareja, empujo con fuerza la escoba de Scorpius y Rose callo de la escoba, sujetándose únicamente con una mano - ¡Rosie! - Scorpius se giro con la cara encendida por el miedo - No te muevas Rose - La muchacha jadeaba, notando como la mano fría, resbalaba por el palo de la escoba.
-¡Ayúdame Scorpius! - Grito Rose con ojos asustados. Lorcan y Lily volaron hasta allí con rapidez - ¡Lily! - La muchacha miro a su prima que se había posado debajo de ella.
-¡No tengas miedo! ¡No va a pasarte nada!
-¡No te pongas sentimental Lily, solo ayúdame! - Grito Rose. Scorpius se encontraba pálido, sujetando con una mano la otra de Rose, pero el peso era excesivo y no podría sopórtalo por mucho más tiempo. Los pies de Rose consiguieron apoyarse en la espalda de Lily y con un pequeño impulso de Lorcan, Rose consiguió subir de nuevo a la escoba.
-Voy a matar a ese desgraciado - Susurro Scorpius mirando al Slytherin - ¿Estas mejor? ¿Te has hecho daño? ¿Necesitas algo? ¿Quieres que…?
-¡Solo continua Scorpius! - Grito Rose con la cara encendida.
Lily y Lorcan habían comenzado a subir con rapidez, Lortheblack se encontraba cerca de la meta y no debían permitirle ganar de ninguna manera. Albus y Lysander comenzaron a seguirles con velocidad, detrás de Rose y Scorpius. Cuando James consiguió atar la cuerda de Hero al suyo, Claudio y Ralph acaban de llegar. James sonrió con burla y alzo la escoba para subir. Hero pego un grito, se encontraba casi completamente boca abajo, lo único que veía era la completa oscuridad del fondo del precipicio y las pocas escobas que quedaban junto a la bandera blanca.
-¡Sácame de aquí! - Grito la muchacha notando como la velocidad nublaba su vista, su cabello se movía con frenesí, el frio era cada vez más helador, no notaba sus pies, ni sus manos, su cuerpo se encontraba completamente entumecido. Estaban a punto de llegar, James podía ver la copa de los primeros pinos. Lorcan y Lily habían llegado antes que Lutheblack, los gritos de los estudiantes que observaban desde el barranco se escuchaban desde esa distancia, Albus y Scorpius los seguían y detrás de ellos dos Slytherins. James estaba a punto de aparecer magistralmente haciendo una voltereta para impresionar cuando noto como la cuerda cedía de su cintura y notaba que la escoba se aligeraba, entonces se escucho un grito horrible.
-¡Hero!
James giro su escoba con rapidez, Hero caía hacia el precipicio de nuevo, el muchacho por primera vez sintió miedo, sin pensarlo dos veces fue directo hacia ella y agarro su tobillo con fuerza, la muchacha quedo colgando mientras se oían los gritos de los propios espectadores. Con esfuerzo y entre los gritos de Hero, James comenzó a mover la escoba hacia el final del precipicio y cuando estuvo en una distancia considerable, dejo caer el cuerpo de la muchacha sobre la casa de los gritos. Al otro lado del barranco se escucharon suspiros de tranquilidad.
-¡Los profesores se acercan! - Un chico de Ravenclaw llego con la cara colorada, apareció corriendo desde la colina contigua - ¡Alguien ha abierto la boca, lo saben todo! - El chico estuvo a punto de caer y rodar sobre la nieve. Tras unos silencios, los alumnos comenzaron a huir, otros se escondieron en los arboles.
Rose estaba bajando de la escoba con la cara pálida como la muerte, cuando Scorpius la abrazo con tanta fuerza que solo se veía el cabello rizado de la muchacha. Scorpius cerró los ojos mientras rodeaba a Rose con sus brazos, la muchacha estaba tan sorprendida que solo pudo sentir el olor del chico y dejar que la rodeara con sus brazos. Estaba a punto de alzar la mirada hacia sus ojos grises cuando un grito hizo que se separara de él, con tanta fuerza que el pobre Scorpius casi cae al suelo.
-¡Rose Weasley! ¡¿Es que te has vuelto loca?! - Hugo Weasley caminaba hacia ella con la cara enrojecida por la ira - ¡Y tú! - Se giro hacia Scorpius - ¡Como le has permitido hacer una cosa así!
-¡Fue mi elección! - Grito Rose cruzándose de brazos - ¡No es culpa de nadie!
-¡No me vengas con pamplinas! - Agarro el brazo de su hermana - ¡Casi te mata ese miserable! - Lanzo una mirada de rabia a Scorpius, Rose notaba como sus mejillas se enrojecían por la rabia - ¡Tu eres mi hermana mayor! ¡Pero no lo parece! - Sus mejillas estaban tan rojas que sus innumerables pecas habían desaparecido.
-Hugo, basta - Murmuro la muchacha, entendía la preocupación de su hermano, de todas maneras había estado a punto de caer de la escoba - Vámonos juntos - Le sonrió de manera tranquilizadora pero Hugo no parecía convencido.
-No vuelvas a poner en peligro la vida de mi hermana - Murmuro Hugo, alzando un dedo amenazador a Scorpius - Nunca mas - Scorpius no contesto, se sentía demasiado culpable para decir nada, vio como Hugo se llevaba a Rose y sintió una ligera punzada de angustia.
-¿Te encuentras bien? - Albus toco su hombro con suavidad - Debemos irnos antes de que lleguen los profesores, Scorpius - El chico asintió con rapidez, disimulando su melancolía y ambos amigos comenzaron a seguir al resto de alumnos.
Hero abrió los ojos mientras un quejido salía de sus labios, se levanto con dificultad y miro a su alrededor, se encontraba en la cubierta de la casa de los gritos, al otro lado pudo ver como los alumnos se alejaban y se internaban en la blanquecina nieve. Pero… ¿Por qué estaba ahí ella? ¿Es que acaso la iban a dejar ahí tirada? ¿Dónde estaba el compañerismo? La muchacha observo a su alrededor aterrada, la madera crujía, las ventanas se encontraban tapadas, estaba en la casa de los gritos ¿Sola?
-¡Ayuda!
-No seas escandalosa - Hero pego un grito, James se encontraba suspendido en al aire con su escoba, la muchacha le lanzo una mirada furiosa - Realmente eres molesta, Eyre - James la observaba divertido - Es la primera vez que pierdo una carrera de escobas, eres pésima compañera.
-La próxima vez ¡Búscate a otra, narcisista! - Grito la muchacha enfurecida - ¡Aunque contigo mismo te sobra y te basta! - La muchacha resoplo completamente indignada, James hecho una carcajada.
-Entonces, si soy tan narcisista - El muchacho la miro pensativo desde al aire - No tendría porque sacarte de aquí ¿Verdad? - Hero abrió la boca varias veces, frunció el ceño completamente desprevenida, Potter era especialista en dejarla sin palabras y ponerla entre la espada y la pared.
-¿Me estas amenazando? - Pregunto la muchacha sentada en el suelo - Porque no funciona Potter, ya me buscare la vida para salir de aquí sola - La muchacha iba a levantarse cuando James se acerco con la escoba, quedando cerca de ella.
-¿Tanto te cuesta pedirme ayuda? - Pregunto con voz suave y una sonrisa carismática.
-¿Estas disfrutando de esto, Potter? - La muchacha lo miro con malicia, James amplio su sonrisa y alzo la cabeza.
-Para que veas que soy todo generosidad - Hero arqueo una ceja - Voy a dejar que montes en mi escoba - James le tendió la mano de manera galante, Hero se quedo observándola y tras unos minutos agarro su mano ligeramente molesta, pero cuando estaba a punto de subir a la escoba, James la soltó y volvió a caer al suelo.
-¡¿Pero qué demonios hacer?! - Grito Hero tocándose dolorida, de repente un ligero olor a descomposición hizo que Hero mirara debajo de ella.
-¿No pensaras subir a mi escoba cubierta de caca? ¿Verdad? - James se la quedo observando y echo una carcajada mientras la cara de Hero se descomponía del asco - Realmente, tienes muy mala suerte, Eyre.
-¡Principalmente porque te conocí a ti! - Grito la muchacha levantándose y mirando su túnica cubierta de estiércol - ¿¡Que voy a hacer!? ¡Es repugnante! - Hero lo miro con odio contenido - ¡Eres un maldito idiota, Potter! - La muchacha estaba fuera de sí, ¿Por qué le pasaban estas cosas a ella? ¿Por qué Potter tenía que estar siempre presente en esos momentos? ¿Es que le gustaba torturarla o algo por el estilo?
-¿Así le agradeces a tu héroe?
-No me hagas reír, Potter - James bajo de la escoba, con suavidad tomo la mano de Hero y la llevo dentro de la casa, metiéndose por uno de los huecos de las ventanas cubiertas de madera. La casa se encontraba en penumbra, la madera raída, el olor a humedad era muy fuerte, la luz casi no entraba por las ventanas. James tomando de la mano a Hero, entro en la habitación de la casa, la cama se encontraba rota y llena de polvo, un espejo medio roto reposaba colgando de una de las paredes, varias velas desechas se pegaban en la madera y una chimenea oscura se encontraba al final de la habitación.
-¿Conoces este lugar? - Hero le miro curioso, James sonrió.
-Deberías cambiarte, luego volveremos al castillo - Hero alzo una ceja sarcástica pero antes de que pudiera decir nada, James comenzó a desnudarse. Hero abrió la boca sorprendida por el descaro de James, ¿Qué pretendía hacer ese seductor de tres al cuarto? ¿Creía que ella iba a..a…? Hero trago saliva solo de pensar en eso.
-¿Qué haces? - Tartamudeo la muchacha con dificultad, James se giro para mirarla y sonrió con tranquilidad, con una mano le tendió su túnica y su jersey.
-Póntelos, no querrás oler a estiércol ¿Verdad? - El muchacho le guiño el ojo con naturalidad, Hero noto como las mejillas comenzaban a arderle, no sabía si de la vergüenza y de la indignación, ¿Cómo podía haber llegado a pensar tal cosa? - ¿Los quieres o no?
-Gracias - Murmuro la muchacha agarrando las prendas con rapidez, intentando no cruzarse con la mirada del muchacho - ¿Puedes salir un momento? - Señalo el pasillo, pero desgraciadamente la habitación carecía de puerta, Hero le miro con ojos centellantes
- Gírate Potter y no se te ocurra mirar - James compuso una mueca burlona.
-Tampoco hay mucho que ver - Contesto indiferente mientras se giraba con los brazos cruzados, Hero le fulmino con la mirada.
James se quedo observando la habitación unos segundos pero de alguna manera, sus ojos captaron una imagen reflejada en un espejo. Hero había comenzado a desvestirse, primero quito su capa y sus guantes, dejándolas en el suelo. James intento mirar hacia otra parte, pero de alguna manera sus ojos volvieron a fijarse en el espejo, sintiendo una pequeña energía que lo atraía como un imán. Hero se había quitado la camisa con cuidado, su piel de un tono más dorado que blanco, resaltaba con el color cobrizo de su cabello que se esparcía por su espalda. James la observo con un nudo extraño en el estomago. En silencio, sin moverse, noto de nuevo aquella extraña curiosidad al recorrer con sus ojos, la espalda, el vientre, el pecho, el cuello de aquella muchacha. Hero había comenzado a ponerse su ropa y sintió una pequeña sacudida en el estomago al ver como la tela de su propio jersey, comenzaba a tener contacto con la piel de la muchacha.
-*Serás idiota -*Pensó James sacudiendo la cabeza de un lado para otro para quitar aquella imagen de su mente.
-Ya puedes girarte - James se giro tan rápidamente que casi se cae al suelo, la muchacha lo observo extrañada por el ligera torpeza del chico, James sonrió con un suave sonrojo en las mejillas - ¿Te encuentras bien?
-Perfectamente, Eyre - Contesto con voz aguda, Hero arqueo una ceja - Bueno quiero largarme de aquí, tanto tiempo contigo empieza a nublarme la mente - Murmuro el muchacho evitando sus ojos.
-¿Potter? - Hero lo miraba cada vez más confusa.
-¿Quieres salir de aquí o no? - Esta vez parecía ligeramente molesto, la muchacha cerró la boca y comenzó a seguirle escaleras abajo. La nieve y el viento golpeaban la madera de la casa que lucía débil y descolorida, un ligero llanto se escuchaba en el ambiente, pero solo era el viento que arrastraba aquellos sonidos lastimosos y ligeramente escalofriantes. Hero siguió a un silencioso James que caminaba con la escoba al hombro y mirada perdida. Ni siquiera le pregunto cuando abrió una trampilla que había en suelo y desapareció por un agujero que parecía un pasadizo. Se limito a seguirle en silencio, era la primera vez que veía a James comportarse de una manera seca y eso le inquietaba. Se limito a caminar con la varita en la mano y a intentar no dejarse llevar por el olor dulzón y caliente que emanaba la ropa de James.
A varios kilometros...
El mar del norte bramaba aquella tarde, el sol se escondía en el horizonte ligeramente tapado por las nubes, provocando colores anaranjados y rosados en las oscuras aguas del océano, el viento azotaba las olas y la fina nieve caía sobre el agua en aquella extraña tarde de invierno. En mitad de este mar oscuro se alzaba una isla de rocas, las aguas golpeaban con violencia la costa y en mitad de aquella pequeña isla, se alzaba un prisma de tres lados, su color negro apagaba la ligera luz del sol que se colaba por las traviesas nubes de invierno. Harry se encontraba subido en su escoba, observo la prisión de Azkaban unos segundos y tras mantenerse pensativo, voló hacia la cárcel mágica. Hacía años que los dementores habían sido recluidos en un lugar lejano para evitar su reproducción y aislarlos, en su lugar, Azkaban se encontraba repleto de aurores del ministerio. Harry ascendió hasta una pequeña puerta, el campo de protección le dejo paso y Harry pudo esconderse de aquel viento y entrar en la oscura cárcel. La puerta se abrió y apareció un auror de capa purpura y grueso bigote oscuro.
-Buenos días Harry
- Los dos hombres se estrecharon la mano - Espero que el tiempo no te haya dificultado el viaje.
-No te preocupes
- Harry entro dentro y se quito la negra capa de viaje llena de copos de nieve
- ¿Esta aquí?
-Sí, le he llevado a una celda más cercana para que puedas hablar con él con tranquilidad - El auror lo observo con curiosidad - ¿Seria indiscreto preguntar qué interés tienes en ese hombre? - Harry se mantuvo callado unos segundos - Quiero decir, tampoco es un mago de gran importancia, incluso a veces se nos pasa desapercibido.
-Gracias por la información, solo deseo hablar con él - Contesto Harry de manera tajante pero tranquila, el auror asintió y comenzó a caminar por el pasillo en silencio.
El silencio era tranquilo, las paredes de una piedra oscura hacían resonar las pisadas de los dos hombres, el pasillo era alumbrado por varias antorchas de un color azulado, ligeramente fantasmal. El hombre se paro en medio del pasillo y miro una puerta negra colocada a su derecha, Harry asintió y el auror tras despedirse de él, se alejo hacia el otro lado. Harry abrió la puerta con cuidado y entro en la sala. Un hombre de su misma edad, quizás unos años mas mayor, se encontraba sentado en una silla, no tenia cadenas, pero debía tener un hechizo que le mantenía pegado a la silla. Los dos hombres se observaron con atención. Aquel mago, era de una piel pálida y blanquecina, de ojos pequeños y enrojecidos, una boca fina y delgada, facciones delgadas y arrugadas ojeras en los ojos. Harry tomo una silla y se sentó cerca de él, sin apartar la mirada.
-Soy Harry Potter.
-Ya sé quién eres - Contesto el hombre observándolo - ¿Puedo saber que quiere el gran Harry Potter de mi persona? - Harry se quedo en silencio varios segundos.
-Eres Ivanovich - El hombre asintió - Naciste en Ucrania, cerca de la zona rusa - Los pequeños ojos de aquel pálido rostro lo observaban con curiosidad - Usted estuvo en las filas de los mortifagos, tenía la misma edad que yo en aquel entonces - Harry lo observaba, con ojos tristes - ¿Qué le llevo a un hombre tan joven a unirse a ellos? ¿Ambición? ¿Poder?
-Muchos motivos, señor Potter - Contesto con tranquilidad - Pero ninguno de los que ha nombrado.
-También se que usted sirvió a un mago que sembró terror en la Europa central - Harry observo su reacción - Un tal Dieter Wolff - El hombre abrió los ojos sorprendido - Que más tarde se uniría a Voldemort, junto con el resto de magos oscuros de toda Europa.
-¿Está vivo?
-¿Quién es ese hombre Ivanovich? - Harry mantuvo la pregunta con firmeza - ¿Quién es D.Wolff? - Harry le mostro aquel trozo de pergamino amarillento, donde estaban escritas las iníciales de aquel extraño nombre - ¿Quién es? - El hombre asintió con la cabeza y sonrió ligeramente.
-¿Quiere escuchar una larga historia?
Continuara…
¡Mis Queridos Lectores!
Bueno aquí les dejo el capitulo siete, realmente es una continuación del capítulo anterior, pero es que empiezo a escribir y al final este capítulo se me hizo eterno y lo tuve que hacer en dos partes. Tarde un poquito más en actualizar, pero prometo que el siguiente sobre el lunes estará actualizado, no mas tarde del martes, lo prometo.
Muchas gracias por los ánimos que recibí en el ultimo capitulo, sois todos maravillosos y yo una escritora muy afortunada por teneros como lectores. Cada uno de vosotros sois un tesoro, en cada capítulo hare una mención para agradeceros.
Bueno el próximo capítulo esconde muchas sorpresas, ¿Una larga Historia? ¿Quién será ese misterioso Wolff? ¿Un encuentro entre Lorcan y Lily? ¿Una divertida conversación entre amigos? ¿Un extraño suceso en Hogwarts? ¿La cabaña de Hagrid?…. ¿Intrigados?
Seguramente dentro de poco empezaran los capítulos navideños, tengo muchas ganas de describir a toda la familia junta, será divertido.
En cuanto a las parejas amorosas, sean pacientes, lo bueno esta por llegar, pero hay que tener paciencia, sino la historia se volvería monótona y aburrida ¿No os parece?
Millones de besos y abrazos para todos.
Pluma Cisne
Irene
PD: Ten****go que decir que este capitulo está un poco influenciado por la obra ''Tres metros sobre el cielo'' aun que los dialogos y otros detalles son completamente mios.